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Innnspiracionessss.....

La neo cueva

La neo cueva

Estuvimos en la neo cueva de Altamira el dia mundial de los museos y ese dia estábamos allí cerca por casualidad porque estábamos pasando el fin de semana en Suances. Nos enteramos cuando fuimos a visitar Santillana del Mar sobre la posibilidad de ver la cueva a la luz de las antorchas con las que se alumbraron los pintores de aquella época y hacia allí nos encaminamos a las 11 de la noche. Hacia mucho frío y yo estaba muy acatarrada pero mereció la pena ver aquella maravilla que aunque no es la original, han conseguido hacer una réplica exacta de la cueva real. Las figuras son de grandes tamaño y hay sobre todo bisontes, también se ven caballos, ciervos, manos y misteriosos signos, pintados y grabados, todo ello era la expresión de los habitantes de la Cueva hace 15.000 años durante el Paleolítico Superior. Sabian tratar el volumen y aprovechaban el relieve natural de la roca para darle un efecto de movilidad. El museo es enorme y muy pedagógico, lleno de audiovisuales muy amenos. Nos llevamos de allí un recuerdo imborrable.

Pili expone

Pili expone

Tenemos una prima artista, pero de esas artistas fuera de serie que emocionan e impresionan a la vez por sus diseños tan originales. Es la primera vez que veia su obra, y me ha soprendido su gran sensibilidad reflejada en coloridos cuadros y composiciones geniales. La del lagarto en biquini, los confesionarios que tantos secretos y angustias habrán liberado con indicaciones del símbolo del infinito y las 3 etapas cielo-infierno-purgatorio, la faja de ballenas incrustada en una ventana de colores, más y mas cuadros con múltiples formas armónicas de colores agradables que emitían cariño y calor. Me ha gustado mu-chí-si-mo. Un beso muy fuerte y sigue así, Pili. 

Y solo me falta una!

Y solo me falta una!

Impresionante Machu Pichu. Mientras subes por un alto te vas preparando para la sorpresa pero no te imaginas que va a ser tan grande. Te quedas sin aliento cuando la ves. In ohhh inmenso salido de las gargantas recorre el aire. Tu vista se fija en aquella ordenada composición de casas y templos y no tienes palabras para describrila. Una ciudad justo encima de una montaña, como si hubieran quitado el pico a la montaña y la hubieran colocado alli. Adornada en sus faldas por terrazas de cultivo cayendo como volantes por sus laderas hasta llegar a rio. Mas montañas alrededor formando el perfil de la cara del inca. Verde oscuro junto al cielo. Neblina y rayos de sol que la atraviesan. Piedras sagradas respetadas en el suelo de las edificaciones, templo del sol, cruz chacana bajo el templo ceremonial. Filosofia del inca: el condor o la inteligencia, el puma o la sabiduria, la serpiente o la astucia. No mentir, no robar, no ser ocioso. Aprende, trabaja y ama. Mezcla de calendarios solares, inicio y fin de las cosechas, observatorio astronómico. Mas terrazas y canales de agua bajando en picado hasta el rio por todo alrededor. Era una ciudad sagrada, solo habia una puerta, visitado por el inca en no pocas ocasiones aunque era un lugar de difícil acceso, su inmenso patio de juegos con impresionante acustica, fué poblado por virgenes y monjes, sus paredes construidas sin argamasas permanecen sólidas y potentes, hablas y se oye el eco en sus ventanas, las vibraciones de energia emitidas por sus piedras las puedes notar en tu piel. Ciudad abandonada sin saber por qué, llena de simbolos e invocaciones, de espiritualidad y religiosidad, ha conseguido conservar intacta todo su esplendor a través de los siglos.

Es la séptima maravilla del mundo que he visitado y la que mas me ha emocionado. Solo me queda una: Petra, aunque no creo que me asombre tanto como Machu Pichu.

Las otras que 5 he visto: el Cristo de Rio de Janeiro - El coliseo de Roma - La muralla china - El Tal Majal y las pirámides de Chichen Itzá tendré que volver a visitarlas algun dia aunque su recuerdo perdura para siempre en la memoria.

Construcciones imposibles

Construcciones imposibles

Llegas a Cuzco y no te esperas lo que vas a encontrar. Para nada. Lo has visto en la tele, en reportajes de todo tipo, pero tienes que ir allí y verlo con tus ojos. Esas piedras colosales de 12 angulos o mas encajadas como por arte de magia sin argamasa alguna. Construcciones de bases mas anchas que las paredes para prevenirse de los terremotos, ya que aunque no es zona de mucha actividad sísmica, las que ha habido han sifo fuertes pero no han afectado este tipo de construcciones jamñas, es mas, dicen que los temblores las asientan y fortalecen. La plaza de armas de Cuzco es enorma, tiene una inmensa catedral, otras dos iglesias y está rodeada por palacetes y casas porticadas que me recuerdan mucho a la tierra de su conquistados Pizarro, que cómo se la jugó al pobre inca Moctezuma que tan vilmente fué engañado por el mismisimo Pizarro acompañado del dominico y el indio que le servía de traductor, siendo secuestrado y vergonzosamente muerto tras entregar su rescate, una habitación llena de oro y joyas que inmediatamente los españoles, que bajaron en tropel por la Resbalosa para cometer este acto de traición y deslealtad a quien les había acogid pacíficamente durante mas de 3 años y fundieron ese oro convirtiéndolo en lingotes para la corona española. Las iglesias y conventos que fueron construidos encima de los templos incas fueron derruidos por los terremotos, pero las bases donde se asentaban ahí permanecen perennes, orgullosas de su pasado y de la inteligencia de quienes las construyeron. 

Un lago habitado en sus aguas

Un lago habitado en sus aguas

Los Uros habitan las aguas del lago Titicaca en sus islas flotantes de totora. Nadie mejor que ellos sabe acerca de la no permanencia y temporalidad de las cosas. No viven en tierra firme sino encima de unas islas ancladas en el fondo del lago para que no se muevan y están formadas por una tierra porosa que flota cubierta por pisos de totora, una especie de juncos que lo mismo se comen, con ellos fabrican sus casas, y les vale de limpiador o papel de baño. Sus islas duran como mucho 10 años y después agarran sus casas y se las llevan a la nueva isla. Viven en comunidad con una persona que lleva la presidencia y cuida por la permanencia y mejora de la isla, representando a su isla en el consejo de las decenas de islas repartidas por esa zona del lago, cuyo tiene mandato dura lo que le apetezca y es respetado por todos sus habitantes. Cuando alguien desea marcharse de la isla o es invitado a irse, no tienen mas que serrar su trozo y dejarle marchar a otro lugar. Viven con poco y se ayudan con la venta de sus artesanias y sus paseos en barca. que recuerdan a la de los vikingos, hechas también de totora y propulsadas a mano desde dos proas con forma de cuello y cabeza felina. En el mismo lago hay otra isla, la de Taquile donde los hombres se pasan la vida tejiendo gorros de colores para seducir a sus novias y a las familias de éstas, es normal viendo a señores mayores en la isla tejiendo un gorro con cuatro agujas a la vez. El lago hace frontera con Bolivia y se ven sus nevadas cumbres desde lo lejos. En sus quietas aguas se reflejan a colores como si lo hicieran en un espejo sus laderas picudas y el paisaje es de ensueño.

El vuelo del condor

El vuelo del condor

Tuvimos la suerte de poder ver a la pareja de cóndores sobrevolando el cañon del Colca. Sus alas rayadas con una envergadura de 3 metros y esa cabeza de buitre eran inconfundibles. Admiramos un cañon tan inmenso como precioso. Mereció la pena llegar hasta allí por unas carreteras llenas de agujeros, pero ver aquellas laderas llenas de terrazas de época ancestral y llegar a lo mas alto del cañon con una caida de mas de 3.000 metros fué impresionante.

El parque del amor

El parque del amor

Este romántico parque estaba en Miraflores, junto al corredor en alto que separaba toda la costa y las playas. Tan alto como para divisar el océano pacífico a miles de metros y tan despejado como para observar cálidas puestas de sol. A la figura tan descriptiva, El Beso, la rodeaban bancos de coloridos azulejos con frases de amor, que detallo mas abajo. Estar allí te hacía volver hacia tu ser y preguntarte si nadie se había dado cuenta de que parques con esta temática debieran ser habituales en todas las ciudades porque al verlos y leer sus mensajes te recuerdan lo mejor de ti y te unen con los demás en el sentimiento que traspasan sus imágenes.  Nunca habia visto un parque tan emocionante. Aquí estoy con el osito viajero, que esta vez no lo olvidamos llevar de viaje y nos acompañó al Perú.

El cuy

El cuy

Es el plato típico de Arequipa, criado con mimo en las casas, en corralitos, y en algunos restaurantes tu vas y seleccionas el que mas te gusta. Teniamos que probarlo porque la gastronomía también es cultura. Como no tenemos esa costumbre adquirida, nos costó mucho comerlo, la verdad sea dicha y aunque hacíamos comparaciones de los pocos reparos que tenemos al comer angulas, chipirones en su tinta, casquerías, no podiamos de dejar de tener aprensión hacia ese conejillo de indias que tan bien curruscadito nos sacaron. Su carne es parecida a la del conejo, con mas sabor, y te lo sirven en la mesa con la cabecita y esos dientecillos tan típicos de las ratitas. Así que lo comiamos procurando no mirar ni la cabeza ni las garras, pequeñitas, con sus uñitas. Tirar de ellas para separarlas del resto del cuerpo como hacemos habitualmente con el pollo o las codornices, nos costaba un montón, al final lo comimos enterito sin quejarnos y aprovechamos a pedir un postre para olvidarnos del pobre cuy.

Fina Estampa

Fina Estampa

FINA ESTAMPA
Chabuca Granda

Una veredita alegre con luz de luna o de sol,tendida como una cinta con sus lazos de arrebol,arrebol de los geranios y sonrisas con rubor arrebol de los claveles y las mejillas en flor. Perfumadas de magnolias rociada de mañanitas la veredita sonríe cuando su pie lo acaricia y la cuculí se ríe y la ventana se agita cuando por esa vereda su fina estampa pasea.

Fina estampa caballero, caballero de fina estampa un lucero, que sonriera bajo un sombrero nos sonriera más hermoso ni más luciera, caballero, y en su andar andar reluce la acera al andar andar....

Te lleva hacia los zaguanes y a los patios encantados te lleva hacia las plazuelas y a los salones soñados veredita que te arrulla con tafetanes, tacón de chapín de seda y fustes almidonados. Es un caminito alegre con luz de luna o de sol que he de recorrer cantando por si te puedo alcanzar fina estampa caballero, quién te pudiera cantar.

Allí estaba Chabuca Granda llena de esplendor, en su barrio natal, Barranco, junto al barrio de Miraflores, cerquita del puente de los suspiros. Todo el barrio la rinde homenaje. Un barecito, el Fina estampa, recuerda esta bella canción tan inspirada en el ambiente que allí se huele, se siente y se palpa. Cómo puedes estar tan a gusto en un lugar que no habias visto nunca y parece que siempre lo has paseado. Chabuca tambien estaba en el parque Kennedy, junto al parque central de Miraflores. Todo tan limeño y sus canciones, con ritmo de vals, marineras, tan alegres. Esta canción tuve la suerte de cantarla en un restaurante local de Arequipa, qué emocionante fué.

La inca cola

La inca cola

Una de las peluqueras de la peluqueria a la que voy es peruana, y a ella le pregunté cosas para el viaje y me dijo que no había podido aguantarse mas y había pagado 5€ por una inca-cola en una tienda de Vitoria. Yo me quedé con la copla porque no me sonaba esa bebida. En la guia turistica indicaba que era una bebida muy popular alli y con muchos de existencia, desde 1935 y que sabía al antoguo chicle Bazooka. Allí estaba muy extendida y la podías tomar en cualquier lugar. Al principio su color me pareció demasiado artificial, un amarillo intenso y el sabor me pareció muy dulce pero enseguida me aficioné y casi la prefería a las cervezas, que son grandes, de 660 ccl, buenísimas y cada zona tiene la suya, la Cristal en Lima, la Arequipeña, la Cusqueña...en los aviones la inca-cola estaba muy rica con unas galletitas ke-ké y cua-cua; para merendar se tomaba con unas tartas inmensamente altas muy decoradas, pero la bebida por excelencia saboreada antes de la comida para entonar y después como broche final a una buena cena sobre todo, era el pisco-sauer, el cóctel del país, su emblema, que contiene el pisco que es aguardiente de maiz, mezclado con jarabe de goma, lima, hielo picado y clara de huevo batida, una delicia.

Comida peruana

Comida peruana

Sabía que era rica y sabrosa la comida peruana, mi madre aprendió a cocinarla y de pequeña me hice a su gusto: muchas verduras y pescados aderezados con condimentos, especias, ajis. Cuando volvimos alguna vez pudo cocinarla, pero le faltaban los ingredientes tan sabrosos que solo hay allí. La palta, era sustituida por el aguacate, los choclos por el mini-maiz cocido que comemos aqui, el merlin o la corvina, pescados blancos, por la merluza pero se deshace enseguida, la lima por le limón, el culantro por el perejil, las papas por nuestras pocas variedades de patatas, ellos tienen mas de 4.000 y vas a cualquier tiendita de comestibles y la gente escoge la patata adecuada al plato que no es diferente segun lo que cocinas, el camote, la yuka...y las preparaciones estrella: los cebiches de pescado, de calamar, de pulpo, de camaron, de conchas; los anticuchos; el aji de gallina; el gusto que tienen cocinando las carnes, los pescados, los postres, un poco demasiado dulces para mi gusto, pero muy bien elaborados.  Cocina de la costa, cocina de la montaña... en otro momento me guardo para la especialidad arequipeña, los rocotos o pimientos rellenos y el cuy....

Mi playa

Mi playa

              Allí estaba, tal como la recordaba, incluso mas bonita, en un precioso dia azul y fresquito, con el agua tan brava empujando los cantos rodados cuando arremetía con fuerza contra la orilla y ensordeciendo el ambiente al volver la ola hacia atrás. Allí me bañaba, aunque el agua estaba helada y jugaba con mis amigos: Mirentxu y Ciriaco, luego nació el otro hermanito de Mirentxu pero era muy chiquitín para jugar con él y nunca nos faltaban otros niños y niñas para compartir juegos y fiestas pues allí eran muy dados a celebrar de todo y aquella era una época de juegos y de libertad. Mi madre encontró en esa playa un arsenal de caracolillos que allí no apreciaban y nos poníamos morados, cocidos y saladitos, tan ricos. El sombrero que lleva lo he visto por casa durante muchos años, mi madre le tenía mucho cariño, seguro que lo guardaba para ponérselo el dia que volviera a esa playa....esto no sucedió, pero me estaría viendo desde algun lugar lo emocionada que estaba volviendo a mi playa.

La memoria de la memoria

La memoria de la memoria

A medida que paseaba por La Punta los recuerdos de cuando viví en Perú se iban acrecentando .....  lo que es la memoria, porque a su vez tiene memoria y fue llegar allí y empezar a recordar cosas en forma de flashes ... un flash, otro flash .... primero fue la playa donde me bañaba, luego mi casa y luego el parque del caballito de mar ... muy emocionante. El olor al puerto Callao nada mas bajar del avión, un penetrante olor a salitre y humedad del mar, los granos de choclo, el sabor del cebiche y de la chirimoya.... qué pena que no había alcachofas porque me acuerdo que eran enormes y muy ricas.... ha sido un reencuentro con mi infancia muy emocionante y entrañable. Es un pais maravilloso y lo mejor es su gente. Qué pena que volvimos aqui, de la claridad a lo oscuridad, de un pais amable a un pueblo cotilla, de vivir en libertad a vivir vigilada, de disfrutar con mis amigas, unas niñas felices, a empezar la busqueda de otras amigas, tan cotillas y envidiosas como el pueblo donde vivian, de tener una familia hecha de amigos y dulzura que tanto nos quería a encontrarte una familia desconocida, que por parte de padre eran la antítesis del cariño, de vivir con la madre a tener que separarme de ella... qué pena, cuánto mejor hubiéramos seguido allí, mi madre lo repetía continuamente, cuánto añoraba aquello...y decía...no quisiera morirme sin volver al Perú....no pudo hacer realidad su sueño, con 63 años y una vida poco feliz, nos dejó. Me pareció verla asomada al balcón de casa, de mi casa, junto a la playa de piedras redondas, junto al parque del caballito....Amá, he cumplido tu deseo y también te aseguro que voy a volver a quedarme allí...porque me sigo sin identificar con esto y creo que mi lugar es aquél....  

En las escaleras de mi casa

En las escaleras de mi casa

Aquí me encuentro, en las escaleras de mi casa, muy entretenida, llevando el bolso con glamour y explicándome con desparpajo y gran seguridad. Así era yo, una niña graciosa, divertida, que hablaba cantando, muy burra porque como decía mi madre era de ideas fijas y muy difícil hacerme cambiar de opinión ya que le rebatía sus mandatos todo con argumentos muy ocurrentes que me acarreaban algun que otro coscorrón de los nervios que le ponía. Contaba su amiga, MªCarmen, la de Mondragón, una señora cuyo marido tambien era marinero y estuvo viviendo con nosotras una temporada, que le decía a mi madre un dia que estaba ya muy calentita conmigo porque de alguna rabieta había tirado una cosa al suelo y no la quería recoger: "mira Elena, que no vas a conseguir nada poniéndote a malas, que a los niños hay que tratarles con persuasión, verás cómo la convenzo yo" y mi madre miraba al cielo diciéndola: qué te apuestas a que no?.... asi que empieza MªCarmen, que durante una temporada la llamábamos "tia", pero cuando ya fui mayor yo no sabía ni cómo llamarla, y además era muy maja, pero de esas personas que se pasan opinando y te terminas alejando de ella porque alguna vez que he estado a su lado en algun funeral que la he encontrado, te hace el tercer grado preguntando y disfruta machacando y disgustándote, bueno, allá ella, que yo estoy a un paso de Mondragón y paso de visitarla. Bueno, pues mi madre le deja la venia y ella empieza su pedagógica labor: "mira Marialenita, que tienes que recoger eso y me lo traes aquí"....y yo le pegaba un empujón con el pié, ella repetía la frase suavecito con algun que otro peregrino argumento que a mi por lo visto no me convencía nada, y yo la miraba y le pegaba otro otro empujoncito a la cosita y allí que se iba todavía mas lejos, hasta que va la tia, me pega un chillido que debió oirse al otro lado del pacifico y me dice: "que cojas eso de una vez !!!!"...y le dice mi madre: "qué, maja, ves cómo no hay que chillar a los niños?... anda, déjame a mi, cómo se nota que no tienes hijos... 

La entrada de mi casaaaaa

La entrada de mi casaaaaa

       Un lugar de luz con calor y humedad es un lugar florido, es un lugar fértil y vibrante. La vida allí era exclusiva, estábamos protegidos porque contábamos con muchos y muy cariñosos amigos que nos hacían la vida todavía mas fácil. Mi madre estaba tan guapa que seguro levantaba suspiros por donde pasaba, tendría en la foto unos 34 años, nos ponía unas comidas riquísimas y me hacía unos vestiditos preciosos. Las Navidades las pasábamos en la playa, porque allí es al revés que aquí, se celebran con calor, como los carnavales y cuánto me hubiera gustado seguir pasándolas allí. Estoy con mi madre, guapa a rabiar, en la entrada de casa y en la otra foto, en la dirección que me dió mi padre, casa que también recordaba y seguro que era la de Aldo y Lala. 

Mi casaaaaaaa

Mi casaaaaaaa

Parezco ET, pero así estuve buscando por toda La Punta mi casa, donde vivi unos pocos años de mi infancia y donde tan feliz decía mi madre que fué, por tanto, yo debí ser felicísima y a la fuerza se me conformó un alegre y dulce carácter peruano que todavía tengo aunque me ha costado recuperarlo por la forma de ser de este país tan triste y oscuro en el que vivo. Sigo diciendo y lo repetiré hasta el final de mis dias...¿para qué volveríamos si éramos allí tan felices?. Encontré mi casa porque afortunadamente toda esta zona está intacta ya que no dejan construir porque tiene mucho peligro de sufrir tsunamis y es que es una lengua de tierra de kilómetro y medio por 200 metros de ancho que en caso de tsunami le pasaría la ola por encima con mucha facilidad. Llevaba unas señas que resultaron ser falsas, no era el 525 como me dijo mi padre ya que esta casa casi seguro que era la de Aldo y Lala, los amigos italianos que tanto nos querían, y estuve a punto de abandonar y marcharme sin cumplir mi objetivo cuando a la tercera pasada ya nos íbamos y donde menos me lo esperaba allí me la encontré, incluso estuve comiendo al lado de esta finca sin darme ni cuenta. La casa parecia ocupada y no me atreví a llamar. Lo tengo pendiente para otro viaje. Estaba al lado de la playa de cantos rodados y agua helada por la fría corriente de Humbolt. Qué felicidad sentí, cómo me acordé de mi madre cuando la vi. Recordé inexplicablemente muchos momentos pasados muy vívidos ...es impresionante lo que se aprende de niña porque perdura toda la vida en las primeras memorias, que resultan imborrables y así lo pude comprobar.

Y llegué al Perú y no me quería marchar

Y llegué al Perú y no me quería marchar

Salimos de Barajas a las dos de la tarde y después de 12 horas de viaje, muy bien llevadas porque casi todo el rato fuimos durmiendo, llegamos al aeropuerto del Callao, allí era de noche y las 8 de la tarde. Lo primero que me impactó fué el olor a salitre, un penetrante olor, fuerte y delicioso y ver a los peruanos, que estaban esperando a sus familiares con pancartas cariñosas. Nó me imaginé lo nerviosa que me puse al sentir aquel ambiente tan familiar. Llegamos al hotel y con eso del cambio de hora a las 4 de la madrugada y mis ganas de visitar el lugar donde viví, ya estábamos despiertos, asi que esperamos al desayuno y a las 7 de la mañana estábamos paseando por Miraflores. Visitamos la primera iglesia que vimos para dar gracias por el viaje tan bueno y pedir suerte y facilidad para el resto del viaje y bajamos hasta el mirador del acantilado, ya que todo lo habitable de la costa está en un alto y los kilómetros de playa inmensa quedan a tus pies. Nos quedamos extasiados mirando al Pacífico, qué inmensidad, qué precioso y qué poderío de mar. Yo quería ir a La Punta pero antes tuvimos que visitar primero la ciudad de Lima, con su plaza de Armas, sus museos arqueológicos, sobre todo el situado en el antiguo Banco de Reservas de Oro del Pérú, las catacumbas de los franciscanos, el santuario de Santa Rosa de Lima y la casa de San Martin de Porres que estaba enfrente y de la que tanto hablaba mi madre. Luego, aunque intentamos comer en el mercado central, no pudimos porque estaba lleno asi que corriendo cogimos un taxi que nos llevó hasta la mismísima punta de La Punta con intención de comer allí y visitarla a fondo para encontrar mi casa....y ahí empezó lo emocionante.....  

El raton vaquero

El raton vaquero

De pequeña vivi en Perú. De aquellos años apenas guardo recuerdos porque era muy pequeña, pero sí recuerdo unas canciones preciosas que cantaba Libertad Lamarque y eran del mexicano Gabilondo y su grupo Cri-Cri. No sé por dónde andará este disco, pero he recuperado las canciones. Todavia me encantan sus letras: el Rey de Chocolate, la negrita Cucurumbé, el chorrito, papá elefante, la marcha de las letras, la abuelita, la patita, el ropavejero, la muñeca fea.... y he escogido la del Raton Vaquero en esta ocasión porque me parece muy graciosa: 

" En la ratonera ha caído un ratón, con sus dos pistolas y su traje de cowboy, ha de ser gringuito porque siempre habla inglés, a más de ser güerito y tener grandes los pies.

El ratón vaquero saco sus pistolas se inclinó el sombrero y me dijo a solas:
"What the hell is this house for a manly cowboy mouse, (qué demonios es esta casa para un varonil raton vaquero), hello you let me out and don’t catch me like a trout (oye, déjame salir y no me atrapes como a una trucha)".
Con que si, ya se ve que no estás a gusto ahí, y aunque hábles inglés no te dejaré salir.

Tras las fuertes rejas que resguardan la prisión, mueve las orejas implorando compasión,
dice el muy ladino que se va a reformar pues aunque hable en chino, pues ni así lo he de soltar.

El ratón vaquero tiró dos balazos, se chupo las balas y cruzó los brazos.
"What the hell is this house for a manly cowboy mouse
hello you let me out and don’t cath me like a trout.
Con que si, ya se ve que no estás a gusto ahí, y aunque hables inglés no te dejaré salir."

Otro dia me paso la del Rey de Chocolate, un rey tan dulce que en vez de pelo le crecia pura miel y la princesa Caramelo no queria por eso vivir con él...(eso de vivir qué moderno sonaba...) aunque al final envió a su paje Pirulín a decir que sí al rey y el marqués del Pironcillo, mayordomo del castillo, lo limpió con la lengua para que se casara el rey... uy, después de oir toda la canción sientes un emocionante empalago.....

Qué rica la pasta casera

Qué rica la pasta casera

Ayer nos dió por hacer pasta en casa. No cuesta nada, solo hay que ponerse a ello y claro... tener las herramientas adecuadas, en este caso la maquinita manual que te estira la pasta y te la corta. La receta es muy sencilla: por cada 100 gramos de harina, un huevo, un chorrito de aceite y una pizca de sal. Si quieres darle color puedes echarle tinta de calamar, espinacas... depende de la inspitación que tengas ese dia. Se amasa bien, yo lo hice en la panificadora, pero hacerlo al estilo de siempre tampoco cuesta tanto. Cuando ya está reposada se corta en trozos y se mete en los rodillos pasándola por los diferentes niveles de grosor hasta dejarla con una anchura de unos 2 mm. Luego hay que meterla con cuidado en el corte de tallarines o en el de spaguettis dejándoles secar un poco, solo el tiempo que tarda el agua en calentarse. Cuando hierve el agua con un poco de aceite y sal, echo la pasta, no mucha y la vigilo constantemente removiendola hasta que se pone al dente, que es cuando se saca, se refresca y se queda preparada para ponerle la salsa, que es otro mundo. Esta operación mejor hacerla entre dos porque mientras uno agarra la pasta por un lado, la otra persona la recoje y así no se queda apilada con riesgo de pegarse entre sí. Además es muy divertido trabajar así entre dos, porque el trabajo es mas preciso y no corres el riesgo de que se te desparrame la pasta cortada, además te ries mucho viendo cómo salen los espaguetis. Otras veces me limito a estirar la pasta y ponerla en un molde de raviolis que salen de maravilla también. Otro dia hablaré de mis rellenos de raviolis y salsas de pasta preferidas.

Las planchadoras

Las planchadoras

He elegido este cuadro del pintor Diaz de Olano que presentó en el certamen de 1895 como el lienzo Las planchadoras, con el que obtuvo una medalla. Me gusta particularmente este cuadro por el manejo de la luz en las telas y me quedo boquiabierta mirando cómo ha pintado las blusas y delantales de las chicas porque hace realidad lo increible al poder reflejar de manera tan realista los pliegues de los tules y las gasas. Me encanta toda su obra, aunque es difícil escoger porque absolutamente todas sus creaciones son maravillosas. Me gusta este pintor por lo observador que es, se fija en unos detalles que pasan desapercibidos y él los hace sobresalir del cuadro para hacerte reflexionar, su observación directa de la vida, de la realidad que le rodea le sirve de fuente de inspiración: el perrito haciéndole pipí a las beatas en su cuadro Murmuraciones y Castigo; los pobres que se quedan mirando en el cristal a las acomodadas personas del restaurante; esas sonrisas de felicidad tan emocionantes que reflejan las chicas de la romería, las hilanderas, la siesta, la pedida de mano; esa deliciosa cara del amor maternal en el cuadro de su primer hijo, un bebé que parece el de una campesina dentro de una habitación exquisitamente decorada; sus cuadros de Mutriku. Me gusta porque su arte refleja lo cercano, lo entrañable, los asuntos populares, los costumbristas, esos retratos dotados de un toque especial, paisajes, flores y bodegones, escenas que extrae obviamente de su entorno y te sorprenden por su amabilidad, fruto de sus excepcionales dotes de observador y de su realismo. Es un pintor dotado de un don especial que me hubiera gustado conocer en persona para gozar del grado de humanidad que estoy segura poseía ya que no se puede llevar a un lienzo algo que no sientes y él rezuma pasión por cada pincelada que da. Además se me hace especialmente cercano porque tengo trabajando conmigo a uno de sus biznietos. Estoy esperando impaciente que organicen una exposición donde pueda ver junta toda su obra, nada menos que 255 cuadros. Admirarlos a gusto y disfrutarlos con tiempo deleitándome con tanta belleza es un deseo que espero cumplir algun dia muy pronto.