Blogia
Innnspiracionessss.....

Tiene un color especial

Tiene un color especial

Qué bonita es la capital hispalense y más en Navidad. Como el año pasado nos dijeron que la Cabalgata de los Reyes Magos pasaba muy animada por toda la capital y duraba más de 6 horas, decidimos venir a disfrutarla, como el año pasado hicimos en Málaga. Los dias antes nos paseábamos por su centro iluminado. Uno de ellos nos llovió al anochecer y la magia de la lluvia nos envolvía en una burbuja de luz reflejada en el aire. Qué derroche de luces, las colgantes de la calle Sierpes, los dos inmensos árboles de copa cuadrada cerca de la Catedral, las palmeras tintineantes de la avenida de la Constitución, calles y calles profusamente adornadas, un espíritu navideño alegre y participativo, Belenes visitables en todos los sitios, una preciosidad...nos daba tristeza pensar que en nuestra zona podían ser más generosos con la Navidad, pero sabemos que su celebración no es una prioridad de nuestros gobernantes. Una cervecita a los pies de la Giralda para admirarla en detalle nos descansaba del recorrido pues lo queríamos volver a ver todo. Al otro lado del río, el barrio y el puente de Triana, en la foto, estaba espectacular y el Guadalquivir más resplandenciente que en ningún otro momento del año...nos quedábamos maravillados a cada paso que dábamos. Visita obligada y muy devota hicimos a San Judas Tadeo y Santa Rita de Casia en la iglesia de San  Antonio Abad, y nos acercamos a la Basílica de la Macarena para verla bellísima en su camarín. Alojados en Bormujos, nos daba de desayunar Jose, el atómico camarero del Paso, unos calentitos molletes con jamón, carne mechá y tortilla que nos parecían deliciosos y así con estas fuerzas emprendíamos la excursión del día. Incluso disfrutamos de una sesión virtual haciendo un viaje a la Luna y orbitando por el planeta...qué sensación de realidad, como un trance lo vivimos...yo me agarraba a Pedro porque no quería que se me perdiera por el espacio sideral. Los días antes y después de la Cabalgata, nos dedicamos a recorrer ciudades sevillanas, objeto de otro post. También bajamos a Sanlucar a comer langostinos y pescaítos en un día ventoso y lluvioso, lo que no nos impidió pasearnos por la orilla de la playa de la Calzada y respirar el aroma del mar. En Sevilla siempre se está de maravilla.

0 comentarios