Cumpleaños en Ayala
Mi cumpleaños llegó al dia siguiente de terminar la excursión de los faros, y lo pasamos aquí porque cayó en sábado, un día que no nos gusta mucho para las celebraciones porque disfrutarlas entre semana, cuando la gente está trabajando y sólo quedamos los ociosos y felices jubiletas, es más interesante. Tuve problemas en escoger el sitio por esta misma razón, ya que prefería un lugar diferente pero tranquilo y por eso me costó encontrarlo, así que echando mano de los lugares que teníamos pendientes de visitar me acordé del restaurante de Quejana, un palacio edificado muy cerca del complejo monumental de casa-palacio, torre, capilla panteón, iglesia y convento de la noble familia Ayala que visitamos con guía en otoño del año pasado, situado en un lugar con unas vistas espectaculares del valle y de las montañas que lo rodean y del que dejé recuerdo en este blog. Aquél dia nos tomamos el aperitivo en la terraza de este restaurante y nos gustó el sitio. Este palacete del Siglo XVII fue en su momento la residencia de un hijo bastardo de uno de los condes de Ayala, hoy es hotel y restaurante de eventos, bodas y celebraciones. El comedor donde estuvimos es para pocos comensales, muy elegante en su decoración y con el toque vasco de piedra, vigas de madera y ventanas rústicas para mantener el modelo tradicional. El menú fue de esos Michelín de varios pases, muy elaborado, de poca cantidad y con explicaciones largas y rimbombantes con cada plato y la mas graciosa fue la de que el vino blanco que nos sirvieron frío y sin cubitera de hielos, durante la comida iría mejorando sin tener que volverlo a enfriar. No estuvo mal la experiencia, pero ya me aburren un poco estos platos tan historiados y no hacía mas que recordarme de lo bien que comimos esa misma semana en Lugo. En fin, ahora lo que deseo es que este año venga cargado de bendiciones, de mucha salud, tranquilidad, mucho amor, experiencias bonitas que den sabiduría y momentos muy agradables para vivir. Una cosa que he hecho para mí ha sido utilizar los vales regalo de las tiendas on-line donde suelo comprar, y regalarme ropa exterior e interior, cremas, un móvil y libros... y la verdad es que esto me ha dado una satisfacción inmensa.
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