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Innnspiracionessss.....

3º cuatrimestre 2022

Navidad fuera de casa

Navidad fuera de casa

Este año y por casualidad, nos salió el viaje a Granada que comprendía el fin de semana de la Nochebuena y la Navidad y era la primera vez que pasábamos estas fiestas fuera de casa y de la familia. La experiencia ha sido muy buena y queremos repetirla, porque es muy relajante y una verdadera maravilla no tener que ir a la compra, ni tener que perder el tiempo cocinando. Saber que tienes todo el tiempo para ti, para vivir momentos de paz, algo que tanto se desea tener en Navidad, es muy satisfactorio. Preparar tus mejores galas, ponerte elegante y esperar que pase lo mejor, no tiene precio. La mesa tenía su propia decoración navideña y la organización de los ágapes era de tipo buffet donde podías escoger todos los deliciosos caprichos que desearas para deleitarte. El hotel estaba lleno. Muchas familias habian ido exclusivamente a pasar allí la Nochebuena y hacer lo mismo que nosotros. Tras la cena, una copita con espectáculo de canciones de siempre, cantándolas con emoción y energía, nos alegró del todo la velada. Qué placer vivir así ocupándote sólamente de tí.

Pasarela sobre el mar

Pasarela sobre el mar

A menos de 20 km de Almuñecar, en Torrenueva, cerca de Motril han construido una pasarela o puente colgante encima del mar a unos 60 metros de altura, que es una delicia pasearlo. Incluso tiene unos metros de suelo de cristal por donde ves las rocas del acantilado y el mar. Esta pasaarela forma parte de un sendero de unos 11 km que transcurre por colinas al borde del acantilado hasta un faro y como fue una sorpresa y una casualidad encontrarlo no fuimos con tiempo suficiente como para disfrutar del paseo, por lo que el próximo viaje que hagamos hacia esa zona, lo recorreremos con tranquilidad. 

Jamones de altura

Jamones de altura

Trévelez es un municipio que forma parte del parque natural de Sierra Nevada, en las alpujarras de Granada y llegar allí es toda una odisea. Está en las laderas del Mulhacén a casi 1.500 metros de altura y a 80 km de Almuñecar, pero tardas más de hora y media en llegar allí porque la carretera es de montaña y no hay mas que curvas de herradura....el aire es puro y limpio y su joya es el jamón, que se cura de maravilla en aquellas altitudes. Al llegar subimos hasta el Ayuntamiento que está situado en lo más alto, junto a la iglesia de S.Antonio y las cuestas eran empinadisimas, casi tocabas la nariz con el suelo de lo pronunciado de la pendiente. Había nieve arriba y casi se podía tocar el Mulhacén. Sin aliento y con los 8 grados del frío del anochecer fuimos bajando poco a poco las cuestas hasta dar por casualidad con una tienda que estaban cerrando, pero muy amablemente el señor nos atendió y charlamos un buen rato de lo caro que está el pienso de los cochinos…al final nos llevamos jamón envasado al vacío, cabezada, chorizo picante y salchichón. Nos tomamos una cerveza en un bar de los de abajo del pueblo, casi a oscuras, con una tapa de habas con jamón, claro, pues como mos dijo la camarera allí sobra el jamón afortunadamente. La noche estaba estrellada y las estrellas resplandecían y emitían destellos como si te hablaran. El camino de vuelta se me hizo más suave si cabe. La noche ayudaba a no sentir la sensación de vértigo que daba ver los barrancos de subida. La temperatura iba aumentando un poco a medida que nos aproximábamos a la cota 0 de la costa. Esa noche dormimos muy bien.

Garcia Lorca

Garcia Lorca

Me hizo mucha ilusión rendir homenaje yendo hasta Fuente Vauqeros para visitar la casa natal del grandisimo dramaturgo y poeta Federico Garcia Lorca, nacido el dia 5 de junio de 1898, hijo de un acomodado agricultor y la maestra del pueblo. El niño pronto dio muestras de su gusto por el teatro, los títeres y las marionetas, la musica, las canciones tradicionales del floclore, la naturaleza, la lectura de grandes personajes...perteneció a la generación del 27 y fundó su propia compañía de teatro, fue un poeta de gran popularidad e influencia en aquella época. Sus obras son muy conocidas y reconocidas en todo el mundo...quién no ha oido hablar de Yerma, Bodas de Sangre, Mariana Pineda, la Casa de Berbarda Alba, Doña Rosita la Soltera, la Zapatera prodigiosa....y de su Romancero Gitano, Poeta en Nueva York....una pena para el mundo que con solo 38 años fuera vilmente asesinado, victima de la represión en la zona sublevada durante la guerra civil española. Nos queda su fantástica obra y todo el buen recuerdo de alguien que fue un verdadero y auténtico genio que siempre pervivirá en la memoria de la humanidad.

Caminito

Caminito

No teniamos muy seguro que en esta tercera intentona íbamos a poder recorrerlo debido a los desprendimientos que hubo 3 dias antes por causa de las lluvias torrenciales que azotaron la zona, pero la Diputación se las arregló para que el recorrido se pudiera realizar aunque evitando los tramos desprendidos. Este desfiladero de los Gaitanes nos impresionó por su altura y lo descarado de las paredes al aire libre sin apenas protección natural. El acceso original estaba modificado y nos tuvimos que dirigir hacia Álora, a la zona del Chorro, para empezar el camino, justo por donde tiene lugar la salida habitual. Estuvimos caminando de las 10 a las 12:30 y las pasarelas pegadas a las rocas me resultaron impresionantes porque se veía el fondo del rio y en algunos pasos llegaba a los 300 metros de altitud. La separación entre tablilla y tablilla era demasiado ancha y te metías la punta del calzado con facilidad pudiéndote tropezar, además como habia llovido y llevábamos barro en las botas, las tablillas que pisabamos y las numerosas escaleras por donde subías y bajabas estaban resbaladizas. Hay un puente colgante que se movía con el viento y el paso de la gente y la altura de los tajos daba vértigo. Me gustó tanto el recorrido que me supo a poco y me hubiera gustado haber seguido paseando todo el dia colgada de la roca, pero íbamos con visita guiada y no podíamos perder el grupo. Además debido a lareorganización de la visita, también había mucho personal de seguridad y gente de Diputación observando cómo transcurría el nuevo recorrido. Este nombre tan peculiar se debe a el rey Alfonso XIII se desplazó en 1921 hasta el lugar cruzando este mismo camino previamente construido con el fin de que pudiera inaugurar las obras del tren y de la presa hidroeléctrica que se acababa de construir para dar electricidad a aquella zona de la provincia de Malaga y fue a partir de este momento cuando la gente comenzó a denominar esas pasarelas como "El caminito del Rey", nombre que se ha mantenido hasta la actualidad.

Malaga lucida

Malaga lucida

No solo en la calle Larios, también la Catedral tenia su propia y bien diseñada iluminación. Malaga estaba muy lucida y el ambiente era navideño a tope y muy divertido. Coincidimos en la Taberna de Guardia con los cuñados que estaban alojados en Torremolinos, comimos en el Cenachero y pasamos una tarde muy entretenida viendo espectaculares escaparates y luces de todos los colores por todas partes. Un par de dias después volvimos al centro de Malaga para disfrutar de las canciones del encendido de las 7 de la tarde y de los juegos de luces de la Catedral. Paseamos por su anfiteatro, la alcazaba, vimos Belenes y subimos al castillo de Gibralfaro donde encuentras unas vistas estupendas de toda la costa, mientras tanto, se estaba jugando la final del mundial de futbol y los barcos del muelle pitaban cuando su equipo favorito metía gol.

Antes del Caminito

Antes del Caminito

En nuestro viaje hacia Almuñecar, pasamos la primera noche en Valdepeñas y nos pareció una ciudad moderna, muy próspera, con mucho comercio, una potente hostelería y una iluminación navideña digna de una capital. Luego nos contaron que su alcalde lleva muchos años al frente de su consistorio, señal de que tiene reconocido un buen gobierno. El vino de Valdepeñas te regala un agradable y equilibrado sabor y las tapas que lo acompañan son muy generosas, algo a lo que no estamos acostumbrados por aquí. Al dia siguiente llegamos a Málaga capital para comer con los cuñados que estaban alojados en Torremolinos en esas fechas, y tras tomarnos un pajarete en la Taberna de Guardia, probamos las primeras frituras andaluzas del viaje en el restaurante Cenachero, donde nos atendieron de maravilla. Paseando por sus callejas iluminadas, la ciudad nos pareció una maravilla, llena de magia y de vida, un lugar para pasar el tiempo dejándose llevar sin prisas hacia ningun sitio al encuentro de plazas y sitios que ver.

In transitio

In transitio

A la vuelta de Huelva, aprovechamos para ver la exposición anual de las Edades del Hombre haciendo un alto a medio camino en Plasencia. La ocasión merecía la pena porque era la primera vez que las Edades del Hombre, la mejor y mayor exposición de arte sacro que tenemos, se celebraban fuera de Castilla-Leon y por ello prometía ser todavía más interesante que sus precedentes, al esperar que estuviera dotada de un contenido especial. La verdad es que nos sorprendió mucho y superó con creces nuestras expectativas. Los organizadores se lucieron sobradamente y de esta forma, las 4 horas que estuvimos dentro, se nos pasaron volando.  Llegamos al mediodía y tras dejar las cosas en el hotel fuimos a comer al Rinconcito un menu extremeño de migas, sopa extremeña, carrilleras y postres ricos para coger fuerzas y disfrutar del alargado tiempo de exposición que nos esperaba. La exposición estaba enmarcada en sus dos catedrales yuxtapuestas, en pleno casco viejo enfrente del bonito palacio con balcón lobulado de la casa del Deán y resultó ser completísima. Había de todo y además albergaba sorpresas. La exposición se ha denominado Transitus haciendo referencia a cómo se ha vivido la Fe en diferentes momentos históricos; a la evolución del estilo artístico de estas piezas y a la forma de expresar y vivir la espiritualidad a lo largo de los siglos. Allí vimos 3 audiovisuales, 50 explicaciones en la audioguía, mucha documentación y unas 180 obras de arte religioso y civil, con autores como Zurbaran, El Greco, Gregorio Fernandez. Había continuas referencias a la época del descubrimiento a las expediciones que iban a predicar el Evangelio al Nuevo Mundo que se mostraban ordenadas y evolucionando hacia la espiritualidad de la Edad Moderna. Por allí aparecían calvarios, retablos, Virgenes, cuadros espectaculares, incluso bustos de Carlos V, su hijo Felipe II, Pizarro...asi como colorido arte indígena y documentos muy valiosos. El recorrido por el interior de las dos catedrales, con su recogido claustro dejando a la vista la catedral nueva inconclusa, estaba montado de forma que se facilitaba verse a uno mismo transicionando por épocas, lugares y estilos donde se apreciaba la evolución del mundo durante todo aquél tiempo. Me llamó la atención el detalle de una zona donde el olor a madera de barco de carabela cobraba gran importancia.  

En la foto estamos descansando, todavía con emborrachamiento de arte, en una terraza frente al Ayuntamiento de Plasencia en plena Plaza Mayor, con el cartel de la exposición Transitus colgando de su renacentista balcón y el Mayorga arriba en la torre esperando a dar las horas.

 

El descubrimiento y más sitios de Huelva

El descubrimiento y más sitios de Huelva

En nuestra estancia en Huelva, además de disfrutar de la palya, hicimos muchas excursiones. Estuvimos en el muelle de las Carabelas y anduvimos entre ellas sacándonos fotos dentro y alrededor de la figuración del poblado taíno. El museo explicativo nos resultó muy interesante. Un domingo fuimos al Rocio, que estaba sólo a 16 km del hotel y asistimos a la misa rociera de las 10 de la mañana frente al retablo neobarroco de finales de este siglo pasado, con todo el lujo de soles que lleva la Virgen del S.XIII pegados en su manto. Allí se palpaba mucha devoción por la Virgen. Ese mismo dia visitamos Moguer y la casa natal de Juan Ramón Jiménez, premio Nobel de literatura en 1956 que no fue a recoger por el recién fallecimiento de su mujer Zenobia. El autor de Platero y yo, sin ella quizás no hubiera podido desarrollar su talento como lo hizo para llegar a obtener un Nobel. Otro día nos encaminamos a conocer en el interior una bodega en Bollullos Par del Condado, con un sistema de soleras de 3 alturas y trasiegos desde las barricas de arriba, que la llaman la nieta, hacia el medio, la hija y luego abajo hasta llegar a la "madre", ya directo a  embotellar. Era un antiguo convento y en la zona de la antigua iglesia había salas con barricas de roble de un tamaño mayor que el habitual. Luego catamos 2 vinos blancos jovenes muy suaves hechos con uva zalema, un vino dulce mezclado con la uva Pedro Ximénez llamado Rica Hembra, y el vino naranja, dulce, con el aroma de las ralladuras de las naranjas que una empresa se dedica a recolectar de los árboles de los parques. Otra tarde fuimos de excursión a Doñana desde el pueblo del Rocío y ya dentro de este parque natural tiene casi 55.000 hectáreas pudimos ver ciervos, gamos, familias de perdices corriendo en fila muy graciosas. Luego en el centro de interpretación y en su laguna de agua traida de forma artificial, habia flamencos y varios tipos de patos y rapaces volando, también vacas almonteñas acostumbradas a vivir entre las marismas donde hay cultivos de arroz, y no faltaban los caballos salvajes. Otro dia subimos hasta el pueblo de Niebla que es como la Ávila andaluza, con unas murallas de 2 km de perímetro que contienen un enorme castillo y una población dentro. Visitamos el enorme castillo que está bien restaurado y tiene salas con audiovisuales, carteles con información de su historia y exposiciones fotográficas muy interesantes. Disfrutamos paseando por las barbacana exterior e interior del castillo junto a las almenas y subimos a lo alto de la torre del homenaje y luego bajamos a sus serpenteantes mazmorras. Y por supuesto que dedicamos un tiempo a recorrer Huelva capital, el mercado del Carmen, sus calles peatonales... el Ayuntamiento, la casa de Colón, el monumento a Colón en una plaza muy conocida con toda la iluminación navideña por estrenar y un imponente ficus gigante con unas raíces rizadas al aire libre. Nos ha parecido una Huelva capital alegre y moderna y hemos terminado la visita paseando por el famoso muelle inglés de complicada estructura, donde nos sacamos las últimas fotos del puerto de Huelva. De camino al hotel paramos en el Parador de Mazagón a tomar un caro café y observar los acantilados de sus playas.

El mar atlántico y sus costas

El mar atlántico y sus costas

Qué ilusión nos hizo meternos en el mar en noviembre, sentir su aroma y ver los colores que forma el el sol en el cielo del anochecer al juntarse en el infinito con el mar disfrutando de los destellos que forma el sol al estar tan bajo en esta época del año. La playa era inmensa y estaba situada dentro del parque de Doñana, con su dunas y bosques de vegetación marina. Desde el mismo hotel podiamos llegar al centro de Matalascañas por un paseo maritimo o paseando por la orilla sorteando pescadores y esquivando descaradas gaviotas, cegados de tanta claridad, por algo le llaman la costa de la luz. Enfrente de la subida al pueblo te encontrabas con los restos de una torre vigía del Siglo XVII, patas arriba, a la que le fallaron los cimientos y cayó rodando por el terraplén hasta dejarse caer en la playa dentro del mar y allí lleva siglos bañada por las mareas. Como era de esperar por estar en Huelva, nos hemos puesto las botas a comer deliciosas gambas cocidas con sal gorda por encima, a la plancha, en ensaladilla, al ajillo y también hay que destacar sus frituras, como los sabrosísimos fritos de adobo y por supuesto, cómo no, su jamón, que es de los más exquisitos de todo el país. Un dia fuimos de excursión a Palos de la Frontera, que tiene una casa consistorial adornada de azulejos y esculturas de los Reyes Católicos de colorida cerámica, bajamos hasta el Monasterio de la Rábida, franciscano, donde los monjes acogieron a un derrotado Colón, y el confesor de la Reina Católica a la que convenció para financiar su gesta. Otro día cruzamos el puente por encima del Guadiana y pasamos a Portugal, a la Vila Real de S.Antonio donde vimos una exposición de la industria conservera de la sardina y del atun y paseamos por su calle mayor llena de tiendas donde compramos unos manteles, y de animados bares con tapas muy ricas. A la vuelta paramos en al Parador de Ayamonte a tomarnos un café con unas vistas preciosas de la desembocadura del río Guadiana y el puente que une los dos países. Después bajamos al pueblo y paseamos por su paseo maritimo, la lonja del pescado, sus plazas con azulejos, sus callejas y comercios y nos gustó tanto aquello como para pensar en tenerlo como nuevo destino para pasar allí unos dias.

Ciudad romana

Ciudad romana

Itálica está a 8 km de la capital, y nos gustó porque está situada en una despejada y suave ladera muy ventilada y cuesta arriba, con un anfiteatro que albergaba 25.000 espectadores y una zona de ínsulas muy buen definidas demarcando las parcelas que ocupaban cada una de las casas de estilo romano que allí había. Tuvimos una guía muy simpática que nos explicó el funcionamiento de este colosal anfiteatro de 40 metros de altura construido en la epoca de Trajano y Adriano, allá por el el S.II para acoger a las clases altas y adineradas de la nobleza. Nos describió cómo eran los gladiadores: bajitos y con un manager que les daba formación y entrenamiento continuo. Al contrario de lo que se cree y hemos visto en las películas, no se le mataba al final de la función, pues era un hombre espectáculo que daba dinero y al que había que sacarle rendimiento. Sí se mataba en cambio al condenado que salía en primer lugar. Al que salía a la arena en segundo lugar se le dejaba muy fastidiado pero se salvaba y luego en tercer lugar salia este gladiador que siempre vencía aclamado como una celebridad por todo el aforo. Para que actuara y como era un esclavo, había que firmar un contrato con cláusulas muy detalladas donde se fijaba la indemnización que debía dar a su familia en caso de muerte, asi como otros aspectos muy bien definidos en sus numerosas cláusulas. El bestiario lo componían animales de la zona, toros, jabalíes, linces, etc…de los que se han encontrado restos, pero nada de tigres y leones. En Roma sí se han encontrado porque quizás los traerían desde Africa a la capital del imperio, pero no así en Hispania. Las jaulas se subían a la arena con unas poleas y allí quedaron reflejadas estas marcas. Hay unos curiosos pies labrados en el mármol del suelo que si los comparas con los tuyos puedes adivinar la altura de estos luchadores. Junto a ellos, ves un juego del 3 en raya que utilizaban para matar el tiempo mientras esperaban llegara su turno. Aquello era muy lujoso y su finalidad era divertir y entretener a aquella sociedad tan jerarquizada y hedonista. En cuanto  a la vida de los nobles patricios que vivían allí como dioses terrenales, sin dar palo al agua y cobrando las rentas de los bajos de sus casas que alquilaban como locales de todo tipo de comercio, nos contó que sus altezas comían y cenaban fuera casi siempre, excepto alguna fiesta que hacían en su casa, para lucirse, apoyados en sus tricliniums alrededor de los preciosos mosaicos de sus suelos y las pinturas de sus paredes, pues lo principal era demostrar lo que tenían, que se viera bien. Se echaban la siesta a la hora "sexta", iban de compras, visitaban las termas,  y no se perdían ni una fiesta disfrutando de su ociosidad, pero tras el fin del imperio romano y la finalización de aquella dorada época, todo aquello fué abandonado, quedando nada mas que unas ruinas desoladas. Itálica fue terminada de expoliar y destrozar en el S.XIX para construir el pueblo de al lado, Santiponce y probablemente el monasterio de S.Isidro (y eso que los monjes colaboraron en las excavaciones arqueológicas). Además se llevaron las paredes del anfiteatro para las fábricas que convertian la piedra en cal. También se comentó la afición de la Condesa de Lebrija a la arqueología y cómo compraba a principios del S.XX todo lo que le ofrecían para decorar con mosaicos maravillosos los suelos de su palacio de la capital. Pero aun asi y gracias a que fueron tapados por el tiempo, todavía se siguen descubriendo restos y antiguas construcciones de las que van apareciendo mosaicos magníficos. Por allí vimos que estaban los arqueólogos trabajando, recuperando y limpiándo unos mosaicos inmensos y maravillosos.

Siempre me ha gustado la forma que tenían las casas romanas, cerradas hacia fuera y abiertas hacia dentro con su patio, fuentes y jardines en el centro y al aire libre para hacer la vida alrededor de ellos.

Devoción sevillana

Devoción sevillana

Durante nuestra estancia en Sevilla no dejamos de peregrinar por todos los templos que pudimos encontrar a nuestro paso, para sentir la protección, el recogimiento, el calor y la paz que transmite contemplar a la celestial divinidad. Desde el primer momento comprendí que la imagineria sevillana es el top de todas las que existen en este mundo y que nadie la supera en esplendor y grandiosidad. Hay templos de todos los estilos adaptados a las diferentes épocas de arte en el que se fundaron y sus Virgenes y Cristos son tan espectaculares que te dejan sin aliento cuando los ves, te elevan hasta lo más alto, y consiguen con facilidad que te olvides del mundo pasando unos momentos a su lado... Como si fueran procesionando delante de nuestros ojos en esta estampa, pudimos rezar y pedir por nosotros y nuestra salvación al Cristo del Gran Poder, al famoso Cachorro, enTriana, cerca del puente de la Expiación, que procesiona el Viernes Santo y se llama así porque el autor se inspiró en un gitano al que llamaban el Cachorro y cuando la gente vió la cara de Jesús todo el mundo dijo que era igual que la del gitano Cachorro, al Cristo de los Gitanos muy emocionante pues va con la Cruz andando, procesiona el Viernes Santo y detrás de Él dentro del retablo está la Virgen cuidándole; por supuesto que fuimos junto a las murallas a ver a la Virgen de la Esperanza, la famosa Macarena, cuya imagen te impacta porque contagia sentimiento, enmarcada en plata haciendo ondas como si fuera el frente del palio en el que la procesionan. Ya en el barrio de Triana restuvimos junto a la Virgen Maria de la O, la Virgen de la Capilla de los Marineros; la Virgen con el niño en Santa Ana; la famosa Virgen de la Victoria a la que la expedición de Magallanes y Elcano rezaron cuando partieron a dar la vuelta al mundo en 1519, en esta iglesia hay un curioso sepulcro anónimo al que tienes que dar 7 patadas en el lateral de la zona de la cabeza si quieres casarte pronto....; también puedes hacer devoción a S.Judas Tadeo, como en la iglesia de San Antonio Abad, donde San Judas está al lado de Santa Rita de Casia, ambos patrones de las causas imposibles, con altares llenos de flores amarillas de acción de gracias. Todas las Virgenes iban vestida de negro al ser éste el color del manto que debe llevar durante el mes de noviembre por respeto a los difuntos. 

El duende de Sevilla

El duende de Sevilla

Llegamos a Sevilla pensando que la disfrutaríamos por completo en cinco dias...y aunque estuvimos acompañados de un tiempo suave y cálido cumpliendo objetivos, al final nos dimos cuenta que fue tan poco el tiempo que anduvimos por allí, que nos perdimos lo mejor, el duendes de sus calles. El primer dia, descubrimos la ciudad de noche, una estampa bellísima, con sus luces reflejadas en el Guadalquivir desde el barrio de Triana. Callejeamos un poco por la ciudad, tomando nota de las distancias que nos esperaba recorrer el resto de la semana. Al dia siguiente, empezamos con muchas fuerzas el recorrido yendo a la Torre del Oro a ver su museo con referencias al descubrimiento y la vuelta al mundo de Elcano y Magallanes. Subimos hasta arriba del todo mirando los horizontes e imaginando el trajín de gente y la afluencia de barcos cargados de oro que en época medieval llegarían río arriba a sus muelles. Luego subimos por el barrio de Santa Cruz y conocimos los palacios de Pilatos y de Dueñas, con sus patios y estancias tan andaluzas y elegantes. El tercer dia estuvimos en el Archivo de Indias admirando el Tratado de Tordesillas y otros documentos valiosisimos; por la tarde entramos en los inmensos Reales Alcázares llenos de azulejos, yeserías, historia, estanques y jardines. El cansancio empezaba a hacer mella, pero nuestro afán era cumplir objetivos y así lo hicimos. La mañana del tercer dia la dedicamos a pasear por todo el barrio de Triana visitando su mercado, sus históricas iglesias y un par de cervecerías; por la tarde vimos el palacio de la condesa de Lebrija que alberga en sus suelos una impresionante colección privada de mosaicos romanos de Italica. El cuarto día y tras coger fuerzas desayunando las potentes tostadas con jamón y aceite que nos ponían en nuestro bar favorito de Bormujos, nos relajamos en el Parque de Maria Luisa, donde me hice la tercera y mejor foto que tengo junto al monumento al amor de Becquer, y es la mejor porque estaba por fin junto al que es y será el verdadero amor de mi vida. Después vimos detenidamente el completo museo de infantería al lado al estanque de la exposición de 1929 y recorrimos las balconadas de coloridas y pintorescas cerámicas que bordean el semicírculo del estanque. La tarde la reservamos para estar en la joya de la corona sevillana: su Giralda y su Catedral, subiendo a lo alto de su campanario y dejándonos llevar por la magia y tesoros que se esconden en su interior. Cansados pero muy satisfechos de todo lo que habíamos visto esos dias, lo celebramos con una sabrosa cena de picoteo sevillano y bien de champán. El último dia, camino de Huelva, fuimos a ver la cercana Itálica.

Durante estos dias también probamos entre visita y visita, alguna que otra de sus tabernas castizas del barrio de Santa Cruz, como la de Juan Tenorio, pero nos quedamos con las ganas de ir a conocer más, asi que tendremos que volver para poder saborearlas como se merecen, con tiempo y sin prisas, ya que todo lo que disfrutas en Sevilla es una pura maravilla.

Por los alrededores de la Ribeira Sacra

Por los alrededores de la Ribeira Sacra

El dia de la ida hacia Orense, nos paramos en Verín para comer y visitar su castro medieval. Subimos hasta el Castillo donde está el Parador, un lugar con vistas infinitas que consta de varias edificaciones: la Torre de don Sancho de 22 metros de altura, cuyos muros tienen 3,5 metros de espesor y las ventanas tienen adosadas a ambos lados unos bancos de toda esa anchura que jamás había visto tan largos. El acceso está situado a la altura del primer piso, para dificultar el asalto en caso de asedio. Al otro lado del jardín estaba el palacio renacentista de los Condes, un pazo con terrazas porticadas de grandes arcos y dentro la torre de las Damas de 18 m de altura. Blasones y escudos de varias familias. La Iglesia de Santa María de Gracia con portada con capiteles románicos por todo su perímetro del S.XIII porque es un templo románico tardío, construido en 1274. El hospital de la Trinidad, para peregrinos con portada románica en piedra donde se ve a Cristo Redentor rodeado de los cuatro evangelistas. Casas de granito rodeaban las zonas fortificadas. En Monforte de Lemos no pudimos visitar el monasterio herreriano al estilo del Escorial que ahora es el colegio de los Escolapios, al ser lunes, pero vimos su famosa escalera decorada por su revés. Luego subimos al conjunto monumental donde está el palacio ducal del que sólo se conserva original su fachada y la torre de 30 m con un trozo de recinto amurallado. El resto del palacio son dependencias del Parador donde estuvimos tomando un café sentados en los elegantes butacones de su claustro, mientras esperábamos a que parase de llover. En Ribadavia, antigua capital del reino de Galicia, paseamos por el barrio judío y alrededores del castillo, entramos en el museo etnografico que recogía la forma de vivir de un dificultoso pasado: "cuando los caminos se cierran, la patata se hiela, el maiz se angosta y al cerdo le entra la peste, la gente pone sus esperanzas en el rio"...; su Plaza Mayor con sus soportales, las iglesias románicas de Santiago y la del otro lado del río Avia. Luego fuimos al balneario de Arnoia a pasear por el paseo fluvial del río del mismo nombre, afluente del Miño. Después llegamos al balneario de Caldas de Partovia de aguas sulfurosas medicinales y comimos en O Carballiño, el lugar donde mejor ponen el pulpo en Galicia y lo comimos en el Fuchela, realmente exquisito, igual que el bacalao a la gallega, de postre, unas cañas de membrillo con queso de Arzua y crema nos dejaron un recuerdo imborrable. Vistamos allí mismo la ecléctica iglesia de la Veracruz, construida en los años 40 del siglo pasado, una mezcla numerosa de estilos muy armoniosamente dispuestos. Luego subimos hasta la romántica Peña dos Enamorados en la zona de paseos del río. En Castro Caldelas recorrimos su castro medieval con su habitual tríada de edificios: iglesia, palacio y castillo. Después nos asomamos a 3 de los numerosos miradoiros que hay en los cañones del Sil. El primero fue el de Penas da Matacás con un mirador ventoso y saliente colgado al vacío. Después de parar a coger castañas de un castaño centenario y grueso dentro de un bosque fascinante fuimos a recorrer las pasarelas del río Mao, subiendo y bajando peldaños pegados a las verticales paredes de roca rodeados de una vegetación de lo más variada, incluso madroños con sus frutos rojos. El río transcurría sinuoso haciendo recovecos muchos metros más abajo y rodeaba peñascos grandes y duros de granito, sin cantos, vestidos de verde musgo. Luego nos asomamos al mirador de los balcones de Madrid, con dos zonas amplias que recogen la vista de los meandros en forma de uve y tuvimos la suerte de contemplar un arco iris colorido y brillante. También nos asomamos al mirador de Cabezoás. Otro día fuimos a Celanova a 24 km al sur de Orense, un lugar con variadas construcciones medievales; una curiosa capilla mozárabe, única en la península; importantes yacimientos arqueológicos, destacados autores nacidos en esta poética tierra y un monasterio espectacular con su iglesia en plena plaza Mayor, el de San Salvador, fundado por San Rosendo en el 936 y abandonado trasn la desamortización. Fue declarado Monumento Nacional en 1931 y hoy alberga los centros educativos de la población junto a otros servicios municipales. Tiene 2 claustros, Uno de ellos es espectacular, con unos ventanales enormes recargados de decoración escultórica, gárgolas majestuosas y apoyos ornamentales en las fachadas. La iglesia con retablo barroco, bóveda grandiosa y linterna, plagadas de esculturas. Seguidamente visitamos Allariz con su preciosa zona de jardines fluviales, molinos y paseos en barco por el rio Arnoia. El casco medieval en cuesta es admirable, el granito lo cubre todo con generosidad. Tiene restos arqueológicos, el monasterio de Sta Clara y la iglesia de San Benito con dos impresionantes cruceros enmarcando la entrada, construidos tras haber protegido a la villa de la peste. Ya en Orense capital, como es villa termal, nos bañamos en las termas de Oucariz a 4 km del centro, situadas junto al rio y muy apreciados desde época romana. Hay termas públicas al aire libre, con una pozas muy bien construidas con piedra ocre del río y otras privadas con más servicios a ofrecer, como duchas, vestuarios, cafetería, termas de diferentes tamaños con aguas a diferentes temperaturas, jacuzzis, chorros, circuitos contra corriente, burbujas...El agua de las termas sale a 60° y te quema, pero también hay otros espacios en los que la temperatura es más apetecible. Las termas resultan relajantes a la fuerza y por ello, muy relajados nos dirigimos a Orense capital a pasearla y tomar algo. La ciudad está dispuesta en pronunciada cuesta hacia el río. Alrededor de la catedral hay una zona de bares muy animada. Su plaza mayor es curiosa de observar porque también está en cuesta abajo por los laterales, allí destaca el imponente Ayuntamiento en granito junto a una gran plaza cuadrada con soportales llenos de bares de picoteo y buen ambiente. Estos dias hemos aprovechado para comer ternera gallega, tan rica y tierna, pulpo y otros apetitosos productos del cerdo. Los vinos de la zona, también nos han gustado mucho.

Por los Monasterios de la Ribeira Sacra

Por los Monasterios de la Ribeira Sacra

Dicen que el adjetivo de Sacra que se da a esta Ribeira viene de la concentración de monasterios que hubo en esta zona en siglos pasados y así lo pudimos comprobar, porque los monasterios que se anunciaban por las carreteras que rodean la zona del Sil eran numerosos. La visita al Monasterio de Oseiros nos dejó impresionados por su tamaño. Además de sus 3 claustros, nos fijamos en su antigua sala capitular, de planta cuadrada con numerosas bóvedas, como se ve en la foto, dividida en nueve compartimentos por medio de cuatro columnas centrales muy originales, esculpidas de manera retorcida y estriada, decoradas con flores. De sus bases salían hacia el techo las bóvedas sin capiteles, con abundantes nervios y la decoración de tipo vegetal con caras humanas. Un trabajo muy finamente ejecutado. En el altar de la impresionante iglesia lucía la Virgen de la Leche con el niño en su regazo, de gran valor por su rareza. Otro día vimos el Monasterio de San Estevo, que hoy es Parador, con el escudo de Carlos V en su fachada. También tiene 3 claustros, el de los caballeros; el de los nueve obispos, pues aquí estuvieron enterrados los nueve obispos que se retiraron a este monasterio hasta que sus cuerpos fueron trasladados a la iglesia, cuyos anillos, como reliquias milagrosas, hicieron que aquél fuera un lugar de peregrinaje, y otro claustro más pequeño que es conocido como el del Vivero, donde estaba la cocina del monasterio y el refectorio. En este claustro habia una gran fuente que ocupaba toda la superficie del patio, en la que se conservaban diferentes peces como salmones, sábalos, lampreas, anguilas y truchas traídas vivas de las pesqueras del Sil y el Miño. Los monasterios eran prósperos y disponían de tierras y propiedades que arrendaban, molinos, secaderos de castañas, viñedos, panaderías, bodegas....hasta que con la desamortización de Mendizabal fueron abandonados. En el S.XX comenzaron las obras de restauración en muchos de ellos.

En la Ribeira Sacra

En la Ribeira Sacra

La tercera semana de octubre estuvimos recorriendo los alrededores de Ribeira Sacra. Nuestro principal objetivo era navegar por el rio y ver los viñedos de sus empinadas laderas que casi desafían a la gravedad. Como hay dos cruceros que no se cruzan y cada uno recorre un tramo distinto, un dia fuimos al crucero de arriba y otro al de abajo. La sinuosa y estrecha carretera llena de curvas y cuestas iba trazando el contorno de las paredes del cañón por donde transcurre el Sil y lucía preciosa con la tupida vegetación otoñal rebosada de colores. Enseguida vimos la central eléctrica de la presa del Sil que embalsa de forma natural el río por la zona donde más se estrecha el cañón. Al llegar al embarcadero de San Estevo, el paisaje del agua se ensanchaba para hacerse navegable con una profundidad de 120 m nada menos, de los cuales 60 están bajo el agua. Tuvimos suerte de tener sitio sin haber hecho previa reserva. Nos iban llamando por nuestro nombre para ir entrando al catamarán y aunque fuimos los últimos en entrar, conseguimos sitio en la primera fila de la parte descubierta del barco. El trayecto duró hora y media y fue muy relajante, aunque tuvimos que bajarnos a la zona cubierta porque empezó a soplar el ligero viento habitual que precedía la apertura de las nubes para soltar uno de los muchos aguaceros que padecimos durante toda nuestra estancia en Orense. En las paredes de piedra de colores ocres que enmarcaban el cauce del rio, si afinabas la imaginación veías las figuras de animales y seres en piedra que iba indicando el guía. El río trazaba meandros y se veían algunos viñedos en la parte de Lugo, pero para verlos mejor tuvimos que ir al crucero que partía desde Abeleda. Allí llegamos dos días después lloviendo a mares por unas estrechas carreteras curvosas conduciendo durante una hora casi a oscuras por lo temprano que era, hasta llegar al río bajando desde Castro Caldelas por una carretera más curvosa y larga todavía que las de la carretera inicial. Finalmente llegamos al embarcadero de Abeleda para subirnos al catamarán que sale del otro lado opuesto al cañón del Sil, donde pudimos observar inmensas extensiones de viñedos en las escarpadas laderas de esta zona. Menos mal que el barco tenía cristales en el techo para protegerse de la lluvia y cuando escampaba aprovechábamos para sacar fotos del panorama desde las zonas descubiertas del barco. El paisaje de esta excursión me gustó más que el del primer crucero, aunque hubiera preferido hacerla en silencio, qué manía tienen con poner músicas ratoneras que te desconectan de la relajante naturaleza que ofrecen estos románticos paseos fluviales.

Periodista comprometida

Periodista comprometida

Este martes vispera de fiesta y gracias a la invitación que nos envió nuestra querida amiga Rosa Leguineche que estuvo en Bilbao la semana pasada en el homenaje que cada año brinda el Colegio Vasco de Periodistas a su hermano por su cumpleaños, (ya hubiera cumplido 81 años), al que no pudimos ir porque justo nos avisó un par de horas antes del comienzo del evento y ya teniamos otros planes; salimos antes de la clase de pin-pon y fuimos a escuchar la conferencia que Lydia Cacho, comprometida periodista de origen mexicano, nos ofreció. Esta mujer fue la primera galardonada con la cátedra de Manu Leguineche cuando todavía él vivia, hace ya 10 años. Su aspecto nos impresionó pues es guapisima, tiene un tipazo espectacular y su rostro afortunadamente no refleja las angustias que ha pasado en su vida sólo por contar la verdad que estaba ocurriendo en un país donde durante los años 80 y 90 y al amparo del gobierno de un partido a favor de las clases más desfavorecidas, se estaban comentiendo los mayores delitos y atrocidades contra la humanidad que se pueden dar en un país a manos de organizaciones criminalizadas traficando con droga, pornografia, pederastias, asesinatos, violaciones y todo tipo de actos delictivos con toda impunidad. Esta valiente mujer nos tuvo una hora en vilo y con al respiración contenida escuchando narrar el sufrimiento que vivió al ver cómo su vida y la de su familia estaba amenazada y acorralada en un callejón sin salida y sin poder defenderse, teniendo que huir de su país, consiguiendo finalmente la nacionalidad española para poder protegerse. Gracias a su documentado y trabajado testimonio aquel horror pudo acabar, pero como decía Manu Leguineche: ninguna guerra se gana, o mejor dicho: todas las guerras se pierden....de mientras por el camino se ha quedado tanta gente inocente.  

Comida y bebida pendiente

Comida y bebida pendiente

El dia que fuimos al pueblo maldito de Ochate, intentamos comer en este restaurante de Ventas de Armentia que es el que mas cercano nos pillaba, pero al ser un dia entre semana, no tenian menú aunque sí una carta de picoteo muy interesante, destacando entre otros, sus mejillones de roca a la plancha. Como nos dijeron que los fines de semana sí que preparaban un menú especial con unos entrantes y un segundo plato a escoger, quedamos en ir este sábado pasado para degustarlo y cumplir con esta comida pendiente de hacer. No estuvo mal, ni mucho menos, porque también hubo mejillones de roca, pero esperábamos algo más actual y el chuletón para dos no tenía el sabor esperado pues nos acordábamos del que comimos en el camping de Angosto en el mes de agosto que estaba delicioso y segun nos dijeron, era de allí mismo. Aun así, este sitio nos gusta pues nos pilla de paso y su carta de picoteo merece la pena y la terraza que tienen tan florida y resguardada, también. Para terminar la bebida que teniamos pendiente, pasamos por el bar Alonso, donde Eli y su marido brasileiro nos prepararon una caipirinha deliciosa, perfectamente batida en coctelera y con un dulce sabor a lima que disimulaba la buena dosis de cachaza que tenía incorporada. Todo un placer y nos sentó de maravilla, apenas un ligero mareito muy reconfortante y sin duda relajante para llevar mejor la tarde del sábado.

Cerca del mar

Cerca del mar

Aunque nos llamamos todas las semanas, hacía tiempo que no veiamos a Begoñita y como ese martes de octubre amaneció regaladlo con el esplendor de verano, bajamos hacia la costa de Cantabria. Tras darnos un inmenso abrazo con ella, pusimos rumbo al oeste y recorrimos los 30 km que nos separaban de visitar uno de los sitios que mas nos gustan: Santoña. Yo aquí sí que podría verme viviendo por temporadas, porque me gustan estos pueblos de vida menos turística que algunos de los de su alrededor. Me encantan las marismas que la rodean, las vistas hacia Laredo y el mar, la playa urbana, ese olor a anchoillas que provienen de las conserveras, su casco viejo tan animado junto a la plaza, su mercado y los bares de picoteo como éste donde comimos unas rodajas de choricillo y unos pimientos fritos servidos en papel de estraza. Luego comimos al aire libre y al sol en un restaurante junto al kiosko de la musica, nos tomamos en otra terraza un gintonic y así poco a poco, charlando con esta incombustible y divertida mujer con la que vuela el tiempo a su lado, fue cayendo la tarde y la oscuridad nos marcó el punto final del día.

Por los acantilados

Por los acantilados

Me encanta este hayedo de la zona de Opakua que transcurre por lo alto del borde de la montaña. Es emocionante ir caminando peligrosamente por un continuo corte de vertigo con vistas al abismo del puerto y a los pueblos de la Llanada, atisbando una sutil Vitoria entre suaves nieblas allá a lo lejos. Las formaciones rocosas sobre las que se asienta el camino, caen en picado muy abajo y se pierden en un fondo de hojarascas que intuyes oscuro y profundo. Algunas veces los riscos van rematados por árboles que no sabes cómo han crecido allí con un peso colosal y contra la fuerza de la gravedad. Allí mismo son espectaculares algunas rocas altas, potentes y muy artísticas, con formas realistas, como la que denominan el elefante. Si miras hacia el otro lado del abismo, te sumerges entre las sombras de un mágico hayedo donde los rayos del sol atraviesan en perfecta línea oblicua la espesura de las hojas ordenadas entre los pisos y pisos de ramas. Todo me gusta. El silencio envolvente, la visión de un bosque con una infinita gama de colores, el penetrante olor a madera húmeda, la tupida alfombra de hojas....qué paz....qué felicidad....