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Innnspiracionessss.....

4º trimestre 2013

Navidad Eguberri On!!!

Navidad Eguberri On!!!

LLegamos a finales de este año, qué bien, me alegro que se pase porque no ha sido precisamente de los buenos, aunque hayamos tenido muy buena salud que es de lo mas importante, pero se nos ha ido gente muy querida, otros se han alejado esperando algun dia vuelvan, ha habido muchos cambios en todo nuestro alrededor que ojalá sean para bien pero inquietan, y el ambiente ha sido mas triste que alegre, por ello y como ya estamos agotados de hacer tanto esfuerzos para ver lo positivo donde no lo hay y sacar fuerzas para construir esos espacios de esperanza que tanto necesitamos, deseamos mas que nunca ver, oler, palpar y sentir estimulos externos que nos animen y alivien la vida, que vengan de nuestro nuevo comportamiento mas humano y solidario y sobre todo del de nuestros gobernantes, los artifices de todo el sufrimiento padecido, a ver si al fin toman las decisiones acertadas que den con la solucion de todos los problemas que nos están afectando. Ahora en Navidad todo lo positivo lo ves mas cercano porque es cuando mas deseos de felicidad recibimos y ofrecemos con cariño a los demás. Es el tiempo propicio para renovarnos, dejar atrás lo negativo y pensar que el próximo año las cosas se presentarán de mejor buena ventura y para ello la ayuda que yo tengo y me inspira tanto es mirar el Belén. Me gusta acercarme y sentir la presencia alegre del amor que transmite el Niño cuando lo ves en su pesebre, cuando lo puedes besar y sientes su suave esperanza que reconforta y tranquiliza, y aqui dejo estas fotos del Belen de mi parroquia y del de MªAngeles, la hija de mi querida amiga Geli, una belenista excepcional con una gran sensibilidad y con quienes este año que viene sin falta me tengo que dar un gran abrazo. Como colofón dejo el mensaje esperanzador que San Lucas (2, 10-12) nos recuerda en su evangelio: "El angel les dijo: tranquilizaos, mirad que os traigo una buena noticia, una gran alegria que lo será para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un salvador: el Mesias, el Señor. Y os doy esta señal: encontrareis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre" .

Una vuelta por Iruña

Una vuelta por Iruña

Hoy lo hemos dedicado a pasearnos por Pamplona que tiene un casco viejo muy divertido y una parte moderna muy interesante. Por supuesto y nada mas llegar hemos ido a la plaza del Castillo a comprar el décimo de la loteria del Niño como hacemos todos los años, a ver si hay suerte éste, y después a recorrer el tramo del encierro desde el mismo corralito donde esperan los toros a salir tras el txupinazo hasta la entrada de la plaza de toros, asi que empezamos saludando a San Fermin cantandole por lo bajinis su canción "A San Fermin pedimos, porque es nuestro patron, nos guie en el encierro, dandonos su bendicion, gora San Fermin, riau, riau" y subimos la cuesta de Santo Domingo viendo los huecos dónde ponen los pilotes de las barreras, luego llegamos al Ayuntamiento y empezamos el tramo de la calle Estafeta imaginándonos a los toros resbalijandose en la curva con los balcones atestados de gente, las puertas de los bares y comercios tapiadas con maderas y los mozos y mozas vestidos de blanco y rojo. Finalmente cogemos la última curva en pronunciada bajada que nos lleva hasta la misma puerta de entrada de la plaza, mas estrecha de lo que se ve en la tele y por donde parece imposible que pase tanto toro y tanta gente a la vez. Después de pasarnos esa tensión imaginativa, solemos ir a tomar el aperitivo a algun sitio recomendado y esta vez ha sido el bar El Gaucho, donde nos estaba esperando un pintxo de anguila ahumada y otro de foie, exquisitos ambos, que nos han dejado ganas de volver porque allí hemos dejado una barra llena de sabores que estamos deseando probar. Luego nos hemos dirigido a la calle Tafalla, donde hay un restaurante en el mismo sitio del mercado, que se llama el Mercao y mientras estas comiendo ves el trajin que se traen al otro lado de la pared de cristal recubierta de botellas vacias en perfecta formacion. La comida estaba deliciosa, muy bien servida, el lugar muy moderno resultaba de lo mas acogedor y el personal que nos ha atendido se ha destacado por su profesionalidad y amabilidad. Despues de haber comido y bebido estupendamente, hemos ido al Iruña a tomar el cafecito, lugar muy Hemingwayano e imprescindible visitar siempre que vas a Pamplona donde nos sentimos transportados a una época lejana y romántica. 

Galletitas

Galletitas

Esta vez, como he acertado por fin con la receta, me han quedado las galletas a mi gusto, asi que tras unas pocas pruebas que degustaron mi cuadrilla de la parroquia, al final he tenido que hacer unas cuantas hornadas de encargo decoradas a mi modo, con estrellitas, arbolitos, colorines de azucar y usando de un buen pulso con las mangas pasteleras de colores de azucar glas y clara de huevo. Me lo he pasado muy bien poniéndoles de todo en la decoración pero he acabado con dolores de espalda ya que con el fin de no tirar nada de la glasa, siempre habia una pasadita mas que darles y que horterizarlas dicho sea de paso porque han quedado bastante recargadas, pero eso si, muy navideñas. Pedro me ha ayudado con las hornadas, sobre todo la vez que tuvimos que hacer en una tarde despues del trabajo 220 galletas para formar 40 paquetitos con su celofan y su bolita de color rojo como regalo para el grupo de mayores de la parroquia que les encantó, y luego el dia de la celebracion de Nochebuena también hicimos una tanda de unas 80 galletas que entre canciones y villancicos se las comieron las abuelas y los mas pequeños. Estas ultimas galletitas, aunque me quedaron todavia mas recargadas porque la glasa cubria toda la galleta y los arboles estaban verdes-verdes, las campanas amarillas y las estrellas rojas con mas estrellitas de azucar pegadas encima, fueron las que mas me gustaron. 

Feliz encuentro en Panama

Feliz encuentro en Panama

Por fin y tras 6 largos meses sin verse se pudieron dar un gran abrazo. Mi prima la semana anterior al viaje estaba toda nerviosa, con el miedo que le tiene al avion, pero se le olvidó todo cuando vio a Javi y se abrazaron y por poco se incendia el aeropuerto con las chispas de felicidad que saltaban por el aire panameño. Instalada en un hostel que parece el del bar de la guerra de las galaxias de lo multiculturales que resultan sus huespedes, se lo está pasando en grande haciendo amistades de todo el mundo, lo mismo desayuna con israelies, que come con angoleñas, que cena con venezolanos y al dia siguiente vuelta a empezar porque las nacionalidades no se repiten y vuelven a cambiar llenándote de todas las impresiones que se reciben cuando tratas con gente tan diferente, tan abierta y tan preparada a aceptar el mundo como un lugar donde todo el mundo tiene su sitio. Estoy deseando que vuelva mi primi para que me cuente con quien se ha relacionado, qué ha visto, a qué olia aquello, cómo se vive alli, qué se contaban entre ellos, aunque esperaré con gusto porque está ahora disfrutando a tope de los dias que todavía le quedan de estar allí con su hijo en esta Navidad de un año tan diferente a todos...lo que es la vida...quien iba a pensar hace un año que Javi se nos iba a ir a vivir felizmente allí y mi prima pasaria las Navidades en Panamá. Del año que viene no pasa sin que vayamos nosotros allí, que con tantas cosas estupendas como nos están contando nos morimos de ganas de visitar aquello y sobre todo darle un abrazo muy fuerte a Javi. 

Marimar

Marimar

Con eso de que quedaba pendiente la celebracion del cumpleaños de mi prima Marimar y su hijo Odei y que se nos pasaba el año porque en breve iban a ser las fiestas aprovechamos el puente de la Inmaculada para vernos y pasar el dia todos juntos. Estuvimos comiendo en la casa rural de Adana y aunque hacia muchisimo frio, nos hicieron una barbacoa veraniega, con costillita asada, choricillos, morcilla.....qué buena nos supo....después aprovechando la luz de los ultimos rayos del tibio sol de un invernal dia despejado, dimos una vuelta y llegamos hasta el molino del pueblo con su represa al lado, entonces tuvimos la grandisima suerte de poder verlo pues habia gente dentro que nos lo enseñó y vimos que está totalmente restaurado con todos los elementos de trabajo que se utilizaban antaño. Soltaron una palanca y fué espectacular observar el funcionamiento del molino a través de un ventanuco desde donde veias cómo giraba la turbina al caer el agua encima moviendo las muelas de piedra con las que no hace tantos lustros se molia el cereal. Una grua de ganchos permanecia al lado con otras ruedas adaptadas a los diferentes tipos de cereales. En el hueco preparado entre las muelas echamos unos granos de maiz que enseguida se convirtieron en harina. Tras la excursion tan ilustrativa, nos fuimos a Dulantzi a tomarnos un cafecito, charlar de muchas cosas y terminar de pasar la tarde muy divertidos disfrutando con las cosas que nos contaban los chavales, que ya se nos están haciendo muy mayores.

La primi se va de viaje

La primi se va de viaje

Mi primi pone rumbo a Panamá, va a quedarse allí casi un mes. Está muy feliz porque en breve podrá abrazar a su hijo después de unos cuantos meses sin verle, debido y gracias al trabajo de Javi allí, un trabajo muy merecido, buscado por sus propios méritos, del que está loco de contento y plenamente feliz porque está ocupado en lo que quería y se merecía. A Javi le ha acogido un país que le hace sentirse bien, útil, independiente, considerado, tenido en cuenta, ilusionado....tan diferente de lo que ocurre aquí, por ello su futuro está a años luz de la mediocridad de este pais y de su gente, sobre todo de esa juventud sin empleo y bien preparada que todavia siguen pensando que las cosas mejorarán perdiendo el tiempo y pudiendo probar suerte en otras tierras sin intentarlo siquiera porque siguen empeñados en quedarse esperando llegue el maná de un trabajo y negándose a ver la evidencia de una situación actual y a largo plazo que no promete nada ni permite atisbar un horizonte esperanzador para nadie. Quién sabe si la siguiente que vaya a quedarse en esas tierras sea mi prima, y si nosotros también tengamos que poner nuestras miras en ese otro lugar o parecido. Por ello estaremos pendientes de cada paso que ella dé allí no vaya a ser que algun dia los hados sean propicios a llevarnos por esos rumbos. Hay que estar abierto a todo, que la vida aunque maravillosa, es muy difícil, da muchas vueltas y no puedes controlarla, es ella quien dispone y nunca se sabe dónde te va a llevar a vivirla. Con motivo de su viaje, aquí los de Vitoria, acompañados por Patricia, le hicimos una pequeña despedida en su casa hasta su vuelta el año que viene, pero la cocinera fué ella que nos puso un super delicioso menú de foie casero, quiche de puerros, mejillones con salsa de coco, brochetas de gambas estilo Thai y un wok de fideos chinos con verduras y carne en su punto de especies exóticas que estaban realmente exquisitos por lo que disfrutamos muchisimo y reconocemos todo el trabajo que hizo por nosotros para agradarnos. Asi que: hasta la vuelta primi, estaremos en estrecho contacto y cuando nos volvamos a ver nos contarás con todo detalle todo lo que has observado y aprendido de nuevo y sobre todo esos planes de futuro que tendrás en mente y seguro serán muy favorables. Besos, abrazos, que pases unas felices fiestas y pásalo muy bien!!!!!!!!!!.

Vuelta a los años 60

Vuelta a los años 60

El viernes pasado estuvimos viendo exposiciones. Tras una inauguracion de fotografia con un ambiente de gente bohemia y obras de esas que necesitas te expliquen las intenciones del autor y con musica de fondo pinchada por un Dj, nos fuimos a otra totalmente contraria, con la temática de la vida familiar y doméstica de los años 60. De entrada te recibía un fondo de canciones del Duo Dinámico que te hacían bailar solos los pies y así recorrimos el muestrario de escenas con las que nos identificamos por haberlas vivido muy de cerca. Paneles explicaban lo que ya sabíamos, como si los hubiésemos escrito nosotros y solo nos faltaba el bocadillo de chorizo Pamplona para pasearnos mas a gusto entre las cocinas con catalítica, frigorifico y la mesa de formica preparada para una comida dominguera de paella con Kas y gaseosa la Casera de cierre a presión. Cortinillas bajo el fregadero, cazuelas decoradas con franjas floreadas y la reina de la casa: la lavadora con su tambor de jabón, recordaban fácilmente aquellas pequeñas casas en las que vivian familias numerosas sin trastero ni calefaccion. A su lado, pues la vida se hacia en la cocina que era el lugar mas caliente de la casa donde había un lugar para la tele decorada con el toro y la muñeca flamenca encima, había una salita para las visitas, con sofás recargados de ganchillo, tapiz de caza en la pared, el mueble bar, las fotos familiares y un revistero con el Hola de la época. Un panel con los instrumentos del médico de cabecera amigo de la casa, sus famosas inyecciones y las pocas medicinas de la época nos recordaban que fuimos los niños mas banderilleados de la historia. Un seiscientos de cuatro puertas con la baca llena de maletas y un botijo te hacían pensar en la de gente que se metía dentro y en la cantidad de horas que se invertía, eso si con ilusión, en recorrer el camino de su pueblo. A su lado una lucida vespa hacia pensar más en chicos y chicas solos o en pareja. En un lado se exponian las trencas con cierres de hueso y los vaqueros tan de moda, sobre todo el famoso Lewis 501 que lo traian de fuera y era el mejor tesoro que podias tener en el armario. Juegos de mesa con los que pasábamos horas muertas; kioskos donde comprabas el Pulgarcito o el Tio Vivo y las pipas Facundo tras salir a toda velocidad del pupitre y encerado del colegio allí recordados. Varias televisiones proyectaban series programadas que esperábamos con ilusión durante la semana: Bonanza, el Virginiano, el Fugitivo, el un-dos-tres, Historias para no dormir....los Chiripitiflauticos...Y sobre todo, daba alegría ver aquellos tocadiscos portátiles de unos años cargados de mucha musica que la oiamos durante anos y años en la tele, la radio y en esas máquinas pinchadiscos de los bares. Fué una exposición muy entrañable y emocionante que lució mucho más por ceñirse solo a lo cotidiano, a lo más cercano a nuestra infancia y juventud y sin referencias de ningun tipo a la política de la época afortunadamente. 

Bodega del S.XXI

Bodega del S.XXI

Este sábado estuvimos con Patricia, y la neófita recien llegada a estas lides, nuestra amiga Eva la donostiarra, en la bodega Pagos de Leza. Acostumbrados a ver bodegas con bastantes años de vida que todavía sobreviven con mucho éxito afortunadamente, nos encontramos esta vez con una bodega totalmente nueva, sin antiguos calados ni cementerios, construida solo hace año y medio y con un estilo peculiar, muy fresco, diferente a todo lo que hemos visto. Siempre decimos lo mismo, una bodega no se parece en nada a la bodega anterior y esta vez la diferencia era abismal. Esta edificación de diseño tan vanguardista alberga en tres alturas las diferentes fases del proceso de producción y venta en salas preparadas con toda la tecnología disponible hoy en dia. Tanques de 25.000 litros de aluminio en suelos impecables, barricas de roble apiladas en perfecta alineación en unas salas decoradas con cuadros y grandes inscripciones en la pared de color marron iluminadas con luces indirectas, hacían el lugar muy acogedor. Una pasarela llevaba a la apartada zona del club de socios La Cepa preparada en estilo supermoderno con comedor, salon con vistas a la sala de barricas y una cocina completamente equipada; de ahí bajabas a la colección familiar en la que apenas había un cementerio de botellas antiguas y el resto de las botellas eran de la coleccion propia y de autor, Angel y Santamaria, y luego un ascensor te subía a la zona de entrada decorada con un estilo, muebles y lámparas de diseño ultramoderno. Al fondo estaba la barra de degustaciones blanca, redonda, acogedora para quienes nos gusta degustar y desde allí las vistas a la sierra de Cantabria que la pillamos nevada ese dia, eran espectaculares. Nada mas llegar tuvieron el detalle de ofrecernos uno de sus vinos con un pequeño picoteo mientras esperábamos a la guia y la chica que nos atendió muy amablemente, nos explicó cosas de por allí de mucho interés. Después de la visita, con una guia muy simpática y entendida, degustamos el resto de los vinos de la bodega, muy buenos por cierto, sobre todo los blancos. Mas tarde, con el vino en la mano y bastante entonados, nos llevaron al otro extremo de la sala, donde presenciamos una animada clase de cocina que un cocinero de verdad estaba impartiendo a otro grupo pues es una de las actividades programadas que ofrece esta bodega, así como visitas teatralizadas, degustaciones con maridajes y hasta pasarelas de moda, todo un concepto nuevo de sentir y vivir la cultura del vino integrándola en la vida actual. Por supuesto que volvimos a casa con nuestra cajita de vino, esta vez fué uno de sus vinos blancos de autor. Tras la visita, llevamos a Eva y a Patricia a Labastida para comer el menu de la tierra: patatas a la riojana y chuletillas al sarmiento, y estamos seguros de que no será la última vez que Eva venga de su costa donostiarra para pasearse por esta zona bodeguera pues estamos seguros que la experiencia le gustó mucho y todo lo que presenció le causó una agradable sensación. Esto es lo que tiene ir a una bodega, que engancha, porque Patricia y nosotros ya estamos mas que enganchados a estas cosas y y ya estamos pensando en volver a visitar otra diferente porque queremos conocerlas y saber por qué se han creado, indagar en su historia, saber qué albergan dentro, llenarnos de ese peculiar olor de sus salas, escuchar la nueva versión del proceso y sobre todo-sobre todo degustar sus cosecha, algo que nos encanta y te hace salir de allí muy relajada y sonriente, un inmejorable regalo para todos los sentidos.

Homenaje a Blas de Lezo

Homenaje a Blas de Lezo

No podiamos marcharnos de Cartagena sin rendir homenaje a Don Blas de Lezo. Nadie le hacia mucho caso, apenas la guia se refirió a él y solo de refilón ya que cuando nos preguntó de dónde éramos se acordó del origen guipuzcoano de este grandísimo estratega, Blas de Lezo, y gracias a ello tuvo unas pocas palabras de alabanza hacia este personaje tan importante en la historia que si no hubiera sido por él, américa del sur sería ahora una colonia inglesa. Blas de Lezo fue todo un héroe, el mediohombre como le llamaban, cojo, tuerto y manco, tenía un arrojo y una valentía como no tuvo nadie de su época. Con sólo seis navíos, menos de 3.000 hombres y mucha imaginación, derrotó a los ingleses que arrogantemente ya habian acuñado monedas con la victoria que pensaban iban a conseguir y que decían en ambas caras: «Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741» y «El orgullo español humillado por Vernon». Los ingleses traían 180 navíos y casi 25.000 hombres, pero Blas de Lezo les venció. Fue tal la derrota que el Rey de Inglaterra, Jorge II prohibió hablar de ella o que se escribieran crónicas alusivas al hecho, como si nunca hubiese ocurrido. Mientras en su retiro, el almirante Vernon se alejaba de la bahía con su armada destrozada le gritaba al viento una frase: ¡Que Dios te maldiga Lezo!. En respuesta escrita a Vernon, Blas de Lezo pronunció la inmortal frase:

«Para venir a Cartagena es necesario que el rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque ésta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres, lo cual les hubiera sido mejor que emprender una conquista que no pueden conseguir.»

Cartagena de Indias

Cartagena de Indias

Ya nos advirtieron que de lo más que nos iba a gustar de Colombia sería Cartagena de Indias. Aunque preferimos las zonas llenas de naturaleza, la verdad es que Cartagena tiene de todo y se siente algo muy especial paseándola. Con sus 11 km de ciudad amurallada, sus calles balconadas y floridas, sus continuas ventanas encañonadas mirando al mar, el fuerte de San Felipe y sus rincones donde descubres lugares entrañables como la placita donde se rendia homenaje al valiente Blas de Lezo, nos enamoramos de la ciudad. Estuvimos alojados en una casa colonial, el hotel Alfiz, en una gran estancia de dos plantas dedicada a San Pedro Claver, el defensor de los esclavos y la inmersión en el ambiente de la época fué profunda y muy agradable. Además el paseo por la ciudad consigue relajarte, serán sus típicas calles y plazas, el museo del oro con la cultura zenú de enterramientos, los edificios castellanos blasonados, las recargadas iglesias barrocas, todas las murallas que bordean el mar, lo fácil que es trasponerte a la época en la que los piratas asediaban la población por sus bahías de Bocagrande y Bocachica, el convento agustino de la Popa, la universidad, el laberíntico fuerte de San Felipe, el monumento a los zapatos viejos junto al de Blas de Lezo, ese perpetuo ambiente festivo, la costa vista desde el mar, las terrazas llenas de gente y de música y ese viento que azota caliente y te hace perder el sentido. De todo el viaje que hicimos, ciertamente es el único sitio que me gustaría volvería a visitar.

El caribe colombiano

El caribe colombiano

Llegar a Santa Marta y el parque Tayrona, donde la selva se hace playa, supuso un cambio de 180 grados en el viaje. De un lugar con primavera eterna pasamos a otro de tórrido verano eterno, pero aun así fué una experiencia imborrable, aparte del calor que pasamos y los mosquitos que nos picaron bajo aquel mosquitero que ocupaba toda la cama de la cabaña de San Rafael, ver aquel paisaje formado por enormes piedras y naturaleza salvajemente verde integrados en un mar igual de salvaje y que apenas nos dejó disfrutarlo por la bravura de sus aguas, mereció la pena. Luego en Barranquilla y la desembocadura del rio Magdalena en Bocas de Ceniza mirabas hipnotizado la lucha entre las aguas del mar que entraban y la desembocadura de unas aguas potentes que bajaban con fuerza venidas de este afluente del amazonas que recorre Colombia de sur a norte. El final del viaje fué llegar a Cartagena de Indias, pasearlo con calma y visitar una de las islas Rosario donde pudimos disfrutar relajadamente bañándonos en una de esas playas de postal de arena blanca con árboles en la orilla que cobijaron un aperitivo de langosta recien pescada que un pescador nos ofreció desde su cayuco y nos supo a gloria. La vista de las murallas de Cartagena desde el mar nos recordaba las luchas que tuvieron lugar en esas aguas, donde todavia hay construido un muro subterraneo que destrozaba el avance de los barcos que pirateaban en aquella época para querer conquistar una ciudad que nuestro Blas de Lezo supo defender como nadie. 

Botero y más en Medellin

Botero y más en Medellin

Encontramos un moderno y vanguardista Medellín, aunque es una ciudad de otros 8 millones de habitantes y hay de todo, pero nosotros al estar alojados en la zona rosa apreciamos lo mejor de la ciudad. Edificios gubernamentales recien construidos, plazas inmensas con grandes muestras de arte moderno, lugares de esparcimiento deportivo y culturales, botánico, planetario, equipamientos de todo tipo construidos en unos edificios finalistas y ganadores muchos de ellos de concursos mundiales por su diseño, construidos por famosos arquitectos. Museos al aire libre como el de acoge las esculturas de Botero y centros de exposiciones inmensos, nuevos y seguro que de muy cara ejecución nos dejaron asombrados. Subimos al cerro Nutibara presidido por un pueblito paisa y desde allí vislumbramos una ciudad en forma de un plato hondo, rodeando el centro innumerables barrios de cuestas pronunciadisimas. Los centros comerciales como el de Santa Fé nos parecieron muy lujosos, pues albergaban dentro unas tiendas decoradas y mucho mas caras que aqui, por cierto. Las cafeterias del último piso estaban colgadas en terrazas colgantes acristaladas que superaban todo lo visto hasta la fecha; en su base una fuente impulsaba el agua a la altura del ultimo piso y tenía un inmenso laberinto de setos naturales en los que la gente se perdia entretenida. Los restaurantes del parque Llares, muy animados y atestados de gente bailando musicaron nuestras cenas y las mesas de alrededor estaban presididas por el licor de Antioquia, un aguardiente que allí bebe toda la gente cuando se junta a pasar un rato, acompañado solo de agua y tacos de limón y que nosotros al final decidimos no catar. Al final del viaje y sin saberlo, tuvimos que volver a Medellín para coger el avión destino Madrid.

La zona cafetera

La zona cafetera

Hicimos una excursion al valle de Cocora y nos quedamos mudos de asombro paseando ante un paisaje de palmeras altisimas, de mas de 30 metros de altura, diseminadas en perfecto orden entre prados verdes con muchas vacas. Se cuenta que hace mucho tiempo talaron todos los bosques de alrededor para pastos pero dejaron en pie las palmeras que viven allí a mas de 3.000 metros de altura y por eso es un paisaje único en el mundo perdido entre la bruma de esas alturas. El guarda de la zona nos ofreció plantar una palmera y con las manos manchadas de tierra mojada la metimos en la tierra entre ceremonias y oraciones chamánicas, fué emocionante. Como es una zona truchera, comimos un curioso menú consistente en una sopa de trucha seguido de un segundo plato de trucha frita con patacones. También tomamos una panela que es una bebida caliente con canela y ron, muy aromática. Al dia siguiente de camino para Medellín, paramos en una hacienda cafetera donde nos explicaron todo el proceso del cultivo del café y anduvimos entre calles tupidas de plantas de unos dos metros de alto cargadas de frutos de todos los colores, acariciando los maduros granos rojos de los cafetos que  diario tienen que cosechar y que solo albergan 2 granos de café verde y gelatinoso cada uno, convirtiéndose la cosecha en un trabajo muy duro de realizar pues sólo puede recogerse el fruto a mano una vez cada grano haya madurado en la planta para después partirlo a mano, sacar los granos y ponerlos a secar. El proceso acaba cuando el grano seco se almacena en sacos para su exportación, pues el posterior tostado se hará al gusto del país que lo importa. Colombia es la cuarta productora del mundo, por detrás de la primera que es Brasil, seguida de Vietnam e Indonesia, aunque la mejor variedad es la que se cultiva en Colombia, la arábiga, ya que la variedad que se cultiva en los otros paises, la robusta, aunque genera más produccion no tiene el aroma ni la calidad colombiana. Fue muy interesante la experiencia. 

En el mariposario del Quindío

En el mariposario del Quindío

Nada mas llegar a la hacienda Combia dentro de la zona cafetera cercana a Armenia, nos dirigimos hacia el jardin botánico del Quindío para ver sobre todo su famoso un mariposario que por fuera es un invernadero en forma de mariposa enorme. Nos acompañó una guia muy preparada y concienciada en temas ambientales que nos explico miles de cosas sobre las plantas de la zona, y todo sobre las preciosas mariposas colombianas, con tantas especies como hay en este país, cuya vida es muy fugaz, algunas solo duran horas, las menos, muy pocos meses. Al final nos detalló en una maqueta el proyecto del tunel de la Linea, un trabajo interesante del que poco se espera dado el lugar tan peligroso donde se encuentra y terminamos recorriendo el cuidado jardin botanico en profundidad. Ese dia dormimos entre cafetales con bayas de colores verdes, amarillos y rojos esperando ser cosechados, en una habitación de hacienda cafetera donde no hay cristales en las ventanas, solo postigos y cuando amaneció la sorpresa fue enorme al vernos rodeados de una naturaleza plena, verde y grandiosa, observando a los colibrís que revolotean por todas partes en busca del nectar de las flores que teniamos junto a la habitación mientras te dejabas balancear en una hamaca. Asomarse a las balconadas de la hacienda mientras desayunabamos observando la vegetacion gigante a los pies fué todo un placer.

Bogotá, Zipakirá y el museo de oro

Bogotá, Zipakirá y el museo de oro

Bogotá es una ciudad inmensa, de 8 millones de habitantes, situada a mas de 3.000 metros de altura. Desde el cerro de Motserrate, pudimos admirar la inmensidad de esta poblacion con unas cuestas imuy empinadas en la zona de la Candelaria y unas carreteras llenas de curvas. Su plaza Bolivar conserva los edificios que en época de los conquistadores se establecieron como modelo de plaza mayor. Estuvimos en su jardin botánico y en la zona de Usaquén llena de puestitos de artesanos. Visitamos la catedral situada dentro de la mina de sal de Zipakirá, candidata a una de las maravillas del mundo y paseamos por la zona rosa custodiada por perros policia cenando en el famoso Andrés carne de Res. Nos perdimos dentro de los numerosos museos que tiene la ciudad, pero me recordaré siempre del de Botero y por supuesto, del Museo del Oro del Banco de Colombia, pues tenía muchas ganas de ver la famosa barca que dio origen al mito del Dorado y las piezas que allí se exhiben de las costumbres de la cultura muisca.

Vitoria en la época de los franceses

Vitoria en la época de los franceses

El sábado de la noche green, el 11 de octubre, con todo el casco viejo de Vitoria iluminado para la ocasión estuvimos en una visita teatralizada guiada por una super profesional de la historia y el arte como es mi profesora Susana. La plaza nueva estaba de verde, con bailes de danzarines que parecian elfos, recorrian las calles fauna humanizada que revoloteban por todas partes con movimientos muy divertidos. Nos pusieron un microfono para poder escuchar las explicaciones con todo el ruido callejero que había y mientras estabamos escuchando las razones y circunstancias de las obras que hizo el arquitecto Olaguibel en el salon de actos del Ayuntamiento allí aparecieron unos personajes del S.XIX, al estilo afrancesado, que estaban convenciendo al concejal de festejos les contratara para el teatro recien inaugurado y entre sus discusiones y argumentos nos hicieron trasladarnos más a todos a aquella época y desaparecieron. Más adelante en los Arquillos volvieron a aparecer y entre los 4 actores, nos enteramos que Loreto, la vitoriana del siglo diecinueve, era nada menos que la prima de la marquesa de Montehermoso que habia dejado el palacio a su cargo porque había tenido que huir con su amante pues tocaba la monumental retirada de los franceses y sus afrancesados. La prima de la marquesa estaba toda empeñada en que fueramos a visitar su palacio, el de Montehermoso y la profe-guia interactuaba con ellos como si estuviéramos en aquella época y todo era muy divertido, sobre todo la escena en que nuestro amigo Carlos, qué casualidad encontrarnos con otros andarines del camino de Santiago, se convirtió en el Duque de Wellington a caballo haciendo de acompañante del General Alava junto a la casa de la Herreria donde vivía la familia de Loreto y escenificaron una escena muy graciosa cuando le pedia matrimonio a la famosa Loreto y recoge la foto, esposa que poco pudo disfrutar de su marido pues tras unos primeros inicios como afrancesado, se pasó al bando de los restauradores de la monarquía contra los franceses, siendo perseguido por ellos teniendo que desterrarse y vivir en el exilio alejado de su amada a la que dicen le fué muy fiel. Luego llegamos por fin hasta Montehermoso donde nos pusieron una proyección en una sala en la que en su momento tuvo lugar la firma de importantes decisiones en la época napoleonica y que ahora han restaurado tras haberse dedicado en su momento a palacio episcopal y donde se ha descubierto un techo artesonado muy bonito y unas inscripciones en las paredes de la época muy interesantes. Nos explicaron las desventuras de la pobre y ambiciosa marquesa que no se le ocurrió nada menos que liarse con el José Bonaparte, el cual como era tan amante de las artes y las letras quedó tan prendado de la marquesa y sus aficiones comunes que le compró el palacio por una cantidad exorbitada poniendo en cólera a su hermano Napoleon, el cual poco venia por Vitoria pero sí llegó a conocer dicho palacio, criticando que no era para tanto. El caso es que poco después ambos amantes tuvieron que escaparse a toda velocidad y a escondidas por el camino de Salvatierra para llegar salvos a Francia. Después de la actuación de los actores fuimos a la capilla de Villasuso donde escenificaron una escena de Moratin, el Si de las Niñas y que todos aplaudimos a rabiar, tanto que al final pasaron la prueba y fueron contratados por el concejal para su recién estrenado teatro, retrotrayéndonos todos al S. XIX de nuevo por unos últimos momentos. El final del final ha sido muy divertido, hemos acabado en el patio medieval de Villasuso tomando un vino con unos embutidos, cantando y bailando gracias a lo animados que fueron los actores. Una velada inolvidable. La próxima vez que haya otra visita teatralizada no me la pierdo por nada.

Cumpleaños de Patricia

Cumpleaños de Patricia

Ayer y con motivo del cumpleaños de mi amiga Patricia, estuvimos visitando en Haro las bodegas Roda para celebrarlo. Como era de esperar, encontramos una bodega magnífica, inmensa, con un calado larguisimo excavado a 14 metros de profundidad que desemboca en un balcón espectacular de cara al Ebro lleno de paz y donde podrías quedarte horas enteras contemplando sus aguas. Esta bodega es también muy diferente de las otras bodegas que ya hemos visitado hasta ahora, aunque se ubica en el mismo lugar que ellas separándose sólo unos escasos metros de distancia, pero así son las bodegas de la zona y por supuesto, goza de su propia personalidad, una forma exclusiva de elaborar sus propios productos y conseguir llegar al público ofreciendo unos vinos deliciosos de bodega única, sabores con sello propio: muy Roda y muy Sela. Hay que destacar el buen hacer de la persona que nos paseó junto a las enormes cubas y barriles, Vega, muy amable y entendida que dedicó a mi amiga toda su atención y nos explicó el origen de esta bodega, no muy lejano en el tiempo, asi como la forma en la que ellos llegan a elaborar su producto, de gran exquisitez pues sólo se dedican al vino tinto y su elaboración es mayormente artesanal. También tuvimos la oportunidad de apreciar una exposición fotográfica que quería emular un maridaje de fotos, lo mismo que se hace con la comida y el vino. Fotos de los años 50 en blanco y negro, algunas poco entendibles, otras muy curiosas, donde la que más me llamó la atención fué la de un joven y excéntrico Dalí que aparecía con una estrella de mar como anteojo. Luego tuvimos la degustación de sus vinos que también incluyó la de aceite de arbequina en tostadas con sal maldon que nos vino de maravilla como protector del estómago. Tras acabar nuestra visita, llegamos al casco histórico de Haro a tomar el aperitivo en el Bilibio, un caramelo de pasta filo con langostinos a la japonesa, previo a la comida en el Vega, un lugar seguro donde sabemos que siempre vamos a quedar bien. Paseamos la comida visitando la iglesia de Santo Tomás donde estaban de museo y se exponían elementos litúrgicos antiguos destacando una sacristia que recogía una curiosa colección de vinos de misa de todo el mundo. Después subimos al mirador de lo alto, con las letras de Haro estilo Hollywood, donde corria el viento muy refrescante que nos ayudó a superar el soporcillo que provocan los efectos de la ingestión de tanto caldo rico y mezclado: reserva, joven, blancos, tintos..... A continuación pusimos rumbo a Labraza y allí con los cuñados fuimos a las viñas de la familia a por nuestra pequeña cosecha de uvas muy dulces disfrutando de un bonito paseo entre los viñedos con la luz del crepúsculo al fondo y el viento removiéndonos el pelo. Después cenamos todos juntos charlando y pasando muy buen rato y el tiempo nos hizo volver, apareciendo en casa pasada la madrugada. Patricia se lo pasó muy bien y nosotros nos alegramos de manera especial por haber contribuido a ello.