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Innnspiracionessss.....

3º cuatrimestre 2023

Adiós año 2023

Adiós año 2023

Este año tengo que decir que a diferencia de estos años pasados, por fin hemos tenido un año mejor que los anteriores en lo personal. Hemos tenido buena salud, hemos viajado al extranjero, hemos disfrutado del otros viajes y de nuestra vida de jubilados. Hemos ido a cursos y aprendido muchas cosas y estamos muy satisfechos y agradecidos a Dios  por cómo ha ido todo. Me da pena no decir lo mismo a nivel político nacional y sobre todo al internacional por las guerras que no cesan. Ojalá terminen muy pronto y podamos ver pronto durante este año cómo se produce la ansiada paz que tanto deseamos.

Gracias 2023 por todo lo bueno que nos has regalado.

Y la ganadora es....

Y la ganadora es....

De los lugares iluminados por Navidad que hemos tenido la suerte de ver este año, nos ha gustado mucho la grandiosidad de las luces de todo Madrid, la divertida calle Larios llena de ángeles y villancicos, el resto de calles iluminadas de Málaga y Benalmádena...pero lo que más nos impresionó y por eso la destaco declarándola ganadora, fueron la composiciones de luces y colores de la capital de Sevilla, tan armoniosas y barrocas a la vez, tan envolventes y embriagadoras.....una maravilla, qué ambiente tan alegre e ilusionante, qué emocionante ha sido pasear por debajo de ellas dejándote bañar por su luz.....

No puedo decir nada de las luces que tenemos en Vitoria....sólo que están a años luz de las que en estos sitios hemos visto.

Málaga y alrededores

Málaga y alrededores

Estos dias en Benalmádena han sido fabulosos. El ambiente navideño iluminaba las noches y las llena de alegria. Por las mañanas era obligado disfrutar del clima suave con temperaturas de 18 grados, pasear por la playa con ganas de tomar el sol y meter los pies al agua helada y salada pero deliciosa. Vinitos, cañitas y comidas en las terrazas al sol....fue un placer. Por las tardes, pasear por Malaga capital que estaba preciosa con su iluminado navideño y su calle Larios con espectáculo de luces y villancicos flamencos, fue emocionante. Habia muchisima gente y el ambiente era muy agradable. La iglesia de la Virgen del Carmen nos ofreció una misa del Gallo a las 12 de la noche el dia de Nochebuena, algo inaudito donde vivimos. Destacar que en el bar de la explanada de la iglesia con la terraza al sol, eran muy generosos. También hicimos excursiones, un dia subimos en teleférico al monte Calamorro a 800 metros e altura, con espectaculares vistas de toda la costa. Otro dia fuimos al Torcal de Antequera en una visita guiada para conocer los ammonites de la zona. Nos quedamos impresionados del panorama tan imponente que se ofrecía a la vista, con sus paisaje kárstico de formaciones rocosas en placas superpuestas, cuevas, simas y las cabras montesas que nos miraban desde los riscos con ese aire de superioridad de quien es dueño de aquellas tierras. En la foto estamos en una de las formaciones rocosas más bonitas del Torcal.

De todas estas experienciass que hemos vivido en Andalucía, hemos vuelto más sabios. Deseando volver a repetir un viaje por estas tierras  volvimos a casa contentos y muy satisfechos.

Sevilla y alrededores

Sevilla y alrededores

Antes de llegar a nuestro destino navideño, Benalmádena, pasamos unos dias en Sevilla con el fin de realizar varias intenciones, una de ellas especial, que teniamos pensadas desde que estuvimos allí el año pasado: visitar su barroca iluminación navideña y belenes del barrio de Santa Cruz; comprar lotería en la calle Sierpes; pasear por el parque de Murillo y las callejas del flamenco; cruzar el rio hasta el barrio de Triana, ver por dentro la Cartuja y rezar ante el Cachorro; tomar unas cañas con las especialidades de la zona y acabar en la Torre del Oro; ir a Mairena a picotear las gambas de Pepe el Mudo, las chacinas del Rafael y otras cosas ricas que nos quedaron pendientes del viaje anterior; volver a desayunarnos en el El Paso y saludar a nuestro querido Jose. Camino de Cazalla de la Sierra pudimos disfrutar de las inmensas vistas de los campos repletos de naranjos en flor; llegar hasta las refrescantes cascadas del Huéznar; pasear por las calles con techos de roca de Setenil de las Bodegas y comer entre versos en el Maria Tormento. Pero lo más importante del viaje a Sevilla fue volver a la iglesia de san Antonio Abad para rendir sentido homenaje de agradecimiento con flores amarillas ante San Judas Tadeo porque me fue concedida la petición que le hice cuando estuve allí mismo en el viaje del año pasado.

En la foto estamos en Setenil de las Bodegas junto a las casas construidas bajo sus famosos techos de piedra bordeando el rio Trejo.


Paseando la capital

Paseando la capital

Es indiscutible la opinión de que Madrid se ha convertido en una ciudad extraordinariamente bella y cautivadora y sigue siendo tan hospitalaria como siempre. Cada paso que das por sus calles es para admirar lo que surge a la vista, asi que en estas fechas que conllevan además el aliciente de la luminosidad navideña, la atracción que ejerce sobre tantisima gente que la visitamos no se puede apenas definir. La escapada que hemos hecho estos días de largo puente ha sido intensa, agotadora en kilómetros paseados y muy diversificada en temas, por lo que ha merecido mucho la pena haber sufrido dolores de pies, colas, frio y aglomeraciones de gentío. Las visitas al vetusto Palacio Real, al recién estrenado museo de las Colecciones Reales, al elegante Palacio de Liria y a la original iglesia de San Antonio de los Alemanes ha cubierto nuestra inquietud cultural; la asistencia a la ordenada concentración en el templo de Debod templó la parte ideológica; el encuentro con nuestros amigos Manu y Mabel nos llenó de satisfacción y el paseo por sus calles con picoteo, chocolate con churros y hasta turrón de Mira para traer a casa y seguir disfrutando de los sabores madrileños, ha llenado la interesante parte gastronómica. Esperamos volver muy pronto para seguir dando rienda suelta a nuestro espíritu aventurero descubriendo cosas nuevas y diferentes en este encantador lugar.

Mágica Khiva

Mágica Khiva

Khiva fué la última ciudad que vimos en Uzbekistán porque es la que se encuentra más al noroeste del país, cerca del aeropuerto de Urgench. Es conocida por su casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Khiva - ciudad-oasis perdido en el desierto Quizil-Kum. Cuenta con 2500 años de historia y es testigo de batallas crueles y renacimientos esplendorosos. Aunque toda la ciudad está hecha de barro cautiva con su simplicidad y armonía de colores. Uno de los lugares más destacados y majestuosos de Khiva es el complejo arquitectónico de Itchan Kala, el museo bajo el cielo abierto, que ya en la época soviética fue incluida en la Lista de Patrimonio de Humanidad por la UNESCO. Cuenta con numerosos edificios históricos, como la madrasa de Muhammad Amin Khan, la mezquita de Juma y el mausoleo de Pahlavan Mahmud. El minarete más famoso de Khiva es el Minarete de Kalta-Minor. Este monumento de la arquitectura oriental es un símbolo de la ciudad y se encuentra dentro del complejo arquitectónico Itchan Kala. Es un minarete corto pero robusto que está cubierto con exquisitos azulejos verdes y azules. Fue construido en el siglo XIX y se suponía que debía tener 70 metros de altura, pero solo se completó un tercio de su altura original. La base del minarete mide 15 metros de diámetro y 29 metros de altura. El minarete está completamente cubierto con tejas esmaltadas y mayólica, las cuales siguen brillantes y vívidas tal como en 1855. Otro de sus minaretes es el de Islam-Khodja y es uno de los más altos de Uzbekistán. Tiene una altura de 45 metros y está decorado con intrincados diseños geométricos y caligráficos. Las murallas de Khiva son una de las muestras más singulares dentro del enorme patrimonio histórico y artístico que atesora Uzbekistán. Es un monumento grandioso ya que estamos hablando de un recinto amurallado que se prolonga durante unos 2 kilómetros en una forma prácticamente cuadrangular de estilo trapecio con el fin de que aumentar su grosor defensivo. Las murallas fueron construidas en el siglo XVIII y se encuentran en un excelente estado de conservación. La muralla exterior mide unos 10 metros de altura y 6 metros de ancho, mientras que la muralla interior mide unos 6 metros de altura y 4 metros de ancho. Visitamos un curioso hotel que fue una antigua madrasa y conserva todavía sus habitaciones, el Orient Star Khiva Hotel- Madrasah Muhammad Aminkhan de 1855 ubicado en el centro del complejo arquitectónico de Itchan Kala. El Palacio Tash-Khovli es un edificio histórico de Khiva que fue construido en la primera parte del siglo XIX y se encuentra en la parte oriental del centro de la ciudad. Inicialmente, contenía 163 habitaciones y 3 patios: un harén, mehmonkhona (parte de invitados) y arzhona (sala de audiencia). Las habitaciones del Khan y el harén están separadas de la parte oficial por un corredor continuo. Las habitaciones del mismo Khan eran las más espaciosas y mejor decoradas. Las otras cuatro habitaciones servían para las esposas de Khan, de las cuales, según el Corán, no debía haber más de cuatroPor la tarde visitamos el Bastión de Oq Sheykh Baba para ver la Puesta del sol, y tomar las mejores fotos panorámicas de Khiva. La verdad es que las fotos salieron muy bonitas con el sol anaranjado de fondo. Tras hacer las últimas compras de frutos secos y té, encontramos un pequeño restaurante junto a la muralla con vistas al minarete robusto y cenamos en su primer piso con vistas, unas típicas brochetas de carne a la brasa y 2 cervezas Sarbast muy ricas. De repente se puso un chico uzbeco a tocar con su clarinete canciones modernas y bonitas. Fue un broche estupendo de fin de viaje.

 

 

 

 



Divertida Bukhara

Divertida Bukhara

La ciudad legendaria de la Gran Ruta de Seda es Bukhara Noble o el pilar sagrado de Asia. EI origen de su nombre es variado, pero el más interesante es "bujarak" que significa Lugar de Fortuna. Es la única ciudad de Asía Central que tiene casi 2.000 monumentos del Patrimonio de Humanidad de la UNESCO y todavía se puede sentir el ambiente antiguo callejeando por su casco antiguo. Visitamos la Mezquita Bolo-Hauz. La zona de los Tres mercados, un complejo de cúpulas del siglo XVI conocido como la Primera (Toki-Sarrafon), la Segunda (Toki-Telpakfurushon) y la Tercera Cúpula (Toki-Zargaron). Es un recinto abovedado enlazado con un gran número de galerías para el comercio y los talleres artesanos. Nos llamaron la atención los primeros gorros de piel que vimos y que son un producto muy popular en los mercados de Bukhara y Khiva. Estos gorros están hechos de piel de cordero, astracán o de zorro y son ideales para el clima tan frio que sufren en invierno. Los hay para hombres y mujeres, y vienen en muchos colores y diseños diferentes. También entramos en un taller de marionetas muy graciosas y su dueño las hizo bailar. Bukhara es conocida por su cuchillería y su trabajo en metal, y es posible encontrar una amplia variedad de productos de alta calidad en los mercados y tiendas de la ciudad. Allí mismo es posible encontrar tijeras con forma de cigüeña, que son típicas de la región. Estas tijeras son un ejemplo de la artesanía local y llaman tanto la atención que no puedes dejar de comprarlas. Nosotros lo hicimos en la mezquita de las 40 columnas. Otro lugar impresionante que visitamos fue el Complejo Arquitectonico Poi-Kalon, con el Minarete Kalon, erigido en 927 y que representa la historia de Bukhara de los siglos XI-XI. En su parte más inferior mide 9 metros de diámetro, reduciéndose poco a poco hasta llegar a la corona rodeada por una decoración con estalactitas, alcanzando una altura de 46 metros. La Mezquita Poi Kalon  del siglo XII, es una de las más grandes del Asia Central. Al lado está la Madraza Miri Arab del siglo XV. Por la tarde vimos el Mausoleo de Samánidas de los siglos IX-X, que está construido bajo una técnica que sigue principios proporcionales. Allí está enterrado Ismail Samani, el emir que tras renunciar al zoroastrismo se conviftió al islam e hizo de Bujara uno de los grandes centros religiosos y culturales. Para ver la puesta de sol fuimos a la Ciudadela Ark de los siglos V-XIX, la estructura más antigua de la ciudad. Fue residencia de los emires de Bujara desde el siglo V hasta el año 1920, cuando fue bombardeada por el ejército ruso. A destacar sus minaretes, el de Kalyan que es uno de los más antiguos de Uzbekistán con una altura de 47 metros, decorado con intrincados diseños geométricos y caligráficos, y el de Chor Minor que es uno de los más pequeños de Uzbekistán con una altura de solo 9 metros y decorado con intrincados diseños geométricos y caligráficos. El guía nos explicaba los estilos y la forma de vida de los estudiantes de las Madrazas medievales y te das cuenta del mundo tan culto y diferente al nuestro. La gente en la calle iba vestida con brillos y ropas coloridas que para nosotros serían muy de cuento árabe. En el restaurante, repleto de alfombras enmarcadas, un señor estaba bordando una tela con el árbol de la vida y los símbolos de los horóscopos en unos tonos de colores variados y preciosos, sobre todo por la gran variedad de azules. Allí hemos comido su plato típico, el Plov que es su versión de la paella nuestra hecha con carne, ajos enteros asados, huevos de codorniz, pasas, manzana y vegetales. Realmente delicioso. La puesta de sol la disfrutamos encima de las murallas con la ciudad al fondo repleta de cúpulas inmensas y puertas descomunales. Luego paseamos por la ciudad iluminada. Al bajar compré unos pendientes con un colgante, 2 misbaha o rosarios musulmanes pensando que eran collares. Los Misbaha, Tasbih o Sibha contienen 99 cuentas de tamaño normal correspondientes al Nombrado de Dios en el Islam. A veces solo se usan 33 cuentas, en cuyo caso el orante las recorrería tres veces. No pude resistirme a comprar a última hora una pashmina de lanilla muy agradable. De noche acabamos cenando en el restaurante del lago al aire libre con una música movida y alegre que mezclaba ritmos árabes y modernos y la gente bailaba. Las mujeres iban vestidas con túnicas o casacas. algunas largas y muy elegantes, debajo llevaban pantalones anchos y bufandas de colores. Pocas llevaban cubierta la cabeza y su pelo era oscuro, largo, rizado y potente. Iban muy adornadas y maquilladas. Los colores brillantes, la seda y los patrones complicados son lo habitual en la ropa tradicional uzbeka. Las joyas eran doradas y plateadas, con piedras brillantes y las lucían en pendientes, pulseras y collares. Nos parecieron que disfrutaban de la vida cuando les vimos cenando en el lago ese dia entre semana. La terraza del restaurante estaba lleno de familias con niños, parejas y camareros apresurados sirviendo las mesas. Había mucho y muy agradable ambiente. Además nos tomamos unas cervezas de barril de medio litro con unas ensaladas de carne que estaban bien ricas. Luego en el hotel acabábamos la jornada con los frutos secos que nos quedaban de Samarcanda y la botellita de champán.

Vimos muchas bodas y las novias iban guapisimas con unos trajes blancos muy bordados y adornados de cristales y joyas. Segun nos dijo el guia, los matrimonios son arreglados por las familias de los novios, aunque cada vez es más común que las parejas se conozcan y se enamoren antes del matrimonio. Las bodas uzbekas se celebran con varios días de festividades que incluyen música, baile y comida. La ceremonia de la boda en sí misma es un evento importante y se lleva a cabo en presencia de un mullah o un imán. Durante la ceremonia, se leen pasajes del Corán y se intercambian votos matrimoniales.

 

 

Samarcanda

Samarcanda

La ciudad de Samarcanda, segunda ciudad en importancia de Uzbekistán, fue uno de los puntos más importantes de la Ruta de la Seda así como uno de los principales centros de la ciencia del oriente medieval y por ella pasaron grandes personajes de la historia. Es nombrada por Marco Polo en su libro de aventuras, donde se refiere a ella como “ciudad grande y famosa”. Tiene unos 2.700 años de antigüedad, y fue declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, siendo nombrada Encrucijada de Culturas por tener una cantidad enorme de valores materiales y espirituales. Samarcanda es la cuna del conquistador Tamerlán. Amir Timur, más conocido como Tamerlán,  cuyos logros rivalizaron con el mismísimo Gengis Khan. En el siglo XIV se convirtió en la capital del imperio de Tamerlán y la dinastía de los timúridas. Visitamos el famoso Registán, una impresionante explanada flanqueada por tres madrazas consideradas maravillas arquitectónicas: la Madraza Ulugbek, la Madraza Tilla-Kari y la Madraza Sher Dor. Todas son de estilo tradicional uzbeko, con cúpulas turquesas y mosaicos blancos, azules, verdes y dorados. Dentro de las madrazas hay tiendas donde venden artesanías y recuerdos. Luego visitamos la Mezquita de Bibi Khanym, un impresionante templo construido por la esposa del Tamerlan y otra de las maravillas de Samarcanda. El Mausoleo de Gur-e-Amir del conquistador mongol Tamerlán, quien fue enterrado allí junto a otros miembros de su familia. El edificio es de una belleza impresionante, con una cúpula azul turquesa y mosaicos dorados. También pasamos por el Bazar Siab, un mercado oriental donde vibra la atmósfera de esta ciudad antigua. Muchos años atrás el bazar servía como uno de los principales puntos estratégicos en el desarrollo comercial de la Gran Ruta de la Seda. Ahora es un mercado de agricultura o “dekhkan”, donde se destaca por sus deliciosos y variados frutos secos que nos acompañaron todo el camino, además de sus exóticas frutas, verduras y todo tipo de recuerdos. Al dia siguiente fuimos a las afueras de Samarcanda para conocer el legado de las escuelas de arte de visitando la Fábrica de producción de papel más antigua. La principal misión de los comerciantes que venían a Samarcanda desde diferentes partes del mundo en diferentes épocas, era, además de traer sus mejores productos, aprender nuevas y revolucionarias ideas, intercambiar culturas, tradiciones, religiones e idiomas. Entre esas ideas estaba la antigua tradición, nacida en China, de fabricar papel. La técnica secreta fue revelada en Samarcanda y los artesanos locales consiguieron desarrollarla aún más. A partir de ahí, el famoso papel hecho de la corteza de los árboles de morera se extendió por todo el mundo. Zarif Muhtrarov consiguió hacer su sueño realidad al reactivar este olvidado arte de la fabricación de papel. En su taller, con un molino de agua, recuperó una tradición de más de 1.000 años de antigüedad. También visitamos el Observatorio Ulugbek del siglo XV y su Museo. El Observatorio de Ulugbek se encuentra justo enfrente del recinto ocupado por el Museo Memorial de Ulugbek y es una verdadera obra de ingeniería. Mandado construir por el gobernador en ese momento, Mirzo Ulugbek en el siglo XV, fué el primer observatorio que hubo en el mundo oriental. Ulugbek, además de gobernador, fue un famoso astrónomo y creó un sextante de 30 metros para así poder medir las posiciones de las estrellas con la mejor precisión posible para crear mapas astronómicos de una precisión sin precedentes.

 


Las cúpulas azules de la Ruta de la seda

Las cúpulas azules de la Ruta de la seda

Estábamos situados dentro de Asia Central, en el lugar donde se desarrolló prósperamente la Ruta de la Seda en forma de red de caminos terrestres que unían China con las ciudades occidentales de Alejandría y Constantinopla, capital del Imperio bizantino. El nombre hacía referencia a uno de los productos más valorados de esta red comercial: la seda que se fabricaba en China, pero en realidad el intercambio comercial abarcaba muchisimos más productos que recorrían esta gran ruta en ambos sentidos. El recorrido completo de la Ruta de la Seda abarcaba 6.500 kilómetros que se extendían a través de Asia por caminos que fueron sufriendo variaciones a lo largo de la historia ya que la ruta permaneció activa durante más de 1.700 años. Tras la caída de Constantinopla en poder de los turcos, en el siglo XV, su importancia decayó, aunque muchos tramos siguieron utilizándose hasta el siglo XX. La Ruta de la Seda no solo fue un recorrido comercial, también fue una ruta de peregrinación religiosa de budistas, musulmanes y cristianos y un espacio de circulación artística y cultural entre Europa y Asia. La Ruta se recorría en tramos y era raro que alguien la completara. Esta red de caminos se conectaba con otras redes de rutas comerciales, como la Ruta del incienso; la Ruta de las pieles; la Ruta de las especias y la Ruta del ámbar. Nos esperaba una interesante aventura y lo que íbamos a comnocer era algo muy diferente a lo que conocíamos de otros lugares del mundo. Cuando llegamos a Tashkent, la capital de Uzbekistán, no podíamos imaginar la arquitectura tan espectacular que íbamos a apreciar en todas las madrazas, mezquitas, palacios y complejos funerarios de este alegre país, recargado de deslumbrantes y bellísimas cúpulas azules y minaretes espectaculares. Las mezquitas y madrazas de Uzbekistán son conocidas por su arquitectura única y hermosa. Una de las características más notables de estas estructuras es que no tienen esquinas. Esto se debe a que, en la cultura islámica, las esquinas se consideran un lugar donde se pueden acumular la suciedad y el polvo, lo que va en contra de la idea de pureza y limpieza que es importante en la religión. Además, la falta de esquinas también permite que la luz entre en el edificio de manera más uniforme, lo que crea un ambiente más tranquilo y sereno. Empezamos la excursión en Tashkent. Allí visitamos el Complejo Arquitectónico Khasti Imam, importante centro religioso del país y una de las joyas de la arquitectura de la ciudad, que incluía las Madrasas Barak Kan y Kafal Shohi, donde ahora hay muchas tiendas de productos típicos y te llama la atención las confecciones de tejidos coloridos y trabajados, en forma de batas largas abiertas por el costado y los burkas tan bordados y bonitos. Luego entramos en la Mezquita Tilla Sheykh y en el Museo del Corán de Usman del siglo VII. Esta reliquia de Corán es única porque en sus páginas se han conservado las manchas pardas de la sangre del Califa Osmán. El libro sagrado fue traído a Samarkanda por Amir Timur, pero a la llegada de los rusos zaristas a Asia Central fue enviado a la biblioteca imperial de San Petersburgo. Después de muchas aventuras y desplazamientos a principios de los años 90 del siglo XX, el Corán se entregó a la junta espiritual de los musulmanes de Uzbekistán. La visita continuó en el impecable y limpísimo mercado Chorsu, uno de los más grandes y antiguos de Asia Central cuyos puestos se disponían en forma circular concéntrica en los que se podía comprar especias, frutas, verduras y sobre todo cortes de carne que tenían muy buena pinta. Por la tarde, tras comer un rico menú uzbeko con mucha verdura, arroz y carne de cordero, pusimos rumbo a Samarcanda. La aventura se ponía muy emocionante.

 
 

A la playa en octubre

A la playa en octubre

Los días 11 y 18 de octubre hemos estado disfrutando de dos playas distintas del Cantábrico, la de Zumaia, donde pasamos todo el dia paseando por la orilla y bañándonos en un agua muy agradable, y después la de la Arena, donde sólo nos metimos los pies al agua porque ya era muy tarde, la marea subía y el sol estaba desapareciendo en el hrizonte dejando en el cielo unas estelas de colores brillantes. El tiempo estaba tan veraniego que daba gusto pasear al aire con un tibio sol que acariciaba y no quemaba, sin necesidad de echarte cremas de protección. Disfrutamos mucho más de lo esperado porque éramos conscientes de que este regalo de la naturaleza nos durará poco, ya que intuimos que en breve llegará un otoño fresco y lluvioso que dará enseguida paso al largo invierno donde pronto tendremos que ponernos al abrigo de la calefacción.

El mar en Bali

El mar en Bali

El primer dia de los tres que pasamos en el playa nos bañamos en tres sitios distintos porque el agua verdeazulada estaba deliciosa, la mar en calma y el sol iba cayendo por lo que la temperatura iba bajando muy agradablemente. Como la marea también bajaba, después de bañarnos nos adentramos en una zona donde el agua no llegaba y fue muy bonito meterte mar adentro pasando por encima de unas formaciones volcánicas planas, con algas y vegetación. Los siguiente dias el mar estaba muy picado con oleaje fuerte y no disfrutamos bañándomos tanto como el primer dia porque las olas nos explotaban encima de seguido y además el retroceso era peligroso. El último dia, como el mar estaba muy bravío y las olas estallaba con fuerza y ruido de bomba, fuimos a ver el espectáculo de las olas a la península cercana porque habia unos miradores desde donde las veias golpear y elevarse con fuerza contra las rocas volcánicas levantando inmensas paredes de espuma y agua salada. Pasamos un buen rato muy divertidos adivinando por dónde nos vendría de nuevo la ola con la suerte de poder captarnos con alguna en la foto y tuvimos tanta suerte que incluso tenemos un vídeo donde la inmensa ola se ve cómo nos mojó bien mojados. Fue precioso estar allí y jamás se me olvidará esta película. Qué experiencia tan maravillosa. Ese día nos bañamos en la piscina del hotel, con su bar dentro de una isleta en el que nos tomamos unos cocktails Barry Collins. Para descansar del todo, en la habitación nos pusimos la bañera rodeada de cantos rodados con las sales que ponen a tu disposición y nos relajábamos la mar de bien. Como punto final del viaje, no podía faltar darnos un masaje balinés. Nos pusieron en la misma habitación con uno de esos pareos balineses tan vistosos. Nos tumbamos boca abajo  con la cara dentro del agujero de las camillas de masaje y debajo había un cuenco de agua con esas flores tan bonitas que parecen de orquídea. A lo lejos se oía una musiquilla relajante. Empezaron lavando los pies y presionando la pierna, luego la masajeaban metiendo bien el dedo de corrido y por todo lo largo haciendo incluso daño que después provocaba relajación. Después de la piernas siguieron con la espalda, los brazos, el cuello, la cabeza. Luego nos dieron la media vuelta e hicieron lo mismo. La cara fue lo que menos, pero el cuero cabelludo lo masajearon fuerte y a fondo y se notaba que tras cada pasada subían las manos y palmeaban, me imagino que serían temas de energías. El masaje duró una hora y el resultado fue muy positivo. Allí acabamos nuestro viaje. Me encantaría volver a Balí.

 

 

Templos en el agua y en el mar

Templos en el agua y en el mar

Mención especial para los templos que están situados en la caldera del cráter de un volcán, junto al agua o dentro del mar como el Templo Tanah Lot, situado en un enclave espectacular. De todos los Templos de Bali es el más popular. Se encuentra en un pequeño islote rocoso, quedando aislado con la subida de la marea, dando la impresión que flota sobre las aguas. También visitamos el Templo de Ulun Danu situado en la orilla del lago Bratan, inmenso lago formado por un cráter. Su agua, aunque turbia y honda, es sagrada para los balineses, lo que le confiere un aire místico especial. Estuvimos en otro templo donde la gente compraba comida para las carpas cuyo tamaño era considerable. La gente iba pasando por los pasos japoneses a modo de caminos dentro del agua entre las glotonas carpas. Puentecitos con figuras de dragones, pagodas con fuente aspersora y mucha estatua de animales, sus dioses y sus demonios. Chicas monísimas posando sin importarles la muchedumbre de gente allí concentrada a la que hacían esperar. Era tan exagerado todo que parecía un parque temático. Por el camino hacia la playa de Nusa Dua, nuestro último alojamiento en Bali, vimos un templo muy especial en el que tuvimos que subir muchísimas escaleras pero las vistas desde los templitos de arriba eran inmejorables tanto del mar y los pescadores a lo lejos como de las edificaciones palaciegas del interior del estanque, con sus puentes llenos de arcos historiados con sus estatuas. La vegetación era abundante y muy florida. Nos gustó tanto por la paz que se sentía allí dentro. Se acababa nuestro periplo de templos sagrados para dar paso a la fase final del viaje disfrutando de las bravas aguas del océano índico.

 

 

El lugar de los mil templos

El lugar de los mil templos

La isla está llena de templos y podríamos estar toda una vida allí sin terminar de verlos. No quiero dejar de señalar los que vimos, como el Templo Gunung Kawi o templo del acantilado un complejo funerario del siglo XI y yacimiento arqueológico protegido; el Templo Real "Taman Ayun" conocido también como el Templo del Bello Jardin, que se encuentra protegido por un gran y extenso foso y los templos del mar. El templo de Taman Ujung que es un antiguo palacio construido por el Rey de Karangasem y presenta un paisaje encantado de estanques, puentes, pagodas, pabellones y estatuas. Seguiremos hasta Tirta Gangga que es un antiguo palacio real llamado así por el río sagrado Ganges del hinduismo. Se destaca por las piscinas para bañarse y su templo. Si tuviera que elegir, me quedaría con el templo Tirta Empul en Tampaksiring Siring, famoso por sus aguas sagradas donde los balineses acuden para realizar el ritual de Purificación, sin duda uno de los Templos más importantes de Bali. La combinación mágica en un solo recinto de desniveles separando de manera natural los templos y pagodas e imágenes sagradas de todos los tamaños en un mismo recinto, junto al agua purificadora en todos su formatos de fuentes, arroyos, estanques de diferentes tamaños, con fondo vegetal de árboles, plantas y flores preciosas, consiguen que sientas paz, felicidad, tranquilidad y los mejores sentimientos de bienestar en esos instantes, deseando alejarte del mundo para retirarte a vivir en uno de estos lugares felices.

En el centro de la isla

En el centro de la isla

Ubud es el centro espiritual de Bali, exageradamente lleno de muchísimos templos, montones de tiendas de todo tipo y restaurantes. Llegamos por la noche y estaba muy animado por los montones de turistas que callejeaban, sobre todo parejas en su honey moon. Tras recorrer calles y mercados y comprar unas batas balinesas llegamos al café Lotus, famoso por sus flores de loto y su ubicación, ya que allí mismo está el impresionante templo indio Taman Saraswati, muy bien iluminado, con un estanque de nenúfares y un puente que lo atraviesa hasta el escenario donde suele haber espectáculo de danzas balinesas que en ese momento se podían observar. Estuvimos muy a gusto en el hotel de Ubud porque estaba ubicado en un terraplén donde la planta principal segun entrabas de la calle era en realidad el tercer piso. Nosotros estábamos alojados en el séptimo, encima de las copas de árboles tropicales y desde la terraza veias cómo el hotel estaba sumergido en una selva, una sensación muy agradable. 

Terrazas del amor

Terrazas del amor

Alojados en Ubud fuimos a conocer Tegalalang, un lugar encantado lleno de terrazas con campos de arroz en caída y con formas redondeadas, de todos los colores verdes, con complicadas e ingeniosas canalizaciones de agua tan fértiles que obtienen cuatro cosechas al año. La vista de las impresionantes terrazas bajando de la montaña era muy bella y daba mucha paz. El lugar estaba preparado para que las parejas en luna de miel se hicieran fotos románticas, pues había sillas colgadas al aire para que se viera mejor el paisaje en forma de corazón y un gracioso nido de amor que con el paisaje de las terrazas al fondo que hacían muy bonita la foto. Como nosotros seguimos estando en luna de miel, nos sacamos fotos en esos escenarios, así tendremos este recuerdo tan bonito para siempre. Qué bonito fue sentir la tranquilidad del relajante lugar dejando pasar el tiempo mientras saboreábamos a la sombra un rico polo de fruta de la pasión sentados en uno de los miradores con los terraplenes de arroz debajo de tus pies, disfrutando del colorido espectáculo de aquellas terrazas escalonadas que hacían todo tipo de sinuosas formas, viendo cómo se columpiaba la gente al vacio vestidas con unas batas de colas muy largas para sacarse una foto de cuento de hadas y sabiendo que estás viviendo uno de los momentos más felices de tu vida.

 

 

Los pareos

Los pareos

Cuando llegamos a Balí nos llamó mucho la atención que tuviéramos que taparnos las piernas para entrar a los templos con unos preciosos pareos de tela batik, la que tintan usando cera, en vez de taparnos la cabeza y el resto del cuerpo como se hace en zonas musulmanas. Aquí son budistas o hinduistas y todo resulta más amable, agradable y muy acogedor. Ponerse el pareo y recorrer los templos tan cuidados y fértiles con tanto verde, árboles y flores exóticas, resultaba delicioso. Además suelen estar dentro, cerca o rodeados de agua, dando frescor, sonido relajante...un plus de atractivo y descanso al espíritu. Algunos templos que vimos también estaban dentro del mar y dentro de la caldera de un antiguo volcán, todos ellos a cual más sorprendente y maravilloso. Bali es conocida como "la isla de los Dioses", y esto es así porque la Comunidad Hindú hizo de Bali un lugar de culto a los dioses que su religión venera. Existen Dioses para cada situación de la vida diaria, a los cuales se adora y agradece cada día. Comenzamos por la cultural y bohemia Ubud conocido por sus artistas y pintores que tiene el encanto del antiguo Bali, un lugar muy especial, lleno de callejuelas y de templos que visitar.

Al este de Java

Al este de Java

Tras 16 horas de avión y otro montón de horas de espera en aeropuertos llegamos a la capital de la isla de Java, Yakarta, al este del país de Java, como el título de la película que veiamos de críos en las matinales de los domingos y que nos fascinaban por sus paisaje y modos de vida tan exóticos. Al viajar hacia el este del mundo nos comimos 6 horas y el dia de llegada se hizo muy corto. Apenas tuvimos tiempo de disfrutar de una cena en el agradable roof del hotel probando la rica cerveza local Bintang que nos acompañaría durante todo el viaje. Al dia siguiente empezaban los madrugones del circuito, toda una semana de paliza en transportes para conocer esa tierra, sacrificio que merecería la pena antes de poder tumbarnos a gusto en las playas de la cercana isla de Bali. Visitamos Yakarta, una ciudad moderna plagada de rascacielos y muchas motos. Estuvimos en el recinto del monumento nacional, una torre obelisco de 132 metros de altura, que simboliza la lucha por la independencia de Indonesia, muy militarizado, lleno de carros de combate, lanzaproyectiles y cosas parecidas, pero lo que más me gustaron fueron los guapisimos niños en visita colegial, vestidos de uniforme, destacando las niñas con su toca musulmana en pico. También pasamos por su centro histórico rodeado por un foso donde se encuentra el puerto Sunda Kelapa famoso por su importania en la ruta de las especias; el barrio chino Glodok, los museos, la catedral y la zona colonial holandesa con una gran plaza muy estilo europeo. La isla de Java es tiene unos 1.000 km de larga y uno de los dias lo pasamos yendo en tren entre paisajes montañosos y de arrozales al centro espiritual de Yogykarta donde están los templos de Pawon conocido por su simetría exacta y los budistas del siglo VIII de Borobudur, el más grande del mundo con forma de pirámide encima de una colina, decorado con estatuas de Buda y coronado por stupas gigantes y el de la foto, que es el de Prambanan, un recinto que contiene más de 200 templos dedicados a la trinidad hindú: Brahma, Vishnu y Shiva, adornados con paneles de relieves que detallan la historia de Ramayana y del Baghavata Purana, todos exóticos e impresionantes, una maravilla.

Peregrinando de nuevo

Peregrinando de nuevo

Como los primeros sábados de mes en Estibaliz se celebra el jubileo, mi amiga Yolanda, de la época del colegio, vino a Vitoria. Llegó en un día muy lluvioso al que le precedían otros más lluviosos todavía y por eso en vez de peregrinar desde Aberasturi por la antigua vía del vasco-navarro, lo dicimos desde Andollu con el paraguas en la mano. Atravesamos la Puerta Santa para oir la misa de las 12 que tenía como principales asistentes a las monjas peregrinas de la Eucaristia, esta nueva congregación que sustituyó a los padres benedictinos, a los que recordaremos siempre, sobre todo al simpático e inolvidable don Emiliano. Las monjas cantaban con su guitarra y alguna de ellas estaba al órgano para acompañar al himno a nuestra Señora de Estibaliz. También pudimos observar que había unos cuantos bancos con familias de muchos hijos. La liturgia de la misa transcurrió tranquilamente hasta que llegó la hora de la comunión donde nos pidieron que la hiciéramos de rodillas y en la boca, algo a lo que ya no estamos acostumbrados. La próxima vez que vaya me llevo la mantilla de mi abuela, seguro que me lo aplauden. Aquel ambiente tuvo un acento muy tradicional y si el estilo que se quiere dar a Estibaliz va a ser éste no sé si van a tener mucha afluencia de feligreses. Después de cumplir con los requisitos del jubileo y visitar la tienda de recuerdos, nos dimos por satisfechos y fuimos al bar a celebrarlo con el txakolí alavés que se tomó Yolanda y unas ricas croquetas, pero allí las cosas estaban entristecidas porque los inquilinos actuales, muy majos y profesionales, avisaban de que la congregación no les había renovado el alquiler y tendrían que marcharse. Menos mal que tienen otro bar en la zona de los humedales de Salburua. Se aproximaba la hora de comer y pusimos rumbo al pantano que a Yolanda le gustó mucho, asi como la ubicación del restaurante, como era de esperar. Por la tarde le llevé por toda la parte histórica de nuestra ciudad en plan visita guiada sacando muchas fotos. Enseguida nos dio la hora del autobus de vuelta a su casa y hacia la estación fuimos andando por toda la avenida.