Blogia
Innnspiracionessss.....

2º cuatrimestre 2017

En las cuevas de Ojo Guareña

En las cuevas de Ojo Guareña

Igual que el año pasado y para celebrar nuestros cumpleaños quedamos con nuestro querido amigo Cipri en Medina. Disfrutamos un rato en su jardin charlando con sus hermanas Lucy, Vega y Carmen y tuvimos la suerte de saludar a Pablo que no es facil pillarle. Tras dar una vueltita por la ciudad en la que estaban compitiendo por llevarse el premio a la mejor olla ferroviaria de alubias, cogimos el coche dirección El Crucero para ponernos tibios tambien a alubias que estaban divinas y nos dejaron muy satisfechos. Con esa sensación de haber comido de lo mas a gusto, pusimos rumbo via Espinosa de los Monteros, direccion Reinosa, hacia la cueva de San Bernabé dentro del complejo de Ojo Guareña. Alli el paisaje es espectacularmente bello y se mezclan las montañas con el rio Guareña que desaparece por un sumidero llamado el Ojo, agujero que encauza el agua dentro de las cuevas. Todo el entorno es un espacio natural protegido cuyo objeto principal es conservar la mayor red de galerias subteráneas, mas de 100 km de longitud que forman el complejo kárstico de Ojo Guareña. Como son visitables, pudimos ver que dentro se han encontrado restos de la evolución humana y de fauna cavernícola y en siglos pasados mas recientemente su interior siguió siendo aprovechable como almacenamiento pues habia unos silos excavados en el suelo arcilloso quemado por dentro para dotarle de mayor impermeabilidad que todavia se conservan perfectamente. Tras 400 metros de pasarela, la cueva desemboca en la ermita de San Bernabé y San Tirso cuya festividad se conmemora en junio para el primero y en enero para el segundo. Lógicamente y para evitarse el frio, la romeria se celebra el sabado siguiente al 11 de junio y se llena de gente que además de pedir protección a ambos santos y lavarse los ojos en la milagrosa Pila del Santo, va a pasar el dia en un entorno tan atractivo. La ermita por dentro tiene en sus paredes y techos abovedados unas pinturas del S.XVIII y XIX enmarcadas en grandes cuadriculas donde se relatan los martirios del soldado romano San Tirso que al convertirse al cristianismo aparece abierto por la mitad con una sierra carpintera y tambien figuran dibujados los milagros del Santo, de tematica rural casi todos, pastores que se caian por el barranco en busca de sus ovejas y eran milagrosamente salvados... incluso habia en una pared unos exvotos y restos de aparatos ortopédicos. La talla de San Tirso que se conserva es del S.XIII. Alli mismo está el archivo del ayuntamiento y arriba junto a la entrada a la cueva se encuentra la sala de sesiones donde se reunia el ayuntamiento allá por el S.XIX y que ahora se abre el dia de la romeria. El dia estaba despejado y daba pena marcharse. De vuelta a casa, Cipri nos regaló unas morcillas de la carniceria Alhama que como allí no las hacen en ningun sitio de ricas que están. Hemos quedado en hacer otra excusión por la zona, pero sin tener que esperar a nuestros próximos cumpleaños.

Feria de Sevilla

Feria de Sevilla

Nos gusta darnos un paseo por la feria de abril que montan los del centro andaluz de Lakua porque siempre está muy animada. Cuando fuimos habia concurso de sevillanas que me encantan porque me traen muy buenos recuerdos. Mientras veiamos las actuaciones nos tomamos un rebujito a precio de oro, 6€ cada uno por un vaso de fino con gaseosa y hielos, una pasada, pero bueno, es lo que pasa en las ferias que se montan para la ocasión. En breve tendremos la de la feria de las Naciones del parque de la Constitución donde el mojito en vaso de plastico tiene un precio de botella de champán francés y después la de Santiago que la ponen en el parque del Norte, donde el pulpo te lo cobran como si fuera una langosta, lo tomas o lo dejas. En fin. En cuanto a las sevillanas, hace tiempo que no las bailo y siempre estoy diciendo que me voy a poner la falda negra de trabajo y los zapatos cordobeses, pero se me pasa el tiempo y nada. A veces digo que cuando me jubile me voy donde mi amiga Geli, me alquilo un apartamento y me paso allí una temporada disfrutando de aquella tierra, clases de flamenco incluidas. Y cada vez que lo pienso, estoy más convencida que lo voy a hacer.