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Innnspiracionessss.....

Eclipse total del 12 de agosto 2026

Eclipse total del 12 de agosto 2026

El eclipse ha marcado nuestras vidas porque hemos tenido la suerte de presenciar un hecho histórico que se repetirá cuando ya no estemos en este mundo. Hacía 160 años que no sucedía nada parecido en nuestra ciudad y esto ha dado más relevancia al acontecimiento. Ya podemos considerarnos unos afortunados al haber vivido este gran momento. Ni mis padres ni mis abuelos ni mucha gente que hemos conocido en nuestra vida pudieron presenciar algo tan emocionante en el cielo. Me acuerdo de la llegada a la Luna en 1969; de cuando un cometa allá por el año 1997 y su paso se pudo ver varios meses en el cielo, y poco más. El eclipse total lo vimos desde la terraza oeste de casa y Pedro preparó un invento para apreciarlo paso a paso sin tener que utilizar las gafas especiales y así prevenir el daño que podía provocar su uso. El invento consistió en fijar los prismáticos en un cartón oscuro y proyectar la visión en un papel, de esta manera se veía perfectamente la silueta del sol que iba mermando poco a poco y este proceso duró una hora. Por fín llegó el esperado momento y fue tan crucial y fantástico que nos emocionamos. En todo su esplendor pudimos ver la magnífica corona del sol. Nos quedamos en penumbra y con la boca abierta del asombro, las luces de la terraza se encendieron y las botellas decoradas con luz brillaron con un resplandor especial. La luz de la atmósfera era difícil de definir por lo extraña que resultaba. Pensaba que iba a oscurecerse el día todavía más, pero la corona del sol era lo suficientemente potente como para anular por completo la luminosidad. El ambiente me pareció alucinante. Con un respeto y silencio absoluto conteniendo el aliento estuvimos mirando al cielo durante el minuto escaso que duró el ocultamiento del sol por la luna y al empezar a alejarse un poco, comenzó a volver poco a poco la claridad total y también la vida a nuestra existencia. El eclipse se alejaba y nos dejaba un recuerdo imborrable para siempre. Ese dia lo celebramos cenando con champán, la ocasión lo merecía.

Pintas en Lord Nelson

Pintas en Lord Nelson

Uno de los días de nuestra estancia en La Linea, pasamos a Gibraltar ahora que ya no tienes que identificarte en la frontera. Lo recordábamos con agrado de lo bien que lo recorrimos año pasado y esta vez mi intención era comprarme unas gafas de sol porque las que compré el año pasado allí mismo, me las dejé por Almería. Me costó encontrar la tienda pero al fin dimos con ella. Tras probarme unos cuantos pares me decidí por unas Ralph Laurent oscuritas que tenían muy buen precio. Paseamos por la Main Street viendo los escaparates tan estilo british y terminamos tomándomos unas buenas pintas en el mismo pub que el año pasado comimos nuestro primer fish&chips, el Lord Nelson, rodeados de británicos vestidos con su estilo peculiar de ropa y riéndose de esa forma tan graciosa con la boca abierta pronunciando de seguido la letra A. Nos gusta este sitio porque tiene una terracita que da a la Casemates Square bajo los arcos de los túneles de defensa del siglo XVIII y está decorado al estilo británico con la temática del famoso HMS Victory, con sus velas, fotos, recuerdos y aparejos que te transportan a la época de la batalla de Trafalgar. Además son muy majos y amables. Del pub al hotel teníamos media hora andando y no tuvimos que pararnos para dejar aterrizar a los aviones que llegan a ese mini-aeropuerto y así poder atravesar la pista. Es una sensación muy rara esto de estar en un lugar y en pocos metros en otro colonial tan diferente, pero nos quedamos con el dato de que gente de la Linea nos comentó que están contentos con la situación porque hay mucho personal de los pueblos del Campo de Gibraltar que están trabajando allí y no han tenido que emigrar a otro lugar. Otra cosa es la política del tema.

Nuestra estancia en la Linea llegaba a su fin, tuvimos un día más para disfrutar de su playa, del paseo marítimo con el Peñón al fondo y también del último paseíto por la feria y nos marchamos con pena porque es un sitio donde nos encontramos a gusto y cada cosa que conocemos nos hace quererlo más, asi que con la esperanza de volver pronto emprendimos el camino de vuelta a casa. 

Origenes fenicios

Origenes fenicios

Uno de los dias de nuestra estancia en la Linea, nos animamos a visitar la ciudad de Medina Sidonia, situada dentro del Parque Natural de Los Alcornocales y punto de encuentro de diversas civilizaciones. Es uno de los pueblos más antiguos de la península y se alza sobre un cerro de más de 330 metros de altitud desde el que se contemplan amplias vistas de la serranía e incluso del litoral gaditano en los días despejados, algo que no fue nuestro caso porque el dia se mantuvo con esa neblina bochornosa que diluye los contornos. Esa privilegiada ubicación estratégica explica que haya sido un enclave codiciado durante más de tres milenios y que hoy conserve huellas de prácticamente todas las civilizaciones que pasaron por la península. De la antigua ciudad romana se conservan restos de las cloacas, alcantarillado, criptopórticos,  salas, viviendas y parte de la calzada que discurre a cuatro metros por debajo de la calle. En el Museo Arqueológico Romano encontramos construcciones hidráulicas del siglo I d.C. con un total de 20 metros de galerías subterráneas para el sistema de alcantarillado lo que demuestra el grado de urbanización de la ciudad Assido-Caesarina. Pasaron por allí los godos y los visigodos hasta que la ciudad fue conquistada por Musa en el año 711. Dominada por los árabes alcanzó su mayor auge durante la invasión musulmana y siguió como capital hasta la constitución del Califato Omeya, siendo luego feudo de Taifas y por último, parte del reino de Sevilla y como tal siguió hasta la conquista cristiana de Alfonso X en 1264. De la época medieval son las ruinas del castillo, edificado sobre el antiguo alcázar musulmán y que constituye uno de los grandes símbolos del municipio. Al estar situado en la parte más alta del cerro, ofrece una de las mejores panorámicas de la provincia y explica por qué este lugar tuvo siempre un enorme valor estratégico. Lo más llamativo es que el recinto conserva vestigios de tres fortificaciones superpuestas y los trabajos arqueológicos han permitido documentar restos de un castellum militar romano, posteriormente reutilizado y transformado por los musulmanes con la construcción de un alcázar de tapial en el siglo XI. La conquista cristiana de Medina Sidonia por las tropas de Alfonso X tuvo lugar en 1264 y abrió una nueva etapa que culminaría con la creación del poderoso Ducado de Medina Sidonia, una de las casas nobiliarias más influyentes de la historia de España. Desde este momento la ciudad adquirió esplendor y riqueza al convertirse en sede del Ducado y los duques de Medina Sidonia impulsaron la construcción de un nuevo castillo medieval adaptado a las nuevas técnicas defensivas surgidas tras la aparición de la artillería. La importancia que tuvo la ciudad como enclave de control entre la campiña gaditana, la sierra y el litoral atlántico era evidente y asi fue desde el siglo XV hasta las Cortes de Cádiz de 1812. Nos llamaron la atención sus altas e inmensas murallas, las fuentes, caños y los numerosos arcos medievales, algunos musulmanes y anteriores a la conquista, destacando el Arco de la Pastora del siglo X, el del Sol del siglo XIII y el Arco de Belén del siglo XV. Más arriba encontramos la iglesia parroquial de Santa María la Mayor Coronada, un magnífico ejemplo de los estilos gótico y plateresco, pero no pudimos ver su interior porque estaban en obras y lo dejamos pendiente porque debe ser sorprendente la riqueza artística que se observa en su retablo mayor, de estilo plateresco, que reúne más de un centenar de imágenes distribuidas en diferentes escenas religiosas, la sillería barroca del coro, la custodia procesional del siglo XVI y las esculturas atribuidas a importantes maestros de la imaginería andaluza. Llegamos a la curiosa Plaza de España en cuesta abajo y con forma de cuña que te conduce al Ayuntamiento. Paseamos por la animada calle San Juan y nos tomamos un reconfortante tinto de verano en una de sus terrazas junto a la Plaza de Abastos de 1871 donde llama la atención su patio porticado de estilo neomudéjar. Al fondo de la plaza y en la foto, estaba el precioso Ayuntamiento de estilo plateresco del siglo XVI coronado por el escudo de piedra de la ciudad y un reloj de campana. En el siglo XIX se amplió con el añadido del último piso para ubicar en una sala específica el famoso archivo municipal que tras la conquista de la ciudad por Alfonso X el Sabio en 1264, fue alimentándose de una importante colección de documentos que hoy se conservan en este Archivo.

Nos gustó tanto esta ciudad que tenemos que volver para seguir descubriendo su riqueza monumental y degustar su gastronomía y sus típicos dulces.

Alberos de fiesta

Alberos de fiesta

El dia de nuestra llegada a la Linea vimos un cartel anunciando una corrida de toros donde toreaba nada menos que mi ídolo el maestro Morante de la Puebla, acompañado de Juan Ortega y de Pablo Aguado. Una apoteosis. Tuvimos suerte de encontrar entradas de sol en primera fila tras la barrera y allí fuimos ese lunes de fiesta a las siete y media de la tarde, con el sol brumoso ya caído. Compramos unas almohadillas y antes de entrar esperamos a que aparecieran las figuras de los maestros. Cuando llegaron, la gente les abordó en busca de autógrafos, dedicatorias y selfies y vi a medio metro a Morante el cigarrero, más bajito que yo, vestido de morado, con planta y aire sevillano y esas patillas que le caracterizan. Qué emoción. Del patio de cuadrillas subimos a nuestro asiento nerviosos a esperar que empezara el espectáculo. En primer lugar salieron unas carretas de caballos con la reina de las fiestas y sus damas de honor luciéndose camino de la presidencia. Luego tuvo lugar el solemne paseillo de los toreros con sus cuadrillas, los caballos con los picadores y empezó la fiesta. El primer toro le tocó a Morante, las expectativas eran máximas pero le salió un astado muy soso. El diestro le toreó lo que pudo y no se pudo lucir más porque el toro no tenía casta. Mató bien pero no le dieron nada pues la suerte es un todo en este arte y el toro no le dejó hacer su trabajo para lucirse y conseguir su trofeo. Juan Ortega en cambio estuvo muy bien, recibió muchos olés y le dieron una oreja y dio la vuelta al ruedo, ya que las orejas llevan implícita la vuelta al ruedo, aunque puede dar la vuelta al ruedo sin haber cortado ninguna oreja, si es a petición del público. En el tercer toro se estrenaba Pablo Aguado que estuvo muy valiente, se pegaba tanto que el toro le agarró por el muslo, le volteó y le puso bajo sus patas, qué susto, menos mal que le pudo salvar la cuadrilla. Salió corriendo y cojeando y continuó su faena acercándose al toro más todavía si cabe aplaudiendo la gente enfervorecida esa valentía. Mató a la primera y le dieron una oreja. También dio la vuelta al ruedo recogiendo y lanzando los objetos que la gente le dedicaba. El cuarto toro y segundo del maestro Morante, tampoco tenía casta y no se pudo lucir igual que le pasó con el primero, y se quedó decepcionado como toda la gente en la plaza. Qué pena ver a alguien que quiere mostrar su arte y no puede. Se despidió del festejo sin pena ni gloria, dejándonos con las ganas de verle por chicuelinas, naturales, verónicas y algunos de los pases de pecho que tanto me gustan ver en él. Toda una pena para nosotros y también para su orgullo torero. En el quinto toro, otorgaron otra oreja a Juan Ortega aunque el toro que le tocó estaba flojo, sin ganas de embestir y se paraba tanto que tardó mucho tiempo en torearlo. Ya eran las 10 de la noche, encendieron las luces de la plaza y nos quedaba por disfrutar el último toro de la tarde con Pablo Aguado. Los trajes de luces lucían mucho por el reflejo de los focos en sus cristales, colores y brillos cosidos....Salió el último toro y al poco tiempo se armó una bronca inmensa entre el tendido...La que se montó con este ultimo toro. La gente estaba harta de la poca casta demostrada por los anteriores y éste salió mas débil todavía, se caía de patas, entró a picar y se caía...la gente chillaba como loca "fuera, fuera" y el Presidente ni caso, esperando...le clavaron sólo un par de banderillas y el toro continuaba cayéndose,... al final el Presidente no tuvo más remedio que sacar el pañuelo verde y la cuadrilla atraerle hacia los toriles porque no había cabestros que lo retornaran...puf! la de tiempo que estuvo despistado el toro hasta que quiso entrar...Por fin salió el último toro, en realidad el séptimo y le tocaba lidiarlo a Pablo Aguado que lo hizo muy bien, pero a la hora de clavarle el estoque lo hizo requetemal y no llegaba el momento en el que los puntillazos hicieran efecto al pobre moribundo, así que la gente enfadada se iba marchando y el toro allí seguía agonizando y ya eran las 11 de la noche. Nosotros esperamos a marcharnos hasta el final de los finales apurando todo el tiempo que pudimos, que para eso estábamos en una plaza de toros que ya no tenemos en nuestra ciudad, y nos fuimos cuando salió el último torero con su cuadrilla viendo al pobre Morante que se iba cabizbajo y meditabundo. A la salida tuve la suerte de que el chófer de la furgoneta de Morante me diera su foto. Por cierto, se estaba alojando en nuestro hotel. Al llegar al hotel estaba llí la furgoneta del maestro y los chicos muy amables, me dieron otra foto y me dijeron que toreará en Donosti y Vitoria en agosto. Al dia siguiente, el diario Europa Sur decía esto entre otras cosas: "Bastaba un puyazo, o a veces ni eso, para descubrir que (los toros) llevaban la bravura escondida en una proporción casi homeopática. Eran como las japonesas de crema que esa misma mañana habían recorrido las vitrinas de las pastelerías linenses. Mucho bollo y un relleno que desaparecía a la primera cucharada. Después quedaba únicamente una masa dulce, blanda y resignada. Así embistieron casi todos"

Aun así, a nosotros nos gustó mucho la corrida, sobre todo el ambiente de la plaza, estar sentados en las gradas, el despliegue de luces y colores, el protocolo de los tiempos del toreo, los olés de la gente en los buenos pases y cuando tocaban los pasodobles. Ver en vivo y tan cerca cómo salen los toros del toril y cómo calcula el torero por dónde empezar a faenar con esa serenidad ante el peligro y esa firmeza y entrega absoluta, nos pareció un trabajo sublime y vocacional, una pasión por el toro y una valentía tan admirable y silenciosa que sólo la pueden tener unas pocas personas que nacen con este don tan poco común y tan especial.


Retratista y japonesas

Retratista y japonesas

El Museo Cruz Herrera es una pinacoteca dedicada al pintor lienense José Cruz Herrera. Está enclavada en los jardines Saccone franqueados por estatuas, fuentes y jardines en su exterior con frondosos árboles donde disfrutamos de la misa rociera el domingo de fiestas del Carmen. En esta escogida colección de poco más de 200 lienzos de los más de 5.000 que realizó, se refleja con fuerza la maestría del pintor para el retrato. En sus cuadros de principios del siglo XX figuran retratadas personas de toda condición en escenas costumbristas de una forma elegante, colorida, realista y muy valiente, sobre todo el apartado dedicado a bellisimas mujeres andaluzas, muchas de ellas desnudas, con cabellos y ojos oscuros, labios gruesos y muy rojos, a las que pintó con atrevido y delicado gusto. Tuvimos la suerte de apreciar en las mismas salas de los cuadros una interesante exposición de vestidos de famosos modistos de alta costura, todos ellos en tonos negros. El museo nos dejó muy buen sabor de boca y mejor fue cuando al salir, fuimos en busca de las famosas japonesas, los bollos típicos y originarios lienenses con forma de empanada rociados de miel, rellenos de cabello de ángel o de crema. Para crear este dulce, su propietario se inspiró en una receta marroquí y tuvo tal exito que perdura hasta nuestros días. El nombre del dulce le viene de que el pastelero que lo creó a principios del siglo pasado era el propietario de una pastelería llamada la Japonesa titulando así a sus recien creados bollitos y cogieron tanta fama estos dulces que se convirtieron en uno de los iconos de la ciudad. Tanto es así que el lunes de la semana de fiestas se ha dedicado a las japonesas y la corporación municipal recorre las diferentes pastelerías de la zona para dar cumplida cuenta de esta delicia. ¡Qué deliciosa tradición! Luego fuimos a comerlos al café la Modelo, en la popular calle Real, justo enfrente de la pastelería  donde los compramos y nos encontramos con un establecimiento grande de los años 40 del siglo pasado, con esa estética de los antiguos cafés de lámparas de araña y mesitas de mármol adornado de una preciosa escalera rococó que sube a la primera planta. La calle estaba muy animada con la gente en las terrazas desayunando, sobre todo, los sabroso churros con chocolate que saben a gloria. Si me quedó una semana más allí, vuelvo redonda.

Dias de feria y playa

Dias de feria y playa

Este mes de julio, de repente y sin ninguna planificación, nos surgió la oportunidad de volver al mismo hotel que habiamos estado en La Linea y como nos gustó tanto esa zona tan tranquila, con un Gibraltar al lado tan diferente, nos pusimos en viaje. Lo que no sabíamos era que allí empezaban las fiestas del Carmen y cuando llegamos ese mismo dia, cenamos y salimos a ver el desfile de carrozas, donde todo el mundo estaba sentado en las aceras con sus mesitas de camping llenas de tortillas, embutidos, ensaladas de tomate, todo tipo de aperitivos y muchos chuches mientras veían pasar a las carrozas que eran como las de carnaval y te tiraban caramelos y mas cosas, a mi me cayó un abanico muy bonito que siempre lo recordaré. Cerca del hotel estaban las instalaciones de la inmensa feria, con esa portada tan espectacular que se ve en la foto y mas arcos de luces por todos los pasillos llenos de cientos de atracciones y sitios donde comer. Nunca habíamos visto una feria tan grande y estábamos asombrados de tanto derroche pues todo era luz y color. Además las chicas, las niñas e incluso las bebés, iban vestidas de flamencas o con vestidos elegantes de brillos como los que se llevan a las bodas. También estuvimos por la zona de las casetas, a las que se puede entrar libremente, pues no son privadas como en Sevilla, y quedamos para ir a ver el mundial, pero no pudimos porque cuando llegamos estaban todas a tope de gente y no cabía un alfiler, asi que volvimos al hotel y vimos el encuentro en la cafetería con un montón de gente vestida con la camiseta de España y sufriendo un largo y duro partido que hacía enfadar a los espectadores por el repetido juego sucio de los argentinos. Al final llegó la victoria en el minuto ciento y algo y todos saltamos de las sillas abrazándonos emocionados. Fue un momento maravilloso, la gente mostrando su felicidad y dando lo mejor de si y es porque la gente andaluza son muy buena gente y todo corazón. Otras de las novedades del viaje fue la sorprendente misa rociera del domingo por la mañana, en los refrescantes jardines Saccone, donde está el museo del pintor lienense Cruz Herrera. La misa, el simpático cura, las rocieras cantando bonitos cánticos a la guitarra, ver a la reina de las fiestas leyendo las lecturas con su maravilloso traje blanco de faralaes con cola y lleno de volantes, la gente tan agradable a tu alrededor...nos hicieron pasar un gran momento envueltos en ese sentimiento que provoca la música, dando palmas y sintiendo calor humano, y todo ello nos emocionó porque este acercamiento no es habitual donde vivimos. Otras novedades de nuestra corta estancia en la Linea fue degustar las japonesas, su dulce típico del que hablo en otro post. La mejor novedad para mi, fue ir a los toros a ver nada menos que a Morante de la Puebla y dejo la crónica en otro blog. Y fue tambien novedad bañarnos en el agua helada de la playa debido, segun nos contaron, a que el viento de Poniente sumerge hasta el fondo el agua caliente y esto hace a su vez que suba el agua fría de las profundidades a la superficie. Tanto es así, que estábamos aguantando el frio metidos en el agua y cuando salimos, una pareja nos preguntó de dónde éramos porque estaba claro que al permanecer tanto tiempo en ese agua helada era porque no éramos de allí, ya que ellos, cuando reina el Poniente, sólo entran para refrescarse y salir a toda velocidad. La verdad es que el agua estaba demasiado fría y no veías a nadie bañándose, pero para nosotros el agua del mar es medicinal y como nos deja la piel estupendamente hidratada, nos metemos cada vez que tenemos la oportunidad, esté fría o helada, nos da igual. Otro día fuimos a Medina Sidonia, que tenía muchas ganas de concocerla y me encantó, por lo que se merece otro blog. También pasamos a Gibraltar y lo cuento en otro blog más. Me hubiera gustado hacer muchas otras cosas más, como ir a cenar pescaditos, bañarme en otra de sus muchas playas, haber comido un fish&chips en el Lord Nelson, visitar a mi amiga Geli...pero con sólo una semana no tuvimos tiempo, por ello todo lo pendiente y mucho más que nos queda por hacer por allí, lo haremos en una próxima visita ya que este sitio es un lugar donde nos sentimos alegres, felices y muy a gusto.

Con mi prima en Salamanca

Con mi prima en Salamanca

Camino de La Línea paramos a saludar a mi prima Agustina y su marido Pedro en su bonita casa con jardín de Santa Marta y llevarle de paso el regalo de su cumpleaños que le envolví en vueltas y vueltas de papel de seda adornado de origamis, globos, cabritas y una tarjeta de felicitación con una tarta de cumpleaños en 3D que me salió muy vistosa. Tras darnos de besos y abrazos nos pusimos al ataque del delicioso brunch que nos ofreció, todo lleno de delicatessen y cokctails tan exquisitos como el del café con zumo de naranja y leche de coco. Como estábamos de paso y todavía nos quedaban 6 horas por delante, tras echarnos unas risas y desearnos todo lo mejor, nos despedimos hasta una próxima ocasión.

Un mercado medieval

Un mercado medieval

El sobrino Mikel nos invitó a ver el mercado medieval que se suele celebrar en Labraza a mediados del mes de julio y allí fuimos vestidos para la ocasión, Pedro con su jubón de cierres de cuero en zigzag y cinto repujado, y yo como la reina doña Sancha de Navarra, con mi corona, las joyas y el vestido de brocados dorados. Allí estaban las hermanas de Pedro y los cuñados. Como sabíamos que los días de sol en esa zona son muy tórridos, llegamos a media tarde con el calor ya relajado, evitando sufrir la sofocante temperatura del mediodía, comer la ración de cerdo asado en la plaza y beber más de la cuenta, que no nos conviene, y de esta forma disfrutamos más de esta animada jornada muy ambientada al estilo medieval en un lugar que parece anclado en aquella época agradablemente adornado para la ocasión y con un montón de gente joven vestida al uso del medievo. El sobrino Mikel y su pareja, estuvieron con sus dos nenes de 4 y 1 año muy graciosos, vestidos con sus túnicas medievales y jugando incansables. Nos enseñó la bodeguita subterránea de piedra de sillares que ha decorado con mucho gusto y nos quedamos asombrados de lo bonita que le ha quedado. Esperamos beber pronto una botellita de buen vino allí, porque tiene que saber todavía más rico.

Playas salvajes en paisajes volcánicos

Playas salvajes en paisajes volcánicos

Nuestro primer baño de la temporada en el Parque Natural del Cabo de Gata, tuvo lugar en la playa pedregosa de Las Negras de aguas cristalinas. Se llama así por la cantidad de piedras negras que hay en la playa que provienen del Cerro que hay junto ella. El agua estaba buenísima y estuvimos mucho tiempo bañándonos. Tomar el primer sol del año soplando un ligero aire cálido fue maravilloso. Al dia siguiente tras ver el faro Mesa Roldán, bajamos a la playa de Los Muertos, llamada así porque las corrientes llevaban a la arena los cadáveres de los naufragios. Si lo llego a saber no vamos porque el sendero de bajada tiene 800 metros sin apenas barandillas, es muy empinado y está lleno de guijarros sueltos y tramos de escaleras irregulares. Podían poner indicaciones para que te prevengan del camino porque hay que pisar muy bien para no resbalarte y esto supone mucho esfuerzo de contención muscular en pies y rodillas. Además cuando por fin llegamos a la playa, la decepción fue mayor: todo eran piedrillas redondas que se te metían en la piel; la playa tiene sólo 1 km de largo y a la izquierda se ven las instalaciones cementeras del puerto comercial de Carboneras que chocan con la naturaleza del paisaje. Además ese día había oleaje, como es habitual, y nos bañamos mal porque el escalón de la orilla hacía que el agua te llegara al cuello nada mas meterte en el mar, perdiendo el equilibrio y restregándote contra las piedrillas del fondo. En esta playa nudista estuvimos sólo 2 horas pues había viento fresco y porque nos hartamos de no poder mirar a la izquierda para no ver la cementera ni a la retozona pareja gay que teníamos a pocos metros. Una vez en el coche y como estábamos a 4 km de Carboneras nos encontramos con unas playas urbanas inmensas, donde no se veían las instalaciones del puerto ni la cementera, con una isleta en el mar y una torre de vigilancia, la Torre del Rayo de la época nazarí en la colina de la izquierda, así que nos sentamos junto al mar y nos dimos un baño estupendo en un fondo de poca profundidad en el que te podías meter bastante adentro para sortear las olas. El paseo por la orilla y un buen rato de reposo en la arena nos quitaron la mala sensación de la otra playa mortuoria. Otro día fuimos a la cala que estaba bajo el Faro del famoso cabo de Gata y fue un error porque el viento nos llevó la sombrilla varias veces y tuvimos que recogerla y taparnos del sol con la toalla. Menos mal que el agua estaba buena pero al ser playa de piedrilla no pudimos pasear. Otro dia estuvimos en la playa de la Garrucha poniendo la sombrilla en un sitio apartado del oleaje bajo la protección de la imagen de la Virgen del Carmen pero aún así, el viento era demasiado fuerte y nos bañamos con bastante resaca, la marea empujaba y no estuvimos en el agua todo lo que hubieramos querido. Como tampoco se podía pasear porque te hundías en la arena, nos fuimos al restaurante La Barca donde nos comimos unas gambas rojas típicas de Garrucha, recién cocidas, calentitas, que estaban divinas, deliciosas, exquisitas. Al dia siguiente, como era sábado y las carreteras se llenan de coches, probamos por primera vez la playa cercana al hotel, la del Playazo que tiene un bonito paseo hasta Las Negras donde ves desafiantes acantilados de lava blanca, un castillete, un fuerte de la época de Carlos III, baterías antiguas y torretas. Hay calas entre las paredes verticales de cal y como había olas, el espectáculo rompiendo contra los arrecifes, ha sido maravilloso. El viento no ha parado de soplar y daba miedo porque alguna parte de los senderos estaba pegando a los precipicios y tenían desniveles, pero poco a poco hemos ido sorteando los obstáculos y hemos hecho una caminata de 4 km por un GR señalizado. Luego hemos ido a la playa, con un viento que nos tiraba todo, la sombrilla ni la hemos llevado, pero hemos tomado nuestro bañito diario aún con olas, algas flotantes y bastante resaca. Al dia siguiente repetimos y estuvimos muy bien porque ese dia apenas había oleaje. Nos bañamos al vaivén de las olas sin espumas y como era tan relajado mirar al mar, estuvimos muchas horas sentados bajo la sombrilla, leyendo y mirando el mar. Otro dia paramos en San José, la capital del Cabo, bajamos a la playa por la zona de rocas y fue muy agradable sentarse en una roca frente al mar en plena calma. Relajados, paseamos hasta su puerto deportivo y pusimos rumbo a la famosa playa de los Genoveses, donde hacía viento pero el mar estaba en calma. Nos bañamos en unas aguas muy poco profundas porque el fondo tiene poca caída. El agua estaba buena pero el viento era fresco. Nos sacamos una foto junto a la duna fósil que me acordaba del viaje de 2022 y recordamos que esta playa se llama así esta playa por el ejército de doscientas naves genovesas que apoyaron a Alfonso VII en su lucha contra los musulmanes desembarcando en la zona en 1147. Tuvieron que esperar dos meses hasta que se produjo el ataque victorioso y desde entonces, la bandera de la capital (Almería) es la misma que la del estado genovés. Aquí se rodó entre otras, la película Lawrence de Arabia. Tras un rato grande mirando la preciosa colina volcánica del lado izquierdo de la playa, fuimos a la siguiente playa, la de Mónsul, a 4 km por carretera sin asfaltar, y nos impactó porque tiene un montículo de lava fósil gigante entrado en el mar cerca de la orilla, que divide a la playa y tiene un paisaje de recortes de costa preciosos con acantilados cayendo bruscamente al mar. Otro dia fuimos a bañarnos a Agua Amarga. La playa no es grande pero está bien enmarcada por el paisaje montañoso. La arena es muy fina y las aguas cristalinas y de esta forma el baño fue fácil y tranquilo. Agua Amarga se llama así porque las aguas de su subsuelo tienen cierto sabor amarga debido a la mineralización de la zona. También llegamos a la playa de Retamar, al borde del Parque Natural pero como hacia mucho viento y estar en la playa es exponerte demasiado al sol volvimos al Playazo a bañarnos cerca de la orilla y refrescarnos a gusto con un calor de 35°. El último día fuimos a Carboneras a comprar en el mercadillo frutas y verduras y también con intención de bañarnos en otra de sus muchas playas. Nos paseamos por el paseo marítimo de La Puntica, pero como hacía mucho viento pusimos destino al Playazo para bañarnos por última vez en la mejor playa de este interesantísimo viaje. Como siempre, el agua estaba muy buena. Llevamos muchos recuerdos de las playas del Paruqe Natural del Cabo de Gata porque son muy diferentes a otras que hemos conocido. Es lo que tiene bañarse entre volcanes.

Faros del parque del Cabo de Gata

Faros del parque del Cabo de Gata

La sierra del Parque natural del Cabo de Gata constituye el primer macizo volcánico de la península que muestra todo un paisaje con una vegetación tan diferente como atractiva. A tu alredededor ves múltiples colinas acabadas en punta y compuestas por materiales volcánicos de naturaleza caliza y que su erosión da un color especial al conjunto. El pico más alto del Cabo es el Cerro de los Frailes, a casi 500 m sobre el mar. Todos son antiguos volcanes que terminan en acantilados sobre el mar o si cabe, playas y calas de una belleza asombrosa y miradores de vértigo. Aprovechando estas alturas se instalaron torres vigías para protegerse de las invasiones y los piratas y unos faros que todavía siguen dando luz en un lugar protegido donde no se puede pescar con redes ni con submarinismo, ni hacer actividades nauticas ni fondear embarcaciones. El silencio en estas zonas sólo lo rompe el viento que sopla en diferentes direcciones y que la gente de allí conoce a la perfección para tomar sus decisiones vitales. El primer faro que visitamos fue el de la Polacra, junto a la torre de los Lobos Marinos del siglo XVIII, construida por Carlos III y su nombre le viene de que allí se refugiaban colonias de focas monje o lobos marinos en sus aguas y que decían que eran sirenas por los sonidos que emitían. Sus acantilados caen en picaso al agua y en algunos casos llegan a hundirse a 1.000 metros bajo el mar. Otro bonito faro fue el de Mesa Roldán en la costa de Carboneras y Agua Amarga, junto a la playa de los Muertos y que es el de la foto. Tiene 210 m sobre el nivel del mar y se construyó en 1863. Es el típico faro de libro en medio de una construcción cuadrada y durante más de un siglo fue habitado por un farero. Al lado hay una imponente torre del siglo XVIII que es una reconstrucción. Bajo el faro hay impresionantes acantilados cortados por pequeñas calas con acceso difícil. Un poco más arriba está el promontorio de Mesa Roldán de 222 m formada en su parte caliza por esqueletos calcáreos de un arrecife de coral de cuando allí había clima tropical y el promontorio llegaba el nivel del mar hace unos 6 millones de años. Finalmente estuvimos de nuevo en el faro del Cabo de Gata que ya lo conocimos en 2022 y no nos acordábamos de la carretera llena de curvas que sube al faro donde los autobuses de excursiones se cruzan contigo al borde del abismo.

Otros dos faros vimos en la costa, pero carecían de espectacularidad, el moderno y discreto de Mojacar en un alto, junto a una urbanización con su campo de golf incluido, que sustituyó al de la Garrucha porque le dejaron rodearse de edificios y perdió visibilidad. La autoridad portuaria sacó a subasta el terreno donde se situa este viejo faro de 1881 todavia pero fue tanta la cantidad que pidieron que no pujó nadie y ahora no saben qué hacer con este lugar vandalizado situado en pleno paseo marítimo junto al castillo, una pena. Y también quiero dejar un recuerdo del pequeñito faro de entrada al puerto deportivo de Agua Amarga, un pueblo que nos gustó mucho y nos bañamos muy a gusto en su playa.

En el valle del oro

En el valle del oro

Estos dias de junio, con el fin de tomar los baños de mar como el año pasado hicimos en La Linea, hemos estado alojados en el valle del Rodalquilar, un valle profundo y rodeado por colinas apretadas de la misma familia volcánica que todavía conservan su forma picuda y donde el paisaje adquiere un color de metal, sin apenas vegetación, con el mar apareciéndose tras cada colina. Este valle es un lugar que te atrapa y te fascina. En esta zona, gracias a aquella pasada actividad volcánica, se extrajeron desde siempre muchos minerales y uno de los más codiciados fue el oro, ocasionando en algunos momentos de la historia épocas de auténtica fiebre al descubrirse nuevas vetas, hasta que finalmente se agotaron todas allá por los años 60 del siglo pasado convirtiendo estos paisajes en un hipnótico desierto asentado en la caldera volcánica que conforma el valle de Rodalquilar, un cráter formado por el desmoronamiento del terreno, un auténtico oasis en medio de tanto volcán. Este hundimiento del terreno se produce cuando las erupciones volcánicas son muy violentas y en el caso de Rodalquilar alcanzó una dimensión de 25 km de diámetro. Tras formarse este cráter las condiciones hidrotermales dieron lugar a numerosos yacimientos de minerales como el cobre, la plata, el yeso, el hierro, la bentonita y el plomo. En otro momento también se extrajeron amatistas y otras piedras semipreciosas y llegó a tener su propio mineral: la rodalquilarita, de color verde acristalado, único en el mundo. Además durante el siglo XVI Rodalquilar fue famosa por sus fábricas de alumbres, interesante producto para fijar el color en la industria textil de la época. Incluso la roca volcánica ha sido explotada para utilizarla como adoquines y grava. Además llegó a tener su propio mineral: la rodalquilarita, de color verde acristalado, único en el mundo. Pero lo que más fama le dio fue la extracción de oro que en algunos momentos de aparición de vetas llegó a producir auténticas fiebres de oro que atraían gente de cualquier lugar. La cantidad que solía generarse y se consideraba rentable era la de 5 gramos por tonelada y se calcula que la cantidad total extraida pudo llegar a las 7 toneladas de oro. La última fiebre se dio en los años 50 del siglo pasado en la que participó el Gobierno de la nación y duró tan sólo 10 años, acabando de repente. La gente abandonó Rodalquilar y en muy poco tiempo la población quedó mermada a 75 habitantes frente a los casi 2.000 que habia. Al pie de lo que fue la explotación minera hay un magnífico museo que explica muy bien la actividad volcánica junto a la actividad de minería que tuvo lugar durante el paso del tiempo desde tiempos inmemoriales y vas viendo cómo todas estas actividades mineras tuvieron su fecha de caducidad. El pueblo de Rodalquilar es muy bonito, se puede disfrutar de un jardín botánico de especies autóctonas, hay una romántica iglesia y sobre todo los restos imponentes de su arqueología industrial además de unos restaurantes muy tranquilos. Muy cerquita estaba nuestro hotel construido hacia adentro y camuflado en el paisaje, un poco más adelante estaba nuestra playa favorita y el monte de la Polacra, en la foto, desde el que se apreciaba este precioso paisaje lleno de antiguos volcanes con vistas al mar. 

Románico de nuestra tierra

Románico de nuestra tierra

Estos ultimos meses antes del verano he recibido un curso sobre el arte románico en nuestra tierra alavesa y me ha dejado fascinada. De entrada la profesora es una eminencia y nos ha revelado muchas novedades sobre esta época tan lejana de los siglos XI, XII y XIII de la que no hay mucha información y lo que mas queda son las construcciones. Apenas hay documentación, legajos de algunos pleitos y poco más. Las tradiciones se transmitían de forma oral, de modo que si no tenías descendientes, tu conocimiento se perdía. Las mujeres eran las protagonistas de la vida doméstica y las encargadas de dar fama a su linaje desarrollando historias de grandes gestas que se iban transmitiendo de generación en generación, gracias a lo que podían justificar ante el rey de turno que eran propietarios legales de sus tierras y de lo que les pertenecía. Te enteras de que las iglesias eran privadas, de una familia noble y su linaje y se construían principalmente como panteón familiar para rezar a sus muertos como testimonio físico de que existía un linaje de años anteriores. Quienes dirigían las obras de estas iglesias y daban las órdenes de la construcción a los arquitectos y operarios eran las mujeres de la familia, acostumbradas a mandar, porque los hombres bastante tenían con entrenar para ir a la guerra y a la caza, ya que no eran los campesinos, sino los nobles quienes iban a estos menesteres porque eran los únicos que podían costearse un equipamiento tan caro de guerra y de caza. Las iglesias privadas tenían anexadas sus tierras y quien las labraba pagaba sus rentas a la familia propietaria. Había monasterios que eran entidades independientes y autónomas a quienes era habitual donar la iglesia privada en testamento para que la Iglesia oficial no se las apropiara ya que las rentas de estas iglesias eran muy codiciadas por esta nueva iglesia oficial que se iba imponiendo. Cuando ves una iglesia románica nadie te contaba que las caras que ves en los canecillos y las ménsulas eran las de los diversos familiares del linaje de la familia noble que la había construido: ellos representados con su pelo rizadito y media melena; ellas si eran solteras con el pelo suelto y si estaban casadas con toca o más tarde con la moda del barbuquejo y un buen escote. En Alaiza tenemos unas pinturas murales donde se reflejan los rituales que llevaban a cabo en los funerales con las campanas tañendo, las plañideras rasgándose las vestiduras reflejando auténtico dolor...por otro lado los rituales de los nacimientos con la partera y su instrumento ginecológico habitual, un cuchillo que servía para todo, y allí ves a las señoras llevando aves y alimentos a la casa de la parturienta que decía: más valen mil guerras que un parto, ya que muchas se morían en este preciso momento. Para la familia lo principal era perpetuar su linaje y por eso se mostraban en los canecillos de esta época escenas que con la recatada y pecaminosa forma de ver todo lo referente al sexo que hemos tenido desde el siglo pasado, en las enciclopedias del románico se han calificado de obscenas o desvergonzadas. En aquella época el amor no se basaba en practicar sexo sino en el sentimiento del anhelo, de la espera, de las ganas, del saber o no saber si eras la elegida....a esta gente no se les provocaba mostrando genitales pues eso era algo que lo veían en sus casas porque las familias dormían juntas y las actividades íntimas sexuales eran vistas por todos y para ellos no tenian importancia. Lo que sí era importante era mostrar al exterior que esa familia era sexualmente potente y que podían perpetuar su linaje en abundancia y más en una época en la que la mortalidad era tan alta. Hacia adentro de las iglesias las muestras de representaciones eran de temas religiosos y bíblicos, de naturaleza o geométricos y para el exterior además de estos otros motivos, se reservaban las escenas de sexo de todo tipo y la exhibición de falos enormes o vulvas inmensas, para mostrar que esa familia continuaba perpetuándose. Tenemos que quitarnos de la cabeza la mentalidad de pecado que nos transmitieron en su momento y pensar que para quienes crearon esos lugares ese mensaje erótico al mundo era lo mejor que podían mostrar de ellos mismos y esto era sano, positivo y bueno. En la foto se recoge el detalle de una de las arquivoltas de la portada románica de Tuesta donde el chico con intención de lo más erótica está acariciando a la chica sus partes íntimas como preludio de lo que vendrá después, a su lado, el pobre clérigo aparece con cara de pena pensando en los placeres que había tenido que perderse en su vida.

Mirador de fiordos

Mirador de fiordos

Llegamos a Bergen atravesando muchos lagos, cascadas, ríos y demasiados túneles al ser todo tan montañoso. Disfrutamos mucho del recorrido porque la naturaleza es bellísima y no dejaba de regalarnos imágenes de postal. Cuando llegamos a este puerto de fiordo, recorrimos su casco histórico, la península de Nordnes, el viejo puerto de Bryggen, el antiguo barrio de los comerciantes y sus casas de madera Patrimonio de la Humanidad y vimos algunos de los edificios civiles más destacados. Fue interesante saber que esta ciudad prosperó gracias a una asociación que se llamaba la Liga Hanseática y que se trataba de una potente agrupación comercial y defensiva de gremios de comerciantes, y también de ciudades del norte de Europa, de mediados del siglo XIII. Durante más de 300 años dominaron el monopolio del comercio marítimo en los mares Báltico y del Norte y a diferencia de los reinos de la época, sin tener ni rey ni ejército, se auto gobernaron estilo holding empresarial actual y tenían sus propias políticas, órganos de control y también barcos armados para proteger sus intereses y monopolizar bienes clave como eran la madera, las pieles, los cereales, el arenque, la sal y las telas. Su declive llegó a partir del siglo XVI con el surgimiento de los estados-nación centralizados y el descubrimiento de nuevas rutas transatlánticas. Como no pudieron adaptarse a los nuevos tiempos, se disolvieron en el siglo XVII, pero dejaron su recuerdo imperecedero en su propio barrio costero. Subimos en su famoso funicular Floibanen, con la O cruzada por una diagonal porque sus grafías tienen sus propias características, hasta la colina a 320 metros sobre el mar. En la cabina entramos demasiados, había que estar de pie y como era la semana de la ópera, nos cantaron un aria mientras subíamos, así que la subida se hizo emocionante. Arriba nos encontramos otro cantante de ópera subido en su pedestal terminando su actuación y un espectáculo maravilloso de todo el fiordo con sus variadas ramificaciones, el puerto de Bergen con varios muelles para cruceros y la ciudad repartida entre las sinuosas curvas de tierra que dejaba el fiordo sin ocupar. Allí estuvimos más de 1 hora al agradable calor del sol admirando el paisaje de fiordos,  viendo entrar y salir cruceros y hablando con una señora coreana muy graciosa. Con pena, porque el tiempo era agradablemente calido y soleado y el horizonte estaba totalmente despejado para una ciudad que siempre llueve, bajamos andando unos 45 minutos por un sendero muy agradable donde había cabras de cachemira grandes como burros y muy mimadas pues la gente las acariciaba todo el rato. Bajando por un sendero curvo, llegamos a las casas de colores del siglo XVI de la liga Hansiatica. Allí recorrimos sus estrechos cantones de suelo de madera. Luego en una inmensa terraza junto al puerto y las casas de paredes de madera de colores, nos tomamos una cerveza local pale-ale a 13€ la caña. El ambiente estaba muy animado de música pero muy mustio de personal pues tenían un semblante serio, se sentaban solos y tragaban cerveza tras cerveza mirando al infinito. También nos fijamos en un intento de ligoteo que de entrada estaba condenado al fracaso por el lenguaje no verbal de las chicas que, con sus brazos cruzados en el pecho, dejaban claro a los chavales de la mesa que no querían saber nada de ellos. Para finalizar nuestra estancia en Bergen y también en el país, ya que era el último día de esta excursión tan extraña en un país tan diferente al nuestro, paseamos por el mercado del pescado lleno de turistas y nos asustamos al ver que el kilo de pulpo estaba a 130€, pero que si lo convertías en un bocadillito te podías llevar unas rodajitas del mismo por un poco menos de 30€ al cambio. La verdad es que el país nos ha gustado mucho por su impresionante, potente y bella naturaleza, pero estoy segura de que no tanto como para repetir. 

Cascadas y salmón

Cascadas y salmón

En menos de horas llegamos al aeropuerto de Oslo, la tarde estaba templada y pudimos pasear por el puerto del Fiordo de Oslo con muchos restaurantes y muelles preparados para que la gente se siente mirando al mar. Cerca estaba el Ayuntamiento de 2 torres altas donde se da el Nobel de la Paz, al lado el palacete donde se decide este premio, luego llegamos al Palacio de la Ópera, vimos el lugar del antiguo puerto donde acaba un río que lo cruzan casi 20 puentes y continuamos visitando el Parque Vigeland, donde se encuentran las esculturas en bronce y granito del gran escultor Gustav Vigeland y que hablan del ciclo de la vida. Al día siguiente visitamos el Palacio Real y sus jardines de tulipanes, con esculturas y la guardia real. Bajamos por la famosa calle Karl Johan llena de tiendas. Ese día había  muchos hinchas del Barça y del Lyon por la final femenina de la Uefa. También vimos la plaza del hotel Victoria con las cúpulas, la Catedral de cruz griega, la Fortaleza Medieval y muchas bakerys  de paso que nos tentaban con su olor a mantequilla y hojaldre. Subimos a la terraza del fantástico edificio de la Ópera que parece un glaciar con pista de esquí, desde donde se ve el Fiordo de Oslo y los cruceros atracados; las antiguas saunas de madera sobre el agua con gente refrescándose en el fiordo; sus más antiguas edificaciones del siglo XVI y el edificio del museo Munch de 13 pisos de alto, solamente dedicado a este artista. Entramos en el Museo Nacional de Oslo y me pareció muy completo. La primera planta era de historia antigua desde Grecia hasta nuestros días y eché en falta la época vikinga pero es porque está en el Museo Vikingo cerrado en fin de semana, los días que estuvimos en Oslo. En la sección de pintura, vimos un par de Grecos, un Goya y un Velazquez. Nuestro objetivo era llegar a contemplar el famoso cuadro de Múnch llamado El Grito y allí estaba junto a otros cuadros suyos muy interesantes que me hicieron cambiar a mejor mi opinión de este pintor, ya que el Grito mo me gusta nada, ni cómo está pintado ni lo que significa. Otro dia llegamos a Lillehammer, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno en 1994 con sus trampolines de salto de esquí. Tiene capacidad para 35.000 espectadores y es una de las tres colinas nacionales de saltos de esquí de Noruega y nos ha impresionado ver la caída tan empinada por la que se lanzan volando los deportistas. Al dia siguiente pasamos por el Valle de Gudbrandsdal, formado en una de las últimas glaciaciones y que lo convierte en el más importante, famoso y visitado paisaje del interior de Noruega. Antes paramos a 1.050 m de altura en la cima del puerto de montaña para ver el paisaje de montes nevadisimos y lagos helados de hielo desbordando casi el camino. Nos embarcamos en un ferry por el fiordo de Geiranger, declarado patrimonio cultural por la Unesco, un sinuoso brazo de mar arqueado por cortados de roca de 1.000 metros de altura famoso por sus impresionantes acantilados y sus espectaculares cascadas, siendo las de las Siete Hermanas su mayor atractivo. Llegamos a Hellesylt, un pequeño pueblo de apenas 250 habitantes que se ubica al final del fiordo de Sunnylvs, un destino turístico muy popular. Todo eran fiordos, carreteras entre túneles y paisajes espectaculares. Otro de los fiordos que navegamos y que es de los más espectaculares del mundo es el de Geiranger, y cada año, miles de cruceristas realizan el trayecto entre Hellesylt y Geiranger a través del mismo. Seguimos nuestra ruta entre bellos paisajes con neblina hasta llegar a Visnes junto al lado interior del fiordo Indre Nordfjord, llovia suavemente y estaba todo nebuloso. Otro dia fuimos al Parque Nacional de Jostedalsbreen donde visitamos el Glaciar de Briksdal, un brazo del glaciar de Jostedal, el más grande del continente europeo. Tardamos casi 1 hora en llegar por cuestas y escaleras muy empinadas disfrutando de las numerosas y potentes cascadas. Al llegar al lago vimos encima de la montaña el glaciar, más bien lejos y nos decepcionó porque me lo imaginaba más espectacular, más ancho y largo pero es que ha retrocedido más de 800 metros desde 2015 y ya se encuentra muy alejado del lago alpino que es desde donde lo puedes ver más cerca. Luego nos dirigimos hacia Manheller para embarcarnos en un ferry que navegó hasta el otro lado del fiordo y que llegó hasta Fodness. Seguimos nuestro recorrido hasta llegar a la región de Voss donde nos alojamos en un hotel que daba al lago para hacer otra ruta de la Región de los Fiordos. Nos embarcamos en un crucero moderno por el Sognefjord, también conocido como el Fiordo de los Sueños (Sognefjord) y que es el fiordo más largo y profundo de Noruega y el segundo más grande del mundo. Se extiende unos 204 km tierra adentro desde la costa caracterizándose por sus aguas de color esmeralda, cascadas monumentales y espectaculares picos montañosos con una profundidad máxima de 1.308 metros. Es Patrimonio de la Humanidad porque los paisajes que vas encontrando son como sacados de un cuento y en él estamos en la foto. Algo que me llamó mucho la atención fue el contraste tan bonito que se creaba entre las montañas escarpadas y el agua cristalina del fiordo que hacía reflejar las paredes y las cascadas en el agua. Por la tarde realizamos la famosa excursión en un tren de fama mundial: el tren de Flåm, que se considera uno de los viajes en tren más hermosos del mundo con sus 20 km y 20 túneles, 18 de ellos hechos a mano. Se tardaba un mes en completar sólo un metro de túnel. Este tren es una de las líneas ferroviarias más escarpadas del mundo. La mayor parte de la ruta tiene una pendiente del 5,5 % y te lleva desde la orilla del fiordo en Flåm, a 2 m sobre el nivel del mar en el corazón del fiordo de Aurland, hasta la alta montaña en la estación de Myrdal a 867 metros. Observamos vistas panorámicas de hermosos fiordos, montañas cubiertas de nieve, exuberantes bosques y cascadas efervescentes. Nos pararon en una de ellas con un caudal tan inmenso que hacía arcoiris y de paso nos mojamos con la fina lluvia que salpicaba, muy bonito y emocionante.

Estos dias apenas hemos dormido de seguido porque amanece tan pronto que te hace despertarte para ver que eran las 4 de la mañana sólo y luego costaba mucho volver a dormirte. Todos los dias hemos desayunado con salmón ahumado y pasta de caviar y para comer y cenar también hemos tenido diariamente salmón cocinado de forma variada y sabrosa- También todos los días hemos visto cascadas larguísimas e inmensas y a cada cual más atronadora. Tanto salmón y tanta cascada me han dejado este titular de recuerdo del país.

Ermitas de mayo

Ermitas de mayo

Gracias a los inspiradores de las visitas de Ermitaraba del mes de mayo en homenaje a la Virgen María, hemos podido ver y admirar por dentro y por fuera junto con sus respectivas explicaciones, las edificaciones y la historia de unas cuantas ermitas de nuestro territorio que habitualmente solo las abren el dia de la fiesta de su advocación. Empezamos por la iglesia de Eguileta, seguimos por la de Hueto Abajo con canecillos muy interesantes y un concierto de trikitixa en la pequeña ermita de Ubarriaran junto al pueblo; al dia siguiente fuimos a la ermita de Escolumbe, nos costó varios intentos llegar hasta ella y nos encontramos un paraje precioso de árboles centenarios situado en pleno monte junto a una cascada. Otro fin de semana estuvimos en la iglesia de Tuesta cuya portada románica de arquivoltas es espectacular y también visitamos un poco más adelante la pequeña ermita de Bellojín. Finalizamos el recorrido al dia siguiente en la ermita de Beolarra, en Marquinez, situada en lo alto de una colina dominando todo el valle. Este patrimonio nuestro, tan digno de ver y admirar, hace que te quedes con las ganas de seguir visitándolo porque aprendes mucho de todo. Ahora estamos deseando saber cuál será la programación de septiembre y ya nos apuntaron que transcurrirá por la Llanada oriental. En la foto estamos en el santuario de la Virgen de Escolumbe, patrona de Kuartango y protectora de los campos, edificado en el siglo XVI en un lugar de caminos muy transitado hasta el siglo XIX. La devoción mariana era muy grande y allí acudían en peregrinación y en días diferentes todos los pueblos del valle para pedir protección. Es un lugar lleno de costumbres, ritos y leyendas. Allí llegaban haciendo sus rogativas saliendo por la puerta norte y entrando por la puerta sur y venían vestidos de fiesta con sus alpargatas de cintas rojas. La romería duraba varios días, uno de ellos habia feria de ganado. Por dentro está lleno de bellas pinturas originales en los tonos rojizos de nuestra región, un óculo gótico decorado con flamígeras igual que las barandillas del coro, daban elegancia y dostinción a la iglesia presidida por la Virgen de Escolumbre, donde los ángeles pintados se despliegan por las paredes como se puede ver en la foto.

Cumpleaños en Ayala

Cumpleaños en Ayala

Mi cumpleaños llegó al dia siguiente de terminar la excursión de los faros, y lo pasamos aquí porque cayó en sábado, un día que no nos gusta mucho para las celebraciones porque disfrutarlas entre semana, cuando la gente está trabajando y sólo quedamos los ociosos y felices jubiletas, es más interesante. Tuve problemas en escoger el sitio por esta misma razón, ya que prefería un lugar diferente pero tranquilo y por eso me costó encontrarlo, así que echando mano de los lugares que teníamos pendientes de visitar me acordé del restaurante de Quejana, un palacio edificado muy cerca del complejo monumental de casa-palacio, torre, capilla panteón, iglesia y convento de la noble familia Ayala que visitamos con guía en otoño del año pasado, situado en un lugar con unas vistas espectaculares del valle y de las montañas que lo rodean y del que dejé recuerdo en este blog. Aquél dia nos tomamos el aperitivo en la terraza de este restaurante y nos gustó el sitio. Este palacete del Siglo XVII fue en su momento la residencia de un hijo bastardo de uno de los condes de Ayala, hoy es hotel y restaurante de eventos, bodas y celebraciones. El comedor donde estuvimos es para pocos comensales, muy elegante en su decoración y con el toque vasco de piedra, vigas de madera y ventanas rústicas para mantener el modelo tradicional. El menú fue de esos Michelín de varios pases, muy elaborado, de poca cantidad y con explicaciones largas y rimbombantes con cada plato y la mas graciosa fue la de que el vino blanco que nos sirvieron frío y sin cubitera de hielos, durante la comida iría mejorando sin tener que volverlo a enfriar. No estuvo mal la experiencia, pero ya me aburren un poco estos platos tan historiados y no hacía mas que recordarme de lo bien que comimos esa misma semana en Lugo. En fin, ahora lo que deseo es que este año venga cargado de bendiciones, de mucha salud, tranquilidad, mucho amor, experiencias bonitas que den sabiduría y momentos muy agradables para vivir. Una cosa que he hecho para mí ha sido utilizar los vales regalo de las tiendas on-line donde suelo comprar, y regalarme ropa exterior e interior, cremas, un móvil y libros... y la verdad es que esto me ha dado una satisfacción inmensa.

Sitios lucenses curiosos

Sitios lucenses curiosos

En nuestro recorrido por la costa de Coruña y Lugo, nos encontramos con algunos lugares diferentes y originales, como el banco más bonito del mundo, que está entre el cabo Ortigal y el cabo de Estaca de Bares. La verdad es que podíamos haber estado horas sentados allí al sol tibio de abril, viendo el paisaje de cielo y mar azul intenso, observando el chocar de las olas contra los islotes que formaron las rocas desprendidas de los inmensos acantilados, algunos con mas de 200 metros de altura, gracias a los prismáticos recién estrenados que nos permitieron acercarnos a ver el juego del agua, las aves y los barquitos pesqueros que por allí faenaban. No olvidaremos el rato que pasamos al sol aspirando el aroma del mar aprovechando que tuvimos la suerte de que el dia no estuviera brumoso y el viento no soplara fuerte. Otro lugar encantador que visitamos fue el Paseo de los Sueños, en Vilalba, un recorrido por un río de molinos cubiertos de musgo, muy romántico y lleno de esculturas con referencias a literatos lucenses que disfrutamos mientras paseábamos envueltos en el potente verdor de su vegetación. En Viveiro nos sorprendió la llegada a la ciudad atravesando un largo puente sobre la ría que acababa enfrente de una fachada medieval imponente que daba acceso peatonal a su casco antiguo donde se celebra una de las Semanas Santa más famosas del país por la secuencia en el relato que siguen los personajes que relatan la Pasión, las figuras articuladas de sus monumentos y la adaptación a las estrechas calles por donde procesionan, tal como nos explicó un miembro cofrade en el Museo del convento de San Francisco. A pocos km, junto a San Ciprian, visitamos los Acantilados de Papel que se llaman así porque las rocas están cuarteadas y tienen una curiosa forma de origamis y allí pasamos otro buen rato escuchando el ruido de las olas romperse contra estos acantilados de vértigo. También descubrimos otro banco para sentarte y meditar, el de las Mentiras, que lo encontramos cerca del paseo del puerto y de las blancas y anchas playas de Foz, playas que me quedé con ganas de pasearlas, pero ya había hecho demasiado esfuerzo y mi pierna empezaba a resentirse, asi que prometimos volver en otro momento a pasear con tranquilidad por este lugar tan interesante. En la foto estoy en el banco más bonito del mundo, que puede buscarse con esta misma denominación en Internet.

Faros del oeste 2ª parte

Faros del oeste 2ª parte

El segundo dia de excursión a los faros y tras desayunar con tostadas de aguacate frente a la torre octogonal de los Andrade, llegamos a Ortigueira, y fuimos derechos hacia el llamado "banco más bonito del mundo" al que me refiero en otro post y que nos encantó. Luego visitamos el faro del cabo de Estaca de Bares, donde el mar es hijo del viento y está tan al norte que es el punto más septentrional de la península. Aquí no se congela el agua porque pasa la corriente cálida del Golfo. Ya lo conocíamos de la visita de 2010 y nos sorprendió ver de repente un montón de cabras sin pastor que pasaron por nuestro lado presurosas en busca de los frescos pastos de los acantilados. Luego bajamos al bonito pueblo de Viveiro, con un casco antiguo muy interesante y una portada de muralla estilo la de Carlos V en Burgos. En este pintoresco lugar, nos mostraron cómo viven una Semana Santa muy especial que algun año visitaremos. De aquí fuimos camino al faro de Punta Roncadoira, el que se ve en la foto, de 1986, situado en un punto intermedio entre el faro de Estaca de Bares y el de San Ciprián, para alumbrar la entrada a la ría de Viveiro y señalar una costa accidentada donde muchos naufragios se sucedieron a lo largo de la historia al ser muy abrupta, llena de islotes y con una climatología muy adversa de temporales y nieblas. Luego llegamos al faro de Punta Atalaya cerca de San Ciprián, no lejos de los acantilados de origami que relato en otro post. Este bonito faro tiene más de 150 años porque el tráfico de barcos al puerto de San Ciprián era muy importante en aquel entonces con sus fábricas de loza y fundición de las Reales Fábricas de Sargadelos y también para los buques que transportaban sillerías. Ya en época reciente se le añadió otro faro más moderno y de mayor alcance porque siguió siendo un puerto importante debido a su metalurgia y a su famosa fábrica de aluminio. Al dia siguiente, camino de Ribadeo, visitamos el puerto pesquero de Burela y las poblaciones de Cangas, Nois y la que más me gustó por su playas, su puerto y su ría, la de Foz, un lugar escondido y encantador donde hay un "banco de las mentiras" al que me refiero en otro post. Este día nos alojamos en el Parador de Ribadeo con vistas a la ancha ría del Eo que hace frontera natural con Asturias. Al dia siguiente, volvimos a recordar el faro de Isla Pancha, situado en una isleta de las de postal toda cubierta de flores donde emergía el potente faro de rayas y una casita al lado que dispone de bar con una terraza y unas vistas maravillosas. Al faro se accede por un puente sobre el bravío mar que espantaba sus olas contra las rocas. Abandonamos con ganas de volver esta zona de Lugo y pasamos a Asturias donde terminamos la excursión en el recogido puerto pesquero del faro de Tapia de Casariego, ùnico faro asturiano que está situado en una isleta unida a la costa por un espigón y que visitamos el año pasado en nuestro viaje por mi cumpleaños a la costa de esta bonita región.

Faros del oeste 1ª parte

Faros del oeste 1ª parte

El dia que me quitaron el yeso me dio tal subidón de felicidad que podía haber dado saltos de saltimbanqui si hubiera podido maniobrar mejor mi pierna, pero había que esperar a que se reforzaran los músculos y para ayudar a ello, pasada sólo una semana nos fuimos a dar una vuelta por la costa de Coruña y Lugo en busca de los faros que nos faltaba conocer desde el Ferrol hasta Ribadeo. Tuvimos la suerte de no haber perdido las habitaciones reservadas para marzo en los Paradores contratados, ya que, justificada mi situación, decidieron respetarnos el aplazamiento. Nada mas llegar a Vilalba fuimos a comer a un sencillo asador en Adro y nos pusieron un chuletón tan delicioso y tierno que se situó por encima del ranking de chuletones comidos hasta la fecha y quiero dejar aquí constancia de ello para que no se nos olvide nunca y tampoco el vino tinto de uva mencía que tomamos. Por la tarde nos paseamos por Vilalba y nos gustó mucho este lugar con acento medieval y sus cerveza Estrella Galicia. Al dia siguiente comenzamos la visita de los faros por el del cabo Prioriño, desde donde vimos la Torre de Hercules. La última farera nos había dejado dos sillas de madera blanca de recuerdo para disfrutar de las espectaculares vistas de la Coruña. Las Rias Altas empezaban a mostrarnos todo su esplendor. Luego fuimos al faro del Cabo Prior de 1853 donde unas escaleras larguisimas bajaban y subían hasta un mirador que nos recordaron a Gaztelugatxe y que sólo pudo disfrutar Pedro porque a mi, tal como estaba, me fue imposible recorrerlas, lo mismo que subir a las baterías de guerra que todavía quedaban en tan estretégico lugar. Después llegamos al faro de Punta Frouxeira, un faro feísimo de diseño vanguardista de mediados de los años 90. Lo que más nos gustó fue recorrernos los largos y antiguos tuneles subterráneos donde se asentaban las baterías de vigilancia y se asomaban a fantásticos acantilados. Pasado el susto de ver tal adefesio de faro estilo casa de vecinos alta y estrecha, llegamos con muchisimo cuidado al de Punta Candelaria, que está situado en un lugar impresionante lejos de la civilización, de lo más agreste y emocionante, por donde daba miedo asomarse porque el viento soplaba empujándote hacia sus abismos. El acceso en coche fue dificultoso ya que se llega allí por una carretera de constante descenso, estrecha y con 10 curvas en forma de lazo, parecida a las del puerto de montaña de Estacas. Este pequeño faro es de 1954 y sigue en funcionamiento ayudada su iluminación por un proyecto de energias renovables segun anunciaba una pomposa pancarta del susodicho Ministerio. Para finalizar la excursión de este día llegamos al faro del cabo Ortigal del que guardamos muy buen recuerdo pues ya lo visitamos hace nada menos que 16 años y es de esos faros de libro situado en una bajada que conduce a una isleta donde se asienta esta torre triunfante pintada de rayas rojas. El entorno lo vimos renovado y la llegada fue casi a ciegas entre espesas brumas que nos hicieron poner los focos de niebla mientras sonaba un viento atroz, por ello no pudimos apreciar apenas los acantilados que sabíamos estaban bajo nuestros pies, pero estar allí nos llenó de una especial satisfacción por este entrañable recuerdo y por eso la foto es de este faro. Cuando llegamos a Vilalba, merendamos mejillones y raxó al queso de San Simon da Costa que es una auténtica delicia por su meloso gusto y sabor ahumado. Luego sacamos unas fotos de noche a la torre octogonal del Parador, antigua torre de Diego de Andrade, conde de Vilalba, con su heráldica del jabalí, y nos sentamos un buen rato en su gran salón lleno de cortinajes, estandartes medievales y techos altísimos que mostraban las defensivas saeteras del siglo XV. Para recordar.  

Bodas de hierro y azucar

Bodas de hierro y azucar

Hemos celebrado nuestro sexto aniversario de boda con una comida al aire libre en nuestro asador favorito, al lado del gran espacio verde del parque de Salburua. Hizo un dia estupendo, soleado y cálido y nos animamos a ir a comer allí después de haber probado un nuevo modelo de coche que estamos pensando adquirir pues va siendo hora de cambiar el que tenemos. Nos hubiera gustado haber ido a la piscina de chorros de talasoterapia de Zumaia pero mi pata de yeso nos lo impedía, así que lo tenemos pendiente para cuando me libere de estos 5 kilos de peso añadidos, y de mientras que llegue esa ocasión disfrutamos en la cálida terracita de este sitio de un txuletoncito servido al aire libre de delicado sabor y aroma, saboreado con un bien vino de rioja alavesa. Un sorbete de piña y cava puso el broche de oro a tanta exquisitez y todo nos supo a gloria.

El aniversario del sexto año se llama de Hierro porque este material simboliza la fortaleza, solidez y resistencia que la pareja ha alcanzado tras seis años de convivencia y de superación de obstáculos. En nuestro además caso debemos sumar otros 15 años más de apasionada convivencia, amor duradero y fuerte que ha sido capaz de afrontar todas las adversidades que la vida nos ha planteado viviendo experiencias que han fortalecido nuestra relación. También se le llama de azúcar porque el azúcar representa la dulzura continua de la convivencia, la ternura que mantiene viva la conexión emocional mimada de apoyo mutuo. Por ello tenemos claro que ha sido el momento de celebrar la madurez de nuestro amor, la estabilidad lograda y la convivencia dulce y adaptada en cada momento vivido juntos.