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1º cuatrimestre 2026

Cumpleaños en Ayala

Cumpleaños en Ayala

Mi cumpleaños llegó al dia siguiente de terminar la excursión de los faros, y lo pasamos aquí porque cayó en sábado, un día que no nos gusta mucho para las celebraciones porque disfrutarlas entre semana, cuando la gente está trabajando y sólo quedamos los ociosos y felices jubiletas, es más interesante. Tuve problemas en escoger el sitio por esta misma razón, ya que prefería un lugar diferente pero tranquilo y por eso me costó encontrarlo, así que echando mano de los lugares que teníamos pendientes de visitar me acordé del restaurante de Quejana, un palacio edificado muy cerca del complejo monumental de casa-palacio, torre, capilla panteón, iglesia y convento de la noble familia Ayala que visitamos con guía en otoño del año pasado, situado en un lugar con unas vistas espectaculares del valle y de las montañas que lo rodean y del que dejé recuerdo en este blog. Aquél dia nos tomamos el aperitivo en la terraza de este restaurante y nos gustó el sitio. Este palacete del Siglo XVII fue en su momento la residencia de un hijo bastardo de uno de los condes de Ayala, hoy es hotel y restaurante de eventos, bodas y celebraciones. El comedor donde estuvimos es para pocos comensales, muy elegante en su decoración y con el toque vasco de piedra, vigas de madera y ventanas rústicas para mantener el modelo tradicional. El menú fue de esos Michelín de varios pases, muy elaborado, de poca cantidad y con explicaciones largas y rimbombantes con cada plato y la mas graciosa fue la de que el vino blanco que nos sirvieron frío y sin cubitera de hielos, durante la comida iría mejorando sin tener que volverlo a enfriar. No estuvo mal la experiencia, pero ya me aburren un poco estos platos tan historiados y no hacía mas que recordarme de lo bien que comimos esa misma semana en Lugo. En fin, ahora lo que deseo es que este año venga cargado de bendiciones, de mucha salud, tranquilidad, mucho amor, experiencias bonitas que den sabiduría y momentos muy agradables para vivir. Una cosa que he hecho para mí ha sido utilizar los vales regalo de las tiendas on-line donde suelo comprar, y regalarme ropa exterior e interior, cremas, un móvil y libros... y la verdad es que esto me ha dado una satisfacción inmensa.

Sitios lucenses curiosos

Sitios lucenses curiosos

En nuestro recorrido por la costa de Coruña y Lugo, nos encontramos con algunos lugares diferentes y originales, como el banco más bonito del mundo, que está entre el cabo Ortigal y el cabo de Estaca de Bares. La verdad es que podíamos haber estado horas sentados allí al sol tibio de abril, viendo el paisaje de cielo y mar azul intenso, observando el chocar de las olas contra los islotes que formaron las rocas desprendidas de los inmensos acantilados, algunos con mas de 200 metros de altura, gracias a los prismáticos recién estrenados que nos permitieron acercarnos a ver el juego del agua, las aves y los barquitos pesqueros que por allí faenaban. No olvidaremos el rato que pasamos al sol aspirando el aroma del mar aprovechando que tuvimos la suerte de que el dia no estuviera brumoso y el viento no soplara fuerte. Otro lugar encantador que visitamos fue el Paseo de los Sueños, en Vilalba, un recorrido por un río de molinos cubiertos de musgo, muy romántico y lleno de esculturas con referencias a literatos lucenses que disfrutamos mientras paseábamos envueltos en el potente verdor de su vegetación. En Viveiro nos sorprendió la llegada a la ciudad atravesando un largo puente sobre la ría que acababa enfrente de una fachada medieval imponente que daba acceso peatonal a su casco antiguo donde se celebra una de las Semanas Santa más famosas del país por la secuencia en el relato que siguen los personajes que relatan la Pasión, las figuras articuladas de sus monumentos y la adaptación a las estrechas calles por donde procesionan, tal como nos explicó un miembro cofrade en el Museo del convento de San Francisco. A pocos km, junto a San Ciprian, visitamos los Acantilados de Papel que se llaman así porque las rocas están cuarteadas y tienen una curiosa forma de origamis y allí pasamos otro buen rato escuchando el ruido de las olas romperse contra estos acantilados de vértigo. También descubrimos otro banco para sentarte y meditar, el de las Mentiras, que lo encontramos cerca del paseo del puerto y de las blancas y anchas playas de Foz, playas que me quedé con ganas de pasearlas, pero ya había hecho demasiado esfuerzo y mi pierna empezaba a resentirse, asi que prometimos volver en otro momento a pasear con tranquilidad por este lugar tan interesante. En la foto estoy en el banco más bonito del mundo, que puede buscarse con esta misma denominación en Internet.

Faros del oeste 2ª parte

Faros del oeste 2ª parte

El segundo dia de excursión a los faros y tras desayunar con tostadas de aguacate frente a la torre octogonal de los Andrade, llegamos a Ortigueira, y fuimos derechos hacia el llamado "banco más bonito del mundo" al que me refiero en otro post y que nos encantó. Luego visitamos el faro del cabo de Estaca de Bares, donde el mar es hijo del viento y está tan al norte que es el punto más septentrional de la península. Aquí no se congela el agua porque pasa la corriente cálida del Golfo. Ya lo conocíamos de la visita de 2010 y nos sorprendió ver de repente un montón de cabras sin pastor que pasaron por nuestro lado presurosas en busca de los frescos pastos de los acantilados. Luego bajamos al bonito pueblo de Viveiro, con un casco antiguo muy interesante y una portada de muralla estilo la de Carlos V en Burgos. En este pintoresco lugar, nos mostraron cómo viven una Semana Santa muy especial que algun año visitaremos. De aquí fuimos camino al faro de Punta Roncadoira, el que se ve en la foto, de 1986, situado en un punto intermedio entre el faro de Estaca de Bares y el de San Ciprián, para alumbrar la entrada a la ría de Viveiro y señalar una costa accidentada donde muchos naufragios se sucedieron a lo largo de la historia al ser muy abrupta, llena de islotes y con una climatología muy adversa de temporales y nieblas. Luego llegamos al faro de Punta Atalaya cerca de San Ciprián, no lejos de los acantilados de origami que relato en otro post. Este bonito faro tiene más de 150 años porque el tráfico de barcos al puerto de San Ciprián era muy importante en aquel entonces con sus fábricas de loza y fundición de las Reales Fábricas de Sargadelos y también para los buques que transportaban sillerías. Ya en época reciente se le añadió otro faro más moderno y de mayor alcance porque siguió siendo un puerto importante debido a su metalurgia y a su famosa fábrica de aluminio. Al dia siguiente, camino de Ribadeo, visitamos el puerto pesquero de Burela y las poblaciones de Cangas, Nois y la que más me gustó por su playas, su puerto y su ría, la de Foz, un lugar escondido y encantador donde hay un "banco de las mentiras" al que me refiero en otro post. Este día nos alojamos en el Parador de Ribadeo con vistas a la ancha ría del Eo que hace frontera natural con Asturias. Al dia siguiente, volvimos a recordar el faro de Isla Pancha, situado en una isleta de las de postal toda cubierta de flores donde emergía el potente faro de rayas y una casita al lado que dispone de bar con una terraza y unas vistas maravillosas. Al faro se accede por un puente sobre el bravío mar que espantaba sus olas contra las rocas. Abandonamos con ganas de volver esta zona de Lugo y pasamos a Asturias donde terminamos la excursión en el recogido puerto pesquero del faro de Tapia de Casariego, ùnico faro asturiano que está situado en una isleta unida a la costa por un espigón y que visitamos el año pasado en nuestro viaje por mi cumpleaños a la costa de esta bonita región.

Faros del oeste 1ª parte

Faros del oeste 1ª parte

El dia que me quitaron el yeso me dio tal subidón de felicidad que podía haber dado saltos de saltimbanqui si hubiera podido maniobrar mejor mi pierna, pero había que esperar a que se reforzaran los músculos y para ayudar a ello, pasada sólo una semana nos fuimos a dar una vuelta por la costa de Coruña y Lugo en busca de los faros que nos faltaba conocer desde el Ferrol hasta Ribadeo. Tuvimos la suerte de no haber perdido las habitaciones reservadas para marzo en los Paradores contratados, ya que, justificada mi situación, decidieron respetarnos el aplazamiento. Nada mas llegar a Vilalba fuimos a comer a un sencillo asador en Adro y nos pusieron un chuletón tan delicioso y tierno que se situó por encima del ranking de chuletones comidos hasta la fecha y quiero dejar aquí constancia de ello para que no se nos olvide nunca y tampoco el vino tinto de uva mencía que tomamos. Por la tarde nos paseamos por Vilalba y nos gustó mucho este lugar con acento medieval y sus cerveza Estrella Galicia. Al dia siguiente comenzamos la visita de los faros por el del cabo Prioriño, desde donde vimos la Torre de Hercules. La última farera nos había dejado dos sillas de madera blanca de recuerdo para disfrutar de las espectaculares vistas de la Coruña. Las Rias Altas empezaban a mostrarnos todo su esplendor. Luego fuimos al faro del Cabo Prior de 1853 donde unas escaleras larguisimas bajaban y subían hasta un mirador que nos recordaron a Gaztelugatxe y que sólo pudo disfrutar Pedro porque a mi, tal como estaba, me fue imposible recorrerlas, lo mismo que subir a las baterías de guerra que todavía quedaban en tan estretégico lugar. Después llegamos al faro de Punta Frouxeira, un faro feísimo de diseño vanguardista de mediados de los años 90. Lo que más nos gustó fue recorrernos los largos y antiguos tuneles subterráneos donde se asentaban las baterías de vigilancia y se asomaban a fantásticos acantilados. Pasado el susto de ver tal adefesio de faro estilo casa de vecinos alta y estrecha, llegamos con muchisimo cuidado al de Punta Candelaria, que está situado en un lugar impresionante lejos de la civilización, de lo más agreste y emocionante, por donde daba miedo asomarse porque el viento soplaba empujándote hacia sus abismos. El acceso en coche fue dificultoso ya que se llega allí por una carretera de constante descenso, estrecha y con 10 curvas en forma de lazo, parecida a las del puerto de montaña de Estacas. Este pequeño faro es de 1954 y sigue en funcionamiento ayudada su iluminación por un proyecto de energias renovables segun anunciaba una pomposa pancarta del susodicho Ministerio. Para finalizar la excursión de este día llegamos al faro del cabo Ortigal del que guardamos muy buen recuerdo pues ya lo visitamos hace nada menos que 16 años y es de esos faros de libro situado en una bajada que conduce a una isleta donde se asienta esta torre triunfante pintada de rayas rojas. El entorno lo vimos renovado y la llegada fue casi a ciegas entre espesas brumas que nos hicieron poner los focos de niebla mientras sonaba un viento atroz, por ello no pudimos apreciar apenas los acantilados que sabíamos estaban bajo nuestros pies, pero estar allí nos llenó de una especial satisfacción por este entrañable recuerdo y por eso la foto es de este faro. Cuando llegamos a Vilalba, merendamos mejillones y raxó al queso de San Simon da Costa que es una auténtica delicia por su meloso gusto y sabor ahumado. Luego sacamos unas fotos de noche a la torre octogonal del Parador, antigua torre de Diego de Andrade, conde de Vilalba, con su heráldica del jabalí, y nos sentamos un buen rato en su gran salón lleno de cortinajes, estandartes medievales y techos altísimos que mostraban las defensivas saeteras del siglo XV. Para recordar.  

Bodas de hierro y azucar

Bodas de hierro y azucar

Hemos celebrado nuestro sexto aniversario de boda con una comida al aire libre en nuestro asador favorito, al lado del gran espacio verde del parque de Salburua. Hizo un dia estupendo, soleado y cálido y nos animamos a ir a comer allí después de haber probado un nuevo modelo de coche que estamos pensando adquirir pues va siendo hora de cambiar el que tenemos. Nos hubiera gustado haber ido a la piscina de chorros de talasoterapia de Zumaia pero mi pata de yeso nos lo impedía, así que lo tenemos pendiente para cuando me libere de estos 5 kilos de peso añadidos, y de mientras que llegue esa ocasión disfrutamos en la cálida terracita de este sitio de un txuletoncito servido al aire libre de delicado sabor y aroma, saboreado con un bien vino de rioja alavesa. Un sorbete de piña y cava puso el broche de oro a tanta exquisitez y todo nos supo a gloria.

El aniversario del sexto año se llama de Hierro porque este material simboliza la fortaleza, solidez y resistencia que la pareja ha alcanzado tras seis años de convivencia y de superación de obstáculos. En nuestro además caso debemos sumar otros 15 años más de apasionada convivencia, amor duradero y fuerte que ha sido capaz de afrontar todas las adversidades que la vida nos ha planteado viviendo experiencias que han fortalecido nuestra relación. También se le llama de azúcar porque el azúcar representa la dulzura continua de la convivencia, la ternura que mantiene viva la conexión emocional mimada de apoyo mutuo. Por ello tenemos claro que ha sido el momento de celebrar la madurez de nuestro amor, la estabilidad lograda y la convivencia dulce y adaptada en cada momento vivido juntos.

La granja en África, al pie de las colinas de Ngong

La granja en África, al pie de las colinas de Ngong

Llegamos al Museo Karen Blixen, ubicado a 10 km a las afueras de Nairobi, "al pie de las colinas de Ngong", antigua casa africana de la autora danesa Karen Blixen, famosa por su libro "Memorias de África" donde narra su vida allí entre los años 1914 y 1931. Karen y su marido, el barón, llegaron a Nairobi para vivir de la explotación de las plantaciones de café que plantaron en esta finca. Ella era una mujer excepcional que se hizo su propio hueco en estas tierras keniatas, se preocupó por el bienestar de sus trabajadores y familias, aprendió swahili, construyó una escuela para los hijos e hijas kikuyu, adoptó las costumbres locales y fue muy querida por los masais que la llamaban «hermana leona». Casada con el barón por conveniencias, dormían en habitaciones separadas de amplios ventanales y cortinas vaporosas que se ondulaban con la brisa. Se ve un baño con su bañera de zinc, el comedor espacioso y la mesa vestida tal como tuvo lugar en la cena que tuvieron con el príncipe de Gales donde un cuadro indicaba el menú con el que le obsequiaron. Destacan los retratos de su esclavo y de su doncella, pintados por ella; el jardín de la casa con su pérgola adornada de buganvillas y la palmera de varios troncos que plantó en su dia. La cocina y la despensa estaban en una caseta aparte de la parte principal de la casa y un coqueto patio trasero se usaba para reposar por las tardes al abrigo del sol. En los jardines quedaban los restos de los artilugios con los que cultivaron la tierra y la zona de producción donde se procesaba el café de sus cultivos. Tras 6 años de matrimonio, Karen decide separarse del barón cansada de sus continuas infidelidades y decide ella sóla sacar adelante la plantación de café. Son muchas las dificultades económicas que atraviesa, pero se había enamorado de aquellas tierras africanas y eso le dio fuerzas para seguir adelante. Además conoció y vivió allí un verdadero amor hasta que se vio truncado cuando su amigo y amante fallece en un accidente de avioneta. Poco después Karen decidió cerrar esa etapa de su vida y retornó definitivamente a su país de origen, Dinamarca, pero una gran parte suya, se quedó en sus amadas colinas de Ngong. En el año 1964 esta casa fue donada por el gobierno danés al gobierno de Kenia como un regalo por su independencia.

No paraba de resonar en mi mente la banda sonora de la película Memorias de Africa y las primeras palabras de su libro: «Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras altas a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas, y las noches frías…»

En tierras Masai

En tierras Masai

Tras otras 6 horas de recorrido mañanero, llegamos al último lugar de descanso del viaje, el Masai Mara Sopa Lodge a 2.104 metros de altura y a sólo 1° de latitud sobre la línea del Ecuador escondido en una frondosa ladera. Antes de entrar en el recinto estaban las mujeres masai vendiendo sus cosas y fue imposible resistirse a ellas pues te abrían la ventana del jeep y al final no te quedaba más remedio que comprar sus artesanías que eran muy bonitas: máscaras, pulseras, collares, jirafas coloridas y grupos de estilizados masáis... era de lo que más ofertaban...y compramos tras regatear. Ese día hicimos unos safaris que nos encantaron y el paisaje nos dejó asombrados porque el terreno de la sabana es una campa verde muy despejada con vegetación de árboles bajos y algún que otro matojo. Hay riachuelos y un terreno de onduladas laderas y allí conviven los más variados animales en total libertad sin ningún tipo de amenazas.Vimos muchos más animales de los que esperábamos ver en tan poco tiempo: jirafas, cebras, impalas, ñus, elefantes, gacelas, antílopes, okapis, búfalos, jabalíes, muchas aves, y a ello se añadió una leonada de leonas con sus cachorros, un tranquilo león durmiendo y un guepardo devorando tranquilamente a una preciosa gacelita que estaba tan concentrado en su aperitivo que ni se enteró cuando pasamos a muy pocos metros de él. Luego vimos otro guepardito paseando tranquilamente por delante nuestro que aprovechó la parada del jeep para tumbarse debajo a la sombra hasta que se puso en alerta en posición de cazar, sentado sobre sus cuartos traseros, para ir en busca de su presa a la que alcanzaría enseguida pues es capaz de llegar a los 100 km/hora en sólo 3 segundos. Comimos de picnic debajo de un árbol sobre unos manteles de cuadros rojos, lo que nos permitió aprovechar al máximo el tiempo de safari para explorar las zonas más grandes de la reserva. Mientras comíamos, unas cigüeñas muy corpulentas de pico largo pero con cuerpo de buitre y con cara de chiste se acercaban con pasos lentos y pausados delante de nosotros esperando les cayera algun bocadillo. Cuando continuamos el safari descubrimos el espectacular rio Mara que hace frontera al otro lado con las tierra del Serengeti de Tanzania y es el camino por donde pasan las grandes migraciones de animales al lado keniata de las tierras Masai-Mara en busca de fértiles prados durante la época de lluvias. Allí en su ancho cauce esperaban los cocodrilos más grandes del mundo el momento de cazar cebras, gacelas, ñus y todo lo que pasara por delante suyo sin apenas esfuerzo. Te sobrecoge ver el lugar de la escena de estos pasos y cazas porque recuerdas la tragedia que ocurre allí mismo conocida por los vídeos que circulan sobre el tema. A la noche mientras cenábamos se presentaron los masais en el comedor y luego nos dieron un pequeño show cantando y saltando como sólo saben hacer ellos. Al dia siguiente fuimos a un poblado Masai y allí nos bailaron de nuevo sus bailes y saltaron muy alto con sus cuerpos estilizados vestidos con túnicas coloridas. Les compramos un puñal masai como llevan ellos al cinto y una de sus telas de un rojo vibrante a la que daré un uso muy especial en su recuerdo.

Lago Naivasha

Lago Naivasha

La mañana estaba fresquita y fuimos a disfrutar de una hora de paseo en barco por el lago Naivasha, uno de los lagos del valle del Rift, de 139 km2 a casi 1.900 metros de altura, el más alto de la zona, con más de 500 especies de aves y rodeado de pantanos y bosques. La naturaleza relucía a tope, era maravilloso ver el panorama en un dia despejado pues se veían todo tipo de animales en sus orillas y también en sus pequeñas islas: hipopótamos, cobos de agua, jirafas, impalas, gacelas, ñues, cebras, y multitud de aves como el águila africana, el pelicano o el cormorán. Este sereno lago lo conociamos en la parte que estaba junto al resort donde habíamos dormido la noche anterior cuando tuvimos la gran suerte de ver hipopótamos nadando asomando las orejas y la inmensa boca con colmillos que matan por matar. El paseo a la luz del sol fue una auténtica delicia y el inmenso lago se vestía adornado de plantas parecidas a los nenúfares, de mientras los animales no paraban de alimentarse y no nos hacían ni caso, los patos seguían chillando y el ruido al deslizarse la barca en el agua era muy relajante. Nos llevamos muy buen recuerdo de este paseo en barca.

Sabana centroafricana

Sabana centroafricana

Cada dia madrugábamos para ponernos en camino hacia un nuevo safari. Otras 6 horas nos llevó llegar hasta el resort del lago Naivasha por un paisaje muy ameno que se presentaba lleno de cebras, jirafas, aves, vacas, cabras, ovejas y otros animales que aparecían de lejos y también cerca de la carretera teniendo que parar a menudo para dejarles cruzar. De paso se podían observar muchos mercadillos de carretera y gente que aprovechando la caravana te vendía apetitosas frutas. Durante el trayecto, numerosos camiones inmensos ralentizaban el viaje pero nuestro chófer les sorteaba como en una película de James Bond utilizando el arcén o lo que hiciera falta. De esta forma, subiendo los parajes del Rift a más de 2.000 m de altura y pudiendo admirar los paisajes desde su mirador, nos dirigimos al lago para llegar a tiempo del almuerzo en el resort Lake Naivasha Sopa Resort. Desde la habitación, teniamos unas vistas magníficas al lago y una pradera donde pastaban tranquilamente las cebras, los antílopes, otros cuadrúpedos e infinidad de aves…también había amenazantes monos colgándose de los balcones. Por la tarde aprovechamos para pasearnos junto al lago y llegamos hasta un mirador dentro del agua. Mientras hablábamos con una pareja de simpáticos chinos nos avisaron de que había un hipopótamo cerca y estuvimos viéndole nadar sacando las orejitas fuera. También había un pescador de coloridas tilapias que salía del agua con sus capturas del dia bien trasvasadas por un junco en redondo. De repente vimos que salía del agua otro hipopótamo y fuimos en silencio al otro mirador y fue una maravilla ver su cuerpo rechoncho casi fuera del agua y su boca inmensa abrirla y cerrarla mientras comía las hierbas de la orilla acompañado por una especie de garza blanca que no se marchaba de su lado. Nos sacamos fotos con las cebras sentados en un banco hasta que el guarda se nos acercó para decirnos que cerraba y nos acompañó hasta la única puerta que no estaba electrificada ya que los animales tienden a meterse dentro. Continuamos desde la terraza de la habitación disfrutando de la tarde mirando los movimientos de los animales y el anochecer y después bajamos al bar donde sentados en un chester junto a unas chimeneas gigantes, escuchando el piano y rodeados de naturaleza nos bebimos unas deliciosas cervezas craft locales antes de cenar. Por la noche, mientras llegábamos a la cabaña inquietos porque sabíamos que íbamos observados por cientos de ojos que escrutaban sigilosamente todos nuestros movimientos.

Con el Kilimanjaro

Con el Kilimanjaro

Otro monte emblemático que apuntamos en nuestra común historia; el Kilimanjaro, la montaña más alta de Africa de casi 6.000 metros de altura, en nuestro viaje a Kenia y en concreto desde el lodge Amboseli temprano por la mañana camino del segundo safari que disfrutamos. Como el tiempo lo permitió y el monte no tenia neblina, en el Amboseli Sopa Lodge la montaña se mostró en todo su esplendor desde el mirador del restaurante mientras desayunábamos, luego nos sacamos esta foto en su pradera. El dia anterior tras 6 horas en bus hacia el sur, dejando de lado Nairobi, continuamos por la carretera Nairobi/Mombasa antes de girar hacia el oeste, en dirección al monte Kilimanjaro. El viaje continuó por la típica sabana africana, salpicada de granjas locales y coloridos rebaños Masái. También empezamos a ver las primeras cebras, jirafas y aves del viaje. Llegamos al lodge Ambasoli y después de comer comenzamos el safari conduciendo hacia el parque nacional de 190 hectáreas llamado Amboseli para realizar el primer avistamiento de animales. Este Parque Nacional de Amboseli es uno de los mejores de África para ver de cerca grandes manadas de las muchas especies autóctonas de allí enmarcadas en la inmensa grandeza del Monte Kilimanjaro, el pico más alto de África, como telón de fondo. El jeep en el que íbamos sus 6 pasajeros levantó el techo medio metro y así pudimos observar de pie los animales que se iban presentando a la vista: jirafas, familias de elefantes, jirafas que cruzaban la carretera, aves de un plumaje asombrosamente bello, macacos, hasta tuvimos la suerte de ver una leona con sus cachorros..., pasos auténticos de cebras, avestruces, impalas, ñus, incluso una pareja de hienas. Como el tiempo lo permitió pudimos contemplar la vibrante puesta de sol sobre el monte Kilimanjaro, una escena espectacular. Al atardecer, regresamos al lodge de Amboseli para la cena y nos alojamos en una habitación decorada con un elefante en la cabecera, tonos tierra y todo rústico y muy africano. La cama tenía unos raíles por donde circulaban unas enormes mosquiteras que daban vuelta a la cama para proteger la noche silenciosa sabiendo que estábamos rodeados por toda la fauna y flora de esa rebosante naturaleza.

Cumpleañero saleroso

Cumpleañero saleroso

My dear husband ha cumplido años este lunes 9 de febrero, Está mas guapo que nunca y rebosa salud y felicidad. Como estábamos en puertas del viaje a Kenia no nos hemos movido a ningun sitio y lo hemos celebrado por todo lo alto cerca de casa. Aprovechando las jornadas del cordero chamarito nos escapamos a Haro el viernes anterior, cuando no había nadie por las calles jarreras y las pocas personas que andábamos por esta noble ciudad del vino estábamos ocupando las acogedoras mesas del Terete esperando nuestra crujiente ración de cordero asado. El menú transcurrió como en años pasados, los espárragos que se deshacían en la boca, la asadurilla con su huevo goloso y la generosa ración de cordero que nos supo a gloria acompañado por un oloroso vino que estaba divino. El refrescante sorbete de ingredientes secretos puso fin a tan exquisito ágape del ciernes. Y ya el lunes, dia de su cumple lo celebramos en nuestro conocido asador Ataria donde las brasas chisporrotean todo lo que tocan llenándolas de aromas ardientes. Un café tras las cristaleras del Amets viendo los patos en sus fuentes nos dejó el cuerpo entonado para volver a casa en un día que se presentó lluvioso y romántico. Que Dios le bendiga con mucha salud y prosperidad, del resto y del amor ya me encargo yo.

Broche de oro

Broche de oro

Para poner el broche de oro a nuestra visita a Sevilla, pusimos rumbo hacia el sofisticado e histórico Parador de Carmona situado en un alto de una colina asomado a un abismo y rodeado de un recinto de potentes murallas defendidas por un foso. Probablemente se construyó en plena dominación musulmana y se accede por un defensivo doble arco de herradura apuntado. En el siglo XIV Pedro I el Cruel, como le llamaban sus detractores, o Pedro I el Justo llamado por sus seguidores, construyó un alcázar con varias torres y una puerta exterior y artesanos sevillanos adornaron la fortaleza convirtiéndola en un suntuoso palacio, nido de amor del rey y su amante y gran amor por encima de sus dos esposas, Maria de Padilla, por cuyas puertas entraban las brillantes cabalgatas que la escoltaban, convirtiéndose en un lugar de estancia preferente al del Alcázar de Sevilla. Con ella tuvo cuatro hijos y al final consiguió la anulación de sus otros matrimonios para poder casarse con ella y ser reconocida como su única esposa. Ambos descansan en la capilla real de la Catedral de Sevilla. Hoy ya no se puede admirar ningún resto de las yeserías y artesanías que adornaban el palacio debido entre otras cosas, a los terremotos que sufrió, uno de ellos el de Lisboa a mediados del siglo XVIII, que fue el que provocó el abandono de este alcázar debido al deterioro que había sufrido. Nada más pasar el arco doble exterior, encuentras un gran patio de armas rodeado de murallas con torreones almenados. Uno de ellos era la torre del homenaje de la fortaleza. En uno de sus ángulos y siguiendo la estética mudéjar, se construyó el Parador al que accedes bajo un llamativo escudo castellano de fondo azul, el de la ciudad de Carmona y que luce bajo el lema "como el lucero brilla en la aurora, así brilla en Andalucía Carmona". Dentro impresiona su patio marmoleado con fuente mudejar, columnas y la azulejería. La fachada principal, colgada sobre una colina situada en lo más alto de la ciudad se podía ver a la izquierda del paisaje que ofrece el mirador de la ciudad ubicado en la Cuesta de San Mateo, y estas kilométricas vistas sobre el inmenso paisaje de la Vega de Carmona Andalucía con sus amaneceres y atardaceres las pudimos disfrutar embelesados desde la ventana de banco palaciego que tenía nuestra habitación, así como hicieron en su momento romanos, almohades y monarcas castellanos, uniendo un pasado histórico de caracter defensivo a un presente que tiene mucho que contar y que ahora se ha convertido en un agradable lugar de descanso. Aquí estoy como Maria de Padilla con mi Pedro I en su salón bermejo rodeados de tapices, antigüedades y grandes cortinajes disfrutando del ambiente cálido, elegante y acogedor de este fascinante lugar.

Descubriendo paisajes carmonenses

Descubriendo paisajes carmonenses

Mi primo me había recomendado que no nos perdiéramos Carmona ni tampoco visitar su Parador y la verdad es que nos sorprendió muchísimo esta ciudad fortificada de más de 5000 años de antigüedad. Se situa en un lugar privilegiado pues se eleva sobre una colina que desde tiempos inmemoriales tanto los cartagineses, como los romanos y los musulmanes ocuparon para la defensa de sus intereses por su posición estratégica en el valle del Guadalquivir. El acceso al Alcazar por la Puerta de Sevilla es mediante un arco doble abierto en la muralla que se construyó allá por el siglo XII, aquí en la foto, donde destaca la torre del homenaje y se conservan intactos los sillares almohadillados. De esta forma Carmona se hizo la ciudad más segura de toda la Betica. Desde allí se ve la Giraldilla, que es la torre de la iglesia de San Pedro, y la llaman así porque se parece mucho a la Giralda. Antes de llegar a la zona de restos romanos entramos en la capilla de San Francisco y unas chicas muy amables nos explicaron que allí estaba la sede de la Hermandad de la Virgen de las Angustias que sale el miércoles Santo y nos explicaron cómo es la preparación del acto para procesionar sus excelentes y trabajados 2 pasos. Ya fuera de la ciudad y en plena via Augusta en época de los romanos, visitamos la necrópolis con museo y centro de interpretación, que fue construida para impresionar a quienes entraban en la ciudad. Llena de grandes panteones con jardines, escaleras y túneles destaca la de Servilia por su tamaño y rica decoración, asi como la de Postumio por combinar en el mismo lugar la cremación y la inhumación, ya que ellos lo que guardaban eran las cenizas. Al lado estaban los restos del Anfiteatro y del Puente Romano. Esta ciudad, ya en época musulmana, fue capital de los reinos de Taifas y hubo alcázares y mezquitas que tras la conquista cristiana por el rey Fernando y la administarción de su hijo Alfonso X El Sabio, se convirtieron en iglesias y conventos. A su lado surgieron imponentes palacios para los grandes señores, como el que alberga el Museo de la ciudad, donde se muestran los orígenes de Carmona desde el paleolítico, destacando los restos tartésicos en los vasos de Saltillo y los restos romanos. Más tarde, en el siglo XVII, el rey Felipe IV otorgó a Carmona la categoría de ciudad gracias a su importante participación en la guerra de Granada. Pasamos por la plaza de San Fernando, donde antes confluian las principales vias romanas; por su Plaza de Abastos, antiguo convento de Santa Catalina, de grandes dimensiones al aire libre con soportales para las tiendas y los bares. La iglesia principal de Santa Maria de la Asunción, del siglo XV, de estilo tardogótico andaluz, con su patio de naranjos en la entrada y un interior muy bello con bóvedas de nervadura y estrellado en la cabecera. El retablo lo preside la talla románica de la Virgen de Gracia, que es patrona de la ciudad. Visitamos también el convento de Santa Clara, de estilo mudejar, con patio, capilla de clausura, museo en sus tres plantas y su torre-mirador desde donde se veia toda la ciudad. La iglesia era muy estilo clarisas, llena de agradables cuadros de santos y un retablo donde Santa Clara nos miraba. Comimos en la bodega Mingalario unos típicos garbanzos con espinacas, unas alcachofas con gambas y jamón y unas carrilleras deliciosas, este lugar todavía conserva su decoración de toneles y paredes deslucidas, con muchas fotos de Barbadillo. Pasear por la ciudad antigua en cuesta nos llevaba hasta el Alcazar de San Pedro, donde nos alojamos y que es objeto de otro post. Carmona es para recomendar y para volver a visitarlo.

Por tierras sevillanas

Por tierras sevillanas

En nuestra estancia en Sevilla aprovechamos para conocer algunos los pueblos que todavía no conocíamos. El dia de Reyes desayunamos en Dos Hermanas y me encontré allí al rey Melchor que nos dió unas chocolatinas. Fuimos a ver la iglesia de Santa María Magdalena del siglo XVIII, con un impresionante retablo mayor y unas pinturas que reflejaban al rey Fernando en la reconquista de Sevilla. Luego bajamos hasta Utrera, la cuna del flamenco y de los hermanos Alvarez Quintero. Nos sacamos una foto delante de su castillo, paseamos por la antigua judería, vimos por fuera la iglesia de Santiago el Mayor y su puerta del Perdón, impresionante. Nos merendamos su famoso mostachón relleno de pistachos y chocolate sentados en la plaza del Altozano frente al castillo. Antes de volver a casa visitamos el Santuario de la Virgen de la Consolación, con artesonados de estilo mudejar y amplios jardines. Un lugar de peregrinaje de quienes volvían de hacer las Américas. Su imagen tiene un barquito en la mano y junto a la sacristía hay un museo lleno de cuadros de exvotos que recogen los milagros de la Virgen. Nos gustó mucho la excursión de este día.

Al dia siguiente visitamos por la tarde la Puebla del Rio, en un alto, pero como el rio quedaba más allá de unos campos de labor, no pudimos pasear sus orillas. Nos llamó la atención la imagen de San Sebastián en su ermita, plasmada en azulejos, porque su rostro reflejaba placidez mientras su cuerpo estaba todo aseteado. Por la mañana, vimos Coria del Rio, famoso por su rica historia fluvial junto al Guadalquivir y curiosamente porque en el siglo XVII desembarcó una delegación japonesa. Todavía algunas personas se apellidan Japon. Nos gustó mucho porque pudimos pasear tranquilamente por su paseo fluvial y como había una barcaza que te pasaba al otro lado del río, la de la foto, nos montamos y sentimos la fuerza del río que lograba dominar el barquero para llegar a la otra orilla, donde habia plantaciones de dulces y ricas naranjas que probamos con ganas. El rio Guadalquivir estuvo presente durante todo el dia en nuestra excursión. 

A mis Reyes Magos sevillanos

A mis Reyes Magos sevillanos

El momento de la Cabalgata se aproximaba, estábamos nerviosos, las expectativas estaban muy altas y queríamos cumplir el objetivo de ver en Sevilla a los Reyes Magos y sentir que habia merecido la pena habernos desplazado hasta allí. Tras pasar la mañana en la Hacienda Porzuna de Mairena, ver la presentación de los Reyes en la iglesia de la Asunción de este bonito pueblo, sacarme fotos con el rey Baltasar, comer gambas y menudo donde Pepe el Mudo, asombrarnos con su Cabalgata de la tarde tan generosa de regalos para todo el mundo, llegamos desde allí en metro a la Puerta de los Principes y como teníamos tiempo, paseamos por el centro tan luminoso y mágico de Sevilla para seguir disfrutando de su encantadora magia. Cuando volvimos a cruzar el puente de los Remedios apenas encontramos un sitio en segunda fila que cada vez se apretaba más y acabamos como sardinas en lata esperando durante 1 hora a los Reyes, pero lo hicimos cantando y bailando y así fue muy ameno. La gente de los balcones animaba con música, canciones y soltando globos que se botaban de lado a lado de las aceras. La llegada de una Cabalgata de 35 carrozas que tardó casi 2 horas en pasar, superó nuestras expectativas. Qué entusiasmo y fascinación. Qué daño hacían los caramelos tirados con fuerza como proyectiles. Nos reimos y nos divertimos muchisimo. Fue muy emocionante y me quedo con el recuerdo del rey Baltasar que era nada menos que el presidente de la CCAA de Andalucía y de las empapeladas ruedas de los vehiculos de la cabalgata que rodaban pegoteadas de los pegotes de los miles de caramelos que tapizaban la calzada. Para repetir otro año. Una maravilla la Cabalgata de Sevilla.

Pero bueno, además de esta experiencia tan gratamente vivida, quiero dejar mi homenaje a los Reyes Magos con esta oración:

Oh Jesus, Rey de Reyes, nos postramos ante tí como los Magos de Oriente, con humildad y adoración, guiados por la luz de tu estrella. Venimos a ofrecerte lo que más apreciamos: nuestros corazones, nuestras vidas y nuestra fe. Señor, que naciste en la humildad de un pesebre, enséñanos a reconocer tu grandeza incluso en la sencillez y la discreción. Ayúdanos a superar nuestras dudas y temores, como los Magos cruzaron los desiertos hasta encontrarte. Ayúdanos a perseverar en la búsqueda de tu verdad. Te ofrecemos oro, como símbolo de nuestro amor y adoración. Te pedimos que reine la justicia y misericordia en nuestras vidas y nos hagas fieles servidores de tu reino. Te ofrecemos incienso, símbolo de nuestras oraciones que ascienden hacia ti. Acepta nuestras súplicas, Señor, y purifica nuestras almas para que seamos dignos de tu presencia. Te ofrecemos mirra, símbolo de nuestros sufrimientos y esperanzas. Ayúdanos a llevar con valor nuestras cruces y transforma nuestras pruebas en oportunidades de gracia. Oh, Divino Niño, pedimos que tu estrella siga brillando en nuestras vidas para guiar nuestros pasos e iluminar nuestra oscuridad. Enséñanos a ser testigos de tu luz, compartiendo tu paz y amor con todos los que nos encontremos. Señor, Jesús, como los Magos cambiaron de camino después de encontrarte, ayúdanos a apartarnos de lo que nos aleja de tí y a caminar por la senda de la fe, la esperanza y la caridad. Rey de Reyes, te honramos y alabamos. Tú que viniste a salvar al mundo recoge nuestras ofrendas, nuestras oraciones y nuestras vidas y haznos discípulos fieles de tu amor eterno. Amén.

Tiene un color especial

Tiene un color especial

Qué bonita es la capital hispalense y más en Navidad. Como el año pasado nos dijeron que la Cabalgata de los Reyes Magos pasaba muy animada por toda la capital y duraba más de 6 horas, decidimos venir a disfrutarla, como el año pasado hicimos en Málaga. Los dias antes nos paseábamos por su centro iluminado. Uno de ellos nos llovió al anochecer y la magia de la lluvia nos envolvía en una burbuja de luz reflejada en el aire. Qué derroche de luces, las colgantes de la calle Sierpes, los dos inmensos árboles de copa cuadrada cerca de la Catedral, las palmeras tintineantes de la avenida de la Constitución, calles y calles profusamente adornadas, un espíritu navideño alegre y participativo, Belenes visitables en todos los sitios, una preciosidad...nos daba tristeza pensar que en nuestra zona podían ser más generosos con la Navidad, pero sabemos que su celebración no es una prioridad de nuestros gobernantes. Una cervecita a los pies de la Giralda para admirarla en detalle nos descansaba del recorrido pues lo queríamos volver a ver todo. Al otro lado del río, el barrio y el puente de Triana, en la foto, estaba espectacular y el Guadalquivir más resplandenciente que en ningún otro momento del año...nos quedábamos maravillados a cada paso que dábamos. Visita obligada y muy devota hicimos a San Judas Tadeo y Santa Rita de Casia en la iglesia de San  Antonio Abad, y nos acercamos a la Basílica de la Macarena para verla bellísima en su camarín. Alojados en Bormujos, nos daba de desayunar Jose, el atómico camarero del Paso, unos calentitos molletes con jamón, carne mechá y tortilla que nos parecían deliciosos y así con estas fuerzas emprendíamos la excursión del día. Incluso disfrutamos de una sesión virtual haciendo un viaje a la Luna y orbitando por el planeta...qué sensación de realidad, como un trance lo vivimos...yo me agarraba a Pedro porque no quería que se me perdiera por el espacio sideral. Los días antes y después de la Cabalgata, nos dedicamos a recorrer ciudades sevillanas, objeto de otro post. También bajamos a Sanlucar a comer langostinos y pescaítos en un día ventoso y lluvioso, lo que no nos impidió pasearnos por la orilla de la playa de la Calzada y respirar el aroma del mar. En Sevilla siempre se está de maravilla.