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Innnspiracionessss.....

2º cuatrimestre 2022

Visita a la Virgen

Visita a la Virgen

El 18 de agosto, dia de mi santo, nos fuimos a celebrarlo, como tiene que ser, pues hay que celebrarlo todo, porque estamos vivos, sanos y no nos falta de nada. Fuimos a comer al camping de Angosto y como siempre quedamos muy satisfechos ya que cocinan estupendamente y te atienden de maravilla. Nos brindamos toda la botella de Luis R., hay que decir lo del punto, que es un vino delicioso y no lo tomábamos desde antes de la pandemia. Después, con la intención de ir a Lastras, paramos en el santuario de Angosto que siempre está abierto para visitar a su Virgen, abogada de los partos, protectora de los niños y conservadora de los campos; y también tomar un café en un bar enfrente del estanque con patos, pero han hecho obras y ya no hay bar, solo las modernas instalaciones de retiro de los monjes. Tras la visita al templo paseamos hasta la gruta de la aparición, un dia de mi cumpleaños, 25 de abril, pero del año 1089....cuando un pastor encontró la imagen de la Virgen flotando en el río. La patrona de los valles de Valdegovía, Cuartango, Ribera Alta y Baja, valle de Losa y Tobalina, celebra su festividad el 8 de septiembre. La gruta se encuentra abajo del santuario, junto al río y todo aquello es un precioso lugar, remanso de paz y quietud.

Agosto caluroso

Agosto caluroso

Este mes de agosto está haciendo muy buen tiempo y podemos ir casi diariamente a la piscina a pasar la mañana. Allí lo primero que hacemos es echarnos unas partidas de pin-pon en unas mesas débilmente asentadas en una ladera que carecen de su imprescindible caracteristica lisa y plana, por lo que la pelota, cuando cae en uno de esos abollamientos, rebota caprichosamente hacia cualquier sitio y tú con la pala en la mano preparada adivinando la dirección de la pelota, dispuesta a darle el golpe, ves cómo la pelota se burla de tí y vuela hacia la dirección que menos te esperas. Asi que, a por ella y vuelta a empezar. Pero lo bueno de este deporte, además de sudar y machacarte los pies de tanto frenazo que pegas en el suelo, es que te hace agacharte miles de veces yendo detrás de la pelota, y aunque acabas harta de ello, no dejas de consolarte pensando en sus multiples beneficios, pues te estira la columna, te hace flexionar las piernas, y probablemente me promoverá un culo bien musculado, oh!....Después de casi una hora de sudar con gusto, nos sumergimos en el agua más fria de todas, la de nuestra bonita piscina de Mendi, luego nos sentamos en su spa al aire libre y después nos secamos al sol. Qué felicidad!

Volvieron las fiestas de siempre

Volvieron las fiestas de siempre

Este año por fin han vuelto a celebrarse con todo el esplendor de siempre las fiestas a nuestra venerada Virgen Blanca. Nosotros no somos de ir de fiestas pero nos gusta saber que ha acudido mucha gente y con el covid coleando todavía nos da respeto meternos entre multitudes, asi que la tarde del txupinazo la vimos por la tele con copita de champán en la mano y canapés, y otros dias nos hemos paseado para ver el ambiente sin pararnos en los puestos ni entrando en los bares atiborrados de gente con los camareros agotados de cansancio. Fuimos al rosario de la Aurora, pero tras 2 años de ausencia se nos olvidó que empezaba a las 7 y llegamos a las 8 cuando sonaban los últimos compases de la letanía y la gente entraba a la plaza, asi que tuvimos la suerte de pillar sitio muy cerca de las escaleras de San Miguel donde estaba el altar y poder sacar esta bonita foto de los últimos pasos de la procesión del rosario cuando subian a la Virgen. Tras la misa fuimos a por los anhelados churros con chocolate pero andábamos despistados buscando sitio por la falta de costumbre de estos dos ultimos años y fuimos a parar a uno que nos sirvió el chocolate en un vaso de plastico y los churros parecían de dieta. Sí que celebramos la comida de la Blanca con los cuñaos, pero fué en Logroño y luego fuimos a tomar el café con la trenza de hojaldre a su casa de Labraza. Allí pudimos saludar a los sobrinos recién futuros padres y presenciamos el txupinazo del inicio de sus recogiditas fiestas viendo bajar y quedarse a medio camino a su mini-celedón festivo al que vuelven a subir al finalizar el fin de semana. Al dia siguiente de la Blanca nos dimos un homenaje en el bar de Fran degustando su potente "menú de fiestas" sabiendo que nos iba a afectar esa grasilla tan rica de sus ibéricos, patés, pil-piles y chuletillas de cordero, pero un dia es un dia y aunque sufrimos la dura digestión disfrutamos mucho de la comida. Por la noche, de lo cansada que estaba por el madrugón al que ya no estamos acostumbrados de lo bien que vivimos sin ir a trabajar, me dormí sin ver los fuegos artificiales. El domingo fuimos a misa a San Miguel, y la capilla de la Virgen estaba repleta de centros y ramos de flores. El retablo del altar estaba recien restaurado y lucía su color original: La Virgen flanqueada por San Pedro y San Pablo con tablas de esculturas de la vida de Virgen. Encima San Miguel pisando a un demonio con una cara curiosa, entre asustado y resignado, Tenía a San Sebastian y San Felipe a los lados y en el ático lucía poderosa a Crucifixión. El lunes nos dimos una vuelta por las barracas y constatamos que allí seguia la tómbola Antojitos; la atracción de la carrera de camellos también estaba allí, pero había cambiado de dueños y la chica que lo guiaba no cantaba tan bien eso de "el cuatro campeón, de la competición". También estaba allí el jefe del Toro Sentado con unos altos precios de 4€ cada sesión deflactada ya que lo caro se acompaña de una reducción de los escasos minutos de atracción, quizás con el fin de que ya no te lleves tantos porrazos como cuando la sesión duraba mas tiempo. Qué dificil lo tienen ahora los padres con el presupuesto dedicado a montar a sus hijos en todas las atracciones que les piden. Nos dieron allí las 11 de la noche y presenciamos los fuegos artificiales desde el mismo recinto. Vimos los fuegos bajos, pues las copas de los árboles nos impedían ver los altos. No nos importó mucho pues desde nuestra terraza lo que solemos ver son los fuegos altos y así compensamos. Solo hubo 3 noches de fuegos, menos que antes que eran 4. El tiempo ha sido muy bueno y durante el dia hemos disfrutado de la piscina jugando antes unas partiditas de pin-pon, que cada vez se nos da mejor, sobre todo el juego de ataque. 

Encuentro afortunado

Encuentro afortunado

Cuando estuvimos en la localidad de Brihuega, objetivo principal de nuestro viaje a Guadalajara para conocer sus campos de lavanda, dedicamos un buen tiempo a pasearmos entre sus casas blasonadas y comprobar la calidad de su galardón como uno de los pueblos más bonitos de la península. Mientras callejeábamos por sus calles vestidas de lujo pues se estaba celebrando el festival de la lavanda, y por todas partes lucían flores gigantes, guirnaldas y todo tipo de adornos en color violeta, continuamos recorriendo la villa entre medievales edificios, pasando por debajo de arcos y puertas junto a refrescantes fuentes admirándonos de su belleza. Así llegamos a lo más antiguo del pueblo, donde en una gran plaza se apretujaban edificios de un color tierra especial bordeados por una alta muralla y acompañados de verdes sombras relajantes. Allí había de todo, iglesias, como la de Santa Maria de la Peña, antiguos conventos, un castillo, palacios, mansiones blasonadas, museos, plaza de toros con profundas vistas a la Alcarria y un interesante pasado árabe. Mientras estábamos leyendo el cartel que hablaba de los encierros tan famosos de esta villa, junto al Convento de San José y el colegio de Gramáticos, en un jardincito donde había una escultura de un toro bravo, pues aquí son famosos sus encierros, una chica muy amable nos invitó a visitar su casa que estaba justo allí mismo. Como insistía y nos inspiró confianza, nos dejamos guiar por ella hacia su interior. Al entrar todo era de un gusto impecable y sencillo. En el hall que hacía de sala de espera, colgaba un tapiz junto a una estantería llena de libros; una escalera de piedra con escalones amplios conducía arriba a más estancias y salas repletas de más librerías abarrotadas de más libros. Luego  salimos al jardín tan bien cuidado, con mullido césped inglés, arboles e higueras y con la muralla como tapia natural, su pequeño huerto que parecía un parterre, la plaza del toros y otras vistas más bonitas del paisaje de montes suaves que rodea Brihuega. Todo muy armonioso. Nos sacamos unas fotos juntos junto al arco apoyado en la muralla y volvimos a entrar en la casa. Ella nos contó cosas de su vida, muy interesante por cierto y cercana a nuestra tierra, y nos explicaba otras cosas que nos daba la sensación que ella creía que nosotros ya las conocíamos, pero ni Pedro ni yo entendíamos muy bien su discurso. Como a menudo se refería a "nuestro Manu" estábamos cada vez más perplejos. Nos gustó que nos dijera que se alegraba que fuéramos de Vitoria pues ella habia estudiado en la Veracruz y conocía a gente de nuestra ciudad. Los nietos estaban viendo la tele y nos asomamos al balcón de esa sala que daba a la plaza donde nos habiamos encontrado. Al entrar, va y nos regala un libro que casualmente estaba en la mesa junto a otra librería abigarrada de libros, donde se veía a un señor asomándose a ese mismo balcón. Miramos el autor: Manu Leguineche. Miramos las paredes y en ese momento descubrimos que había posters de Manu y cantidad de fotos de sobremesa suyas. Ella era nada menos que su querida hermana, quien ha estado siempre a su lado, pero esto fué algo que supimos días después buscando información por internet. Todo el rato había estado hablándonos de Manu y nosotros sin enterarnos!!!! Y resulta que encima esa plaza se llama la plaza del gran Manuel Leguineche y nosotros sin leer el cartel entramos en su casa!!!! Y su casa es la antigua casa de Gramáticos !!!!!!! Poco después, sin habla, paralizados por la emoción, nos despedimos de Rosa con la sensación de que no iba a ser la última vez que nos relacionáramos, porque gracias a su calidez como persona, fué como si te hubieras encontrado con alguien que conocíamos de siempre. Cuando salimos, tuvimos que sentarnos en un banco de la plaza porque no dábamos crédito a lo que nos había ocurrido y allí nos quedamos como fuera de órbita procesando lo vivido y pensando qué maravillosa es la vida que nos ofrece estos regalos tan preciosos en forma de encuentros mágicos… luego fuimos hacia la plaza de toros y Rosa pasaba conduciendo en su coche con sus nietos, nos saludó y volvimos a despedirnos. Seguimos meditando el episodio durante todo el viaje conscientes de que hemos tenido una suerte inmensa porque, aunque todavía no se nos ha pasado la vergüenza de haber cometido este fallo tan gordo de no haber reconocido de entrada la figura de tan ilustre y maravilloso escritor, ese mágico episodio nos ha abierto la puerta definitiva para disfrutar de la obra de Manu en profundidad, algo que de otra forma no lo hubieramos conocido. Qué pena no haber ido a Brihuega unos años antes para haberle conocido en persona y compartir con él unas copas de nuestro rico vino rioja que tanto le gustaba.... pero por otro lado, felices porque nos queda Rosa, su mejor legado, la gran mujer que ha acompañado a este gran hombre y nos lo ha dado a conocer, una persona maravillosa con quien ya estamos comunicándonos mágicamente por watsap.

Casas colgadas

Casas colgadas

A 130 km de Guadalajara, aunque por carretera nacional, llegamos a Cuenca. Tuvimos mucha suerte de aparcar en el barrio de los Tintes junto al paseo del río que desemboca en el Júcar. Paseando por su orilla, enseguida dejamos de lado el auditorio donde antes había una cantera y que está dedicado a J.Luis Perales mientras observábamos unas casas construidas encima de las rocas y otras encima de la larga muralla. Justo al traspasar una suave curva se nos aparecieron las famosas casas colgadas de Cuenca, el puente de S.Pablo y el monumental Parador. Impresionante la escena de este trío de edificaciones reunidas en un solo golpe de vista. El tajo que hay bajo el solitario puente es muy profundo y la posición de las casas colgadas en un lugar tan al aire y tan alto, con tantos metros de caaida de la roca vertical, impresiona tanto como el tajo de Ronda. Debido a ello, la visión completa conforma un conjunto único y muy armónico que podrías estar horas admirando el lugar debajo de los árboles que dan la entrada al puente poco más abajo del Parador. Antes de cruzarlo, nos hemos hecho muchas fotos con el fondo de estas casas del S.XVI que luego hemos visitado por dentro pues es la sede del museo de arte abstracto de Castilla la Mancha. Después subimos poco a poco por sus calles empedradas y demasiado empinadas hacia el casco antiguo. Cuando llegamos a la Catedral, con esa fachada de escalones en cuesta, vimos el tren turístico en la Plaza Mayor y decidimos cogerlo para terminar de conocer una ciudad preciosa pero que sabemos que no tiene ni un solo tramo liso, asi que con el fin de evitar bajar, y luego subir, tantas cuestas pronunciadas desde el barrio del Castillo hasta la zona del río, nos montamos en este transporte refrigerado y amenizado con musiquilla y audios de la historia de la ciudad. Estoy segura que fué lo acertado en un dia de tantisimo calor. Las iglesias, conventos y palacetes de un pasado esplendoroso que vimos, nos acompañaron durante el recorrido, perviviendo en la historia de esta ciudad unas veces rehabilitadas y otras reconvertidas en hoteles, edificios oficiales o museos, como el de arte moderno y contemporáneo  que se ubica dentro de lo que fue la iglesia de la Santa Cruz y que ahora es un lugar que conserva parte de su arquitectura renovada y brilla por la blancura de su decoración y la claridad de la luz que entra por sus inmensos ventanales. Alli estaba la muestra de la colección de Roberto Polo. En el paseo por el borde de la muralla que sube y baja sin cesar por callejas estrechas llenas de encanto, no dejas de admirar la montaña coronada por el Sagrado Corazón de 1957. Luego te sigues encontrando con más iglesias con historia, como la de S.Felipe Neri y la iglesia del Salvador con sus puertas de bronce por donde sale la procesión de las Turbas, mal llamada procesión de "los borrachos"; asi como la característica torre Mangana ubicada en el desaparecido Alcázar que da las horas a todo Cuenca….Al final hemos comido en una terraza “colgada” de unos escalones entre calles y el menú, cómo no, ha sido a base de morteruelo y zarajos. Después hemos tomado un café en el parque de S.Julián, a la sombra de sus frondosos arboles pero con tanto calor que nos dejó sin fuerzas para seguir investigando esta empinada ciudad. Para animar el aburrido viaje de vuelta por una vacía carretera en la que no podias pasar de 90 km/hora, he leído a Pedro para que no se me durmiera, estos 3 cuentos: el de la "buena mala suerte", el del " dentista francés Bobet" y el del " círculo del 99". Divertidos, meditables y todos ellos con moraleja, claro.

 

En el Monasterio de Piedra

En el Monasterio de Piedra

Casi 180 km de camino nos llevaron hacia la provincia de Zaragoza a este lugar termal, cerca del balneario de Alhama de Aragón, zona llena de formaciones kársticas y de aguas subterránea que aparecen y surgen caprichosamente formando cascadas y saltos de agua maravillosos. Este parque natural del Monasterio de Piedra es como un oasis, inexplicablemente dificil de creer si solo te lo cuentan. Explicar a alguien cómo es tampoco es misión fácil porque el lugar corresponde sólo al lenguaje de los sentidos. Hay que ir allí y recorrer poco a poco sus senderos descubriendo nuevas cascadas, cada una mas bonita que la anterior. Pararse, contemplar y admirar el agua, porque es todo un lujo para los sentidos. En este un lugar podrías estar haciendo fotos eternamente. Los colores verdes y azules junto a las espumas blancas del agua que se precipita poderosa y rompiente, además de su belleza, te producen sosiego, paz y tranquilidad. Me atreví a meter los pies en un hueco de la orilla de una cascada y la fuerza del agua me hizo un excelente masaje. No hay palabras para expresar lo que allí sientes. Es todo bellísimo. Incluso los nombres de las rompientes parecen sacados de un cuento de hadas: Baño de Diana, Cascada la Trinidad, Cascada la Caprichosa, Cascada Iris, que la pasamos mojados rugiendo por detrás de su caida de agua. Nos adentramos en una gruta de fina lluvia chorreante que resultaba fascinante al estar casi a oscuras y ver encima tuyo unos techos altísimos de colores. Y así se iban sucediendo más sorpresas en el recorrido, como la Cascada de los Chorreaderos, el Lago del Espejo, la famosa Cola de Caballo, la Fuente del Señor…..más grutas, más lagos y muchas piscinas en diferentes alturas de aguas cristalinas donde crecen las famosas truchas del río Piedra. Un lugar encantado que disfrutamos con la concentración de quien sabe que fuera de esas aguas no hay nada mejor. Todo muy romántico. Un mundo mágico. Solo nos faltó haber podido hacer un picnic debajo de alguna de sus cascadas acompañados de una copita de champán.

Tierra de castillos

Tierra de castillos

La provincia de Guadalajara tiene muchos e inmensos castillos. Algunos ya están rehabilitados, como el de Torija, en el mismo pueblo junto al Ayuntamiento, antigua propiedad templaria y luego de la familia Mendoza. Dentro está el museo dedicado a un solo libro: Viaje a la Alcarria.

Otro lugar con castillo es Zorita de los Canes, en lo alto del pueblo, una antigua alcazaba con parte militar y religiosa al albergar una iglesia dentro. Lo primero que ves es la alta y defensiva torre albarrana. Hoy está todavía sin acabar de rehabilitar, pero sus vistas abarcan kilometros de tierras manchegas.

El otro de la foto es el de Cifuentes donde vivió y pudo escribir en el siglo XIV el infante Juan Manuel sus laureadas obras. Antes fue una alcazaba con un perimtro exterior muy amplio para acoger a la gente del pueblo en caso de invasiones. Ahora está en proceso de rehabilitación.

El último castillo fotografiado es el de Sigüenza, castillo de obispos, convertido en un Parador y que tenemos que conocer por dentro cuando nos alojemos en allí en un próximo viaje.

Por la provincia de Guadalajara

Por la provincia de Guadalajara

Otro dia fuimos a visitar Cifuentes, Trillo, el Balneario de Carlos III, Duron y Budia.

En Cifuentes, lugar donde nació la princesa de Eboli, subimos al castillo de Juan Manuel, el del "Conde de Lucanor", luego entramos al fresco de la iglesia del Salvador donde estaba la capilla con la pila bautismal en la que bautizaron a Ana de Mendoza. La plaza mayor es porticada y curiosamente triangular. Cifuentes o el lugar de las Cien Fuentes tiene muchos manantiales que nacen debajo del castillo. Esto les trajo mucha prosperidad en industrias textiles y de la lana. Justo debajo del castillo encuentras una paradisiaca zona verde con manantiales donde se ve salir el agua a una acequia que va hacia un pequeño lago. El agua es tan cristalina y transparente que en los tramos que no fluye, parece que no hubiera agua. La zona de la iglesia tiene al lado el historiado edificio del antiguo convento de los dominicos que ahora es la oficina de turismo y su fachada tan plateresca, llama la atención. El pueblo tiene muchas casas blasonadas. Nos pareció un lugar vibrante, próspero, con gente, comercio y bares modernos.

Luego llegamos a Trillo. Por la carretera se ven las torres de la central nuclear echando vapor, y mirando al otro lado están las famosas Tetas de Viana que son 2 colinas achatadas de igual altura y dan carácter al paisaje. Por Trillo pasa el rio Tajo y también  desemboca allí el río Cifuentes. Este rio baja en borbotones de cascadas atravesandor el medio del pueblo formando refrescantes y sonoros desniveles. Bajo la última cascada había una zona de terrazas y tuvimos la suerte de encontrar una mesa casi al borde de la cascada muy adecuada para el caluroso dia porque nos llegaban las espumas cuando se levantaba un poco de aire. Allí estuvimos sentados un buen rato a la fresca huyendo del tórrido calor saboreando una cervecita, sin hablar, en meditación, hipnotizados por el ruido del agua y el precipitarse del río. Una verdadera delicia para los sentidos. Luego subimos por unas empinadas escaleras protegidas de olorosas higueras y bordeando las cascadas hacia arriba, para llegar al edificio más antiguo del pueblo que es un molino de agua donde existe un museo de la energía. En la carretera, el puente sobre el Tajo tiene curiosamente 1 sólo ojo y en épocas pasadas los gancheros vivian de portear troncos río abajo. Esto creó un próspero negocio de maderas y carpinterías que atrajo mucha gente a la población. Las puertas de la catedral de Sigüenza se hicieron aquí.

Por el camino llegamos al Real Balneario de Carlos III que ahora ocupa un nuevo y moderno edificio. En los alrededores quedan los restos del antiguo Balneario y las antiguas zonas de jardines, paseos y fuentes que completaban las instalaciones del lugar. En el suelo se ven restos de canalizaciones, zonas de bañeras excavadas en la roca y otros restos de bañeras de mármol más lujosas y bonitas. Personajes ilustres estuvieron aquí para recibir tratamientos de sus medicinales aguas, como fueron Goya y Jovellanos que vino a curarse de un posible envenenamiento y también a pasarlo bien, pues cuentan las crónicas que aquí se organizaban numerosas y lujosas fiestas y bailes. Un lugar al que volver y alojarse en un próximo viaje. Luego llegamos a otros dos pueblos que aparecen en el libro de C.J.C. como le titulan aquí en las placas conmemorativas de las paredes por su libro "viaje a la Alcarria ", que son Durón y Budia, dos pequeños lugares con encanto, casas con escudos, plaza Mayor porticada y un pequeño ayuntamiento.

Ya eran las 5 de la tarde con un calor de 38° y pusimos rumbo al frescor del hotel. Al igual que el dia anterior, nos quedamos con las ganas de volver a visitar de nuevo esta zona y toda la que nos queda por descubrir, porque Guadalajara es inmensa y tiene muchisimos lugares muy interesantes para disfrutar.

Ruta de la Alcarria y embalses

Ruta de la Alcarria y embalses

El dia que dedicamos a Brihuega, también comocimos el famoso pueblo de Hita. Las paredes del pueblo albergaban bonitas frases del libro del Buen Amor. La puerta que daba entrada a la enorme plaza porticada en sólo uno de sus lados, era inmensa y te imaginabas fustas y otros divertimentos medievales en acción. El museo del Arcipreste está arriba, encima del muro de esta plaza pues como el pueblo está ubicado en una puntiaguda colina, llena de cuestas, con murallas y vistas fabulosamente defensivas, la visita es una continua cuesta arriba.

Luego, durante un par de dias estuvimos recorriendo unos pocos pueblos castellano- alcarreños empezando por Pastrana, la tierra de Ana de Mendoza y de la Cerda, princesa de Éboli por su matrimonio con Ruy Gómez de Silva. Allí estaba la plaza de la Hora presidiendo su palacio ducal y a la derecha, la torre donde la dama fue encerrada y tapiada hasta su muerte, por orden del celoso y despiadado Felipe II. Los tapices belgas del S.XV en la iglesia parroquial de la Colegiata deben ser una maravilla pero no nos quedamos a la visita porque era a las 13:15, ya que según nos confesó la guía, los turistas no les madrugan y por eso hacen tan tarde las visitas, pero yo creo que es una maniobra para fomentar la hostelería en el pueblo ya que así, saliendo de la visita a las 2 de la tarde, no te queda más remedio que comer en el mismo Pastrana…lo único que pudimos hacer fue visitar la iglesia por dentro, ver las lápidas de la familia Mendoza y observar una sala con un tríptico de reliquias. Paseamos por sus calles medievales llenas de casas blasonadas, palacetes, fuentes y el pueblo estaba muy animado, con muchos restaurantes y alojamientos.

Luego paramos en Mondéjar. Estaban en fiestas y sus calles tenian protecciones para los encierros. La iglesia parroquial de María Magdalena tenía un retablo enorme y muy bonito con tablas y esculturas. Después fuimos a Zorita de los Canes con su castillo en lo alto del pueblo todavía sin acabar de rehabilitar y con un paisaje muy bonito gracias a  las colas del embalse justo debajo del pueblo que reflejaban unas coloridas aguas verdeazul turquesa, A continuación paramos en Almonacid de Zorita donde en una antigua iglesia habia un centro cultural dedicado a la obra de Camilo José Cela. La iglesia de la Virgen de la Luz tenia al lado una torre de reloj estrecha y altísima. Como encontramos un bar tranquilo y fresquito, nos quedamos allí a comer, se llama la Musa y el menú estaba bien presentado y sabroso. Con un calor de 38° a las 4 de la tarde, salimos destino a Sacedón, pero antes nos desviamos hacia la presa del embalse de Bolarque, inaugurada por Alfonso XIII, cuyo museo de producción de electricidad es visitable y lo apuntamos una futura ocasión. Luego llegamos a Sacedón, un pueblo grande y con todo tipo de servicios que nos recibió con su plaza de toros ajardinada y su Ayuntamiento con la pancarta de "ni una gota más de agua al trasvase Tajo Segura". Su iglesia de la Asunción es de potente arquitectura con una añeja torre muy poderosa. El altar era muy sencillo con techo casi plano, en cambio el techo del coro lucía una gran bóveda muy iluminada. En la ultima excursión del dia, muertos de calor, visitamos el alto pueblo de Horche, un lugar lleno de fuentes de agua clara y limpia, con un lavadero muy curioso en forma redonda y una plaza mayor porticada donde nos hemos tomado el último tinto de verano del dia. El día fué muy duro porque el calor no bajó en ningún momento de 37° y como era entre semana, casi todos los edificios visitables estaban cerrados y estabas expuesto todo el rato al sol. Aquí en la foto estamos en el atractivo embalse de Entrepeñas.

Brihuega y sus campos de lavanda

Brihuega y sus campos de lavanda

Es impresionante ver en un pueblo tan pequeño cantidad de palacios, iglesias y conventos. Además de puertas monumentales y restos de murallas, Brihuega es uno de los pueblos bonitos de la península. Estaba muy adornado por el festival que habia tenido lugar ese pasado fin de semana. Fachadas, balcones y la calle Mayor lucían flores gigantes, guirnaldas y todo tipo de adornos en color violáceo. Tras pasar la puerta de la Virgen de la Guía encontramos una serie de edificios, uno tras otro y muy emblemáticos: la puerta de la cadena, convento de los Jerónimos, iglesia de S.Miguel, iglesia de S.Felipe con su torre al lado y más abajo: el castillo de la torre Bermeja, del siglo XII; el convento de S.José que alberga el museo de la historia de Brihuega; la iglesia de Sta Maria de La Peña patrona de la villa; incluso un museo de las miniaturas de Max. En un jardincito había una escultura de un toro bravo porque aquí son famosos sus encierros. De repente, allí mismo vivimos una anécdota encantadora que detallo en otro lugar y que fue el encuentro con Rosa Leguineche. Tras este episodio y todavía un poco tocados, volvimos s pasear por el pueblo. Pasando por la engalanada calle Mayor, había un solo puesto de muchos otros vacíos en la calle. En ese momento estaba sólo una chica colocando productos relacionados con la lavanda. Nos acercamos y le preguntamos si llegábamos pronto o demasiado tarde y ella se enrolló explicándonos efusivamente que durante todo el mes de julio están allí mismo ofreciendo sus productos pues hay mucha gente que se acerca a ver los campos de lavanda, igual que nosotros y el dia anterior, domingo, habia sido tremendo de gente pues se celebraba el festival. Al final nos apuntamos a una visita para ver su destilería y fuimos a la de las 8 de la tarde con la intención de ver la puesta del sol en esos campos. Lo primero, nada más bajarnos del coche, fue sentir un olor intenso a la colonia de lavanda de toda la vida. Allí nos pusieron un documental con los pasos de la producción seguido de preguntas. Nos enteramos que el espliego es silvestre, flora en otro momento y la lavanda es otra planta que flora sólo en julio y tiene sus variedades llegando hasta la que llaman súper con grano más grueso y numeroso. Que no necesita abejas para polinizar y tampoco dan miel, aunque la Alcarria es líder en miel, pero de eso se ocupan otros productores. Que la maquinaria, los alambiques, todos los repuestos y demás partes de su producción son franceses, de la Provenza. Qjue no hay más que 1 cosecha al año, en julio. Que no es posible calcular la proporción de lavanda para sacar una medida de aceite pues cada año es diferente la flor. Que sólo se dedican a sacar por destilación en unos contenedores con agua caliente a presión el aceite esencial que luego pasan por unos alambiques y lo venden a los mayoristas. Del resto se ocupan otras empresas. Que una planta de lavanda puede durar 14 años, pero del primer año no se aprovecha la cosecha y es a partir del cuarto cuando su producción es rentable ...tras la visita compramos unas jabonetas,  crema del cuerpo y unos jabones en forma de flor para regalar. A todo correr, porque se ponía el sol, llegamos a los verdaderos campos de lavanda. Aquello era una romería de cientos de personas sacándose fotos, pero como hay tantas hectáreas juntas dedicadas al cultivo, todo el mundo cabía, Además casi todos íbamos vestidos de blanco para hacernos esas fotos y la verdad es que han quedado preciosas. Aquello era como transitar por un sueño, las hileras inacabables de lavandas desprendían un penetrante olor hipnótico, los colores eran maravillosos porque se mezclaban con la puesta del sol y sobre todo por el conjunto y la confortable sensación térmica, tan deseada tras un día muy caluroso. Todo aquello resultaba muy romántico. Salimos flotando contentos y con pena de tener que marchar de aquellos mágicos campos de lavanda. Fue una experiencia inolvidable. Qué dia tan mágico pasamos.

Guadalajara monumental

Guadalajara monumental

Con el objetivo de ver los campos de lavanda de Brihuega que solo pueden verse durante el mes de julio, organizamos el viaje a Guadalajara. En poco más de 3 horas llegamos allí. Dejamos el coche en el parque de la Concordia, bajamos la calle Mayor hasta el Ayuntamiento para toparnos con la joya de la corona: el precioso Palacio del Infantado. Hacía mucho calor. Como en ese primer vistazo percibimos la grandiosa monumentalidad de la ciudad, pensamos dedicarle un dia completo de nuestra estancia allí para disfrutar del recorrido y aun asi, no tuvimos todo el tiempo suficiente que se necesitaría para ver todo lo que nos hubiera gustado ver. Iniciamos la visita empezando por el Panteón de la Duquesa de Sevillano, pero como había empezado la visita y la otra era media hora más tarde, nos marchamos porque no podiamos perder tiempo. Caminando bajo los árboles del parque de S.Roque y luego por los de la Concordia, llegamos de nuevo a la calle Mayor. Nos paramos en el palacio de Antonio de Mendoza con jardín y patio renacentista; la iglesia de Santiago, que está por debajo del suelo y hay que bajar unos cuantos escalones laterales para acceder a éste sencillo y encantador templo. Estaban preparando una boda. Después visitamos el palacio del Infantado que es el museo provincial y está muy bien dotado de restos arqueologicos, y pinturas, pero lo más atractivo por su originalidad fué su patio de los Leones, por cierto muy masculinizados, que realmente no es de extrañar que fuera el escenario de la boda tanto de Beltrán de la Cueva, como de Felipe II con Isabel de Valois y también de Felipe V con Isabel de Farnesio. Luego fuimos a ver el Palacio de la Cotilla con su salón chino de papel de arroz que relata unas historias suyas costumbristas interesante y al lasdo está el espacio dedicado al autor de teatro y pintor Buero Vallejo. Después vimos por dentro la Concatedral con un retablo de maravillosas esculturas. La capilla de Luis Lucena, pequeña y con muros muy torreonados, pero lo más interesantes son sus bóvedas internas con pinturas alegóricas de las Virtudes y otras de estilo renacentista de Cincinato, el mismo pintor que pintó en el Escorial y en el Palacio del Infantado. Una escalera de caracol estrecha sube hasta una mini torre dentro de la misma capilla y en el medio tiene unos curiosos ventanucos abiertos que dan a la pequeña nave. Como el calor era horrible, de 37° a las 2 de la tarde, nos fuimos al hotel y por la tarde volvimos a recorrer lo que nos faltaba, como el convento de S.Francisco con una nave de muros de 20 m de alto  con una cripta dal estilo de la del Escorial que era el panteón de la familia Mendoza y que tras su destrozo por los franceses la familia está enterrada en Pastrana. Intentamos de nuevo visitar el Panteón de la Duquesa por dentro pero ya había empezado la última visita y cuando terminó sólo pudimos asomarnos por dentro para ver la maravillosa cúpula de azulejos estilo bizantino de Zuloag. La cripta la vimos por internet y es una maravilla, por eso tenemos que volver de nuevo allí, para seguir disfrutando del entorno que nos ofrece la capital de Guadalajara, que también luce en el gastronómico, pero esta vez lo haremos en un momento del año en el que nos acompañen unas más suaves temperaturas.

Playa y baño

Playa y baño

Hacia mucho tiempo que no me bañaba en esta playa de La Arena. Este dia bajamos porque tenia que atender unos temas personales y como acabé pronto y el tiempo estaba soleado decidimos pasar el resto del día disfrutando en la playa. Comimos allí mismo en un sitio con cristaleras desde donde se ven las olas y después bajamos a la orilla. Paseamos de lado a lado de la playa mirando a los surfistas y luego nos bañamos un buen rato saltando las olas, que rimpían cada vez mas fuerte. El agua del cantábrico estaba fresca pero se soportaba muy bien. Como estaba subiendo la marea, el mar iba ganando cada vez mas terreno y al poco de sentarte tenias que levantarte pues te invadía una ola tan rápida que ni te daba tiempo a salvar la toalla. La temperatura era agradable y la acariciadora brisa que aliviaba el calor hizo que se nos pasara toda la tarde sin enterarnos. Una cervecita fria sentados a la sombra viendo el mar puso el broche final a este 13 de julio, un inesperado dia de playa.

Museo con estilo

Museo con estilo

Tras darnos una vuelta por Logroño, picar algo en la calle Laurel y comer en la zona de los Infantes de Lara, pusimos punto final a la excursión visitando el museo Wurth en Agoncillo. Este museo siempre nos sorprendre porque sus exposiciones resultan de lo más originales y esta última, denominada de La Cabeza a los Pies, no fue para menos. Ya desde el exterior, la colección de esculturas en movimiento nos resultó muy agradable. Dentro, los casi 100 artistas que presentaban obras de los últimos 150 años, conformaban un recorrido, no histórico, que se sucedía con fluidez y nos llamaron la atención por su popularidad las pinturas de Botero con sus simpáticos cuadros como el de Adan y Eva; Andy Warhol con un cuadro realizado con polvo de diamante que se tenia que ver a oscuras con una luz especial; y luego por su originalidad y puesta en escena, el billete de 100 libras con la reina de Inglaterra educadamente parlante; tres huevos de casi un metro que entre ellos se traian una entretenida conversación; figuras con cabeza de libro y otras tantas e impactantes originalidades....el resto de las obras también nos parecieron muy interesantes pues cuestionaban temas estéticos, personales y sociales entre otros. Aqui en la foto estoy con una escultura de 1938 de Georg Baselitz que se titula: "Popular cosa cero"...

Por los pueblos bonitos segovianos

Por los pueblos bonitos segovianos

Hemos visto unos cuantos pueblos de Segovia que tienen fama de ser muy bonitos. Entre ellos estaba Cuellar donde nada más llegar al castillo comenzó la visita al centro de interpretación del mudéjar en una iglesia preparada al efecto, con mucho audiovisual y música medieval hipnotizante. Luego nos enseñaron el cercano castillo-palacio del Duque de Alburquerque que ahora es un instituto de enseñanza media con una parte dedicada a las visitas que está bastante bien. Se ven fosos, estructuras de “lisas” y pasillos, barbacanas... En lo alto de la torre aprecias los agujeros de los matacanes. El paso que rodea la torre del homenaje se construyó con muchas curvas para evitar el peligro de los ángulos rectos y es interesante la forma de estas curvas, donde hemos podido hacernos unas bonitas fotos por ambos lados. Tras la visita, hemos ido al bar la Taurina en la Plaza Mayor a comer el famoso mondejo, parecido a la oreja, y unos ricos calamares. El chico muy amable explicándonos cosas, sitios y acontecimientos de Cuéllar, como que los encierros de toros aquí son mucho más antiguos que en Pamplona porque la gente iba a trabajar al norte y para que no volviesen a su pueblo, les hacían las mismas fiestas allí. Cuellar es muy monumental, tiene muchas iglesias y el único palacio románico civil del país, el de Pedro I. Luego hemos regresado al castillo para subir y pasearnos por el trecho visitable de muralla, que es bien poco comparado con los 2 km que tenía en época medieval.

También visitamos Coca para ver su famoso castillo. La verdad es que es muy bonito por fuera y tiene un foso impresionante y según llegas al edificio también puedes rodearlo tras la muralla interior pero luego ves la torre del homenaje y no vale nada, además hay 80 escalones de diferentes alturas en una escalera de caracol peligrosa pues no hay barandilla ni donde agarrarte y como en las plantas no ves nada interesante, sales muy defraudada de la visita. También paramos en Santa Maria la Real de Neiva y nos encantó el claustro románico de su monasterio que hoy es la casa de cultura y biblioteca del pueblo. Qué capiteles tan bien conservados y qué paz pasearte por esos pórticos tan adornados con un precioso jardín con fuente, pozo y ciprés. De vuelta a Segovia nos paramos en el Mirador de la Pradera para sacarnos una foto con el Alcázar a lo alto y visitar a la Virgen de la Fuencisla patrona de Segovia en su maravilloso retablo y que fue visitada por S.Juan Pablo II.

De vuelta a casa, pasasmos por Pedraza, un pueblo muy medieval enclavado en una colina, con un castillo que ahora es museo de la familia de Zuloaga. Una plaza mayor porticada, casonas castellanas y callejas estrechas.Es uno de los pueblos bonitos de España. Está a 1.000 metros de altura y entras por un tunel que es la puerta de la Villa.  Como lo recorrs enseguida, hemos podido descansar tomandonos una cerveza en un bar con soportales de columnas de piedra con capiteles, a la sombra del calor.

Luego llegamos a Riaza a casi 1.200 metros de altitud, con una plaza Mayor donde estaba la picota y contiene un coso taurino con gradas de piedra. En medio se encuentra el Ayuntamiento con una alta y picuda estructura de metal como campanario. Este edificio se edificó posteriormente y por eso ahora curiosamente está en la mitad de lo que antes era una gran plaza que limitaba con la iglesia de Nuestra Señora del Manto consiguiendo que la iglesia quede casi ocultada  por el Ayuntamiento. En esa plaza había una picota justiciera que la hicieron trasladar de sitio pues no quedaba estética. En los soportales de la plaza encontramos casas típicas así como casas solariegas, estas últimas con fachadas blasonadas y construidas muchas de ellas en el siglo XVIII. Los soportales, apoyados en columnas de piedra o de madera, protegían a los habitantes de las inclemencias del tiempo, siendo también el lugar donde se oficiaban los lunes de mercado.

Aquí Pedro con los castillos de Turegano, Cuellar, Coca y Pedraza.

En El Escorial

En El Escorial

Tanto por fuera como por dentro el edificio es colosal. Llegas a su basílica y es de enormes proporciones con un altar subido en interminables escaleras con las imágenes doradas de los donantes, en este caso la familia de Felipe II y de su padre Carlos V y mas de 7.000 reliquias del megalómano coleccionista. Aposentos variados tanto de la familia de los Austrias como después fue la de los Borbones. La zona de los panteones es otra más de las solemnidades del real sitio. El panteón principal y profundo de los reyes y padres de reyes que ya está completo, y el historiado en alabastro de los infantes con muchas tumbas esperando ocupante, no te dejan indiferente. La biblioteca áurea porque no se ve el lomo de los libros sino solo la parte del canto de las hojas y todas son doradas, es maravillosa, con mas de 40.000 volúmenes en los idiomas de la época y ejemplares únicos de fama mundial. Salas y más salas repletas de mobiliario, tapices, obras de arte de la época y de la colección de pinturas de Felipe II, incluso con cuadros del Greco aunque no fuera un pintor de su gusto. Cuando tras subir y bajar motones de escaleras sales por fin al exterior, encuentras unas vistas espectaculares desde los cuidados jardines haciendo dibujos de laberintos que animan el conjunto del edificio ya de por sí de aspecto muy severo con tanto granito gris. Después de comer fuimos a ver la casita del príncipe, un regalo de Carlos III a su hijo y a la M.Luisa de Parma para que tuvieran sus fiestas y para llegar paseas por largas avenidas rodeadas de parques con árboles altísimos y senderos de arena.

En la Granja y Riofrio

En la Granja y Riofrio

Riofrío es muy interesante, un lugar bastante perdido donde esconderse para vivir en paz, como lo hizo el marido de la Isabel II, el Francisco de Asis, y el rey Alfonso XII para pasar el luto de su primera mujer, su prima María de las Mercedes. Las estancias privadas están muy bien restauradas y hay de todo: comedor con la vajilla de Isabel II, montacargas para los platos, dormitorios decoradísimos, salas y salitas para todo, oratorio, papel pintado en las paredes, cortinones, alzapaños muy estilosos de porcelana, llamadores de timbres…. en fin....un poco mas adelante, con el fin de rellenar salas del palacio está el museo de caza con sus dioramas, didácticos y completos. Ya no te dejan pasearte por los caminos de su bosque para que no se te acerquen los gamos con cuernos de palma.

Luego, al llegar a la cercana Granja de San Ildefonso nos hemos paseado por el pueblo y es un sitio muy francés, sus casas de tejados de pizarra lo recuerdan. La comida en el Reina XIV, un sitio pequeño y elegante, ha sido buenisima: de judiones, sopa castellana, cochinillo asado y postre de hojaldre con crema y helado de mora. Muy amablemente nos han explicado que los judiones de este sitio salen con piel tan fina por la altura y el clima, que solo hay 1 cosecha y muchas imitaciones, como los de Sudáfrica. Después de comer, tranquilametne haciendo tiempo fuimos a ver el palacio de la Granja con salas de tapices y la planta baja llena de salas comunicadas de estatuas clásicas, espejos, lámparas de cristal y frescos en el techo. Muy francés y muy lujoso. Hemos visto dentro la pequeña capilla con el panteón de Felipe V y la Farnesio y nos hemos dirigido a los jardines porque a las 17:30 funcionaban las fuentes de la Ruta 1: Canastillo, las Ranas, Baños de Diana y la Fama. Ha sido un espectáculo maravilloso, el agua por medio de sofisticados mecasnismos, salía a gran presión y con mucha altura por esas fuentes monumentales y bellísimas que al final terminaban mojándote, pero se agradecía por el calor. Hemos salido pensando qué bien se lo pasaba esta privilegiada gente en un lugar tan ajardinado y precioso y en aquella esplendorosa época suya donde se sucedían las fiestas y el descanso al aire libre.

En la capital segoviana

En la capital segoviana

Segovia capital es preciosa. Su casco antiguo se ha quedado atrapado en el tiempo y reune joyas autenticas. Nada mas llegar sale a recibirte su colosal Acueducto y te quedas atrapado mirando su curiosa estructura. Junto a la plaza mayor, está la Dama, la última catedral realizada en estilo gótico, dedicada a la Asunción y a San Frutos. Este templo fue diseñado por el maestro de obras Juan Gil de Hontañón. La iglesia de S.Miguel junto a la Plaza Mayor fue donde coronaron como reina de Castilla a Isabel la Católica. Poco más abajo el Alcázar, de principios del siglo XII. Por sus estancias han pasado veintidós reyes, además de algunos de los personajes más destacados de la Historia. Su arquitectura es de todo un poco y destaca lo mudéjar, gótica y herreriano. Es como un castillo de cuento. Bajando al mirador de la Pradera lo puedes admirar con todo su esplendor, pero antes de llegar aquí está la Casa de la Moneda, institución creada por Felipe II, cuya restauración es muy ilustrativa y digna de ver. Mas abajo entre sombras de frondosos árboles, se encuentra el santuario de la Fuencisla. Poco más arriba la iglesia octogonal de los templarios. Volviendo al casco antiguo, la puerta de San Andrés, la casa de los Picos, la judería, el barrio de los Caballeros....por cualquier sitio encuentras palacios, callejas muy estrechas entre palacios, parques, iglesias románicas y lugares donde parar y admirar. Como la hostelería es impresionante, los descansos para tomar algo con las ricas tapas que te ofrecen, son obligados.

Por tierras segovianas

Por tierras segovianas

Teniamos ganas de visitar Segovia y sus alrededores y allí el primer domingo de junio con la intención de llegar a misa de 12 a la iglesia de San Bartolomé en Sepúlveda, uno de los pueblos bonitos de España. Llegamos 40 minutos antes, aparcamos en la cuesta de la entrada al pueblo y subimos andando. Encontramos enseguida la primera de sus 7 puertas y llegamos a la plaza mayor, con el Ayuntamiento pegado a una muralla con una torre y su cigüeña encima, un escenario muy agradable. Enseguida llegamos a la iglesia, que es la parroquia del pueblo, muy románica, con un triple ábside, sus troneras cubiertas de alabastro en el altar y sus capillas laterales, en una de ellas la de S.Bartolomé. Al terminar la misa de Pentecostés, nos paseamos por el pueblo que da inicio a las Hoces del Duratón y llegamos a la iglesia románica y muy historiada en su pórtico y fachada de la Virgen de la Peña y al volver ya teniamos mesa preparada casa Tinin,  donde no hay que pedir nada pues ya se sabe lo que vas a comer: cordero asado, ensalada y un rico pastel que se llama ponche segoviano. Después, pusimos rumbo con mucho calor a Turégano, a media hora de distancia. Al llegar, fue impresionante ver su castillo-iglesia al mismo tiempo. Como estaban en obras no pudims visitarlo, solo sacarnos unas estupendas fotos junto a sus murallas. Tras tomarnos un café en su casino y dar una pequeña vuelta por el pueblo, llegamos a Segovia capital y nos alojamos en el palacio San Facundo, un edificio renacentista con un agradable y tranquilo patio interior.

Por los pueblos de alrededor

Por los pueblos de alrededor

En esta excursión de dos semanas casi, hemos conocido unos pueblos preciosos, de esos de quedarte allí una temporada. En la provincia de Alicante, además de Gandia y los pueblos de alrededor de la Albufera  nos gustó mucho Cullera, con su castillo patrimonio nacional y pegado al castillo, el templo dedicado a la Virgen de la Encarnación donde figura en el altar junto a la Anunciación y a la Asuncion. Un altar solo de Vírgenes que nunca había visto igual. También paramos en Javea, con una playa muy bonita enmarcada entre farallones de acantilados. Ya en Alicante, visitamos las Fuentes de Algar, un lugar de la montaña como un oasis, fértil y lleno de vegetación, con rincones impactantes de agua azul remansada y mezclada con lo verde de los bordes de un rio que se escalonaba para dejar caer potentes cascadas en espumosa explosión de agua….una delicia para los sentidos. También estuvimos en Guadalest, visitando el interesante palacio de Pedro de Orduña y su castillo justo encima. La iglesia de la Asuncion pegada a la casa, tiene un balconcillo encima del ábside del altar desde donde los señores oían misa. El retablo es muy moderno con las imágenes de la Virgen actualizadas a nuestra época. El resto del pueblo está muy bien cuidado, casitas blanqueadas y calles recien empedradas. Hemos visto un museo costumbrista muy didáctico, de la vida y las ocupaciones de la población, con molino hidráulico, prensa de aceite, horno de pan...Después bajamos hasta Alfaz del Pi, dejamos las playas de lado y entramos en Serra Gelada para recorrer el camino del Faro del Albir. También estuvimos en Altea, un pueblo con unas cuestas muy pronunciadas que conducen a la parte mas antigua del pueblo, con unos miradores con esculturas de Baco en hierro y esplendidas vistas al mar y a las montañas. Pero el pueblo que más nos gustó de todo el recorrido que hemos hecho estos dias, fue Villajoyosa, sus playas, su puerto, todo nos resultó tan amable y acogedor que estamos convencidos de que allí mismo nos alojaremos cuando volvamos por estas coloridas y cálidas tierras.

Entretenido Benidorm

Entretenido Benidorm

Qué diferencia con lo tranquilos que habiamos estado toda la semana. De repente nos metimos en una vorágine absoluta. El hotel estaba en la zona de Levante, en segunda línea de la playa muy cerca del paseo marítimo. Los británicos de colores, con solo el pantalón puesto y una sempiterna jarra de cerveza en la mano, era lo único que se veia a nuestro alrededor. Chillando como locos pues habia partido de futbol de los suyos. Todo lleno de tienditas y bares para ellos nada atractivos. Dejamos las cosas en el hotel y fuimos a ver el paseo maritimo que se me hizo estrecho y antiguo, su suelo resbalijaba y los carritos electricos de los abuelos ingleses dificultaban el recorrido. La vuelta al hotel la hicimos por la  calle paralela, comercial a tope, iluminada por aros de luz colgantes, con tiendas de todas las franquicias y al final los cabarets, salas de fiestas, bares de copas y lugares donde las chicas bailaban muy ligeras de ropa para atraer hacia dentro a futuros clientes donde se ofrecían magics shows todavía más picantes. También se notaba ambiente gay. Cuál fue nuestra sorpresa cuando por la noche nos dimos cuenta de que toda esa zona la veiamos y oíamos desde el balcón de la habitación. La clientela del hotel era inglesa con lo cual la comida del hotel no fue nada excelente, sino todo lo contrario, pero pronto le vimos la vena divertida a todo aquello.

Al dis siguiente de llegar quedamos con Begoñita, que llevaba allí todo el mes, y nos vimos unos cuantos dias más para ir de excursión a las Fuentes de Algar, bañarnos en la playa y quedar en la calle Santo Domingo, la famosa "del coño" para tomarnos unos vinitos por allí, comer ostras con champán y paella, y disfrutar del atosigante gentío de nacionales y bares minúsculos, sobre todo de estilo vasco, que lo llenaban todo. Qué contraste de nacionalidad con la zona en la que estabamos alojados, pero si nos dan a elegir, no nos quedamos con ninguno de los sitios de este famoso pueblo, preferimos la tranquilidad que nos dan muchos otros de los pueblos que hemos visitado en este viaje.