Un mercado medieval
El sobrino Mikel nos invitó a ver el mercado medieval que se suele celebrar en Labraza a mediados del mes de julio y allí fuimos vestidos para la ocasión, Pedro con su jubón de cierres de cuero en zigzag y cinto repujado, y yo como la reina doña Sancha de Navarra, con mi corona, las joyas y el vestido de brocados dorados. Allí estaban las hermanas de Pedro y los cuñados. Como sabíamos que los días de sol en esa zona son muy tórridos, llegamos a media tarde con el calor ya relajado, evitando sufrir la sofocante temperatura del mediodía, comer la ración de cerdo asado en la plaza y beber más de la cuenta, que no nos conviene, y de esta forma disfrutamos más de esta animada jornada muy ambientada al estilo medieval en un lugar que parece anclado en aquella época agradablemente adornado para la ocasión y con un montón de gente joven vestida al uso del medievo. El sobrino Mikel y su pareja, estuvieron con sus dos nenes de 4 y 1 año muy graciosos, vestidos con sus túnicas medievales y jugando incansables. Nos enseñó la bodeguita subterránea de piedra de sillares que ha decorado con mucho gusto y nos quedamos asombrados de lo bonita que le ha quedado. Esperamos beber pronto una botellita de buen vino allí, porque tiene que saber todavía más rico.
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