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Innnspiracionessss.....

2º cuatrimestre 2023

Con nuestra amiga burgalesa

Con nuestra amiga burgalesa

Quiero dejar para el recuerdo la visita que hicimos a nuestra querida amiga Begoña, con la que forjamos una amistad en un viaje a la India junto a su marido Juanjo y que todavía perdura. Ella nos suele enviar las fotos y recuerdos de los variados y continuos viajes de larga distancia que suele realizar. No la veíamos desde el funeral, hace ya 7 años, esperando a que nos llamara para decirnos que estaba preparada para vernos y asumir un pasado que no volverá. La vimos estupenda y nos contó cómo aprendió a vivir sola con su dolor y a adaptarse a todo lo nuevo desde que se quedó sola. Es muy afortunada porque tiene dos hijas que la adoran y se desviven por ella, y aunque viven en Madrid ella prefiere seguir en Burgos viviendo a su aire su nueva vida llena de actividades y paseos y recibiendo visitas continuas de sus hijas con las que también va mucho de viaje. Nos llevó a pasear por la zona alta de Burgos que no conocíamos y que ahora luce moderna y muy bien restaurada. Nos quedamos con pena de visitar el museo del retablo en San Esteban, por lo que hay que volver. Pasamos unas horas muy felices junto a ella. Begoña es de esas personas sinceras y transparentes muy cariñosa, con la que siempre se puede contar como amiga. Espero que nos volvamos a ver muy pronto. 

Vias de tren

Vias de tren

Este ultimo dia, tras despedirnos de la hospedería y prometer que volveríamos algun dia, nos acercamos a Brizuela. Allí estaba la antigua via de tren, en cuya estación restaurada por unos amigos hace más de 20 años pasamos muchos dias de verano comiendo olla de ferroviario con chuletillas. El río estaba turbio y corría con gran caudal por las lluvias de dias anteriores y casi no lo reconocí. Una amable vecina, mientras intentábamos quitarnos los tábanos rabiosos de encima, nos puso al día y descubrimos que nuestro amigo Santi andaba por allí, así que le sorprendimos con nuestras voces y la visita fue emocionante después de tanto tiempo sin vernos. Allí estaba feliz haciendo sus bricolajes en su nueva cabaña, al lado de la estación que traspasó y ahora está en manos del Ayuntamiento. Después de despedirnos llegamos a Puentedey, con su rio encauzado bajo la roca formando un túnel increible. Tras dar un rodeo de carreteras muy comarcales llegamos a San Martin de Porres, donde destaca la iglesia del santo y que ahora está en obras, con su preciso reloj de sol en la fachada. Sin parar a comer preferimos llegar a Butrera para ver la románica y armoniosa iglesia de Sta Maria de la Antigua tan bien enmarcada en un bucólico paraje y nos llamó la atención las figuras desnudas de Adan y Eva junto al árbol del bien y del mal, a la izquierda de la portada principal; la espectacular ventana del ábside decorada con cabezas enlazadas por serpientes encima de tres pequeñas columnas a cada lado con capiteles historiados y los interesantes canecillos por todo el perímetro del ábside en buen estado de conservación. Algun dia tenemos que volver para ver por dentro su conjunto escultórico de la Epifanía.

Tras ver estas maravillas pusimos rumbo a casa con ganas de comer los tomates de la huerta de Cipri, las morcillas de nuestra amiga Begoña y el queso y las pastas de nuestras amigas de Lastras.

Visitas al agua

Visitas al agua

Este dia de agosto, tras dormir regular por la cena copiosa el dia anterior en Burgos, nos pusimos en ruta para visitar algunos de los mejores sitios de agua de la zona. De paso nos asomamos por Bisjueces y tuvimos la gran suerte de ver la iglesia por dentro llena de pinturas medievales y muy finas esculturas en sus sagrario y en los retablos. Despues llegamos al Pozo Azul de aguas transparentes y profundidad hipnotizante, paraiso de espeleólogos que todavía no han encontrado el final de la cueva tras más de 14 km explorados. Luego llegamos a Valdelateja, donde antes hubo un balneario, y escuchamos el sonido del agua de las alargadas cascadas de la presa que daba fuerza al molino. Por la tarde visitamos la sorprendente Orbaneja del Castillo con sus 25 metros de desniveles de cascadas entre las casi colgantes casas, aguas igual de puras y cristalinas. Arriba las formaciones rocosas de los Reyes Magos y sus camellos nos contemplaban tranquilos desde su privilegiada atalaya en medio de tan relajante belleza.

En Atapuerca

En Atapuerca

Muchos conocimientos sobre la evolución de los homínidos recibimos en la visita a las excavaciones de Atapuerca y en la zona que hay para la interpretación de la forma de vivir de nuestros ancestros. Hace años que visitamos el Museo de la Evolución en Burgos capital y nos faltaba completarlo con la puesta en escena en el lugar de estas excavaciones tan importantes a nivel mundial. Hemos sabido que lo del eslabón perdido y la famosa Lucy que estudiamos en la escuela es una teoría obsoleta. Ahora por lo visto, y con las nuevas tecnologías, parece que la evolución no ha sido lineal y que el homínido no descendía del mono, que es sólo su primo. Que si decían que veniamos de Africa es solo porque no hay restos conocidos de mayor antigüedad, pero ahora las excavaciones chinas y otras que están realizándose en el mundo pueden darnos una sorpresa sobre esta hipótesis. Parece que homínidos ha habido siempre y por todo el mundo y que las migraciones hicieron que entre ellos se encontraran, se aparearan y que de ese intercambio de culturas y mestizaje surgieran mejoras en la especie, algo comprensible y creible. El caso es que aunque un mono pueda pintar con un lapiz agarrado entre su pulgar y dedo indice o un elefante pinte arte abstracto con su trompa, el hecho de que los humanos podamos tocar y presionarnos la punta del dedo indice con la del pulgar, ha sido la marca definitiva de que somos una especie única. El estudio de las comunidades de aquellas épocas da resultados curiosos, como que eran intolerantes a la lactosa, mayormente diestros, artífices de sofisticadas herramientas, capaces de representar arte, demostrar talante espiritual y adornarse con todo tipo de ornamentos. Da respeto saber que desde hace millones de años estamos en este planeta, que hemos sobrevivido a muchas dificultades y por eso no nos hemos extinguido como ha ocurrido otras especies, es algo emocionante. Es una suerte haber llegado hasta el dia de hoy evolucionando mental y físicamente o por lo menos intentándolo.

Por la tarde realizamos una interesante visita a la Mina de la Esperanza, de mineral de hierro, que cesó su actividad a finales de los años 70. El guia nos explicó la forma de trabajar en aquella mina en la que siempre se ofrecía trabajo y en la que sólo murió una persona tras fallar una detonación. Tras subir y bajar grandes pendientes de bajo techo para ver las vetas abiertas del mineral, desembocamos en un curioso museo con carteles humedecidos en sus paredes que hablaban sobre la historia, propiedades y ubicación de otras minas que ya conocemos y unos curiosos tubos de plastico transparente colgados del techo que contenían diferentes tipos de mineral.

En una hospedería monacal

En una hospedería monacal

Nunca habiamos estado alojados en un monasterio en activo y ha sido una experiencia enriquecedora habernos alojado en uno de los apartamentos tan bien decorados que el monasterio de monjas de clausura franciscanas de Santa Clara con más de 700 años de servicio, ofrece al público. El check-in fue curioso porque lo hicimos por el torno y las monjas nos pasaron como regalo de bienvenida unos deliciosos lacitos de hojaldre con chocolate de su propio obrador. La misa de las 9 de la mañana en la iglesia del convento, panteón de la familia de los Velasco, con la presencia activa de las monjas tras su reja, fue emocionante por la paz y bienestar que se siente admirando el retablo dorado y luminoso de finales del siglo XVIII con las imagenes de San Miguel Arcangel y por supuesto Santa Clara, su hermana Santa Inés y Santa Coleta. Enfrente del retablo, la gran obra del gran escultor Felipe de Bigarny, un nicho que contiene las figuras orantes de los duques Don Iñigo Fernández de Velasco con el Toisón de oro y María Tovar, bajo el amparo de la figura de San Andrés, patrono de los Velasco. Todo ello me trae muy buenos recuerdos, como cuando vestida de abadesa, con la medalla de la madre superiora y desde el comulgatorio del siglo XVI, fui Sor Ines de Villasanta hija de San Agustín de Hipona, en un video que se grabó sobre la ciudad de Medina de pomar.

Los 18 de agosto

Los 18 de agosto

Mi santo es el 18 de agosto y aunque no se suele hacer, a mi me encanta celebrarlo, porque hay que celebrarlo todo y no dejarlo para más adelante, que igual no hay un mañana para hacerlo, asi que nos hemos ido por ahí en un dia muy caluroso. Primero hemos llegado a Trespuentes, situada junto a la ciudad romana de Iruña Veleia, de la que sólo le separa el rio Zadorra y famosa porque allí en 1813 el ejercito inglés ayudado por gente local asestó un buen golpe a la retaguardia francesa que poco después acabó de ser derrotada en la batalla de Vitoria del 21 de junio, poniendo fin a la invasión francesa que ocupó nuestro país durante más de 5 años. También está cerca el Jardín Botanico de Santa Catalina que ahora está cerrado por reformas. Luego nos hemos ido a Nanclares a tomar un vino junto a la fuente de los 12 caños. Hacía mucho tiempo que no ibamos por allí ya que ahora la circunvalación evita tener que recorrer un pueblo de carretera como era éste. Después hemos acabado comiendo en el Aldaia, muy cerca de Ariñez, un restaurante de dos plantas muy moderno y luminoso. La comida ha estado muy bien servida y mejor cocinada. Luego nos hemos tomado el café en la planta baja sentados en unos sofás la mar de cómodos. De vuelta a casa y una vez que se ha echado encima la noche tropical, he disfrutado mucho viendo las estrellas tumbada en la hamaca.

Lecciones de móvil

Lecciones de móvil

Teniamos pendiente una llamada de Arantxa porque se había comprado un nuevo teléfono y quería echarlo a andar con garantías porque como es habitual, siempre se pierden datos o fotos como era su caso. Como no llamaba debido a que está siempre muy ocupada, lo hicimos nosotros y quedamos en bajar a Otxandio para rematar la faena. Ibamos equipados con una memoria externa de 256 GB para reforzar la interna de su nuevo móvil. Se la pudimos poner a duras penas antes de ir a comer porque teniamos las manos ocupadas a la vez pelando langostinos alternandolos con un delicioso jamón ibérico que nos sacó de aperitivo antes de salir de su casa y que nos hizo dudar si era necesario tener que ir a comer fuera. Arantxa es así de protectora, tan preocupada porque nos sintamos a gusto, tanto en cuerpo como en alma. Después del ágape casero, cogimos el coche y fuimos a comer a un caserío camino del puerto de Urquiola, rodeado de campas de hierba muy cuidadas a la sombra de hayas y robles muy antiguos, con su río, valles y montes alrededor, como el cercano Amboto que nos vigilaba con desdén sabiendo que le observamos cada dia desde nuestra casa. Tras comer volvimos a Otxandio y terminamos el trabajo de ponerle el móvil a punto, con mejoras aprendidas de las clases a las que asistimos y que fueron muy aplaudidas por Arantxa. Cuando acabamos nos llevó a dar una vuelta por el pueblo, saludamos a sus amigas y mientras paseábamos observamos que era la reina de la fiesta pues no paraba de saludar regiamente a la gente que nos observaba desde sus sillas sentadas en las terrazas mientras disfrutaban de la bonita tarde veraniega que hizo ese día de Santa Clara. La amabilidad y el cariño con el que nos recibe siempre Arantxa desborda todos los límites conocidos y no dejamos de sentirnos en deuda con ella cuando llega la hora de nos despedirnos. 

Casi 1 año sin vernos

Casi 1 año sin vernos

Entre una cosa y otra no hemos coincidido para vernos en casi todo un año porque hemos estado ocupados con asuntos mundanos afortunadamente, pero sí hemos estado comunicados y como nuestra querida Begoñita es una persona tan querida por nosotros, la ausencia ha sido llevadera, como si nos hubiésemos visto ayer. Cuando la vimos apreciamos lo guapísima que estaba, tan bien vestida y maquillada y con un humor excelente, asi que durante toda la jornada nos reimos y divertimos un montón. Fuimos a comer un arroz de pescado a Argoños y luego a tomar un gintonic a una terraza de Santoña con vistas a la bahía, un lugar idílico a la sombra del sol de la tarde viendo a la gente bañarse y la constante barca que cruzaba al otro lado de la orilla llevando y trayendo viajeros. Después acabamos por el centro tomando algo más y charlando sin parar nos dieron casi las 10 de la noche. Nos faltaron horas para terminar de contarnos cosas. Tras dejarla en su casa, en silencio y sin darnos cuenta de la hora y media pasada que nos separaba de la nuestra pensando en el dia tan estupendo que habiamos pasado, llegamos relajados y nos dio tiempo de tomarnos algo tumbados en la terraza intentando ver alguna estrella fugaz despistada que pasara por encima nuestro, ya que ésta es su época.

Frias fiestas

Frias fiestas

El verano que estamos pasando este año está resultando fresco y desapacible. Aqui no ha llegado el calor que está haciendo en el resto de la península y todavía no hemos ido a la piscina al aire libre ni tampoco hemos puesto en marcha el ventilador. Aun así  no me importa porque a mi no me gusta ponerme al sol ni sofocarme, por eso estoy disfrutando de este verano un tanto sombrío y muy beneficioso para poder dormir a gusto. El txupinazo del inicio de fiestas lo vimos por la tele y no salimos de casa por el fresco. Al dia siguiente, cuando fuimos a la celebración de la misa en honor a la Virgen Blanca, salimos de casa poco antes de las 8 de la mañana con un limpio cielo azul pero con 9 grados en la calle y vestidos de invierno, La verdad es que pasamos frio en la plaza porque el tibio sol a esa hora sólo alumbraba los altos de la plaza y no llegó a posarse sobre nosotros, pero el calor humano de quienes estábamos congregados junto a la Virgen, nos compensó calentando nuestros corazones. El chocolate con churros que tomamos después de la misa, bastante regular por cierto, nos dio tan poco calor que tuvieron que llegar las copas de champán del mediodia para recuperarnos. Lo mismo ha pasado con los fuegos, a los que hemos ido a verlos con ropa de invierno, pero bueno, hemos disfrutado de las fiestas a nuestro estilo, tranquilos, yendo un dia a los bailables del parque de la Florida y otro a las vaquillas, que no está nada mal. El último dia de fiestas, en cambio, hizo mucho calor y tampoco salimos de casa, pero esta vez para no asfixiarnos a casi 40 grados a las 7 de la tarde y hasta suspendieron el paseillo de los blusas a los toros. Esa noche cerramos el capítulo de fiestas cenando en la terraza norte, por fin, una cena romántica de verano.

Celebrando más cosas

Celebrando más cosas

Durante este mes de julio, hemos seguido dándonos permiso para celebrar más cosas, como por ejemplo el cumpleaños de mi prima, que como no estaba en casa me quedé con las botellitas de champán que le iban a llegar de regalo, asi que brindamos por ella abriendo una de ellas, acompañando los traguitos con un poco de marisquito del Orio. Luego sin querer, tras tantos años de penurias, ahora parece que los ahorrillos surten algun efecto y por ello le llegaron a Pedro unos dividendos inesperados. Muy contento con tan suculento regalo, me invitó a mi comida favorita: la merluza del Tragozka, un verdadero manjar. Cuando salimos de la cena de fados le dije la frase del Fandi de Mota: no te pido que me lo superes....iguálamelo....Y lo que se ha cumplido ha sido la primera parte, la de la superación. Con las gambas de Huelva a la plancha nos chupamos los dedos y con la merluza entramos en éxtasis. el vino blanco era el de la amapola de Santiago. Todo estaba super exquisito. 

Y por qué nos ha dado por celebrarlo todo? Pues porque sí. Lo que incluye aspectos a tener en cuenta como que tenemos una edad en la que la cantidad de pasado se superpone a la que nos queda de futuro. Lo que pretendemos es acumular en la memoria de nuestras vidas y de este blog, momentos bonitos que recordar. No lo hemos pasado muy bien en el pasado. El balance, aunque es positivo porque hemos llegado vivos y sanos hasta la fecha, nos resulta agridulce. Hemos vivido con demasiadas responsabilidades y bastante poca justicia. Demasiados momentos de inquietud e incertidumbre, que no te dejaban vivir de la preocupación, nos han hecho calificar la vida de dura, difícil y de continuo esfuerzo. Por eso, cuando alguien nos dice que añora sus años jóvenes nos echamos escandalizados la mano a la cabeza. Es bueno perdonar el pasado, pero no maquillarlo u olvidarlo para echarlo en falta. Además, esa realidad nos ha servido de auténtica y absoluta referencia de aprendizaje, por y para nosotros mismos. No quiero resultar desagradecida. Hemos superado los obstáculos gracias a Dios y también gracias a Él somos felices y a nuestro alrededor tenemos gente estupenda, que brillan haciendo sombra a quienes no lo son tanto. Asi que, por todo lo vivido en ese pasado creemos que debemos vivir lo mejor que podamos este presente, para que cuando llegue el futuro echemos la vista atrás y le digamos al pasado: "eh! que me quites lo bailao". Debido a ello nos hemos propuesto celebrar todo lo que podamos, porque sabemos que nos lo merecemos, aunque aún nos cueste creérnoslo.

Confiaremos en que el fluir de la vida nos haga aprender lo que nos quede con momentos de placer y no con sus contrarios.

 

Noche de fados

Noche de fados

No podiamos perdernos esta original oferta que proponían los del restaurante portugués OMoinho. Una cena especial acompañada de música y canciones en directo no se ve en nuestra ciudad desde tiempos antidiluvianos. Además, teniamos más motivos para hacer otra celebración en este sitio, como el recuerdo que guardábamos de la romántica cena de san Valentín, como su fiesta portuguesa con motivo de San Juan con verbena incorporada y como que me habían caido hacía poco unos dividendos totalmente inesperados...por todo ello y como es nuestro deber y salvación agradecer por lo que somos y tenemos en tiempo presente ya que la vida se encarga de traer sus penurias sin buscarlas en su vertiginosa montaña rusa de acontecimientos, nos apuntamos con ganas y esperamos con ansias a que llegara pronto esta noche. Las expectativas que albergábamos se quedaron cortas porque la velada transcurría con tanta alegria y felicidad que cada vez nos sentíamos más a gusto allí. La cena estuvo estupenda. Al vino verde que tanto nos gusta le acompañaron unas vieiras, jamón aromático, arroz caldoso marinero y cochinillo asado como plato principal. Pastelitos de arroz con una copita de Oporto y sorbete de limón fueron el postre..... y de mientras.... sucedía lo mejor de la noche, que fue sin duda la puesta en escena de estos tres magníficos artistas del fado tocando virtuosamente las guitarras portuguesas y llenando el espacio la delicada voz de la cantante. Los 3 artistas nos hicieron vibrar en un mar de sensaciones voladoras. Aunque no somos muy amantes de la música melancólica de los fados, que era lo que esperábamos, y los que se cantaron de este tipo consiguieron erizarnos la piel, la suerte nos sonrió porque la mayor parte del repertorio fueron canciones alegres y festivas que nos movían los pies y nos animaban a dar palmas en todas ellas. Cada canción la aplaudíamos a rabiar, no era para menos, y así estabamos a la espera de la siguiente pieza. La noche acabó en un hermanamiento entre músicos, dueños del local y el personal que lo llenábamos. Ya dicen que la música es el territorio donde nada nos hace daño porque saca lo mejor de ti mismo sin saber por qué. Por supuesto que sonó la de Maria la Portuguesa, cómo no, y la verdad es que cantada por esta genial intérprete nos gustó mucho más que la versión original. Ella consiguió transformar las letras de las canciones en amor que volaba por el aire.

Después de más 2 horas de recital salimos de allí con el espíritu tan elevado que llegamos a casa y nos tumbamos en la terraza callados a mirar las estrellas silenciosas mientras tomábamos un refrescante gintonic.

Segundo txuleton del año

Segundo txuleton del año

Otra de las cosas buenas que me han pasado este año y que me ha supuesto la suerte de poder celebrarla por todo lo alto como acontecimiento inaudito, ha sido la devolución que me hizo Hacienda el 28 junio a cuenta de mi Irpf. Hacía siglos que Hacienda no me devolvía nada y me hizo tanta ilusión que invité a Pedro a una de sus comidas favoritas, un buen txuletón king size bien regado con vino verde. Como nos imaginábamos que la pieza iba a tener un considerable tamaño y no quería llevarme tuppers a casa, no comimos nada de entrada para hacer hueco a la que se preparaba, e hicimos lo correcto, porque cogimos con tantas ganas el rico manjar que nos presentaron delante de nuestros ojos que nos lo acabamos enterito, ensalada y patatas fritas incluidas. Qué delicia. Poco a poco nos íbamos sirviendo filetitos de la plancha incandescente disfrutando del sabor a tope. Al final, llenos y satisfechos, no pudimos tomar postre, como era de esperar, asi que nos conformamos con un delicioso y digestivo carajillo de ron que esta vez, yo también tomé y me encantó.

Hoguera de San Juan

Hoguera de San Juan

Quería dedicarle un apartado especial a la hoguera de San Juan de este año porque hacia muchos años que no la disfrutábamos en Judimendi ya que al cambiarnos de casa empezamos a acudir a la hoguera de Aretxabaleta y luego vino la pandemia con su falta de planes. Llegamos empezada la función porque antes habiamos estado en la Duna comiendo sus famosas patatas fritas con pimientos y una buena jarra de cerveza. Enseguida nos hicimos hueco entre la gente para quedarnos lo más cerca posible del fuego y fijar los ojos en las llamas doradas tan hipnotizadoras. Esta hoguera es espectacular porque no acaba nunca ya que sin parar la van alimentando los chavales con los libros y apuntes del curso que han terminado, provocando llamaradas altas y abrasadoras que te queman la piel, corriendo peligro tu cara porque vuelan por los aires trocitos de papel con escritos y fórmulas envueltas en fuego que salen disparadas del centro de la hoguera, como queriendo posarse en algun que otro cerebro de los presentes reclamando su utilidad. Todos los chavales que tiraban los desechos académicos del año eran adolecentes y no paraban de tontear entre ellos, igual que pavos reales. 

Yo también eché al fuego el papelito de deseos que ya llevaba preparado de casa. Como eran fiestas en ese barrio nos paramos en vinos Alonso a tomar el primer chato de la temporada.

Meses de santos

Meses de santos

Junio y julio son nuestros meses favoritos porque la luz alarga el día, el sol calienta más y las primeras fiestas de la temporada se acogen con mucha alegría. Comenzando por San Antonio el casamentero, al que no pudimos visitar en Urquiola porque estábamos en Grecia. Luego vino San Juan y dejé mi papelito de deseos en la hoguera de Judimendi. Hacía un montón de años que no ibamos a disfrutarla en ese fuego tan alimentado por los apuntes de los estudiantes. Allí nos tomamos el primer chato del verano. Luego vino San Pedro y fuimos a honrarlo a en Gardelegui a su iglesia de murales medievales y donde sus amables vecinos nos invitaron a un generoso aperitivo de tortillas variadas. Despues ya entrado julio, madrugamos con los encierros por San Fermín. Enseguida se asomó San Cristobal llevando al Niño en sus hombros y el Obispo nos bendijo en el nombre del Santo el coche bien abollado por la granizada del jueves anterior. Poco después celebramos con misa solemne a la Virgen del Carmen. Después llegó Santiago con misa en la catedral, ajos, blusas y neskas por la calle y casi al final han aparecido San Joaquín y Santa Ana, los patrones de los abuelos que finalmente preceden a San Ignacio, muy celebrado en Bizkaia, pero no menos aquí ya que en el barrio tenemos una iglesia advocada a su nombre.

Que todos ellos nos protejan durante el año y nos guien por el buen camino. Amén.

En el ombligo del mundo

En el ombligo del mundo

Tras llegar a Atenas, el primer contacto con la civilización griega fué cenando en un restaurante con roof y vistas a la Acrópolis. Al caerse el sol se empezó a iluminar y el espectáculo de plenitud y poderío que mostraba mientras tomábamos una rica moussaka con tzatziki y queso feta, fue inolvidable. Al dia siguiente iniciamos el circuito yendo hacia el Peloponeso con una parada en el estrecho, largo y alto Canal de Corinto situado entre el már Jonico y Egeo. Continuamos el recorrido para visitar el famoso teatro de Epidauro conocido por su excelente acústica, con el museo del santuario al dios de los médicos Asclepio y donde ejerció Hipócrates. Seguimos hacia Micenas visitando el sitio arqueológico de la acrópolis prehistórica, con la puerta de los Leones y la tumba de Agamenón. Por la tarde llegamos a Olimpia, la cuna de la creación de los Juegos Olímpicos y al dia siguiente conocimos las inmensas instalaciones del estadio olímpico donde se realizaron los primeros Juegos. En Olimpia estaba el santuario más importante de la antigua Grecia, lugar de culto a Zeus con su famosa estatua sentada y de oro esculpida por Fidias de 12 metros de alta. También vimos su museo donde destacaba la escultura de Hermes con el niño Dionisio de Praxíteles, con unas proporciones divinas y un trasero espectacular. De camino a Itea, lugar costero muy bonito, cerca de Delfos, cruzamos el puente colgante de 3 km, que data de las Olimpiadas en Atenas de 2004 y también el pueblo de Lepanto famoso por la batalla del siglo XVI. Al dia siguiente visitamos Delfos, el ombligo del mundo, llegando primero al famoso y tan fotografiado Tholos, donde estaba el templo de Atenea y luego al templo de Zeus, más arriba, aprovechando la colina del monte Parnaso, donde vivía el dios Apolo que inspiraba a la Pitia a emitir sus famosos oráculos. El lugar estaba en cuesta lleno de templos con los tesoros que presentaban a los sacerdotes como pago del trabajo de adivinación, además de dar en sacrificio animales bien cebados de 4 patas. Luego vimos el museo arqueológico de Delfos, donde se encuentra el famoso Auriga, una de las obras maestras del arte Helénico. Pasamos por Arahova, conocida por su industria de telas y artesanía y por Termópilas, donde se encuentra la estatua del rey espartano Leonidas. A continuación llegamos hasta Kalambaka, una pequeña ciudad situada bajo las rocas gigantes de Meteora. Al dia siguiente visitamos entre nieblas las Meteoras con sus monasterios a los que accedían con cuerdas y escalas pues están situados a gran altura encima de las formaciones rocosas, dentro de un paisaje de rocas como chimeneas, imponentes y en un entorno de una belleza natural única. Entramos a ver dos monasterios, uno de monjes y otro de monjas y aprovechamos para sacar unas bonitas fotos de tan peculiar paisaje. Después llegamos a Atenas y cenamos tranquilamente con vistas de nuevo a la iluminada Acrópolis, esta vez fué taramasalata; buyurdi con queso feta y pimientos asados, y bekri meze: carne en salsa con pimientos y limón. Nos invitaron a panna cotta y al licor de allí, Ouzo, elaborado con Amaretto, limón, canela y naranja, rico y muy suave. Al dia siguiente nos dedicamos a visitar a nuestro aire las plazas famosas de Atenas, sus barrios pintorescos y el imprescindible museo arqueológico donde admiramos la máscara de oro de Agamenón; la joyería micénica de oro, a destacar las coronas de laurel, roble y olivo; el niño sobre el caballo de la victoria de Nike; vasijas cretenses, tesoros de la época helenística; todo lo original de los museos que vimos durante el recorrido e infinidad de estatuas griegas y romanas.

Este viaje a la cuna de la civilización occidental ha sido un sueño cumplido que empezamos a acariciar cuando tuvimos la suerte de asistir al curso de filosofia griega de febrero, excelentemente impartido por una entusiasta profesora que con sus explicaciones hizo que crecieran las ganas y deseos de venir a este emblemático lugar.

Y van ya cuatro veces

Y van ya cuatro veces

Esta vez ha sido la cuarta vez que he ido a Tunez. Ha sido un circuito arqueológico de una semana con 3 dias más en la playa. Nos ha gustado mucho y todo ha sido muy satisfactorio: el circuito, el guia, los hoteles, la comida...en resumen, que ha merecido mucho la pena haber estado allí aún con los madrugones del recorrido y el retraso del vuelo de vuelta. El país muestra mucha diferencia de las ciudades de la costa a lo rural del interior donde ni hay cervezas ni una mujer puede entrar en un bar, y tiene unos contrastes tremendos. La bulliciosa capital de Tunez, con su avenida del reloj y la Puerta del Mar que da paso a su mezquita y uno de los zocos mas importantes. Las ciudades romanas de Douga y Thuburbo están muy bien conservadas y el anfiteatro Djem, el tercero más grande después del Coliseo y del de Nimes, se muestra con todo su antiguo poderío. la ciudad de Cartago con su puerto púnico en circulo redondo dentro de otro círculo mayor de defensa y protección tan disputado por las diferentes civilizaciones que lo ocuparon. El lugar donde se fundó Cartago y la reina fenicia Elissia en el siglo VIII a.C. en el que van a construir un gran museo. Acueductos de más de 100 km. El desierto que hemos recorrido es relajante e hipnotizante a la vez, los oasis con palmeras datileras impactan en una zona tan árida y el paseo en dromedarios de altas patas encima de su única joroba, no ha dejado de ser arriesgado y emocionante. Hemos visitado fortalezas dentro y junto al mar como la de Monastir, museos antropológicos y costumbristas como el de Tozeur y Douz, de mosaicos como el de Sousse, cementerios como el de los infantes o el marino de Mahdia, mezquitas como la de Kairouan y su casa del "barbero", aljibes gigantescos, más zocos y mercados de especias y picantes, termas como las de Antonino, la bonita ciudad de Sidi Bou Sahid y su café Des Nattes tumbados en sus esterillas y por toda la costa sus inmensas playas de arena muy fina, que hemos podido disfrutar cuando volvíamos de las excursiones y sobre todo, los 3 dias de descanso en las playas de Mahdia. Ha sido un viaje muy satisfactorio y como el Museo del Bardo estaba cerrado y el de Cartago está por construir, tendremos que volver en otra ocasión para disfrutarlos y ver otras tantos sitios y cosas de este pais inagotable de tesoros arqueológicos.