Blogia
Innnspiracionessss.....

Faros del parque del Cabo de Gata

Faros del parque del Cabo de Gata

La sierra del Parque natural del Cabo de Gata constituye el primer macizo volcánico de la península que muestra todo un paisaje con una vegetación tan diferente como atractiva. A tu alredededor ves múltiples colinas acabadas en punta y compuestas por materiales volcánicos de naturaleza caliza y que su erosión da un color especial al conjunto. El pico más alto del Cabo es el Cerro de los Frailes, a casi 500 m sobre el mar. Todos son antiguos volcanes que terminan en acantilados sobre el mar o si cabe, playas y calas de una belleza asombrosa y miradores de vértigo. Aprovechando estas alturas se instalaron torres vigías para protegerse de las invasiones y los piratas y unos faros que todavía siguen dando luz en un lugar protegido donde no se puede pescar con redes ni con submarinismo, ni hacer actividades nauticas ni fondear embarcaciones. El silencio en estas zonas sólo lo rompe el viento que sopla en diferentes direcciones y que la gente de allí conoce a la perfección para tomar sus decisiones vitales. El primer faro que visitamos fue el de la Polacra, junto a la torre de los Lobos Marinos del siglo XVIII, construida por Carlos III y su nombre le viene de que allí se refugiaban colonias de focas monje o lobos marinos en sus aguas y que decían que eran sirenas por los sonidos que emitían. Sus acantilados caen en picaso al agua y en algunos casos llegan a hundirse a 1.000 metros bajo el mar. Otro bonito faro fue el de Mesa Roldán en la costa de Carboneras y Agua Amarga, junto a la playa de los Muertos y que es el de la foto. Tiene 210 m sobre el nivel del mar y se construyó en 1863. Es el típico faro de libro en medio de una construcción cuadrada y durante más de un siglo fue habitado por un farero. Al lado hay una imponente torre del siglo XVIII que es una reconstrucción. Bajo el faro hay impresionantes acantilados cortados por pequeñas calas con acceso difícil. Un poco más arriba está el promontorio de Mesa Roldán de 222 m formada en su parte caliza por esqueletos calcáreos de un arrecife de coral de cuando allí había clima tropical y el promontorio llegaba el nivel del mar hace unos 6 millones de años. Finalmente estuvimos de nuevo en el faro del Cabo de Gata que ya lo conocimos en 2022 y no nos acordábamos de la carretera llena de curvas que sube al faro donde los autobuses de excursiones se cruzan contigo al borde del abismo.

Otros dos faros vimos en la costa, pero carecían de espectacularidad, el moderno y discreto de Mojacar en un alto, junto a una urbanización con su campo de golf incluido, que sustituyó al de la Garrucha porque le dejaron rodearse de edificios y perdió visibilidad. La autoridad portuaria sacó a subasta el terreno donde se situa este viejo faro de 1881 todavia pero fue tanta la cantidad que pidieron que no pujó nadie y ahora no saben qué hacer con este lugar vandalizado situado en pleno paseo marítimo junto al castillo, una pena. Y también quiero dejar un recuerdo del pequeñito faro de entrada al puerto deportivo de Agua Amarga, un pueblo que nos gustó mucho y nos bañamos muy a gusto en su playa.

0 comentarios