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Innnspiracionessss.....

Bodas de hierro y azucar

Bodas de hierro y azucar

Hemos celebrado nuestro sexto aniversario de boda con una comida al aire libre en nuestro asador favorito, al lado del gran espacio verde del parque de Salburua. Hizo un dia estupendo, soleado y cálido y nos animamos a ir a comer allí después de haber probado un nuevo modelo de coche que estamos pensando adquirir pues va siendo hora de cambiar el que tenemos. Nos hubiera gustado haber ido a la piscina de chorros de talasoterapia de Zumaia pero mi pata de yeso nos lo impedía, así que lo tenemos pendiente para cuando me libere de estos 5 kilos de peso añadidos, y de mientras que llegue esa ocasión disfrutamos en la cálida terracita de este sitio de un txuletoncito servido al aire libre de delicado sabor y aroma, saboreado con un bien vino de rioja alavesa. Un sorbete de piña y cava puso el broche de oro a tanta exquisitez y todo nos supo a gloria.

El aniversario del sexto año se llama de Hierro porque este material simboliza la fortaleza, solidez y resistencia que la pareja ha alcanzado tras seis años de convivencia y de superación de obstáculos. En nuestro además caso debemos sumar otros 15 años más de apasionada convivencia, amor duradero y fuerte que ha sido capaz de afrontar todas las adversidades que la vida nos ha planteado viviendo experiencias que han fortalecido nuestra relación. También se le llama de azúcar porque el azúcar representa la dulzura continua de la convivencia, la ternura que mantiene viva la conexión emocional mimada de apoyo mutuo. Por ello tenemos claro que ha sido el momento de celebrar la madurez de nuestro amor, la estabilidad lograda y la convivencia dulce y adaptada en cada momento vivido juntos.

La granja en África, al pie de las colinas de Ngong

La granja en África, al pie de las colinas de Ngong

Llegamos al Museo Karen Blixen, ubicado a 10 km a las afueras de Nairobi, "al pie de las colinas de Ngong", antigua casa africana de la autora danesa Karen Blixen, famosa por su libro "Memorias de África" donde narra su vida allí entre los años 1914 y 1931. Karen y su marido, el barón, llegaron a Nairobi para vivir de la explotación de las plantaciones de café que plantaron en esta finca. Ella era una mujer excepcional que se hizo su propio hueco en estas tierras keniatas, se preocupó por el bienestar de sus trabajadores y familias, aprendió swahili, construyó una escuela para los hijos e hijas kikuyu, adoptó las costumbres locales y fue muy querida por los masais que la llamaban «hermana leona». Casada con el barón por conveniencias, dormían en habitaciones separadas de amplios ventanales y cortinas vaporosas que se ondulaban con la brisa. Se ve un baño con su bañera de zinc, el comedor espacioso y la mesa vestida tal como tuvo lugar en la cena que tuvieron con el príncipe de Gales donde un cuadro indicaba el menú con el que le obsequiaron. Destacan los retratos de su esclavo y de su doncella, pintados por ella; el jardín de la casa con su pérgola adornada de buganvillas y la palmera de varios troncos que plantó en su dia. La cocina y la despensa estaban en una caseta aparte de la parte principal de la casa y un coqueto patio trasero se usaba para reposar por las tardes al abrigo del sol. En los jardines quedaban los restos de los artilugios con los que cultivaron la tierra y la zona de producción donde se procesaba el café de sus cultivos. Tras 6 años de matrimonio, Karen decide separarse del barón cansada de sus continuas infidelidades y decide ella sóla sacar adelante la plantación de café. Son muchas las dificultades económicas que atraviesa, pero se había enamorado de aquellas tierras africanas y eso le dio fuerzas para seguir adelante. Además conoció y vivió allí un verdadero amor hasta que se vio truncado cuando su amigo y amante fallece en un accidente de avioneta. Poco después Karen decidió cerrar esa etapa de su vida y retornó definitivamente a su país de origen, Dinamarca, pero una gran parte suya, se quedó en sus amadas colinas de Ngong. En el año 1964 esta casa fue donada por el gobierno danés al gobierno de Kenia como un regalo por su independencia.

No paraba de resonar en mi mente la banda sonora de la película Memorias de Africa y las primeras palabras de su libro: «Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías…»

En tierras Masai

En tierras Masai

Tras otras 6 horas de recorrido mañanero, llegamos al último lugar de descanso del viaje, el Masai Mara Sopa Lodge a 2.104 metros de altura y a sólo 1° de latitud sobre la línea del Ecuador escondido en una frondosa ladera. Antes de entrar en el recinto estaban las mujeres masai vendiendo sus cosas y fue imposible resistirse a ellas pues te abrían la ventana del jeep y al final no te quedaba más remedio que comprar sus artesanías que eran muy bonitas: máscaras, pulseras, collares, jirafas coloridas y grupos de estilizados masáis... era de lo que más ofertaban...y compramos tras regatear. Ese día hicimos unos safaris que nos encantaron y el paisaje nos dejó asombrados porque el terreno de la sabana es una campa verde muy despejada con vegetación de árboles bajos y algún que otro matojo. Hay riachuelos y un terreno de onduladas laderas y allí conviven los más variados animales en total libertad sin ningún tipo de amenazas.Vimos muchos más animales de los que esperábamos ver en tan poco tiempo: jirafas, cebras, impalas, ñus, elefantes, gacelas, antílopes, okapis, búfalos, jabalíes, muchas aves, y a ello se añadió una leonada de leonas con sus cachorros, un tranquilo león durmiendo y un guepardo devorando tranquilamente a una preciosa gacelita que estaba tan concentrado en su aperitivo que ni se enteró cuando pasamos a muy pocos metros de él. Luego vimos otro guepardito paseando tranquilamente por delante nuestro que aprovechó la parada del jeep para tumbarse debajo a la sombra hasta que se puso en alerta en posición de cazar, sentado sobre sus cuartos traseros, para ir en busca de su presa a la que alcanzaría enseguida pues es capaz de llegar a los 100 km/hora en sólo 3 segundos. Comimos de picnic debajo de un árbol sobre unos manteles de cuadros rojos, lo que nos permitió aprovechar al máximo el tiempo de safari para explorar las zonas más grandes de la reserva. Mientras comíamos, unas cigüeñas muy corpulentas de pico largo pero con cuerpo de buitre y con cara de chiste se acercaban con pasos lentos y pausados delante de nosotros esperando les cayera algun bocadillo. Cuando continuamos el safari descubrimos el espectacular rio Mara que hace frontera al otro lado con las tierra del Serengeti de Tanzania y es el camino por donde pasan las grandes migraciones de animales al lado keniata de las tierras Masai-Mara en busca de fértiles prados durante la época de lluvias. Allí en su ancho cauce esperaban los cocodrilos más grandes del mundo el momento de cazar cebras, gacelas, ñus y todo lo que pasara por delante suyo sin apenas esfuerzo. Te sobrecoge ver el lugar de la escena de estos pasos y cazas porque recuerdas la tragedia que ocurre allí mismo conocida por los vídeos que circulan sobre el tema. A la noche mientras cenábamos se presentaron los masais en el comedor y luego nos dieron un pequeño show cantando y saltando como sólo saben hacer ellos. Al dia siguiente fuimos a un poblado Masai y allí nos bailaron de nuevo sus bailes y saltaron muy alto con sus cuerpos estilizados vestidos con túnicas coloridas. Les compramos un puñal masai como llevan ellos al cinto y una de sus telas de un rojo vibrante a la que daré un uso muy especial en su recuerdo.

Lago Naivasha

Lago Naivasha

La mañana estaba fresquita y fuimos a disfrutar de una hora de paseo en barco por el lago Naivasha, uno de los lagos del valle del Rift, de 139 km2 a casi 1.900 metros de altura, el más alto de la zona, con más de 500 especies de aves y rodeado de pantanos y bosques. La naturaleza relucía a tope, era maravilloso ver el panorama en un dia despejado pues se veían todo tipo de animales en sus orillas y también en sus pequeñas islas: hipopótamos, cobos de agua, jirafas, impalas, gacelas, ñues, cebras, y multitud de aves como el águila africana, el pelicano o el cormorán. Este sereno lago lo conociamos en la parte que estaba junto al resort donde habíamos dormido la noche anterior cuando tuvimos la gran suerte de ver hipopótamos nadando asomando las orejas y la inmensa boca con colmillos que matan por matar. El paseo a la luz del sol fue una auténtica delicia y el inmenso lago se vestía adornado de plantas parecidas a los nenúfares, de mientras los animales no paraban de alimentarse y no nos hacían ni caso, los patos seguían chillando y el ruido al deslizarse la barca en el agua era muy relajante. Nos llevamos muy buen recuerdo de este paseo en barca.

Sabana centroafricana

Sabana centroafricana

Cada dia madrugábamos para ponernos en camino hacia un nuevo safari. Otras 6 horas nos llevó llegar hasta el resort del lago Naivasha por un paisaje muy ameno que se presentaba lleno de cebras, jirafas, aves, vacas, cabras, ovejas y otros animales que aparecían de lejos y también cerca de la carretera teniendo que parar a menudo para dejarles cruzar. De paso se podían observar muchos mercadillos de carretera y gente que aprovechando la caravana te vendía apetitosas frutas. Durante el trayecto, numerosos camiones inmensos ralentizaban el viaje pero nuestro chófer les sorteaba como en una película de James Bond utilizando el arcén o lo que hiciera falta. De esta forma, subiendo los parajes del Rift a más de 2.000 m de altura y pudiendo admirar los paisajes desde su mirador, nos dirigimos al lago para llegar a tiempo del almuerzo en el resort Lake Naivasha Sopa Resort. Desde la habitación, teniamos unas vistas magníficas al lago y una pradera donde pastaban tranquilamente las cebras, los antílopes, otros cuadrúpedos e infinidad de aves…también había amenazantes monos colgándose de los balcones. Por la tarde aprovechamos para pasearnos junto al lago y llegamos hasta un mirador dentro del agua. Mientras hablábamos con una pareja de simpáticos chinos nos avisaron de que había un hipopótamo cerca y estuvimos viéndole nadar sacando las orejitas fuera. También había un pescador de coloridas tilapias que salía del agua con sus capturas del dia bien trasvasadas por un junco en redondo. De repente vimos que salía del agua otro hipopótamo y fuimos en silencio al otro mirador y fue una maravilla ver su cuerpo rechoncho casi fuera del agua y su boca inmensa abrirla y cerrarla mientras comía las hierbas de la orilla acompañado por una especie de garza blanca que no se marchaba de su lado. Nos sacamos fotos con las cebras sentados en un banco hasta que el guarda se nos acercó para decirnos que cerraba y nos acompañó hasta la única puerta que no estaba electrificada ya que los animales tienden a meterse dentro. Continuamos desde la terraza de la habitación disfrutando de la tarde mirando los movimientos de los animales y el anochecer y después bajamos al bar donde sentados en un chester junto a unas chimeneas gigantes, escuchando el piano y rodeados de naturaleza nos bebimos unas deliciosas cervezas craft locales antes de cenar. Por la noche, mientras llegábamos a la cabaña inquietos porque sabíamos que íbamos observados por cientos de ojos que escrutaban sigilosamente todos nuestros movimientos.

Con el Kilimanjaro

Con el Kilimanjaro

Otro monte emblemático que apuntamos en nuestra común historia; el Kilimanjaro, la montaña más alta de Africa de casi 6.000 metros de altura, en nuestro viaje a Kenia y en concreto desde el lodge Amboseli temprano por la mañana camino del segundo safari que disfrutamos. Como el tiempo lo permitió y el monte no tenia neblina, en el Amboseli Sopa Lodge la montaña se mostró en todo su esplendor desde el mirador del restaurante mientras desayunábamos, luego nos sacamos esta foto en su pradera. El dia anterior tras 6 horas en bus hacia el sur, dejando de lado Nairobi, continuamos por la carretera Nairobi/Mombasa antes de girar hacia el oeste, en dirección al monte Kilimanjaro. El viaje continuó por la típica sabana africana, salpicada de granjas locales y coloridos rebaños Masái. También empezamos a ver las primeras cebras, jirafas y aves del viaje. Llegamos al lodge Ambasoli y después de comer comenzamos el safari conduciendo hacia el parque nacional de 190 hectáreas llamado Amboseli para realizar el primer avistamiento de animales. Este Parque Nacional de Amboseli es uno de los mejores de África para ver de cerca grandes manadas de las muchas especies autóctonas de allí enmarcadas en la inmensa grandeza del Monte Kilimanjaro, el pico más alto de África, como telón de fondo. El jeep en el que íbamos sus 6 pasajeros levantó el techo medio metro y así pudimos observar de pie los animales que se iban presentando a la vista: jirafas, familias de elefantes, jirafas que cruzaban la carretera, aves de un plumaje asombrosamente bello, macacos, hasta tuvimos la suerte de ver una leona con sus cachorros..., pasos auténticos de cebras, avestruces, impalas, ñus, incluso una pareja de hienas. Como el tiempo lo permitió pudimos contemplar la vibrante puesta de sol sobre el monte Kilimanjaro, una escena espectacular. Al atardecer, regresamos al lodge de Amboseli para la cena y nos alojamos en una habitación decorada con un elefante en la cabecera, tonos tierra y todo rústico y muy africano. La cama tenía unos raíles por donde circulaban unas enormes mosquiteras que daban vuelta a la cama para proteger la noche silenciosa sabiendo que estábamos rodeados por toda la fauna y flora de esa rebosante naturaleza.

Cumpleañero saleroso

Cumpleañero saleroso

My dear husband ha cumplido años este lunes 9 de febrero, Está mas guapo que nunca y rebosa salud y felicidad. Como estábamos en puertas del viaje a Kenia no nos hemos movido a ningun sitio y lo hemos celebrado por todo lo alto cerca de casa. Aprovechando las jornadas del cordero chamarito nos escapamos a Haro el viernes anterior, cuando no había nadie por las calles jarreras y las pocas personas que andábamos por esta noble ciudad del vino estábamos ocupando las acogedoras mesas del Terete esperando nuestra crujiente ración de cordero asado. El menú transcurrió como en años pasados, los espárragos que se deshacían en la boca, la asadurilla con su huevo goloso y la generosa ración de cordero que nos supo a gloria acompañado por un oloroso vino que estaba divino. El refrescante sorbete de ingredientes secretos puso fin a tan exquisito ágape del ciernes. Y ya el lunes, dia de su cumple lo celebramos en nuestro conocido asador Ataria donde las brasas chisporrotean todo lo que tocan llenándolas de aromas ardientes. Un café tras las cristaleras del Amets viendo los patos en sus fuentes nos dejó el cuerpo entonado para volver a casa en un día que se presentó lluvioso y romántico. Que Dios le bendiga con mucha salud y prosperidad, del resto y del amor ya me encargo yo.

Broche de oro

Broche de oro

Para poner el broche de oro a nuestra visita a Sevilla, pusimos rumbo hacia el sofisticado e histórico Parador de Carmona situado en un alto de una colina asomado a un abismo y rodeado de un recinto de potentes murallas defendidas por un foso. Probablemente se construyó en plena dominación musulmana y se accede por un defensivo doble arco de herradura apuntado. En el siglo XIV Pedro I el Cruel, como le llamaban sus detractores, o Pedro I el Justo llamado por sus seguidores, construyó un alcázar con varias torres y una puerta exterior y artesanos sevillanos adornaron la fortaleza convirtiéndola en un suntuoso palacio, nido de amor del rey y su amante y gran amor por encima de sus dos esposas, Maria de Padilla, por cuyas puertas entraban las brillantes cabalgatas que la escoltaban, convirtiéndose en un lugar de estancia preferente al del Alcázar de Sevilla. Con ella tuvo cuatro hijos y al final consiguió la anulación de sus otros matrimonios para poder casarse con ella y ser reconocida como su única esposa. Ambos descansan en la capilla real de la Catedral de Sevilla. Hoy ya no se puede admirar ningún resto de las yeserías y artesanías que adornaban el palacio debido entre otras cosas, a los terremotos que sufrió, uno de ellos el de Lisboa a mediados del siglo XVIII, que fue el que provocó el abandono de este alcázar debido al deterioro que había sufrido. Nada más pasar el arco doble exterior, encuentras un gran patio de armas rodeado de murallas con torreones almenados. Uno de ellos era la torre del homenaje de la fortaleza. En uno de sus ángulos y siguiendo la estética mudéjar, se construyó el Parador al que accedes bajo un llamativo escudo castellano de fondo azul, el de la ciudad de Carmona y que luce bajo el lema "como el lucero brilla en la aurora, así brilla en Andalucía Carmona". Dentro impresiona su patio marmoleado con fuente mudejar, columnas y la azulejería. La fachada principal, colgada sobre una colina situada en lo más alto de la ciudad se podía ver a la izquierda del paisaje que ofrece el mirador de la ciudad ubicado en la Cuesta de San Mateo, y estas kilométricas vistas sobre el inmenso paisaje de la Vega de Carmona Andalucía con sus amaneceres y atardaceres las pudimos disfrutar embelesados desde la ventana de banco palaciego que tenía nuestra habitación, así como hicieron en su momento romanos, almohades y monarcas castellanos, uniendo un pasado histórico de caracter defensivo a un presente que tiene mucho que contar y que ahora se ha convertido en un agradable lugar de descanso. Aquí estoy como Maria de Padilla con mi Pedro I en su salón bermejo rodeados de tapices, antigüedades y grandes cortinajes disfrutando del ambiente cálido, elegante y acogedor de este fascinante lugar.

Descubriendo paisajes carmonenses

Descubriendo paisajes carmonenses

Mi primo me había recomendado que no nos perdiéramos Carmona ni tampoco visitar su Parador y la verdad es que nos sorprendió muchísimo esta ciudad fortificada de más de 5000 años de antigüedad. Se situa en un lugar privilegiado pues se eleva sobre una colina que desde tiempos inmemoriales tanto los cartagineses, como los romanos y los musulmanes ocuparon para la defensa de sus intereses por su posición estratégica en el valle del Guadalquivir. El acceso al Alcazar por la Puerta de Sevilla es mediante un arco doble abierto en la muralla que se construyó allá por el siglo XII, aquí en la foto, donde destaca la torre del homenaje y se conservan intactos los sillares almohadillados. De esta forma Carmona se hizo la ciudad más segura de toda la Betica. Desde allí se ve la Giraldilla, que es la torre de la iglesia de San Pedro, y la llaman así porque se parece mucho a la Giralda. Antes de llegar a la zona de restos romanos entramos en la capilla de San Francisco y unas chicas muy amables nos explicaron que allí estaba la sede de la Hermandad de la Virgen de las Angustias que sale el miércoles Santo y nos explicaron cómo es la preparación del acto para procesionar sus excelentes y trabajados 2 pasos. Ya fuera de la ciudad y en plena via Augusta en época de los romanos, visitamos la necrópolis con museo y centro de interpretación, que fue construida para impresionar a quienes entraban en la ciudad. Llena de grandes panteones con jardines, escaleras y túneles destaca la de Servilia por su tamaño y rica decoración, asi como la de Postumio por combinar en el mismo lugar la cremación y la inhumación, ya que ellos lo que guardaban eran las cenizas. Al lado estaban los restos del Anfiteatro y del Puente Romano. Esta ciudad, ya en época musulmana, fue capital de los reinos de Taifas y hubo alcázares y mezquitas que tras la conquista cristiana por el rey Fernando y la administarción de su hijo Alfonso X El Sabio, se convirtieron en iglesias y conventos. A su lado surgieron imponentes palacios para los grandes señores, como el que alberga el Museo de la ciudad, donde se muestran los orígenes de Carmona desde el paleolítico, destacando los restos tartésicos en los vasos de Saltillo y los restos romanos. Más tarde, en el siglo XVII, el rey Felipe IV otorgó a Carmona la categoría de ciudad gracias a su importante participación en la guerra de Granada. Pasamos por la plaza de San Fernando, donde antes confluian las principales vias romanas; por su Plaza de Abastos, antiguo convento de Santa Catalina, de grandes dimensiones al aire libre con soportales para las tiendas y los bares. La iglesia principal de Santa Maria de la Asunción, del siglo XV, de estilo tardogótico andaluz, con su patio de naranjos en la entrada y un interior muy bello con bóvedas de nervadura y estrellado en la cabecera. El retablo lo preside la talla románica de la Virgen de Gracia, que es patrona de la ciudad. Visitamos también el convento de Santa Clara, de estilo mudejar, con patio, capilla de clausura, museo en sus tres plantas y su torre-mirador desde donde se veia toda la ciudad. La iglesia era muy estilo clarisas, llena de agradables cuadros de santos y un retablo donde Santa Clara nos miraba. Comimos en la bodega Mingalario unos típicos garbanzos con espinacas, unas alcachofas con gambas y jamón y unas carrilleras deliciosas, este lugar todavía conserva su decoración de toneles y paredes deslucidas, con muchas fotos de Barbadillo. Pasear por la ciudad antigua en cuesta nos llevaba hasta el Alcazar de San Pedro, donde nos alojamos y que es objeto de otro post. Carmona es para recomendar y para volver a visitarlo.

Por tierras sevillanas

Por tierras sevillanas

En nuestra estancia en Sevilla aprovechamos para conocer algunos los pueblos que todavía no conocíamos. El dia de Reyes desayunamos en Dos Hermanas y me encontré allí al rey Melchor que nos dió unas chocolatinas. Fuimos a ver la iglesia de Santa María Magdalena del siglo XVIII, con un impresionante retablo mayor y unas pinturas que reflejaban al rey Fernando en la reconquista de Sevilla. Luego bajamos hasta Utrera, la cuna del flamenco y de los hermanos Alvarez Quintero. Nos sacamos una foto delante de su castillo, paseamos por la antigua judería, vimos por fuera la iglesia de Santiago el Mayor y su puerta del Perdón, impresionante. Nos merendamos su famoso mostachón relleno de pistachos y chocolate sentados en la plaza del Altozano frente al castillo. Antes de volver a casa visitamos el Santuario de la Virgen de la Consolación, con artesonados de estilo mudejar y amplios jardines. Un lugar de peregrinaje de quienes volvían de hacer las Américas. Su imagen tiene un barquito en la mano y junto a la sacristía hay un museo lleno de cuadros de exvotos que recogen los milagros de la Virgen. Nos gustó mucho la excursión de este día.

Al dia siguiente visitamos por la tarde la Puebla del Rio, en un alto, pero como el rio quedaba más allá de unos campos de labor, no pudimos pasear sus orillas. Nos llamó la atención la imagen de San Sebastián en su ermita, plasmada en azulejos, porque su rostro reflejaba placidez mientras su cuerpo estaba todo aseteado. Por la mañana, vimos Coria del Rio, famoso por su rica historia fluvial junto al Guadalquivir y curiosamente porque en el siglo XVII desembarcó una delegación japonesa. Todavía algunas personas se apellidan Japon. Nos gustó mucho porque pudimos pasear tranquilamente por su paseo fluvial y como había una barcaza que te pasaba al otro lado del río, la de la foto, nos montamos y sentimos la fuerza del río que lograba dominar el barquero para llegar a la otra orilla, donde habia plantaciones de dulces y ricas naranjas que probamos con ganas. El rio Guadalquivir estuvo presente durante todo el dia en nuestra excursión. 

A mis Reyes Magos sevillanos

A mis Reyes Magos sevillanos

El momento de la Cabalgata se aproximaba, estábamos nerviosos, las expectativas estaban muy altas y queríamos cumplir el objetivo de ver en Sevilla a los Reyes Magos y sentir que habia merecido la pena habernos desplazado hasta allí. Tras pasar la mañana en la Hacienda Porzuna de Mairena, ver la presentación de los Reyes en la iglesia de la Asunción de este bonito pueblo, sacarme fotos con el rey Baltasar, comer gambas y menudo donde Pepe el Mudo, asombrarnos con su Cabalgata de la tarde tan generosa de regalos para todo el mundo, llegamos desde allí en metro a la Puerta de los Principes y como teníamos tiempo, paseamos por el centro tan luminoso y mágico de Sevilla para seguir disfrutando de su encantadora magia. Cuando volvimos a cruzar el puente de los Remedios apenas encontramos un sitio en segunda fila que cada vez se apretaba más y acabamos como sardinas en lata esperando durante 1 hora a los Reyes, pero lo hicimos cantando y bailando y así fue muy ameno. La gente de los balcones animaba con música, canciones y soltando globos que se botaban de lado a lado de las aceras. La llegada de una Cabalgata de 35 carrozas que tardó casi 2 horas en pasar, superó nuestras expectativas. Qué entusiasmo y fascinación. Qué daño hacían los caramelos tirados con fuerza como proyectiles. Nos reimos y nos divertimos muchisimo. Fue muy emocionante y me quedo con el recuerdo del rey Baltasar que era nada menos que el presidente de la CCAA de Andalucía y de las empapeladas ruedas de los vehiculos de la cabalgata que rodaban pegoteadas de los pegotes de los miles de caramelos que tapizaban la calzada. Para repetir otro año. Una maravilla la Cabalgata de Sevilla.

Pero bueno, además de esta experiencia tan gratamente vivida, quiero dejar mi homenaje a los Reyes Magos con esta oración:

Oh Jesus, Rey de Reyes, nos postramos ante tí como los Magos de Oriente, con humildad y adoración, guiados por la luz de tu estrella. Venimos a ofrecerte lo que más apreciamos: nuestros corazones, nuestras vidas y nuestra fe. Señor, que naciste en la humildad de un pesebre, enséñanos a reconocer tu grandeza incluso en la sencillez y la discreción. Ayúdanos a superar nuestras dudas y temores, como los Magos cruzaron los desiertos hasta encontrarte. Ayúdanos a perseverar en la búsqueda de tu verdad. Te ofrecemos oro, como símbolo de nuestro amor y adoración. Te pedimos que reine la justicia y misericordia en nuestras vidas y nos hagas fieles servidores de tu reino. Te ofrecemos incienso, símbolo de nuestras oraciones que ascienden hacia ti. Acepta nuestras súplicas, Señor, y purifica nuestras almas para que seamos dignos de tu presencia. Te ofrecemos mirra, símbolo de nuestros sufrimientos y esperanzas. Ayúdanos a llevar con valor nuestras cruces y transforma nuestras pruebas en oportunidades de gracia. Oh, Divino Niño, pedimos que tu estrella siga brillando en nuestras vidas para guiar nuestros pasos e iluminar nuestra oscuridad. Enséñanos a ser testigos de tu luz, compartiendo tu paz y amor con todos los que nos encontremos. Señor, Jesús, como los Magos cambiaron de camino después de encontrarte, ayúdanos a apartarnos de lo que nos aleja de tí y a caminar por la senda de la fe, la esperanza y la caridad. Rey de Reyes, te honramos y alabamos. Tú que viniste a salvar al mundo recoge nuestras ofrendas, nuestras oraciones y nuestras vidas y haznos discípulos fieles de tu amor eterno. Amén.

Tiene un color especial

Tiene un color especial

Qué bonita es la capital hispalense y más en Navidad. Como el año pasado nos dijeron que la Cabalgata de los Reyes Magos pasaba muy animada por toda la capital y duraba más de 6 horas, decidimos venir a disfrutarla, como el año pasado hicimos en Málaga. Los dias antes nos paseábamos por su centro iluminado. Uno de ellos nos llovió al anochecer y la magia de la lluvia nos envolvía en una burbuja de luz reflejada en el aire. Qué derroche de luces, las colgantes de la calle Sierpes, los dos inmensos árboles de copa cuadrada cerca de la Catedral, las palmeras tintineantes de la avenida de la Constitución, calles y calles profusamente adornadas, un espíritu navideño alegre y participativo, Belenes visitables en todos los sitios, una preciosidad...nos daba tristeza pensar que en nuestra zona podían ser más generosos con la Navidad, pero sabemos que su celebración no es una prioridad de nuestros gobernantes. Una cervecita a los pies de la Giralda para admirarla en detalle nos descansaba del recorrido pues lo queríamos volver a ver todo. Al otro lado del río, el barrio y el puente de Triana, en la foto, estaba espectacular y el Guadalquivir más resplandenciente que en ningún otro momento del año...nos quedábamos maravillados a cada paso que dábamos. Visita obligada y muy devota hicimos a San Judas Tadeo y Santa Rita de Casia en la iglesia de San  Antonio Abad, y nos acercamos a la Basílica de la Macarena para verla bellísima en su camarín. Alojados en Bormujos, nos daba de desayunar Jose, el atómico camarero del Paso, unos calentitos molletes con jamón, carne mechá y tortilla que nos parecían deliciosos y así con estas fuerzas emprendíamos la excursión del día. Incluso disfrutamos de una sesión virtual haciendo un viaje a la Luna y orbitando por el planeta...qué sensación de realidad, como un trance lo vivimos...yo me agarraba a Pedro porque no quería que se me perdiera por el espacio sideral. Los días antes y después de la Cabalgata, nos dedicamos a recorrer ciudades sevillanas, objeto de otro post. También bajamos a Sanlucar a comer langostinos y pescaítos en un día ventoso y lluvioso, lo que no nos impidió pasearnos por la orilla de la playa de la Calzada y respirar el aroma del mar. En Sevilla siempre se está de maravilla.

Nueva Navidad

Nueva Navidad

Esta Navidad ha sido muy celebrada y hemos estado tranquilos y felices. Además, este año ha sido un año muy diferente por haber transcurrido, gracias a Dios, sin preocupaciones, sin obligaciones, con tranquilidad, con salud, durmiendo a pierna suelta, ocupándome de quien quiero, mimándome y rodeándome de gente que merece la pena. Ha sido un año lleno de muchas vivencias bonitas y de mucho aprendizaje y por ello creo que he sido bendecida por las cosas buenas que me han sucedido y también, hay que decirlo, por las no tan buenas, ya que son oportunidades para crecer, aprender y dejar a Dios que ordene y cree las circunstancias o el sitio necesario para que lo bueno se manifieste. Con el fin de dejar el camino limpio para que sucedan los milagros de los que la vida está llena, que son infinitos, necesitaré durante este año continuar, cambiar, dar, soltar, eliminar o agregar cosas o situaciones a mi vida, para lo que pido iluminación y sabiduría. Soy consciente del regalo tan inmenso que es el poder despertarte a un nuevo día y disfrutar plenamente del tiempo, con paz y salud. Que el nuevo año me dé poder para pensar claro y perseguir metas concretas, propósitos y habilidades que me proponga alcanzar y para ello declaro con fe que este año sea un año de oportunidades, de puertas abiertas, de conexiones y decisiones correctas y acertadas, de crecimiento y liberación, de abundancia, de fuerza, de paz y de mucha salud,...en definitiva, que sea un año de bendición para honra y alabanza de Dios. Deseando volver a sentir el bienestar del que he venido disfrutando durante este 2025, yo te despido año viejo.

Nueva edición de las Edades del Hombre

Nueva edición de las Edades del Hombre

Esta vez la organización de las Edades del Hombre nos llevó a la iglesia de San Cipriano y a la catedral de Zamora y disfrutamos de las magníficas obras de arte que se exponían en una exposición guiada que giraba sobre el gran tema de la Esperanza, virtud de la que se va a hablar mucho durante el año nuevo que comienza. Lo que sentíamos mientras estábamos concentrados en las explicaciones de la exposición era tan cautivador que nos hizo pensar y reflexionar en profundidad sobre lo necesario que es ahora mismo tener esperanza porque vivimos en un tiempo donde se suceden continuas guerras, duras experiencias y calamidades, en un lugar donde se da tanto culto a lo material y a lo inmediato, en un mundo donde existe tanta frustración, angustia y desesperanza...Esta llamada a la esperanza enciende una llama de alegría interior que desborda hacia afuera la necesidad de ser mensajeros de la buena noticia basada en la promesa de salvación que Jesus nos ofreció, donde el mal es vencido porque la esperanza que da luz a nuestra vida a pesar de las tragedias personales y sociales que nos rodean, ha triunfado. En la exposición se refleja el sufrimiento de personajes cercanos a Jesus, su madre, San Juan, los apóstoles y tantos mártires que dieron su vida por creer en Él...tantas experiencias de sacrificio que aún así nos sirven para creer en la promesa de la Salvación basada en la espera de esa promesa que ilumina las sombras y ofrece un nuevo sentido a esta vida, antesala de la llegada de la patria celestial. Con esperanza creemos que lo incompleto e inestable de nuestro mundo se convertirá en algo perfecto y eterno en un mundo donde sólo haya amor. Con esperanza creemos en la resurrección, que nos abrirá el camino a una nueva vida ayudados por los sacramentos que son el testimonio de que Dios siempre está con nosotros para infundirnos confianza y alejar el miedo, para afianzar la fe porque sabemos que el Señor está contigo y con la comunidad. Todos estos simbolos adelantan esta promesa al igual que las palabras de la liturgia alimentan esta esperanza, de esta forma, el presente se impregna del misterio de lo divino y sentimos que Dios no nos abandona nunca. Sabemos que este mensaje de eterna esperanza de salvación vivirá entre nosotros siempre que nos manifestemos con amor, que es en definitiva lo que sostiene toda esperanza. 

Con el convencimiento de que la entrega, la confianza y de la fe, nos llevarán a ese paraíso prometido, dijimos Amén y nos despedimos albergando en nuestro corazón este revelador mensaje.

Cerca de la frontera

Cerca de la frontera

Ciudad Rodrigo es un lugar marcado desde siempre por su proximidad a la cercana Portugal y la continua vigilancia de la frontera española. Prueba de ello lo ves en su ciudad amurallada y en el castillo-fortaleza de Enrique II de Trastámara del siglo XIV, de estilo defensivo con su torre del homenaje de 17 metros de altura, que situada en un alto junto al rio Agueda le permite avistar un panorama de cientos de kilometros de tierra despejada a lo lejos. En su bonito comedor de muros medievales con vistas a la lejanía disfrutamos de su menú "Frontera", una mezcla de deliciosos sabores portugueses y salmantinos. Las calles de esta villa son estrechas y sinuosas, llenas de palacios y casas señoriales blasonadas, señal de un pasado glorioso, como el palacio de los Aguila, el del Marqués de Cerralbo, la casa de los Vazquez (hoy Correos), el palacio de los Montarco, el de los Avila...pero el que mas me gustó fue el de la marquesa de Cartago por su garita almenada llena de decoraciones de figuritas y angelotes, cuyo fin era mirar sin ser vistos. Me dejo por señalar muchos otros edificios igual de admirables y que terminaban confluyendo en una gran plaza mayor rectangular en cuesta, presidida en su alto por el Ayuntamiento renacentista porticado en forma de escuadra, con profusión de arcos, medallones y estatuas. A sus lados se levantan pequeños torreones y en uno de ellos figura el escudo de Carlos V y el de la ciudad. Pero lo más significativo de esta ciudad es su grandiosa Catedral de Santa María de estilo gótico muy castigada en su fachada por las bombas francesas de la guerra de la Independencia. Lo que más me llamó la atención fue su espectacular claustro de tracerías rico en arcos, esculturas humanas figurativas y motivos vegetales, donde estamos en la foto. A destacar su coro de nogal de 72 sillas profusamente tallado, con un facistol forrado con placas de bronce. En su capilla mayor hubo un precioso retablo de tablas de finales del siglo XV que recogían la vida de Cristo y de la Virgen María y que en la actualidad se encuentra en el Museo de la Universidad americana de Tucson, en Arizona. Una copia de estas tablas se encuentra en su museo catedralicio junto con otras obras salvadas de la guerra de la Independencia.

Por tierras castellanas

Por tierras castellanas

Una brevísima excursión nos llevó a pasar dos noches en el parador de Salamanca. Desde allí veíamos iluminadas sus famosas dos catedrales pegaditas la una a la otra al otro lado del río cruzando el bonito puente de piedra. No nos dio tiempo a visitarlas porque el día siguiente fuimos a ver Ciudad Rodrigo y al otro dia a exposición de las Edades del Hombre en Zamora. Sólo pudimos visitar de noche, con mucho frio, la parte histórica, ver al astronauta y al diablillo comiendo un helado en una de las fachadas de la catedral, pasar por delante de la casa de las Conchas, admirar con prisas sus animadas calles y cenarnos un rico asado de carnes salmantinas. 

Por tierras armenias

Por tierras armenias

Llegamos al norte de Armenia por carretera y empezamos a conocerla visitando el monasterio de Haghpat. El complejo que alberga este monasterio de los siglos X-XIII tenía el estilo armenio que íbamos a ver repetido en el resto de los monasterios de la región: una serie de edificaciones variadas y complementarias que los convierten en enclaves autosuficientes situadas en lugares estratégicos, todos ellos con unas vistas fantásticas. En Haghpat había una iglesia principal, capillas, el refectorio, la biblioteca con las tinajas metidas en el suelo donde guardaban los monjes sus manuscritos tapados con piedras para salvarlos de las invasiones; un precioso campanario exento y atrios o "gavit" en cada edificación con tumbas en el suelo. La guía nos explicó que si andabas por encima de esas tumbas ayudabas a sanar los pecados de los difuntos. A destacar las khachkars o cruces talladas en piedra suave que permitía realizar detallados grabados teñidos de color rojo brillante, utilizando tintura de cochinilla. Seguimos conociendo Armenia visitando una ciudad museo con las casas típicas de dos pisos con balconadas de madera tallada. Luego llegamos al lago alpino de Sevan a 2.000 m de altitud. Un lago cercenado por las políticas estalinistas en su intento de crear proyectos de energía hidroeléctrica e industria pesquera que finalmente fracasaron. En el siglo VIII unos monjes erigieron un convento en lo alto de una isla del lago, pero en 1930 tuvieron abandonarlo cuando los soviéticos suprimieron la religión. Ahora mismo ya no existe isla y puedes llegar al complejo monástico andando porque esos fallidos experimentos provocaron una bajada de las aguas que hizo que se formara un camino terrestre hasta el monasterio. Al dia siguiente de nuestra llegada, visitamos Ereván, la capital, y como llovía fuimos al Centro Cafesjian para las Artes que exhibe una colección de arte armenio moderno, contemporáneo e internacional. Otro dia visitamos Echmiadzín y la iglesia de Santa Hripsime, una de las 7 maravillas de Armenia. Esta Santa del siglo IV, llamada la monja guapa, junto con la abadesa Gayane y otras 38 monjas si, fueron las primeras mártires cristianas de la historia de Armenia, perseguidas, torturadas y finalmente asesinadas por el Rey Tiridates III de Armenia al rechazar Hripsime casarse con él. También fuimos a ver el complejo enorme de la Catedral de Armenia, donde además de la iglesia, hay seminario, biblioteca, residencias, jardines y unas lápidas que pudieron salvarse de un antiguo cementerio donde observas las tres representaciones que se solían esculpir: el símbolo redondo de la eternidad; en medio la cruz, como símbolo del camino de esta vida y encima la representación del paraíso. Otro dia nos dirigimos hacia el monasterio de Khor Virap, cuna del cristianismo armenio con vistas cercanas al Bíblico Monte Ararat y allí nos sacamos la foto. Este monte tradicionalmente armenio de más de 5.000 m y nieves perpetuas impresionaba, aunque apenas pudimos ver el ultimo tercio de la cumbre nevada por la bruma habitual. El monasterio mira al Ararat y allí estaba la tumba de Guillermo el Iluminado. Después nos llevaron a ver una bonita bodega familiar y catamos vino blanco de una uva endémica de allí, un tinto con cuerpo, un moscatel semiseco y una copa del famoso coñac armenio que nos pareció delicioso, asi que nos lo trajimos a casa. En ruta y encaramado a 1.500 metros de altitud paramos en el Arco de Charents, construido para dar homenaje a las víctimas de la represión estalinista y para elevar a categoría de templo al monte Ararat, la montaña bíblica símbolo perdurable de Armenia que se dibujaba a lo lejos. Luego llegamos al templo romano de Garni del siglo I d.c. construido por el rey Tiridates I, dedicado al dios del Sol Mitra. Las vistas a las montañas de basalto eran de admirar. Antes del almuerzo de ese día participamos en un taller de elaboración del pan armenio, llamado lavash, considerado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Probamos un rollito de este pan fino, cortado en tiras anchas que se rellena con queso, cebollino, albahaca, perejil y estragón. Finalmente, llegamos a los ultimos momentos de nuestro periplo por Armenia y decidimos pasar la tarde paseando tranquilamente por la ciudad. Nos asombró la bonita y gran Plaza de la República creada en 1926, construida con piedra toba rosa de Armenia, una preciosa roca volcánica que le da a Ereván su cálido resplandor rosado. Es este inmenso círculo se reunen los edificios de la Casa de Gobierno, la Galería Nacional de Armenia, el Ministerio de Asuntos Exteriores, Correos, el hotel Marriott y el History Museum. Durante el periodo soviético, la plaza se llamó Plaza de Lenin y su estatua fue demolida tras la independencia del país. Frente al museo se encuentra una de las atracciones más queridas de Ereván: las Fuentes Cantoras que ofrecen su sinfonía de agua, luz y música todas las noches desde finales de mayo hasta octubre. Disfrutamos de la Plaza sentados en una terraza junto al hotel Marriot tomando una cerveza Draft Kilikia mientras escuchábamos a la violinista del bar interpretar obras clásicas y canciones de Frank Sinatra. Una delicia. Con pena, subimos por el paseo peatonal muy animado de tiendas y bares, hasta llegar al edificio de la Opera con sus jardines y un lago del amor onavegable. Mención a parte quiero dejar de las visitas que hicimos a Tsitsernakaberd, el Memorial del Genocidio del pueblo armenio, muy emocionante porque la guía nos iba interpretando la información de los paneles explicativos del holocausto transmitiéndonos los horrores de esta bárbara tragedia donde Armenia jugaba con cuchara de papel mientras que el resto de los países tenían cuchara de hierro, en alusión a que estaban armados para una guerra mientras que los armenios sólo eran un pueblo indefenso y pacífico. La comunidad internacional miró hacia otro lado, los armenios se quedaron sin derecho a ser respetados y fueron masacrados. Al salir, compungidos y con un nudo en el estómago, visitamos la gran explanada del obelisco y unas esculturas enormes representando a las 7 provincias armenias. En su centro guardan la llama eterna que desde 1965, 50º aniversario del genocidio, nunca se ha apagado. Otra visita muy interesante fue la del complejo de edificaciones del monasterio de Noravank, lugar de peregrinación, ubicado en un estrecho desfiladero rodeado de imponentes acantilados rocosos y rojizos. La arquitectura estaba llena de riqueza al haber sido lugar de reyes. Destacan las esculturas y los bajorelieves religiosos por su ejecución artística. El tímpano de "La Virgen con el Niño" sentada en una alfombra me pareció muy original, así como las valiosas cruces de piedra. No pudimos subir ni bajar la estrechísima escalera sin barandilla de la iglesia de Asvatsatsin al estar cerrado el paso porque la gente terminaba cayendo accidentada. Por fin, la última visita a destacar especialmente porque quiero reflejarla en homenaje a mi profesor del curso de manuscritos medievales Andres K. quien nos supo transmitir su pasión por este maravilloso arte, fue al museo Matenadaran donde me emocioné admirando las miniaturas que también los monjes armenios elaboraron en sus manuscritos para que los aficionados del mundo a este arte pudiéramos seguir disfrutándolos.

Al norte de Araba

Al norte de Araba

El conjunto monumental de Quejana en el valle de Ayala era lo único que nos quedaba por visitar del interesante patrimonio que descubrimos este mes de septiembre en la ruta de las ermitas por este valle. La visita fue una agradable sorpresa pues no imáginábamos la inmensidad arquitectónica que luego admiramos. Aquello habla de una época en la que este territorio que hoy parece tan apartado de las rutas habituales, en el siglo XIII y hasta finales del XVIII fue muy transitado al ser un importante cruce de caminos de las muchas rutas comerciales que bajaban del norte de la península a la meseta, lo que trajo mucha prosperidad al valle e hizo que las familias nobles se enriqueciesen gracias a los señoríos reales otorgados. Así ocurrió con los Ayala que se destacaron tanto por su papel militar como por su capacidad de gestión, siendo fieles aliados de la Corona de Castilla y decisivos en las luchas de bandos que azotaban el País Vasco. Durante la visita al conjunto monumental, vimos una serie de dependencias comunicadas entre sí: torres, convento, torre-capilla, la iglesia de San Juan y palacio de la familia Ayala. Comenzamos por la capilla-torreón de 25 metros de altura dedicada a la Virgen del Cabello donde se encuentra la cama sepulcral de Pedro de Ayala y su mujer Leonor de estilo plateresco en alabastro de gran calidad y belleza. Ambos aparecen vestidos con lujosos trajes de la época. La escultura está finamente elaborada y sobresalen los detalles, muchos de ellos en oro, como los guantes de ambos y la espada de él. No les faltan a los pies una serie de animalitos que dan de fe de los valores morales en vida de sus ocupantes: leones, perritos fieles y santos que ayudan a realzar el sepulcro. En las paredes se hayan las estatuas yacentes de los padres del canciller, Fernan y Elvira. Este político, fue además diplomático en Europa, un gran ilustrado y famoso poeta que escribió interesantes obras como el Rimado de Palacio y el Libro de la Cetrería. Debió amar a muchas mujeres segun dejó escrito su sobrino y cerca hay un palacio hoy convertido en restaurante que curiosamente fué un regalo que hizo el Canciller a uno de sus hijos bastardos. Debido a sus infidelidades Leonor no quiso enterrarse junto a él en Quejana y lo hizo en el ya desaparecido Convento de San Francisco, en Vitoria. El cuidado de la capilla y del convento se encomendó a las monjas dominicas que lo habitaron desde 1378 hasta 2008. Poco después lo compró la Diputación de Alava. A destacar la copia del retablo del siglo XIV compuesto por tablas representando la vida de Jesus y tres generaciones de donantes de la casa de Ayala en las esquinas inferiores. Mide 2,5 metros de alto por 6,7 metros de ancho y está organizado en dos niveles que configuran un total de diecisiete escenas separadas entre sí por motivos arquitectónicos góticos pintados. Fue vendido junto al frontal del altar por las monjas en 1913 y lo compró un magnate americano que lo donó al Museo de Arte de Chicago donde ahora está expuesto, aunque se cuestiona la validez legal de la venta al carecer de la autorización necesaria de la Santa Sede y del beneplácito de la casa de Alba, sus patronos. Su famoso relicario y otras joyas se pueden admirar en el Museo de Arte Sacro de Vitoria. También visitamos las dependencias del monasterio; su claustro cerrado en los años 80 del siglo pasado con bastante mal gusto, las celdas de las monjas con ventana con rejas para no olvidar que estaban en clausura; la sala donde se recibía a las visitas externas y el inmenso refectorio con puntales de hierro en el medio para evitar el colapso de las vigas del techo. En la mesa de la superiora colgaba una campanita mediante la que ella establecia los tiempos del comienzo y del final de la comida y un altillo con luz natural que permitía a la monja lectora amenizar la comida. La Sala Capitular era muy grande, destacaba el techo de estuco y tenía un bonito balcón enrejado con unas vistas magníficas del valle desde donde se veía la espadaña de una antigua iglesia cuyas campanas servían de aviso para las emergencias de aquel lugar. En la sala había unos grandes armarios etiquetados que contuvieron tesoros del convento y vestiduras litúrgicas. Pasamos por laberintos de pasillos y llegamos hasta el gran coro de clausura de la iglesia parroquial del titular San Juan Bautista que tiene retablo barroco, En el coro destacaba un gran facistol y un Cristo gótico que antes presidía el altar de la iglesia. La iglesia tiene entrada por el palacio, por el monasterio y por el patio de entrada donde está la capilla-torreón y en ella hay restos de los antiguos sepulcros de los padres de Pedro de Ayala que ahora están en la capilla-torreón. Además destaca un púlpito de hierro forjado que se quedó colgado de la pared sin acceso. Escaleras arriba llegamos a la parte más alta del torreón de ventanas palaciegas y bancos de piedra con un alto techo de madera sustentado por pequeñas vigas circundantes. No pudimos visitar el inmenso palacio de dos torres, tres plantas con patio abierto y claustro de galería arqueada, porque todavía están restaurándolo. La verdad es que no sabría reproducir el recorrido que hicimos por la cantidad de giros y vueltas que dimos por todo el conjunto con paredes comunes. Me pareció un laberinto bien organizado. La sensación que tuvimos durante todo momento fue la de estar visitando unas potentes joyas arquitectónicas del medievo alavés en las que esta poderosa familia ejerció su gran poder económico, militar y cultural durante mucho tiempo. Al salir te topabas con el camino Real de la Sopeña, por el que circularon las mercancias que venían del Cantábrico y de los valles burgaleses y que cayó en desuso en el siglo XVIII cuando se creó el puerto de Orduña ypor el que los carros tirados por ganado podíancircular con mayor comodidad y seguridad. En la foto estoy en la capilla-torreón de la Virgen del Cabello, con la copia del famoso retablo de tablas góticas junto al sepulcro de los Ayala.

Por tierras georgianas

Por tierras georgianas

Con mucha curiosidad debida a los prometedores paisajes con el que el bar georgiano cercano a casa adorna su local y las sabrosas comidas y Kachapuris que ofrecen innovando la oferta gastronómica del barrio, pusimos rumbo a Georgia. Como el paquete comprendía también Armenia, el viaje se ponía todavía más interesante. Llegamos a Tbilisi, o Tiflis, capital de Georgia donde se mezcla su recién pasado de arquitectura soviética, con elegantes edificios del siglo XIX, además de una impactante zona moderna junto al río. La ciudad está dividida por el río Kurá o Mtkvari, difícil de pronunciar en georgiano y la verdad es que nos encantó. La Ópera, el Parlamento con la cruz de Nino de racimos de uva, la Avenida Rustaveli, el dorado obelisco de San Jorge, el Ayuntamiento, el barrio de Abanotubani, sus calles típicas llenas de ambiente, como Shardeni o Erekle II y el Palacio Presidencial nos parecieron imponentes, pero también había construcciones recientes y de diseño moderno y atrevido que nos agradaron especialmente como el Puente de la Paz, un monumento al brindis con forma de cuerno al estilo Calatrava; el edificio con forma de hongos, que es el Palacio de Justicia enclavado en el futurista parque Rike, y el Centro de Exposiciones, una construcción con forma de largos tubos de material brillante. Por encima de nuestras cabezas el funicular llevaba a la gente hasta la cima del Monte Mtatsminda donde una mujer de aluminio de veinte metros de altura con el traje nacional de Georgia simboliza el carácter nacional del país porque en su mano izquierda sostiene un recipiente de vino y "saluda" a los que vienen como amigos, y en su mano derecha posee una espada para aquellos que vienen como enemigos. Navegamos por el río en una barcaza animada por un Dj bebiendo Chacha, el vodka georgiano por excelencia. Desde el río veiamos unos acantilados con casas colgantes y nos sorprendimos cuando otro día fuimos a cenar a una de esas casas convertida en restaurante disfrutando de su rica comida con espectáculo de bailes regionales, aprovechando para admirar el paisaje nocturno de la ciudad desde lo alto del río. En iglesias cabe destacar la Basílica Anchiskhati y la Catedral de la Santísima Trinidad comúnmente conocida como Sameba, además de la iglesia medieval de Metekhi junto al rio con su plaza donde la majestuosa estatua del Rey Vakhtang I Gorgasali a caballo impresiona por su poderío.  Al dia siguiente nos pusimos en ruta y visitamos en la antigua capital Mishketa el ortodoxo Monasterio Jvari del siglo VI con maravillosas vistas sobre los dos ríos que se juntan en uno sólo junto a la calzada larguísima y rectilínea que se pierde en el horizonte y que fue parte de la ruta de la seda. Allí está la famosa Cruz del siglo IV de Santa Nina, una mujer evangelista que convirtió al rey Mirian III al cristianismo. La cruz fue supuestamente capaz de hacer milagros y atraía a peregrinos del Cáucaso. Bajamos al pueblo y allí vimos la Catedral de Svetitskhoveli, que según la creencia georgiana, allí se guarda la túnica de Cristo. Me gustó el enorme fresco del Pantocrátor que ocupa todo el ábside central de arriba a abajo. También visitamos el pueblo natal de Stalin y el curioso vagón de madera con cortinillas, donde viajaba, se alojaba y se reunía con su equipo de trabajo. Nos impresionó muchísimo la sofisticada ciudad de piedra Uplistsikhe, en un alto, donde estamos en la foto, que procede del primer milenio a.c. pero todavía poco se sabe de ella. Visitamos el Convento de San Nino Bodbe, lugar venerado por los georgianos porque está enterrada la famosa Santa Nino en una capillita que tiene la iglesia. Las vistas al bajo Cáucaso son estupendas y el valle se extiende a lo lejos hasta las faldas de las altas montañas. Fue interesante conocer la medieval villa de Sighnaghi, uno de los núcleos por el que transitaba la Ruta de la Seda. Visitamos su Museo Histórico y Etnográfico con piezas de la Edad del Bronce y la sala con pinturas del pintor de arte naif Niko Pirosmani, fallecido  en 1936 sin haber alcanzado la fama que ahora tiene. En resumen es lo que estos dias hemos conocido de Georgia y como nos ha gustado tanto, nos hemos propuesto volver por nuestra cuenta algun año de estos.

Ermitas en septiembre 2025 - 4ª parte

Ermitas en septiembre 2025 - 4ª parte

Esta última etapa, la más monumental del recorrido de este año gracias a la organización de Ermitaraba la hicimos en una escasa hora y media. Llegamos a ver sus iglesias, dejando para otro momento los edificios civiles. Comenzamos por la iglesia de la Asunción de la medieval Arceniega, situada dentro del recinto amurallado y pegada al Ayuntamiento que lleva el escudo de la villa, una encina, la lanza y tres torres. En el arco principal del pórtico de la iglesia del siglo XVII hay otros tres escudos, un escudo pontificio del Papa Urbano VIII, otro a la izquierda con las armas del reino y otro más a la derecha coronado por un jarrón de azucenas por tratarse de un templo mariano. La torre almenada de 1572 y la portada de tres arquivoltas apuntadas, recuerdan el caracter defensivo que tuvo el templo. El retablo es de la época tardia del barroco, del siglo XVII y contiene la talla de la Virgen, algo rígida, así como lo son todos los personajes que figuran en el banco del mismo, a la izquierda los apostoles de color dorado y a la derecha los esbirros y soldados de colores vivos recogiendo escenas de la Ultima Cena, la Flagelación, el Prendimiento...Luego fuimos hasta Sojoguti, cuya iglesia de la Anunciación de principios del siglo XVII, es ejemplo de lo que se llamaba iglesia de patronazgo. Éstas eran iglesias fundadas por familias nobles que adquirían una serie de derechos sobre ellas, como enterrarse dentro, recibir diezmos...a cambio de mantener el edificio en buen estado. Tras el Concilio de Trento de mediados del siglo XVI, se puso fin a estas prácticas porque daban lugar a abusos, pero en Sojoguti y en la tierra de Ayala, durante todo el siglo XVII y XVIII el patronazgo siguió efectivo, quedando el mismo patente en los escudos que colocan sus fundadores en las zonas más visibles del edificio. Nada mas llegar a esta iglesia, ves un primer escudo del mayorazgo de la familia Cámara en su espadaña y otro en el pórtico, que mezclan las armas de ambos cónyuges representando una unión matrimonial duradera incluso después de la muerte. El retablo rococó es de finales del siglo XVIII, con yeserías y unos santos muy policromados, hermosos y poco habituales, San Román y San Pantaleón, médico martir representado tras haber resucitado a un niño picado por una serpiente pisando al animal que le había mordido. La imagen de la Anunciación es muy especial, de manos delicadas, se lleva la mano al pecho indicando su condición virginal y a su vez el ángel como respuesta, señala hacia arriba indicando que el Espiritu Santo descenderá sobre ella. Me llamó la atención el púlpito  de madera apoyado en sirenas de larga cola de escamas que se cubren el pecho con sus aletas. Salimos de Sojoguti para llegar al destino final de nuestra ruta, el broche de oro tras visitar las otras doce iglesias programadas y éste fue la joya incomparable del Santuario de la Encina. El papa Luna, en 1404, ya conocía su existencia y concedía indulgencias a quienes contribuyeran a restaurar el santuario. El templo actual es de 1498 y nada mas acercarte ves el escudo de los Austrias en el centro del pórtico debido a que Arceniega era villa de realengo pero sometida al poder de los Ayala y este escudo se alzó como reivindicación de autonomía frente al señorío insistente de los Ayala. Allí está a la entrada sobre un pilar, la imagen de la Virgen en piedra recordándote que se apareció en una encina de este prado. En el interior el retablo es tan bello que te deja sin respiración. No creo que hayamos visto nunca nada igual. Parece una monumental obra de orfebrería. Recoge escenas de al vida de la Virgen de la Encina y de la infancia de Jesus y cada escena se remata con un tejadillo de delicada tracería. Hay multiplicidad de personajes tallados que parecen actuar con vida propia, aprecias sus onduladas poses, los gestos y el cuidado de su anatomía; la pasarela de modas renacentista, los ropajes ampulosos, los mantos flotantes, los velos, los barbuquejos y tocados, la delicadeza de los gestos, la sutileza de las manos, la inclinación de las cabezas.... Estampas flamencas de comienzos del siglo XVI se muestran en las escenas de la Pasión, de la Crucifixión, del Descendimiento, ocupando la Magdalena las escenas centrales mientras que la Virgen y San Juan permanecen siempre juntos. La policromía es dorada con fondo azul, los personajes buenos aparecen con rostros claros y pelo negro y los malos, con pelo rojo y rostros oscuros. Las escenas del banco son impresionantes, en la Ultima Cena, el Prendimiento, la Flagelación parecen escenas en movimiento que te hablan. La Virgen de la Encina, se muestra amamantando al Niño mientras los ángeles la coronan. Fuera del retablo, una Andra Mari del siglo XIV descansa sobre una encina. Encima del retablo aparecen los escudos de los RRCatólicos y hay una clave con el nombre de Carlos V, que se piensa financió el retablo porque estuvo en el Santuario debido a que tuvo muy mala travesía en su primer viaje a España y como la Virgen de la Encina era invocada por los marineros en los temporales como su protectora, se cree que de esta invocación vino la promesa del regalo. El resto de la iglesia está llena de más bellísimos retablos y bellos murales para pasar horas y horas contemplándolos. El entorno del Santuario es muy agradable pues allí está la famosa encina de más de cinco siglos rodeada de una verja que recuerda la leyenda. Allí nos sacamos esta foto y pudimos poner fin a la aventura que nos ha llevado ver las ermitas del año atravesando los paisajes extraordinarios de nuestra querida tierra de Ayala y Arceniega.