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Innnspiracionessss.....

La Virgen de la Peña

La Virgen de la Peña

El martes dia 14 de diciembre, pusimos dirección a Mijas. La carretera una vez más, fué muy sinuosa, con curvas pronunciadas y con problemas si encontrabas buses o camiones porque había que maniobrar. Al final llegamos con susto en el cuerpo pero se nos pasó pronto al ver la belleza y lo bien cuidado que está este pueblo colgado de la montaña con unas vistas panorámicas al mar. Estuvimos por la plaza de la Constitución, junto a la graciosa parada de burro-taxis y de allí hacia arriba llegamos hasta el Carromato de Máx, que tenía muchas ganas de volver a verlo después de unos 40 años nada menos. Como había niños a punto de llegar, hicimos tiempo visitando la ermita de la Virgen de la Peña, de la que tengo muy buenos y emocionantes recuerdos de cuando vine la primera vez. Esta ermita fue excavada en la roca a mediados del S.XVI por frailes mercedarios. Sin embargo, la tradición cuenta que la Virgen se apareció entre los muros del antiguo castillo en 1586, tras  permanecer oculta durante los ocho siglos que comprendió el dominio musulmán en la península. En su interior y en una hornacina irregular abierta en la roca se encuentra la imagen de la Virgen de la Peña, Patrona de Mijas. Hasta la primera mitad del siglo XIX los encargados del cuidado de esta ermita fueron los monjes carmelitas descalzos, los cuales construyeron un convento junto a esta ermita y durante muchos años la denominaron Virgen del Carmen. Tras rezarla un ratito y ponerle unas velas, paseamos por un jardín botánico al borde del terraplén, lleno de especies de todo el mundo y con unas vistas magníficas la Sierra y del mar. Incluso había unas pasarelas encima de unos barrancos muy profundos donde la gente hace escalada. Después llegamos por fin al Carromato se Máx, y la empleada nos explicó que la antigua colección, la que yo ví en su momento, se la llevó la familia de Máx a Guadalajara y lo que ahora hay son otras piezas parecidas. La verdad es que estaba muy interesante: Nefertiti pintada en un grano de arroz; un mono pintado en un garbanzo; una bailarina en un palillo; el Cristo de Dali en una lenteja; el Padrenuestro en varios idiomas en una hoja de 1 cm; una cabeza de jibaro; una colección de joyas en miniatura; cuadritos paisajisticos, instrumentos, juegos de azar…..todo en miniatura, cada una en su vitrina con lupa incorporada para que se pudiera comprobar que la miniatura era como te la comentaban. Al salir tenía los ojos esforzados de mirar por todas las lupas de la colección. Luego fuimos a ver su plaza de toros, que es la única plaza que existe ovalada y esto fué asi simplemente por un problema de espacio. Nos sacamos fotos en las gradas, en el albero, con un traspantojo de torero muy gracioso….El lugar era magnífico, a un lado estaba la imponente montaña presidiendo la plaza y al otro la iglesia de la Inmaculada, con techo de madera y la Virgen con pelo moreno natural. Un Belén de figuras gigantes lucía esplendoroso en una de sus capillas. El conjunto era entrañable y acogedor. Tras pasear entre las callejas pintadas de blanco y con cientos de tiestos colgados en sus paredes, nos comimos unas elaboradas tapas en el Koko Bistro, un bar con un encargado encantador. La morcilla crujiente, unas berenjenas con queso de cabra y miel, y brocheta de solomillo con boletus, nos supieron a gloria sentados en una mesa al aire libre con una estufa piramidal de gas y una manta colgada del asiento por si necesitabas más calor.

Espectacular tajo

Espectacular tajo

Ya le advertí a Pedro que cuando viera el famoso tajo no se iba a contener de decir la popular exclamación que a todo el mundo le sale cuando ve esa inmensidad de caida tan bien enmarcada en el paisaje, y no es para menos. El lunes dia 13 de diciembre cogimos carretera dirección Ronda. Casi 100 km por delante teniamos. La densa autopista, con 2 peajes y luego más de 60 km de curvas cuesta arriba sin dar tregua ni respiro, nos dejaron un poco mareados, pero el esfuerzo mereció mucho la pena porque Ronda, un pueblo entre esas majestuosas montañas, es único. Su impresionante Tajo, con 90 metros de caída en un barranco tan estrecho que casi se tocan las paredes, te hiptoniza. Tras rodear los acantilados de tierra junto al Tajo, con unas vistas que se pierden en la lejanía, fuimos a su renombrada plaza de toros o bullring, propiedad de la Real Maestranza de Caballería de Ronda inaugurada en 1785, recorriendo la plaza por su albero, los 2 pisos y casi 4.000 localidades, con unos toriles pintados de estilo goyesco. Los chiqueros donde guardan a los toros, con sus sistemas de poleas para alzar y abrir las compuertas, sus pasarelas superiores, estrechas para que no pueda subir un toro La escuela de equitación....y ya, debajo de las gradas, un museo muy interesante, instructivo y didáctico que contiene la plaza, con sus audiovisuales y muchos testimonios de la historia politica del momento y de la historia de la caballería, asi como del origen del caballo español, de la historia de la tauromaquia, vitrinas con trajes antiguos de toreros, guarniciones de los caballos y las carretas y sobre todo, la explicación de la famosa corrida goyesca de toros de septiembre que se celebra desde 1954 que tiene lugar sólo en esta plaza. No tiene desperdicio este museo, casi hora y media estuvimos allí leyendo y mirándolo todo, tanto que se nos hizo tarde para comer y anduvimos con prisas para volver a bajar el puerto de dia sorteando la neblina que amenazaba engullirnos a cada vuelta de curva.

Luces de Navidad en Malaga

Luces de Navidad en Malaga

Nuestro primer objetivo del viaje a Malaga, era ver las luces de Navidad de la calle Larios, tal como  las vimos en Vigo otra Navidad, y si luego aprovechabamos para darnos un buen paseo disfrutando del afortunado clima que tiene esta tierra, pues mucho mejor después de salir de una Vitoria que llevaba con lluvia, frio y muy mal tiempo desde el 22 de Noviembre. Allí llegamos el jueves 9 de diciembre y el sábado siguiente lo dedicamos a pasearnos por Málaga, su puerto y paseo martimo, comer unos espetos junto a una de sus playas mientras tomábamos el sol y luego esperar la sorpresa que tanto deseábamos al anochecer. Y así fué y además superó nuestras expectativas. Las luces nos fascinaron por su colorido y psicodélico movimiento mientras sonaba la música, pero sobre todo lo que nos sobrecogió fué el fervor con el que la gente celebraba el encendido de la iluminación. Temas sinfónicos, villancicos, ritmos tropicales.....todo era una alegría viendo a la gente bailarlos y cantarlos. Conté por esa calle nada menos que 22 columnas de 2 pisos de alto que acababan en arcos puntiagudos, como las estructuras de una catedral gótica, decoradas con ángeles trompeteros y muchas guirnaldas de flores, además de elementos religiosos, donde claramente se veía que en esta tierra sí se celebra el nacimiento de Jesus. Al tener una ligera cuesta la calle, la visión de los arcos era completa de principio a final. Arriba, en la plaza de la Constitución un arbol gigante coronaba el conjunto. La luz de las tiendas de la zona daba mucho ambiente y se notaba prosperidad. Con una hostelería funcionando a tope por la cantidad de gente que estaba disfrutando del día tan templado y con el marco del puerto al lado, Malaga capital lucía espléndida.

Primera nevada de la temporada

Primera nevada de la temporada

La nieve ya nos ha venido a visitar para comenzar diciembre y con ella el frio y el invierno de verdad. Es muy bonito ver nevar, es un espectáculo que me encanta disfrutarlo desde la ventana y más si no tienes que ir a ninguna parte. Ves cómo se van depositando los copos encima de la barandilla, de la mesa de la terraza, del suelo y son momentos hipnóticos. La verdad es que no nevó muy fuerte y aunque cuajó unos pocos centímetros, al dia siguiente la nieve ya se había ido, pero se fué con lluvia y hay un dicho que reza: "nieve que con agua se va, pronto volverá....", bueno, así será porque estamos en la época y la esperaremos con gusto pensando que la nieve nos traerá prosperidad en todos los sentidos. En esta foto estamos a la salida de misa de 10:30 con la cuadrilla del pequeño grupo que formamos Monika, la jefa, luego Lucy, después la pareja de Maricarmen y Jose. Quien falta aquí es mi fotógrafo, porque nos estaba haciendo esta foto maravillosa y hasta nos sacó de una guapura interesante, y también falta la pareja de Mila y Luis que como siempre suben la cuesta hasta la iglesia con su coche, ya se habian ido. Luis es quien toca el órgano y lo hace estupendamente. Nosotras somos quienes destrozamos sus acordes intentando cantar sin confundirnos en el tono que nos señala, pero aun asi no nos sale como para presentarnos a un concurso, menos mal que vamos tan pocos a misa que estamos como en familia y aquello parece nuestra capilla privada. Después de misa solemos ir a casa a tomar un café, preparar la comida y salir de nuevo con el fin de tomar el vermout de los domingos con esta misma cuadrilla y hacer de paso unas risas.  

La mina marítima subterránea

La mina marítima subterránea

Llegamos a Arnau ayudados por la gps del móvil, porque no es un lugar muy conocido. De donde aparcamos a la entrada de la mina, había un buen tramo del paseo maritimo de una playa que recorrimos a toda velocidad. Sabiamos que era una mina de costa pero no que estuviera justo al borde de esa misma playa. Al llegar nos dirigieron al museo, vimos un documental que nos puso en antecedentes y ya empezamos a asombrarnos con lo que íbamos a conocer, pues el lugar es único e increible. La visita fue de lujo pues teniamos a la guia para nosotros solos. Lo primero que nos explicó fué la función del castillete de madera que hay a la entrada de la mina, que ha sido recuperado y que data del S.XIX y cuya entrada como se ve en la foto, tiene forma de iglesia anglicana. Con un sistema de poleas subian y bajaban a los mineros a las entradas de las galerias de la mina. La entrada a las primeras galerías de la mina era angosta y en los dibujos que nos mostraba la guía, se veía cómo en un principio bajaban los mineros: hombres, mujeres y niños, agarrados de dos en dos a una simple cuerda, con una boina como protección pues no había cascos. Incluso bajaban de esta forma a las mulas agarradas a esas precarias cuerdas. Ayudada de grabados y también de fotos, nos explicó la dimensión de la mina inicial y las posteriores ampliaciones, pues en ligera caida se adentraba cada vez más por bajo de la plataforma del mar, convirtiéndose en la primera mina subterránea del país, en la única mina submarina de Europa y además es la más antigua mina registrada de la península pues empezó a explotarse con permisos oficiales en tiempos de Carlos V, s.XVI. Ahora están en proceso de recuperar los túneles anegados que había bajo el mar y que no pudieron resistir a las filtraciones e inundaciones que se sucedían en los túneles por la acción del mar y por eso la mina cerró en 1915. Nos bajaron en un ascensor paralelo al agujero inicial de las cuerdas unos 20 metros y llegamos a un lugar oscuro y lúgubre lleno de galerias en sentidos radiales que olía un montón a azufre. A la luz de una vela nos terminaron de explicar las formas de extraer el mineral y de trabajar en la mina, resultando ser de lo más penosas. En el exterior se creó un poblado de trabajadores con su economato y una escuela de niños cuya finalidad era prepararles para ser el reeemplazo de sus padres. Recorrimos unas cuantas galerías hasta llegar a la primera salida que se utilizó en su momento inicial y era justo la que está encima de la playa, desde donde cargaban el carbón en barcazas para llevarlas al puerto más cercano y después cargarlo en barcos mercantes para su exportación. Hubo también una línea de ferrocarril y se construyó cerca una metalurgia donde se extraía el zinc ayudado por el carbón de la mina como combustible. Tras sacarnos unas fotos en el cargadero de la playa y volver al museo para terminar de verlo, nos despedimos de aquel lugar junto a la locomotora a vapor Eleonora. Aquí las fotos recogen la entrada a la mina y la salida del mineral a la playa.

Mas faros de la costa asturiana

Mas faros de la costa asturiana

Cuando salimos a río abierto y vimos la ria de Vegadeo nos hizo mucha ilusión. Después de varios dias entre montañas y valles profundos, ver el mar que se iba acercando y la luz de la costa, fue muy gratificante. Paramos a tomar un vino en Ribadeo porque nos trae buenos recuerdos y seguro que pronto volveremos a su parador. Luego pusimos rumbo al faro de Busto y nos encantó el entorno de esta zona de la costa occidental de Asturias, además el tiempo nos acompañaba y un cielo azul con un tibio sol de media tarde daba tonos cálidos al paisaje marino. Los paseos alrededor del faro, con miradores sobre los altos acantilados de más de 60 m de caída, ayudan a que tengas unas vistas del contorno de la costa indescriptibles e hipnotizantes. Observas kilometros de recortada costa con pliegues que se van sobreponiendo a lo lejos y es emocionante y muy espectacular. Abajo, hay playas de piedrilla y a algunas sólo se puede acceder por mar. La costa se ve salpicada de muchos farallones que sobresalen del agua con espumas de olas estrellándose adornando la secuencia del paisaje. Tras dormir apaciblemente en el Fornon de Novellana, cuya cena fue gustosísima, salimos corriendo al dia siguiente hacia el Faro Vidio. El lugar donde se asienta el faro de Vidio nos volvió a sorprender. El paisaje era tan intenso o más que el del faro anterior y eso era justo lo que esperábamos. Habia mucha gente por allí paseando y nos daba pena marcharnos y, aunque nos hubieramos quedado toda la mañana descubriendo los recorridos que tienen por allí, no pudimos porque se nos hacía tarde. Habiamos disfrutado con calma del espléndido desayuno del hotelito, el tiempo voló y todavía nos quedaba media hora de distancia para llegar a visitar la guinda del viaje: la mina de Arnao, nuestra última visita. 

La central del embalse

La central del embalse

El camino montañoso hasta la central hidroelectrica de Salime fue precioso porque el buen tiempo nos acompañó en una continua sucesión de valles y puertos de montaña y disfrutamos mucho el paisaje. Paramos en lo alto del puerto de El Palu y de ahí descendimos hasta llegar a la central de Salime. Fuimos a comer al pueblo de Grandas de Salime y en el restaurante A Regeira nos pusieron una deliciosa ensalada con un cachopo enorme que estaba divino, bien regado con vino tinto y unos chupitos de hierbas. Luego fuimos al museo etnografico del pueblo, muy bien diseñado y completo en cuanto a la cantidad de oficios, aparatos del campo, ingenios de molinos, interiores de casas y de tiendas, variadas herramientas que se usaban en la vida de la zona y montones de cosas de coleccionismo de hace muchos años. No esperabamos que nos divirtiera y sorprendiera tanto el poderío de este museo. Dormimos en el hotelito situado justo encima del mismo embalse con unas vistas estupendas de toda la zona. Al dia siguiente tras desayunar, nos dirigimos a la base de la central para visitarla. Bajamos por un túnel largo y angosto hasta llegar a la entrada. Era inquietante saber que detrás de esas potentes paredes de hormigón habia kilometros de pantano y toneladas de agua embalsadas para producir electricidad. Nos dieron una redecilla y un casco y comenzaron explicando las esculturas de encima de la puerta principal, del arquitecto Vaquero padre. Luego fuimos al interior, encima de las turbinas, donde están los murales pintados por Vaquero hijo con 22 años. Son impresionantes. Allí se muestra en imagenes la cronología de la central, desde la idea inicial, los hombres con los planos del proyecto, reunión de banqueros, inicio y desarrollo de las obras….todo muy detallado e historiado con las personas en acción, colores y formas de la época con ese toque nacional sindicalista de los años 50. Se inauguró en 1955 y tardó 5 años en terminarse. Luego fuimos a una zona de museo con fotos de la construcción, maquetas y planos. La central tiene 4 turbinas Francis. Quien lo explicaba añadió que era personal de mantenimiento porque todo lo que hacen actualmente en esa central son labores de mantenimiento y la producción de electricidad es muy pequeña, sólo a demanda y se trabaja de manera automática. Tras señalarnos que tenían programado un simulacro, nos tuvimos que marchar y despedirnos para completar la visita en otra ocasión. Nos hicimos montones de fotos antes de volver al túnel de entrada. De allí puimos rumbo a Ribadeo y para llegar hasta la ria de Vegadeo pasamos por varios puertos cada cual mas bonito: el del Acebo, el del Palo y el de la Garganta, donde un ciclista nos hizo una bonita foto con el mar por fin al fondo de tan emocionantes paisajes.

Bodega del monasterio

Bodega del monasterio

El camino de León a Cangas de Narcea fue muy montañoso pero muy bonito, con alturas de más de 1500 m. Pasamos por el puerto de Leitariegos y todavía había nieve en la carretera. A las 12 teníamos visita a la bodega del Monasterio de Corias que antes estaba dentro del mismo convento y ahora es un parador en el que nos alojamos. La bodega es pequeña y se sitúa en las antiguas caballerizas del monasterio. Tras la esforzada y extensa explicación de la guía, que se desvivia en detalles, pudimos ver el lugar donde los tanques modernos llenos del vino cosechado este año seguia fermentando. Después fuimos a dar un paseo monte arriba para ver los viñedos de la odega que están situados justo encima del convento y dispuestos en bancales pues esta zona es muy montañosa. La uva se llama albarin y no tiene nada que ver con la del albariño. Las vides son mas altas que las nuestras, para que puedan pasar los minitractores. Nos dieron 5 catas, 2 de blanco y 3 de tinto y como nos gustó bastante este vino, nos trajimos un par de botellas para casa. Después de hacer el check in en el parador, subimos a la habitación que era enorme, ocupando dos de las antiguas celdas, con ventana y balcón con postigos, de decoración austera, mezclando lo moderno con elementos del convento. Los pasillos son largos, anchos y hay unas almadreñas en el suelo junto a cada puerta de habitación, todas tienen nombre, la de nuestra habitación se llamaba Ría del Eo. Te perdias yendo de un lado a otro de los pasillos que daban a los claustros. Tras descansar y dormir un rato fuimos a conocer esta joya de edificio del S. XI, promovido por los Condes Piñolo y Aldonza. Con los avatares del tiempo y un desafortunado incendio, el Monasterio fue reeditado y se reinaguró a principios del S.XIX. Le llaman el Escorial asturiano por la inmensiadad y la sobriedad de su estilo herreriano. Aquello es un pequeño museo: una celda de un monje como las de antes, nos sugeria la forma en la que vivian. El refectorio que ahora es restaurante conserva el pulpito, tiene 365 ventanas, como dias tiene el año, comedores inmensos, las paredes del comedor del desayuno estaban pintadas con peces enormes y leyendas….Conserva una biblioteca muy decorada, con mesas largas y lámparas como faroles, rodeada de plantas y de grupos de acogedores sofás, muy interesante. En los cantos de las baldas están escritas frases de pasajes del Evangelio, como el de Nicodemo. El jardín del antiguo claustro tiene setos al estilo Versalles, con una fuente en el medio y una araucaria muy alta traída de Chile por un monje. La escalera de madera conserva el desgaste de las huellas de los monjes, parecida a la del Seminario de Vitoria. Habia otras escaleras de piedra. En el subsuelo, junto a unos restos arqueológicos con tumba incluida, está el Spa y una piscina muy larga con techo alto en un ambiente oscurecido, iluminado solo por las luces internas del agua.....en fin, como buen parador, está preparado para pasar una estancia dentro de edificio una buena temporada sin aburrirte.

El encanto de Leon

El encanto de Leon

Tras darnos una vuelta por las sedes de las Edades del Hombre de paso por Carrion y Sahagun, de la que hablaré en otro blog cuando terminemos la visita de las 7 capitulos que nos quedan por ver de la exposición Lux en la catedral de Burgos, llegamos a Leon. El dia estaba soleado y disfrutamos paseando por su centro lleno de fieles; por la explanada de los alrededores de su Catedral,la Pulchra Leonina, que se terminó de construir en 1301 y se empezó en 1205, haciendonos unas fotos allí como todo el mundo; por el Barrio Húmedo, la calle Ancha, San Isidoro donde oímos el final de la misa de domingo de 8 de la tarde en un templo rebosante de gente; la casa Botines, uno de los 3 edificios que Gaudi construyó fuera de Cataluña; el Palacio de los Guzmanes; la Plaza Mayor...luego hemos vuelto al Barrio Húmedo con intención de tomarnos unos vinos con tapas de chorizo frito y de morcilla Matachana, de sangre y cebolla que aquí la abren y la pasan por la plancha, es picante, huele mucho a especias como canela y es una delicia. En todo este tiempo, dejamos el coche aparcado junto al hotel y nos movimos con el bus, una maravilla. Al dia siguiente fuimos a ver el antiguo hospital de S.Marcos con su impresionante fachada plateresca de 100 m de lado a lado de su colosal edificación, luego paseamos junto al río por sus relajados paseos y de vuelta al centro no dejábamos de observar una ciudad con mucha vida, donde habia negocio de sobra para que convivieran las tiendas de autor y las franquicias; gente de compras por la calle; los bares y restaurantes a tope, mucha terraza con quemadores para que no pasaras frio, algo que no dejan poner en Vitoria. La ciudad nos pareció acogedora y próspera, apenas se veían bicis, afortunadamente no tiene tranvia y no vimos gente con ese aspecto tan desagradable de la que estamos llenos aqui en Vitoria. Visitamos por dentro su acogedora catedral y nos quedamos fascinados con la preciosidad de sus numerosas y coloridas vidrieras y rosetones que ocupan 1.800 m2, sus capillas, incluso una dedicada a la Virgen Blanca. La altura de las naves, su sublime colorido, el coro y el sorprendente órgano recien estrenado en 2013 con 5 teclados y más de 4.000 tubos, el mejor de Europa y excelente para conciertos, nos encantaron. Como decía la guía, quienes construyeron esta catedral pretendian bajar el cielo a la tierra y casi lo consiguieron. Cómo lo vería la gente de hace 8 siglos este inmenso templo cuando la ciudad sólo tenia 5.000 habitantes. También fuimos a la plaza Mayor, a comer a los Castrillos su cocido maragato. El cocido estaba delicioso y el vino también. Después nos tomamos un café en la plaza enfrente de la casa los Botines donde hay un león que parece que sale de una tapa de alcantarilla. La ciudad es monumental y estamos supercontentos de haber venido a León. Volveremos a visitarla y de paso a completar el viaje por el este de su región.

Mi querida amiga Geli

Mi querida amiga Geli

No puedo explicar la emoción que sentí cuando abracé a mi amiga Geli después de tanto tiempo y todo lo trágico que ha ocurrido entre medias. La ví como un ejemplo de entereza, valiente, desafiante ante su nueva vida y toda una mujer hecha a si misma. Como todavía está en proceso de crisálida, estoy deseando que pase el tiempo para saber quién es la nueva Geli que nos aguarda y estoy segura de que será más maravillosa de lo que ya es ahora. Solo sé que la quiero muchisimo, que la envio de continuo mis mejores deseos, y que el recuerdo de su marido Ricardo siempre permanecerá en nuestros corazones.

Minas de Riotinto

Minas de Riotinto

Conocidas desde la Antigüedad, aquí se extraían metales no férricos: cobre, plomo y zinc, además de oro y plata. A partir de 1873 los ingleses adquirieron las minas y los yacimientos comenzaron a ser explotados a una escala mayor. Se creó una importante red ferroviaria para transportar los minerales que se extraían hasta el puerto de Huelva. En 1954, cuando aquello ya no era negocio, por el progresivo agotamiento de las minas y la caída de precios de los minerales en el mercado internacional, las minas volvieron a manos españolas. De la presencia inglesa permanece el barrio de Bellavista, protegido y fuera de la primera linea de donde vivian los mineros. Es un barrio típico victoriano y se puede visitar una de sus casas, la 21, que conserva el mobiliario de la época. Las minas se cerraron en 2001 pues el bajo precio de los metales no rentabilizaban la explotación, pero desde 2017, la parte cercana a Corta Atalaya, ha vuelto a explotarse en otra de sus zonas. El rio Riotinto tiene un color especial por los metales que contiene disueltos. Sus aguas son densas por efecto de los metales. Apenas tienen oxígeno, lo que hace que el agua tenga un PH muy ácido y no te puedes bañar, pero albergan una importante biodiversidad de organismos microscópicos cuya presencia ha atraído a científicos de la NASA que investigan el ecosistema debido a sus semejanzas con el planeta Marte. En su amplio e instructivo museo conocimos los secretos geológicos del subsuelo, las diferentes civilizaciones que forjaron la historia minera de la comarca. Recorrimos el interior de una mina romana de mas de 200 metros e incluso observamos locomotoras y vagones y el lujo de un vagón dedicado a un Maharajá hindú, con sus baños de porcelana y sus asientos diferentes para hombres y mujeres, éstos más amplios por la ampulosidad de los vestidos de ellas. Después fuimos a conocer la mina Peña de Hierro o el cerro Colorado, pasando por una galeria de mas de 100 metros que conduce a esta mina al aire libre, como todas las del recinto. Impresionaba el corte en las rocas y el increible colorido del agua que inunda la mina. Luego no subimos al ferrocarril turístico-minero, un tren de varios vagones de madera pintados de amarillo, sin ventanas, estilo siglo XIX, tirado por una locomotora de 1833 que nos mostraba en su viaje el espectacular ecosistema de las minas siguiendo el cauce del Río Tinto durante unos 12 kilómetros en un trayecto de hora y media. La ultima visita fué la mina de Corta Atalaya, tan inmensa y espectacular que quita la respiración. Una mina a cielo abierto, la más grande de Europa, donde se pueden apreciar de lado a lado las vetas de variados minerales debido a su forma concentrica de explotación, cuyo fin consistia en facilitar el transporte del material arrancado a la tierra hacia su salida arriba de la montaña. Es un inmenso crater de unos 1.200 metros de diametro y 365 metros de profundidad, inundado por unas aguas que le dan una belleza única al reflejarse en ellas los numerosos y diferentes colores de los minerales que alberga. De herencia inglesa en Riotinto se creó el futbol como deporte de competición en 1873 y también el primer club de futbol del país.


Corrales en el mar

Corrales en el mar

Me llamó mucho la atención este ingenio para pescar construido dentro del mar, aprovechando la plataforma con tan poco desnivel que tienen sus playas y que permiten ensancharse muchos metros hacia adentro. Los corrales tienen muros anclados en el lecho marino cuyas piedras se unen entre si de manera natural gracias a los moluscos, algas y demás material que fluye en el agua depositandose entre ellas como si de cemento se tratara, formando un muro robusto y potente. La cuestión es sencilla, aprovechando la marea alta, los peces, crustaceos, moluscos, cefalopodos y demás especies, se trasladan a alimentarse dentro de los muros y con un poco de suerte se entretienen comiendo entre las rocas y se les pasa la hora de bajada de la marea, quedando atrapados por esos mismos muros, que van provistos en su base de unas estrategicas rejas para que por ellas se cuele el agua que va hacia la bajamar. De esta forma, cuando vuelve la bajamar y ya son visibles los muros, se puede ir a capturar todos los tesoros que se han quedado dentro. Su datación es muy antigua, hay constancia de ellos en época romana pero se cree que pueden haber funcionado desde épocas anteriores. Solo se ven en todo su esplendor en plena bajamar. Cuando estabamos cruzando el muro encima de piedras dispuestas en vertical y bastante resbaladizas, la marea estaba subiendo y aunque los olitas nos golpeaban los pies y daba cosa mirar para abajo, terminamos el recorrido del larguisimo muro de uno de los corrales de la playa de la Longuera en Chipiona. Fue emocionante.

De bodegas por Cadiz

De bodegas por Cadiz

Estos dias que hemos estado en Cadiz, ibamos con 2 objetivos, uno: visitar a mi amiga Geli y el otro visitar 4 de sus bodegas: empezamos por la de La Gitana, en Sanlucar, luego la de Tio Pepe en Jerez, después la de Osborne en el Puerto de Santa Maria y para finalizar la de Barbadillo de nuevo en Sanlucar de Barrameda. De las 4, la que menos nos gustó fue la de Tio Pepe, quizás porque no nos encontramos a gusto entre tanta gente e idiomas cruzados, incluido el idioma jerezano cerrado con el que nos ilustró el guia. Esta bodega está muy dirigida hacia el turismo extranjero. Un audiovisual mareante y marketinizado a tope, con chicas vestidas de Tio Pepe, quizás por el tema de las cuotas de igualdad, no tenian gracia. Sus toneles o botas, firmadas por quien del mundo mundial y de la época de la historia desearas ver su firma te hacian sospechar si eran auténticas. Los toneles firmados por la realeza eran de un peloteo descarado. El anónimo e inmenso lugar de catas no era acogedor.... esto y más cosas le daban un toque artificial, te llegan a hartar y te hace desear marcharte cuanto antes. En cambio la de Osborne, tan glamourosa, con su museo del famoso toro de carretera, las naves de altura inmensa con sus paredes con moho ancestral, el olor penetrante de sus vinos, su cata generosa, su tienda de cuidados diseños, resultaba tan elegante y chic con su discreta puesta en escena que salimos encantados. La de La Gitana también nos gustó mucho porque te transportas de inmediato al pasado, es austera y autentica y el olor te hipnotizaba. Además, nos sacaron las catas con la "venencia" directamente de las botas y nos explicaron de maravilla el proceso de elaboración de sus vinos. La de Barbadillo tuvo un plus especial: verla en pleno funcionamiento trasegando vino de las criaderas a las soleras y con los camiones dispuestos a salir repletos de botellas. Esto nos dio la sensación de que funcionan de maravilla, pero sus 5 catas sin mojar nada, nos dejaron tan tocados que tuvimos que ir a toda velocidad a Casa Perico a ponernos tibios a los exquisitos langostinos de Sanlucar y de paso, otra tanda más de pescaditos fritos, tan ricos y crujientes que se te deshacían en la boca. Después de comer y como al lado de la bodega estaba el castillo de Santiago, donde la reina Isabel la Catolica vio por primera vez el mar con ocasión del tercer viaje de Colon a las Americas, fuimos y lo visitamos. Tras admirar las hazañas del viaje de Elcano y Magallanes, tan bien narradas en su museo, subimos los más de cien escalones de la torre del homenaje para sentir lo que la reina sintió en su momento. Las vistas expectaculares de la desembocadura del Guadalquivir merecieron la pena el esfuerzo, y allí arriba, al sol y al aire, se nos pasó la tarde muy agradablemente.

Playas de luz

Playas de luz

Las playas de la costa de la luz de Cadiz, en concreto las que están entre los términos de Chipiona y Rota, ha sido el lugar del hotel donde hemos estado alojados estos dias de octubre. Es lo que llaman costa ballena. Cuentan que allí iban a varar las ballenas en el viaje final de sus vidas y con sus costillas se construia la "venencia" catadora de manzanilla. Son playas inmensas, tanto de ancho como de largo y se comunican entre si con natural continuidad. Para nosotros ha sido novedoso estar en un lugar de playas de kilometros y kilometros de mar y arena y los dias que no teníamos visita a las bodegas, las hemos disfrutado en ellas todo lo que hemos podido, por la mañana y por la tarde, bañandonos y paseandonos y después volviamos al atardecer para observar cómo desaparecia el sol envuelto en nubes de colores, algo tan bello que sólo se ve allí. Hemos recorrido por la orilla del mar los 5 km de ida y otros tantos de vuelta que habia de nuestro hotel a la primera playa de Chipiona. Otros dias nos ibamos al contrario, hacia las playas de Rota a bañarnos, aguantando los golpes de las olas que se nos caian encima buscando la pleamar. Una gozada continua. Hemos pasado unos dias deliciosos, tumbados, tomando el sol en esa costa generosa, sintiendo su tibio calor, el olor y el aire de su mar. Volveremos. 

Por Logroño

Por Logroño

El viernes 2 de octubre nos dimos una vuelta por un Logroño. Por el camino nos paramos en Argote, donde no puedes marcharte sin tomar un pote, y descubrimos un interesante lugar para volver a picar algo en plan rústico y comprar productos de la zona. Después ya en Logroño, vimos enseguida que la ciudad palpitaba a un ritmo más acelerado que en Vitoria.  Sin aforos en sus bares, donde puedes consumir ya en la barra, algo que ya pensábamos no iba a volver a ocurrir, el ambiente estaba en marcha. Habia mas gente en la calle que por aquí y en el comercio se notaba un jaleo especial. Después de hacer unas compras en la tienda de ropa que no pisaba desde 2019, nos tomamos un vino con su "matrimonio" y me emocioné al volver a disfrutar de este pintxo inconfundible por su potente sabor, mezcla de anchoas y pimientos. Luego fuimos a comer a un lugar con patio muy cuidado y de ahí al museo Würth, al que hacia años que no visitabamos. La exposición itinerante estaba dedicada a un pintor genial que pinta la naturaleza solo con sus dedos y manos como pinceles y es capaz de componer en sus oleos paisajes del mundo pintados directamente en plein air en las peores condiciones climáticas, llenos de cambios de luz y colores vivos. Su pintura tiene relieve porque es muy pastosa y la extiende directamente por el lienzo creando paisajes sobrecogedores haciendo que vivas lo que ves. El chaval es Christopher Lehmpfulhn y la colección se llama Pathos.

Celebrando de nuevo

Celebrando de nuevo

A este año, a Dios y al universo....y sobre todo a los compradores....tengo que agradecerles que me han quitado de mi vida un par de inmensas mochilas con las que ya no podia vivir de disgustos y pena. Una de ellas fué la que se terminó en julio pasado y ya dejé cuenta de ello. Esta otra que nos ha dado pesadillas durante estos ultimos más de 2 años, ha sido el caserío de mi abuela Marcela. Por una cosa o por otra, todos nuestros ancestros no legitimaron la situación de la propiedad de esa finca y nos ha tocado a los 9 primos ponernos a ello con todos los obstaculos y dificultades que presenta demostrar a un notario y luego a un Registrador de la Propiedad que aquello, pasados ya 100 años desde su adquisición, era nuestro. Al final, se demostró y un chico de 37 años lo ha querido para su proyecto de vida y se lo hemos entregado de mil amores. Los 9 primos, algunos aforados cuyos cónyuges tuvieron que prestarles su consentimiento, ya tiene bemoles que tengan que darte permiso para vender una cosa que es solo tuya, fuimos a Balmaseda y pusimos punto final a esta historia el 27 de septiembre. Por supuesto que lo celebramos Pedro y yo, y con qué ganas....la ocasión lo merecía. La protagonista fué esta supermariscada, la más grande que hemos visto en la vida, que fue imposible de terminar y vino de vuelta a casa en 3 tuppers....nos ha sabido a gloria.

Cavas famosas

Cavas famosas

Uno de los dias de nuestra estancia en Costa Brava nos acercamos hasta San Sadurni d’Anoia a visitar las centenarias bodegas Freixenet. Nos recibió ese pedazo de coche con forma de botella de cava que desde los años 60 formaría parte de uno los anuncios que cada año junto a sus famosas chicas doradas "las burbujas", que tanto nos alegraban las navidades con sus bailes y coreografias de alegre musica de cabaret. También estaba el niño con gorra vestido de rojo....en fin.....muchos recuerdos de tantos años de verles aparecer en la tele. La cava os sorprendió por su gran tamaño y las cuatro grandes bodegas que vimos en descenso a 20 metros de profundidad, llenas de botellas en reposo esperando pasar el tiempo de su curiosa forma de fermentación. Además nos explicaron muy bien el ciclo vegetativo de sus uvas, los tipos de cava, siendo el mas seco el "brut nature" y conceptos de enologia siempre tan interesantes. Al final brindamos con un cava clásico y con otro rosado en una terraza donde estábamos tan a gusto que nos costaba marchar. Por supuesto, el cava con el que brindaremos en Navidad lo llevamos de aquí.

Costa Brava

Costa Brava

Del 12 al 17 de septiembre hemos estado en la Costa Brava con base en Lloret de Mar, cuna de quien llevó el cocktail daiquiri a Cuba, con el que brindamos el primer dia de nuestra llegada sentados frente a su tranquila cala Banys. Además de recorrernos los paisajes y playas de Lloret, como la de Fenals y el paseo maritimo hasta el castillo de San Juan, nos hemos movido por los alrededores y nos ha gustado tanto la zona que ya estamos pensando en volver. Estuvimos en los jardines románticos de estilo italiano de Santa Clotilde en el mismo Lloret, preciosos, junto a los acantilados y su recogidas cala Boadella y el mar era tan azul que parecía de pelicula. Otro dia fuimos a ver las cavas de Freixenet a las que dedico otro blog, y a la vuelta visitamos Tossa de Mar con su muralla en plena playa y su empedrado casco historico con ventanucos al mar. Otro dia fuimos a ver el museo de Dalí en Figueras y por la tarde visitamos Cadaqués, un lugar asombroso donde el pueblo se mete en el mar o quizás sea el mar quien celoso se mete dentro del pueblo alargándose con sus olas sin cesar de rozar su contorno. Después visitamos Rosas y nos paseamos por su playa de arena finisima, no como la de LLoret que es arena gruesa, casi pedregosa y que duele al pisar. Ese dia nos reimos mucho a la vuelta pues iba leyendo a Pedro la vida tan delirante del pobre Dalí y no parábamos de asombrarnos de sus ocurrencias. Y ya el dia antes de marcharnos, bajamos a la coqueta playa de Santa Cristina, donde desde muy antiguo existe una iglesia con su cofradia que conserva una bonita tradición para honrar a la Santa. Nos bañamos en un mar con bastante oleaje pero de una temperatura muy agradable. Después visitamos Blanes, con sus inmensas playas. En cuanto al hotel que hemos tenido, quiero destacar la amabilidad de su personal, su buena cocina y su terracita con musica y cócteles. Como nos pareció que Lloret es un destino dirigido a gente joven por sus numerosas discotecas, para la próxima vez creemos que elegiriamos un destino mas reposado, como podría ser Rosas.....

Escapada a Madrid

Escapada a Madrid

El ultimo fin de semana de agosto hemos ido a pasearnos por Madrid y a ver a nuestro nieto Julito de 2 años, que está de paso por aquí. Nos hemos alojado en el barrio de Salamanca, tranquilo y paseable en estas fechas, en un hotel "de cine"y asi era, porque las habitaciones son temáticas y muy divertidas. Nos ha tocado la de "Los amantes del circulo polar". Por lo demás, hemos visitado los museos de Sorolla, el del Romanticismo y el Galdiano que nos han gustado tanto como para volver. Hemos comido calamares, aunque no en bocadillo, bebido mucha cerveza, visitado la plaza de Oriente y el Rastro que ahora es muy chic, limpio, ordenado, silencioso y planificado, con unos bares que han perdido la mugre de aquel tiempo siendo sustituidos por otros muy cool donde las tostas y las semillas de chia ocupan las cartas que antes ofrecian callos y casqueria. 

Comer en la Mancha

Comer en la Mancha

Esta semana manchega hemos tenido la ocasión de comer y beber productos de la región y quiero dejar constancia de que en Ciudad Real se come muy bien, sabroso, sano, de calidad y cantidad. La hosteleria tiene un alto nivel y su personal es muy profesional. Los gazpachos, ensaladas, carnes, quesos y embutidos son deliciosos y sus vinos no tienen nada que envidiar a los nuestros. No tardaremos mucho en volver. Seguro.